Nota 1: los derechos son de los autores de tan maravillosa serie, pero como nos gusta jugar con los personajes. Nota 2: prometo llegar al final feliz.

Capitulo 2: Después de largos años mi corazón te reconocerá.

Un nuevo día frió, últimamente sentía todos los días así, o acaso,¿ese frió estaba en su mundo interior?.

El joven de cabello castaños sonrió, siempre era lo mismo, los días eran una nostalgia, se concentro en atender al león, era uno nuevo, un joven al que el debía amaestrar, los años habían pasado y los animales habían cambiado, las personas que lo rodeaban también, pero él, ¿seguía siendo el mismo?, ¿solo un alma muerta y vacía?, todo se lo debía a su máximo error, ¿qué hubiera sido de el?, ¿si no hubiera sido tan tonto?, y la imagen de un joven rubio voló a su mente, él sabia que ya no podía lucir así, los años habían pasado, él ya no era tampoco un joven, como cuando pelo aquella ves, ya era un hombre, veintiséis años pesaban apara el, como si de cien se trataran, cada día no podía evitar pensar en él.

Todos habían hecho una vida, el se había rezagado, perdido en el mar de los recuerdos. Catherine se había casado con su jefe, y ahora atendía el circo junto a el, y atendía a su bebe; Trowa la seguía queriendo como a una hermana, ella siempre lo había apoyado.

Alguna ves recibió una tarjeta de Duo, él y Heero viajaban juntos por todo el espacio, comerciaban de una colonia a otra, se amaban, como sintió envidia de ellos, pero al mismo tiempo les deseo felicidad, Heero fue mas sensato que el mismo.

Incluso recibió algunas noticias de Wufei, él había reconstruido junto con Sally, su antigua colonia, que bueno que juntos eran felices, aunque su amigo nunca lo admitiría, ni bajo tortura.

No pudo evitar sonreír, pensó en Quatre, sabia que las noticias de el serían mas fáciles de obtener , pero; no podía, no quería, su corazón dolería, pues lo vería al lado de su amada esposa, que el fuera el mas feliz, pues ese era su ruego.

La función de hoy traía esos recuerdos, pues precisamente estaban en la colonia donde Quatre vivía, ¿por qué tuvo que venir?, pudo alegar enfermedad, el no era débil se recordó.

Tomo la mascara de su taje, el ya era un trapecista experimentado, pero pedía que no lo nombraran en la publicidad, no quería que por equivocación él lo recordara, nunca deseo que el sufriera, tan solo era el trapacista enmascarado.

Las personas llegaban ya con sus hijos, pronto empezaría el espectáculo, la gente se acercaba a ver a los animales, una novedad en muchos lugares, para personas que nunca habían viajado a la tierra.

Observo a los pequeños niños correr con sus familias, ¿algún día, tendría el una familia?, ¿no?, por que su corazón solo amo una ves.

Se volteo rápidamente alguien estaba cerca del nuevo león, y eso era peligroso para un niño.

pequeño- Trowa no quería regañarlo- ese león aun no esta amaestrado, por lo que es agresivo, no te acerques demasiado- observo al pequeño niño rubio de espaldas a el, y no supo ¿por qué de ese sentimiento en su pecho?.

Perdone, señor; yo no lo sabia- el pequeño se volteo, se sonrojo por la vergüenza y Trowa, se quedo estático, los ojos azules que lo observaban, eran los mismo de su recuerdo- le ocurre algo señor- el pequeño sonrió.

No... lo siento, es que tus ojos me recordaron a alguien, bueno en realidad tu me recordaste a alguien- Trowa veía al pequeño, que le sonreía, y esa sonrisa era la misma, esa calidez en su corazón era muy similar.

Eh!, bueno nunca lo he visto, pero perdone mi falta de educación si lo he molestado- el pequeño lo vio un tanto apenado, para ser tan pequeño se expresaba muy bien.

No te preocupes, entonces no quieres ver a los animales, vamos los demás niños los están viendo ya y tengo que cuidar de todos- el joven cambio el tema rápidamente, su mente no podía divagar, era tan solo una casualidad.

¿Usted cuida de todos?, ¿debe ser un maravilloso trabajo?- el niño lo observaba con admiración.

Bueno si es agradable, cansado a veces, pero me encantan los animales- Trowa no sabia por que podía hablar con tal confianza con el pequeño, si el casi nunca hablaba mas de tres palabras.

A mi también, pero, mi papa no quiere que yo tenga animales en casa, dice que aun no soy responsable- el pequeño lucia apenado.

Tal ves tu papa, espera a que seas mayor, por que teme que te causen algún problema, o que sea peligroso- el joven le sonreía.

Si, pero, ¿a que edad le compro a usted su papa, su primera mascota?- el niño lo observo atentamente, con esos maravillosos ojos celestes.

Yo... fui un huérfano, nunca conocí a mis padres- el joven sonrió tristemente.

Lo lamento- el pequeño se disculpo por su imprudencia.

No te preocupes , estoy acostumbrado- el joven le sonrió de vuelta.

Sabe usted, yo tampoco conocí a mi madre, ella murió cuando yo nací, bueno eso me dijo mi papa, y pues a él, casi no lo veo, siempre esta ocupado en sus negocios, pero se que me quiere mucho- el niño vio atentamente a los monos que jugaban entre si. Yo...- Trowa no sabia como sentirse, nadie había confiado tanto en el como para rebelarle esas cosas, bueno alguien si, un muchacho rubio que le había confesado tanto de sus tristezas.

No se preocupe, discúlpeme hablo mucho- el niño buscaba a alguien con la vista.

Eh, no hay cuidado, ¿dime buscas a tu padre?- le pregunto el joven al ver al niño buscando.

No, el me traerá a la función, pero a ver a los animales me envió con uno de sus guardaespaldas, que es un amigo mío- el niño se acerco a él y tomo su mano- mucho gusto en conocerlo señor.

A mi también pequeño, espero que disfrutes el espectáculo, yo actuare ahí- Trowa se sentía como hablando con un hijo que nunca tendría.

Claro señor...- el niño se alejo cuando vio a un hombre mayor que lo esperaba frente al circo- Rashid me busca, debo irme señor- el niño corrió hacia el hombre.

¿Rashid?- la mente de Trowa estaba confusa, un niño idéntico a Quatre y con un guardaespaldas llamado Rashid, solo podía ser una casualidad, levanto la vista y vio al niño regresar corriendo a el, las mejillas rojas por el esfuerzo.

Disculpe, es que olvide presentarme y eso es una falta de educación, mi nombre es Dierik Raberba Winner, mucho gusto- el niño escucho que lo llamaban y corrió nuevamente.

Yo...- Trowa no atino a decir nada.

Notas: bueno el encuentro ya esta cerca, y al parecer Quatre ha estado solo durante esos años también, ¿habrá pensado en Trowa?, su hijo le describirá al amable joven, ¿cuándo se vean se reconocerán?. Por cualquier duda al respecto de la cronología ellos tenían quince Trowa, y catorce Quatre cuando pelearon con lo de los Gundam, y tiempo después se separaron. Quatre tenia dieciocho años cuando se caso, y ahora el tiene veinticinco y Trowa veintiséis, el pequeño tiene siete.