Esta un poco largo D:


CAPITULO DOS

La doble personalidad de Akane

— Oye, ¿has visto a Akane? – cuestionaba un preocupado Ranma a Sayuri, al finalizar las clases, luego de no haberla visto en casi todo el día.

— ¡Ah, Ranma! – Contesto Sayuri. — Si, en cuanto sonó la campana Akane se fue, se notaba deprimida… ¿Pelearon por algo?

— Mmm… No… Bueno, gracias. – Ranma salió de la escuela, encaminándose hacia casa. — Esa tonta, ¿Por qué no me habrá esperado? – recordó que en todo el día Akane habia estado muy distraída y con la mirada perdida. — ¿Se habrá enfermado?

Akane estaba sentada debajo de un puente, arrojando piedras al rio. Estaba pensando en lo que habia sucedido por la mañana; cuando Kuno la toco y lo que inmediatamente sintió, algo raro, algo que solo Ranma le habia podido provocar. Estaba confundida. — "¿Me he enamorado de Kuno?" – Pensaba, se llevo las manos hacia la cara, estaba horrorizada de pensar en eso.

No muy lejos de allí, un muchacho caminaba confundido, ya había preguntado a un policía, a un viejecilla, a una muchacha e incluso a un perro, donde era la residencia Tendo y al indicarle, se perdía aun mas, cansado se apoyo en un puente. — a este paso jamás llegare a pelear de nuevo con Ranma. – suspiro exhausto. El sonido de pequeñas piedras impactarse con el agua, llamaron su atención, echo la vista debajo del puente y allí estaba, Akane lanzaba piedritas al rio, el sonrió al verla y ágilmente brinco este y corrió hacia la chica. — ¡Akane!

El llamar de su nombre la saco de sus pensamientos. — ¡Ryoga! – contesto Akane igual de entusiasta.

Ryoga se sentó aun lado de Akane, mientras se rascaba la cabeza por detrás. — Que coincidencia encontrarte en un lugar tal lejano.

La chica le sonrió. — Pero si estamos a solo tres cuadras de mi casa.

— ¿Eh?, ¿¡en verdad estamos tan cerca!? – Al parecer estaba sorprendido. La chica asintió. Ryoga se llevo las manos a la cabeza. Exasperado. — ¡Rayos, porque seré tan despistado! – Akane comenzó a reír ante esto, lo que provoco que el chico se sonrojara y comenzara a reír también. Cuando las risas pararon, el silencio inundo el lugar. La muchacha regreso su vista al pequeño rio; pensando de nuevo. Ryoga jugaba con sus dedos. — "Esta es mi oportunidad, ahora que no está con ella ese tonto de Ranma, puedo decirle mis sentimientos" – se alentaba mentalmente. — Oye… Akane… - susurro. Akane estaba tan sumergida en lo suyo que no le prestó ni la más mínima atención. — Akane… - la chica lo ignoro. — Akane. – le dijo, mientras le tocaba suavemente el hombro.

Ese pareció ser el botón que prendiera todo, porque luego de que Ryoga la tocara; Akane dirigió su vista hacia él, dedicándole una mirada resplandeciente; era una mirada que solo las chicas enamoradas tienen. Él, la miro de igual forma, profundamente, ambos se perdieron en el color azabache de sus ojos. Luego de un rato, Akane tomo la mano de Ryoga y se la llevo hacia su mejilla. — Ryoga… tu mano... es tan cálida.- El chico estaba por explotar, se encontraba sumamente sonrojado y reía sin parar, trataba de procesar todo, pero aquello le parecía solo uno de sus tantos sueños románticos. — ¿Qué sucede Ryoga, porque te ríes? – preguntaba la chica, un poco molesta.

Ryoga dejo de reír, aparto la mano de la mejilla de Akane y volvió a jugar con sus dedos. — Es que, yo, yo soñé mucho con esto y… y… creo que solo es otro sueño.

Akane frunció el ceño y tomo las manos de Ryoga. — ¡Esto es real! – Llevo las manos del ojinegro hacia sus caderas, el chico estaba tan avergonzado que las iba a quitar, pero la chica se las mantuvo en ese lugar. — Ryoga, ¿Qué no lo puedes sentir?

Ryoga trago en seco. — Ak… Akane… Entonces… tu…. Tu…

Akane le sonrió y asintió. — Ryoga, todo este tiempo te he estado mirando… y te he estado deseando más que cualquier otra cosa. – Una de sus manos fueron directamente hacia la mejilla de Ryoga y la acaricio suavemente. — Créelo porque es verdad.

Los sentimientos que recorrían a Ryoga en ese instante eran tantos, pero más que nada se sentía afortunado, aunque aun no entendía del todo. — Akane… - estaba dispuesto a revelarle sus sentimientos. - pues yo…

Akane lo interrumpió. — Shhh… no digas nada, tan solo disfrutemos. - Las manos de Akane comenzaron a ser traviesas y empezaron un recorrido desde la mejilla del muchacho hacia su cuello, luego hacia su pecho, en donde se acurruco.

El, luchando contra su timidez y sus nervios, se animo a envolver a la chica con sus brazos y poso su cabeza sobre la de Akane, extasiado por el aroma del Shampoo de la muchacha. Después de unos pocos minutos la joven se separo; lo tomo de la mano y lo levanto. — Vamos… a una cita. – le sonrió. Ryoga se dejo llevar, observando únicamente la mano que lo sostenía, era todo un sueño, pero se sentía feliz, la chica a la que ama y a la que siempre va a amar, le demostraba su afecto, se sentía el hombre más dichoso de Nerima.

Luego de un rato Ranma llego a casa. — "Seguramente esa tonta ya debe haber llegado" – Abrió la puerta de su ahora hogar. — ¡Estoy en casa!

— ¡Que bueno que ya llegan, la comida casi esta lista! – Grito Kasumi desde la cocina.

— ¿Eh, llegan? – Se quito los zapatos y camino hacia donde se encontraba Kasumi. — ¿Aun no llega Akane?

— ¿Qué no venia contigo?

— No, ella salió primero que yo, creí que ya habia llegado.

Kasumi se llevo una mano a la mejilla, síntoma de preocupación. — Pues no ha regresado y no la eh escuchado entrar.

Ranma bufo. — Seguramente ah de estar bobeando por allí, iré a buscarla. – emprendió camino fuera de casa.

Ryoga y Akane habia estado caminando de la mano, hasta llegar a un parque, donde encontraron una pequeña banca, en la cual se sentaron, inmediatamente Ryoga rodeo con sus brazos a la chica y esta solo se dejo llevar, parecían una verdadera pareja de enamorados. — Akane, yo en verdad tengo algo que decirte… - Seguía insistiendo Ryoga, separando a la menor de las Tendo por los hombros. Encarándose.

— No me digas nada y disfruta.

— Pero es que yo… -

Akane le tapo los labios con uno de sus dedos. — No hace falta que digas nada… - volvió a acurrucarse en los brazos de Ryoga, tomo las manos de este y las posiciono en sus caderas, envolviéndose cálidamente con él, mientras miraban la nada.

Transcurrieron tiempo así, ninguno se decía nada, solo se abrazaban y debes en cuando las manos de Ryoga caminaba hacia un poco mas debajo de las caderas de Akane, pero, el se reprochaba, diciéndose a sí mismo, que le faltaba respeto a la chica y apartaba sus manos del lugar, mas sin embargo, esto parecía no molestarle a la chica. Ryoga miraba detenidamente a la muchacha que abrazaba. — "Si puedo abrazarla, tal vez… tal vez yo…." – Muy sonrojado y dispuesto, volvió a separar a la chica de su pecho, la tomo del mentón y la fue acercando hacia sus labios… y cuando estaban a punto de fusionarse en uno solo, Akane lo detuvo. — P… P… Perdón… e-e-es que yo creí… que… lo siento. – Estaba avergonzado.

Akane poso ambas manos en las mejillas del chico. — No te disculpes, es solo que… solo quiero estar abrazada a ti y…. – comenzó a recorrer con sus manos el cuerpo de Ryoga. — Tocarte…. - El muchacho se mantuvo petrificado mientras la muchacha le recorría todo el cuerpo, no pensaba, solo dejaba que ella siguiera…

Ranma buscaba por las calles a Akane, tenía un mal presentimiento, llego al parque y busco por do quiere, hasta que vio a una pareja "muy acaramelada", el chico le pareció familiar y se acerco a ellos…

Ryoga rompió su vergüenza y comenzó a tocar a Akane, acariciaba sus piernas y subía hacia su cadera en donde se quedaban y a veces subía sus manos hacia la espalda de ella. Akane no se inmutaba ante esto, estaba concentrada en lo que hacía….

Cuando Ranma se acerco a ellos, lo observo todo, Ryoga acariciaba nerviosamente a Akane y esta le respondía, haciendo exactamente lo mismo. La mirada de Ranma era de sorpresa, apretó los puños y agacho la mirada, escondiéndola debajo de sus mechones, ninguno se percato de que el chico de la trenza estaba solo a unos cuantos metros de ellos. — Akane… - Dijo Ranma.

Esto llamo la atención de la pareja y ambos lo observaron. — Ra… Ranma –dijo impactado Ryoga.

Ranma regreso la vista hacia la chica, estaba enfadado. Era una mirada de decepción. Akane sintió algo extraño en su persona ante aquello, simplemente se aferro a Ryoga y no contesto nada.

— ¿Qué te está pasando? – pregunto desconcertando Ranma.

Akane frunció el ceño y enterró su cabeza en el pecho de Ryoga. — No sé que quieres decir con eso…

— ¡Sabes bien lo que quiero decir! ¡Primero le coqueteas a Kuno y… y luego con P-chan!

— ¡Oye, deja de molestarla, creo que ella ya se ha decidido! –contesto Ryoga.

Ranma le lanzo una mirada enfurecida al chico. — ¡Tu cállate, P-chan!

Ryoga se separo de Akane, para enfrentarse con Ranma. — ¡Escucha, Akane se quedara conmigo!

Ranma apretó los puños y se lanzo contra Ryoga. — ¡Ten cuidado Ryoga! – gritaba una preocupada Akane, eso solo provoco que Ranma se molestara mas y sin darle mucha oportunidad al chico de la pañoleta, lo golpeo, cayendo este inconsciente al instante. Akane se acerco corriendo al muchacho y luego culmino con la vista a Ranma. — ¡Eres un idiota! – le grito.

El ceño de Ranma estaba sumamente fruncido. — ¿Por qué haces esto Akane? No me interesa a quien elijas, pero… ¿por que este cambio tan repentino? ¿Qué tienen ellos que no tenga yo? – la chica no le respondió y acariciaba la mejilla de Ryoga para que tuviera de nuevo conciencia. Ranma apretó fuertemente los dientes y se acerco a la chica, la tomo del brazo, levantándola. — ¡No puedes hacer ese tipo de cosas cuando todavía eres mi prometida! – Cuando Ranma la toco, en ese instante, todo cambio.

Los ojos de Akane se inundaron de lágrimas e inmediatamente corrió a los brazos de Ranma, aferrándose a él, fuertemente. — Perdóname Ranma, yo solo quiero estar contigo. – Ranma estaba sonrojado, sin palabras, confundido….

En ese instante Ryoga volvió a sus sentidos, observando lo que pasaba. — ¿Akane?

— Ryoga… - la chica lo miro, aun con lágrimas en los ojos. — Lo siento, yo solo quiero a Ranma. – Ryoga se molesto y golpeo fuertemente el suelo, para luego lanzarse contra ellos, específicamente hacia Ranma.

— ¡Esto jamás te lo perdonare, Ranma! – gritaba Ryoga.

En ese instante Ranma tomo a Akane en brazos y brinco los tejados con ella, lo último que quería hacer era lastimar a Ryoga con golpes, después de todo la chica ya lo habia echo… pero más que nada quería saber que rayos le pasaba a su prometida. Así que se dirigió directamente al dojo, mientras iba hacia allá, Akane se aferraba a su cuello. Ranma estaba sonrojado. Al rato, llegaron al dojo, bajo cuidadosamente a su prometida y lo cerró. — Bien..., -suspiro. — ¿Akane que diablos te pasa?

Akane se lanzo a abrazar a Ranma. — Nada, solo quiero estar contigo….

Ranma estaba muy sonrojado. La separo de el por los hombros. — Pero si hace un rato estabas con Ryoga y… luego conmigo… no te comprendo…

Akane volvió a abrazar a Ranma. — Lo sé, en ese instante quería estar con él… pero ahora… ahora solo quiero, quiero estar contigo… - Akane comenzó a acariciar efusivamente al chico, desde su cuello hasta su bien definido estomago.

Ranma era hombre, no podía parar esto, se estaba dejando llevar. Sus mejillas estaban calientes y pintadas de un color carmín. Dispuesto a parar a esa Akane, que desconocía por completo, la tomo de las manos. — Pa… Para Akane…

La chica se acerco lentamente al cuello del muchacho y comenzó a besar esa parte de él, que ocasionaba que Ranma se estremeciera y por consiguiente que la soltara. Al tener sus manos libres, la chica empezó a recorrer de nuevo el cuerpo de Ranma, paro en los botones de su camisa y empezó a desabotonarla, cuando el joven Saotome la quería parar, Akane le besaba la clavícula, el cuello e incluso la barbilla, más nunca la boca… La camisa quedo desabrochada por completo y Akane empezó a quitársela cuidadosamente, pero antes de que lo lograra, Ranma volvió a tomar sus manos, evitando que siguiera. — Espera Akane.

La chica lo miro directamente a los ojos. — ¿Por qué Ranma? ¿No te gusta que te toque? ¿Quieres tocarme tú también?

Ranma frunció el ceño, al mismo tiempo que sus mejillas se sonrojaban aun más. — pero que tonterías dices Akane… la verdad es que… - El semblante de la cara de Ranma cambio por completo, apoyo su cabeza en el hombro de la chica y le susurro en el oído un poco triste. — Es que esta Akane me desagrada…. – Akane agacho la mirada — Así que… - Ranma la soltó y se alejo un poco de ella. — ¡DETENTE MARIMACHA!

Eso fue lo que regreso a Akane a la normalidad, aquel grito que resonó por todo su cerebro. Akane golpeo fuertemente a Ranma, avergonzada y sonrojada. — ¡ALEJATE DE MI PERVERTIDO! – Incrusto al joven en el suelo.

Ranma se levanto enfadado. — ¡Pervertido yo!, ¡Yo no era el que te tocaba de esa forma!

Akane se cubrió la cara con sus manos y se alejo de él. — ¡Pero dejabas que lo hiciera, así que eres un pervertido!

Ranma gruño. — ¿Crees que me gustaba que una chica fea y poco sexy como tú me tocara?

Akane lo volvió a golpear. — ¡Pues a mí no me gustaba tocar a alguien afeminado como tú! – le dio la espalda. — "¿Que diablos me paso?, yo… yo… yo jamás haría algo como esto…" – se atormentaba mentalmente.

El chico Saotome se recupero de aquel golpe, entre cerro las ojos y se le acerco. — ¿Me vas a explicar que te pasa?, has estado actuando muy raro.

— No lo sé Ranma…

— ¿Como que no lo sabes? Deberías saberlo, has estado coqueteando con todos los hombres que se cruzan en el camino, esa no eres tú.

— Estoy consciente de eso pero… -suspiro. No tenía una explicación razonable para lo que hacía.

— ¿Pero que? ¿Por qué haces esas cosas?

Akane volvió a suspirar. — ¡QUE NO LO SE AFEMINADO!... simplemente cuando un hombre me toca, comienzo a sentir inmensos deseos por él y aunque quiera controlarme no… no puedo, necesito sentirlo, es como una necesidad.

Ranma cruzo los brazos y cerró los ojos. Pensativo. — Así que haces eso porque te tocan… Mmm…. ¡Claro!, es por eso que también tu personalidad cambia. – Ranma abrió los ojos y frunció un poco el ceño. — Tal vez esto se trate de un hechizó…

Akane se puso pensativa también. — Es cierto, tal vez se trate de eso, pero… ¿de quién?

— Mmm, no lo sé, últimamente no hemos visto a Shampoo, usualmente ella acostumbra a ser este tipo de cosas.

— ¿Que haremos entonces Ranma? – Pregunto Preocupada.

Ranma se llevo una mano hacia su barbilla. — No hay más remedio… -susurro.

— ¿Eh?

— Tendré que evitar que cualquier otro chico te toque, hasta que descubramos porque actúas de esa manera. – Ranma le sonrió. — No te preocupes, yo te protegeré.

— Ra… Ranma… - Akane se sonrojo.

— Claro que, no vayas a pensar que esto lo hago porque… porque me ponga celoso o… - tocio. — tú sabes, esas cosas, yo solo quiero que elijas a la persona que tú quieras y… que te haga feliz…

Akane rodo sus ojos hacia una esquina del dojo. — Si, lo sé, ¿cómo podrías ponerte celoso de alguien tan marimacha como yo, no?

Ranma le dio la espalda y cerró los ojos. — Estas en lo cierto. ¿Quién podría estarlo de alguien como tú?

El día siguiente llego, Akane se levanto tan temprano como todo los días, se acurruco a su almohada un tiempo más y se levanto de su hermosa cama, bostezo, se paro enfrente de su ropero, el cual tenía un espejo y se miro… de nuevo aquel babydoll, era exactamente el mismo, solo que ahora se le habían formado pequeños dibujos de rosas. — Que raro, no recuerdo habérmelo puesto…. – se llevo una mano a la boca dudosa, tratando de encajar las piezas y cuando estaba razonando, miro la hora. — ¡ES TARDE! – comenzó a vestirse rápidamente.

Más tarde los chicos corrían apresurados hacia la preparatoria, esta vez, iban más retrasados que nunca.

— Vamos a llegar tarde y todo por tu culpa. – Reprochaba Akane a Ranma.

— Fue la tuya, por no levantarme temprano.

— Pues te tengo una noticia, no es mi obligación levantarte.

— Deja de molestar marimacha. – Akane lo golpeo con su bolsa, directo en el rostro, le saco la lengua y se adelanto.

— ¡Ah! ¡Esa tonta! – Ranma se recobro de prisa del golpe. Seguía de cerca a la chica. La entrada de la preparatorio se hizo presente, allí, esperaba Kuno, con los brazos abiertos, a Akane, quien estaba dispuesta a golpearlo, pero Ranma se le adelanto, lanzándole un puñetazo, que lo dejo parcialmente inconsciente. — Recuerda boba, no dejes que te toquen.

— Ya lo sé, no me lo tienes que repetir. – corrieron de prisa a clase, pues la campana ya tenía rato que habia sonado.

Las clases transcurrieron, Ranma actuó como el guardaespaldas, por así decirlo, de Akane, cada vez que algún chico la intentaba tocar, aunque sea por error, el lo evitaba y todo marchaba bien, hasta que llego la hora de deportes, Akane se tuvo que separar de Ranma para irse a poner el uniforme deportivo, pero luego de un rato, habia tardado mucho en regresar….

Akane estaba en el guardarropa vistiéndose, se habia puesto ya el uniforme y de pronto alguien entro. Akane se puso en guardia y ese alguien se le lanzo, ella tropezó y aquello aprovecho para tocarle la mejilla. Akane cambio…

Continuara

¡Tengo mucho tiempo libre!, pero, díganme ¿Qué les pareció?, es muy difícil hacer las personalidades de Ranma y Ryoga, las trate de adaptar a las personalidades que ellos tienen, pero, no sé si lo logre :c por que casi nunca vimos a una Akane "acaramelada" con ninguno de ellos y por eso D: espero que les haya gustado, les agradezco, en serio, a todas las personas que dejan Reviews, desde los anónimos hermosos que leen mi boba historia, hasta los usuarios que son encantadores, muchas gracias, son demasiado sensuales y se merecen ser feliz (okey exagere xD ) Bueno, ¡espero que les guste!