Capítulo 2
Sakura
-Porque no entiendes que lo amo? -
-Pero él no te ama a ti, abre los ojos - siento como Touya me toma por los hombros obligándome a sentarme en el costado de la cama.
-Cómo puedes estar seguro de eso? Si ni siquiera te has dado la oportunidad de conocerlo- digo evitando llorar pues hoy se suponía sería el mejor día de mi vida, me casaría con el hombre que más amaba pero mi hermano no estaba de acuerdo con esa decisión.
-Sé que piensas que puedo equivocarme por el hecho de que no quisiera verte con nadie- dice tomando sus manos entre las mías - Pero hay algo en el que no me gusta Sakura, sé que algo esconde y sé que si te casas con el estarás cometiendo el mayor error de tu vida, solo confía en mí por favor-
-No me obligues a elegir Touya- lo miro a los ojos los cuales están cristalinos, solo en pocas ocasiones había visto a mi hermano de tal manera, sin duda me rompía el corazón pero esta vez no podía ceder, así que solté sus manos- porque lo elegiría a el- miro la cara de decepción de mi hermano y hubiera querido hacerlo feliz pero simplemente no podía porque la felicidad de mi hermano sería la infelicidad de Takashi y la mía.
-Entonces no hay nada más que decir- lo veo ponerse de pie y darme la espalda, me levanto y tocó su hombro para que me mire.
-Si tan solo le dieras una oportunidad- pido de nuevo pero él se aleja de mí.
-Me niego a ser partícipe de lo que será tu desdicha, y como lo has elegido a él no hay nada más que puedo hacer así que será mejor que me vaya-
-Touya- digo tratando de detenerlo.
-Siempre seré tu hermano pero será mejor que me vaya, quizás algún día regrese y espero haberme equivocado- besa mi frente y sin más comienza a caminar.
-Touya- comienzo a gritar pero él no se detiene solo sigue caminando hasta que desaparece de mi vista.
-Touya- grito sobresaltada, completamente agitada. Me llevo las manos a mi rostro tratando de tranquilizarme pero solo me doy cuenta que estoy sudando, me recargo en la cabecera de mi cama tratando de asimilar lo que había pasado, sin duda alguna se trataba de una pesadilla, aunque claramente ese sueño había sucedido esa había sido la última vez que vi a mi hermano desde entonces no supe nada de él, ni siquiera después de lo que le pasó a mí padre, por más cartas que le envié, por más llamadas que hice el nunca respondió quizás nunca me había perdonado el hecho de a ver preferido a Takashi, me imagino lo que me diría si me viera ahora, si tan solo le hubiera hecho caso.
Suspiro tratando de olvidar todo aquello, miro hacia la ventana y me percato que aún está oscuro así que decido recostarme de nuevo aunque sé que será muy difícil que vuelva a dormir.
-Veo que madrugaste- dice Takashi en cuanto llego al comedor, me mira de reojo por unos segundos y después regresa su mirada al periódico.
No digo nada aunque eso es algo ya común, así que mi silencio ni si quiera le sorprende.
-Que tal las compras ayer? Espero que me hayas echo caso- vuelve hablar rompiendo aquel maravilloso silencio.
-Bien- me limito a decir y continuo con lo mío.
-Supe que Meiling no te vino a dejar ayer- suelta de repente, se me había hecho raro que esperara hasta hoy para reclamarme pero al final sus perros fieles habían hablado.
-Tuvo un problema así que pidió de favor a tu primo que me trajera- dije evitando su mirada.
-Y serías tan amable de decirme que hacia el ahí?- pregunto y tuve que mirarlo pues no era su reacción de siempre lo cual agradecía.
-Llego de repente- digo y Takashi me mira tratando de ver si digo la verdad después la aparta y parece regresar a lo suyo.
-Ponte hermosa porque saldremos- vuelve hablar y quisiera negarme pues me imagino otra comida con sus inversionistas, teniendo que fingir y hablar con las mujeres de aquellos hombres sobre banalidades. -Acaso no me escuchaste?-
-Necesito saber a dónde iremos, para saber qué ponerme- digo cansada.
-Ponte algo cómodo- dice y sin duda alguna me sorprende- Es que acaso no quieres ir a verlo? - y solo esas palabras me bastan para entender a dónde iremos y sin esperar nada más salgo prácticamente corriendo hacia mi cuarto.
Quizás hoy podría ser un buen día...
Miro por aquella ventana aunque siendo sincera no hay nada que ver más que aquel cielo que por la hora luce oscuro dejando ver las estrellas, era una noche tranquila. Veníamos de regreso a Tomoeda, sin duda alguna me encontraba cansada después de un largo día pero sin duda alguna había valido la pena y es que aunque fueran solo unos segundos con el bastaban para darme aquellas fuerzas que necesitaba y seguir con esto.
-Sera mejor que te pongas el cinturón, pronto aterrizaremos- me dice Takashi acariciando mi mejilla con su mano quizás debería apartarme pero después de aquella visita tanto Takashi como yo regresábamos susceptibles, la tristeza me embargaba a mí y el parecía ser el mismo Takashi del que me había enamorado.
No sé cómo explicar o decir lo que pasó, lo que siento cada vez que esto ocurre, es muy raro, esporádico. Que cada vez que sucede siento como si estuviera soñando. Incluso soy incapaz de hablar, de mantener una sola idea coherente porque parecía como antes cuando no había necesidad de hablar para saber lo que ambos sentíamos. Suspiro y apartó la mirada de aquella ventana añorando de nuevo este día.
Toma mi mano para ayudarme a bajar del avión y no me suelta, ni siquiera al abordar aquel carro, y sin duda alguna sigue siendo atractivo como antes, su cuerpo aún más trabajado, miro su rostro y por primera vez puedo ver cansancio y tristeza aunque claro está siempre aparece en sus ojos después de verlo, no sé qué impulsó me lleva a recostarme en su hombro pero siento que lo necesito, el en lugar de apartarme me atrae un poco más y deposita un beso en mi frente. Llegamos a la casa y me ayuda a bajar, me digo que hasta aquí ha llegado este día y decido subir a mi cuarto sin embargo siento la mano de Takashi sobre la mía impidiéndolo, lo miro y entonces siento sus labios contra los míos quisiera apartarme decirle que me deje pero no lo hago, quizás porque soy masoquista o quizás porque aún lo amo y anhelo que Takashi sea el mismo de antes. Siento como me toma entre sus brazos y comienza a subir las escaleras llevándome hasta su cuarto, me deposita con cuidado hasta me atrevería a decir que con ternura, se recuesta sobre mí y continúa besándome. Quisiera negarme, rechazarlo, gritarle que lo odio pero simplemente no puedo... Poco a poco siento como comienza a despojarme de mi ropa, quisiera decir que se toma la molestia de acariciarme de dejarme a mi acariciarlo, de que me mire o todas esas cosas que desea una mujer sin embargo nada de eso pasa, lo siento entrar y ahogó un gemido quizás por la forma en que lo hizo o porque quizás lo esté disfrutando aunque siento que es la primera opción, siento su vaivén y no lo detengo porque en el fondo lo necesito, no es como lo deseo pero lo necesito para calmar este dolor que siento cada vez que voy a verlo. Lo siento temblar y caer encima mío, me doy cuenta que ha terminado y que yo no lo he conseguido, aunque eso ya no es algo raro. No hay palabras, ni promesa y mucho menos amor, solo somos el, yo y el infierno que hemos construido. Estoy dispuesta a irme pero no me lo permite de nuevo, me acomoda a su lado acurrucándose junto a mí, me digo que solo esperaré un rato pues no deseo dormir con el porqué sé que mañana será otro y que después de esto nada cambiará porque hoy solo ha sido un buen día...
Después de aquellas salidas siempre despierto triste, melancólica pues preferiría quedarme ahí pero sé que es algo imposible, que necesito seguir para que el este bien.
Como lo pensé, la actitud de Takashi ha vuelto a ser la misma, es como si aquello no hubiera pasado nunca y aunque suene cruel es lo mejor.
-Mi tía Leran vendrá hoy a verte, así que por favor vístete de acuerdo a tu clase y ya sabes nada de mencionar de lo que pasa en esta casa- dice mientras sostiene mi barbilla sin ejercer mucha presión supongo para no dejar alguna marca, sonríe y después me da un beso brusco que en lugar de gustarme me lástima.
Y me digo que soy una imbécil por aguantar esto, por ceder en ocasiones por tan siquiera pensar que esto puede cambiar y que algún día podré ser feliz, suspiro y sin tocar bocado alguno decido ir a cambiarme para esperar la llegada de Leran.
-Hola Leran- le digo abrazándola y esbozando una sonrisa.
-Hola Sakura- responde mi saludo.
-Qué bueno verte- le digo señalando uno de los sillones para que tome asiento. -Gustas algo de tomar? -
-Un café- pide y enseguida Naoko desparece.
-Qué bueno que por fin has decidido venir a visitarme- le digo y es que siempre que me veía con ella era afuera de esta casa por alguna razón no le gustaba venir mucho menos cuando Takashi estaba.
Naoko aparece con unas tazas de café y unas galletas y al ponerlas en la mesa enseguida se marcha.
-Quiero hablar contigo- dice poniéndose completamente sería, no puedo evitar preguntarme por qué y recuerdo que solo ha sido una vez la que la he visto de aquella manera, justo al decirle que me casaría con Takashi, esa vez no dijo nada, solo me miraba como si no estuviera de acuerdo con mi decisión pero nada había salido de sus labios, siento su mirada intensamente regresándome a la realidad y me pone completamente nerviosa.
-Dime- le digo tomando un poco de mi café para apartar mi mirada de la de ella.
-Quiero que seas completamente sincera, sabes que te quiero como una hija y que siempre te apoyare- me desconcierta un poco sus palabras pues no entiendo a dónde quiere llegar - Tienes problemas con Takashi?-
No puedo evitar sobresaltarme por aquella pregunta y es que después de años de casada y aparentando felicidad como era posible que se hubieran dado cuenta de aquello. Trato de tranquilizarme para poder responder, la mirada de Leran es más intensa y sé que si no respondo de inmediato dará por echo aquello.
-No entiendo de dónde has sacado eso?- digo como si nada, limpiando con una servilleta mis labios.
-La verdad es que yo tenía mis dudas- dice y en su mirada puedo ver ternura- pero alguien me ha dicho que te ha visto con algunas marcas nada normales- toma mis manos con las suyas y este gesto lo hubiera tomado como una buena demostración de afecto pero sabía lo que Leran buscaba, así que sin parecer obvia aprieto sus manos con las mías evitando así que inspeccione al respecto, por suerte había optado por una blusa de cuello alto así los moretones del cuello no los vería aunque ya parecían simple manchas.
-Leran- digo sonriendo- no se quién te haya dicho aquello pero quién haya sido te ha mentido o no ha visto bien, como crees capaz a Takashi de lastimarme? Llevamos 7 años juntos y de lo único que es responsable Takashi es de amarme- concluyo tratando de creerme yo misma aquello que había dicho.
Leran me mira fijamente y sé que me está analizando, tratando de ver la mentira en mis ojos pero si algo en lo que me había hecho buena en estos años era en mentir.
-Creo que quizás pudo equivocarse- dice sonriéndome y tomando un poco de su café.
Asiento sin embargo quiero saber el nombre de quién le ha dicho aquello aunque creía saber quién era.
-Solo por curiosidad quien te dijo aquello?- tomo una galleta y la muerdo lo más delicado que se pueda.
-No tiene caso que te lo diga- sonríe- ya ha quedado claro todo así que olvidemos el asunto- y sin más da terminado el tema, sonrió aunque por dentro soy un manojo de nervios pues yo sé quién ha sido el responsable de aquello y si había sido capaz de decirle a Leran quizás podría difundirlo a los medios y ahora sí todo se vendría abajo.
Después que Leran se fue Takashi marco a la casa para informar que saldría de viaje y que no volvería hasta la semana siguiente, sabía que tenía que arreglar lo sucedido hace un rato por lo cual le informe que su tía me había pedido que la ayudará en algunas cosas ante esto él no se negaba principalmente porque no llevaba una buena relación con los Li y ante eso no se atrevería a preguntarle a Leran si aquello era cierto.
Al día siguiente me dispongo a ponerle fin a todo esto aunque para ser sincera no tenía ni idea de dónde se encontraba el tal Li, lo más conveniente sería ir a casa de Leran y buscarlo solo esperaba en verdad encontrarlo ahí.
Me decido ir justo a la hora de la comida arriesgándose que no se encontrará ahí, aunque según Meiling siempre iba a comer a casa solo esperaba que está vez no fuera la excepción.
-Buenas días Señora Li- me dice una de las empleadas de aquella casa a la cual le sonrió.
-Se encontrará Leran?- pregunto de inmediato.
-La señora Li no se encuentra- dice ofreciéndome un vaso de agua, es raro venir a ver a una señora Li, cuando tú eres otra señora Li y es que el papá de Takashi era hermano de Hien aunque habían muerto en un raro accidente, era lo único que sabía pues para Takashi el tocar aquel tema era un tabú.
-Ya veo- digo - Faime o Meiling estarán?- cuestionó de nuevo a lo cual niega.
-La familia Li han decidido salir a comer fuera- dice, entonces el tampoco se encontraba, así que me resigno solo esperaba poder tener otra oportunidad y evitar aquello, tomo mi bolso y me pongo de pie dispuesta a marcharme.
-Y acaso a mí no quieres verme- dice de pronto aquella voz que comienza a tornarse familiar para mí, lo miro y el me mira a mi sonriendo.
-Sera mejor que me vaya- le digo y es que no quiero parecer tan obvia sin embargo él lo evita.
-Porque te vas? - pregunta.
-La señora Li ha venido a buscar a su madre y a las señoritas- responde la empleada llevándose aquel vaso con agua y dejándonos solos.
Sé que es el momento así que sin más me acerco hasta él y lo miro fijamente, me siento un poco aturdida al hacer aquello pues él también me mira logrando ponerme nerviosa y es que debía admitir que es un hombre atractivo pero algo me decía que no era mejor que su primo.
-Si he venido hasta aquí es para hablar contigo- le digo pero él no parece sorprendido por el contrario parece que esperaba mi visita.
-Dime- dice sin apartarse ni un poco y su mirada se intensifica.
-Porque le has dicho toda esa bola de mentiras a tu madre?- cuestione hablando lo más bajo que pude pues a pesar de que estábamos solos uno nunca debía fiarse de nadie y gracias a que nos encontrábamos relativamente cerca él pudo escucharme.
-Y acaso mentí?-
-Por supuesto que mentiste. Takashi sería incapaz de ponerme una mano encima-
-Repite eso hasta que tú te lo creas-
Suspiro frustrada y es que era capaz de sacarme de mis casillas, me alejo un poco de él dándole la espalda para calmarme un poco así que tratando de sonar más tranquila vuelvo hablar de nuevo.
-Yo solo he venido a pedirte que no le digas a nadie más lo que creíste ver- Entonces sus facciones se contraen y se pone completamente serio.
-Porque?- cuestiona separando la distancia de ambos por lo cual retrocedo un poco. -Dime- Sakura porque?- y no sé qué decir, de pronto me he quedado sin ideas, sin palabras pues me pierdo un poco en su mirada sin embargo me obligó a regresar a la realidad.
-Porque...- tartamudeo.
-Dime- exige y no entiendo nada, porque deseaba meterse donde nadie lo llamaba? Porque no sé buscaba algo mejor que hacer y a mí me dejaba tranquila?
-Porque yo te lo pido- suelto de repente y parece que aquello es suficiente pues sus facciones se relajan un poco y se aleja de mí.
Lo veo llevarse una de sus manos a su cabello, luce pensativo y sé que en verdad está pensándolo, de repente vuelve a mirarme y sonríe.
-Lo haré solo con una condición- dice y como dije él no era mejor que Takashi. Me cuestione en que era lo que podía pedir, dinero? Para que si el tenia de sobra además nunca podría dárselo pues yo dependía de Takashi? A decir verdad no podía darle nada.-Quiero tener una cita contigo- suelta de repente descolocándome por completo, acaso había escuchado bien? El quería tener una cita conmigo?.
Me toma unos segundos recuperarme de aquello y la rabia me llega de pronto y es que como pedía aquello? Quizás solo deseaba burlarse de mi o peor aún ocasionar más problemas porque si Takashi se enteraba de aquello me iría mucho peor que el que se filtrara aquella información.
-Acaso estás loco?- le digo. - acaso no entiendes lo que me pides? Soy una mujer casada y si esto es para burlarte de mí o para que tú primo se entere, no caire en tu juego- enojo es poco lo que siento, rabia es la que me inunda
-Sakura- yo no- comienza a decir pero evitó que continúe.
-Si quieres contarle a alguien más lo que has visto no te detendré, solo después de eso déjame en paz- y sin más me voy de ahí, he de admitir que me siento decepcionada por un momento creí que él podría ser diferente, que al haberle dicho a Leran es porque en verdad deseaba ayudarme pero que equivocada estaba.
Todas las mañanas leía los periódicos esperando que la bomba estallara pero nada de eso pasaba? Me preguntaba si quizás por alguna razón no la haya publicado o quizás le pedían pruebas pues muchas veces la palabra no vale aunque siendo un Li le crearían aunque todo fuera una vil mentira.
Por suerte y el único consuelo que me quedaba de aquí a lo que la bomba explotara es que Takashi aún no regresaba, no sabía exactamente a dónde había ido ni a qué y aunque prácticamente me encontrará encerrada era como si estuviera libre.
El golpeteo a mi puerta me trae de nuevo a la realidad, sé que se trata de Naoko así que sin más le digo que pase quizás veía a anunciarme que la cena está lista o algo así. Apartó mi mirada de la venta y la enfoco en ella la cual me sonríe tiernamente.
-Tiene visitas- dice aunque no tengo idea de quién pueda tratarse, Leran y sus hijas me habían visitado ayer por la tarde, dudaba que se tratara de ellas o de alguien más pues a decir verdad no conocía a nadie más aquí, quizás se les había olvidado algo y solo venían a recogerlo, sin más decido ir hasta la sala para averiguar qué es lo que se les ha olvidado pero al llegar no son ellas con las que me encuentro, si es un miembro de la familia Li pero es al miembro que menos quiero ver en estos momentos y es que ahí se encontraba Syaoran Li, sentado en mi sofá tomando una taza de café y no puedo evitar fruncir el ceño y molestarme pues él no era bienvenido en mi morada.
-Se puede saber qué haces aquí?- cuestionó de inmediato pero él no parece sorprendido por mi llegada ni por el tono de mi voz que es más fuerte de lo usual.
Me mira y de nuevo aquel nerviosismo se apodera de mí, lo veo suspirar y ponerse en pie, se acerca hasta mi apenas unos pasos.
-Lo siento- suelta de repente y admito que eso no me lo espera. -Me he portado como un patán desde que nos conocimos y no he sido justo contigo, quisiera remediar todas estas molestias que te he causado, claro si tú me lo permites-
Lo miro tratando de encontrar la mentira en sus palabras pero no veo absolutamente nada, aun así me digo que miente y es que como confiar después de todo el daño que me han hecho? Quizás él no sea el responsable pero desde el principio me ha demostrado que es igual que Takashi.
-Que pretendes Li?- digo sintiéndome vulnerable.
-Solo quiero que me dejes ser tu amigo- dice sin más, siento un escalofrío recorrer me, sus palabras retumban en mi mente taladrando me.
-Ni siquiera me conoces- digo - No tenías ni idea de mi existencia hasta hace un par de días y quieres ahora ser mi amigo? Así como si nada?-
-Quizás tengas razón pero hay algo en ti- siento como se acerca a mí pero no me apartó - Llámame loco pero crees en el destino?- suelta.
Que si creía en el destino? Por supuesto que no, a decir verdad tú marcas tu propio destino sino miren me a mí.
-Que pretendes con todo esto? Acaso planeas vengarte de Takashi por algo? Porque si es así yo no estoy para eso?- digo sentándome está vez yo en el sillón.
-Porque te cuesta tanto creerme?-
Lo miro fijamente, quisiera descubrir si en verdad mentía pero en sus ojos no veía rastro alguno sin embargo estaba tan lastimada que no podía confiar en nada.
-Apenas te conozco Li, como pretendes que confíe en ti si desde el primer día que te vi solo te has dedicado a causarme problemas-
-Puede que no haya hecho lo correcto sin embargo sabes que no miento sobre aquello que vi, deberías de hacer algo al respecto. Takashi no puede seguir lastimándote-
-Basta- digo y enseguida se calla, me pongo de pie y me acerco hasta el- acaso yo te he dicho que ha sido Takashi quien me ha lastimado? Y que necesito que alguien me proteja? No te confundas Li,y que te quede algo bien claro si alguna vez necesito que alguien me proteja recuerda que tengo marido así que te pido que te retires y a tu petición por supuesto que no, no quiero nada contigo, ya sabes dónde está la salida- y sin más me marcho de ahí pero su mano sujeta la mía antes de cumplir mi propósito.
-No te desatascos tan fácil de mi- dice, siento algo raro en el estómago pero le hago caso omiso solo lo miro, no digo nada más y está vez si salgo de ahí. Trato de controlar mi respiración en cuanto llego a mi cuarto, me recargo en la puerta. Porque demonios Li quería meterse en mi vida? Ya tenía suficiente con lo que vivía para que él quisiera venir y complicarla más...
El transcurso de los días, la paz y el silencio que me rodea era reconfortante aunque nada dura para siempre. Parecía que por fin Li había entendido, no lo había visto desde entonces y tal parecía que había decidido no decir nada al respecto lo cual sin duda agradecía. Takashi había regresado de su viaje, así que mi ratito de libertad había terminado.
Terminaba de arreglarme pues Leran nos había invitado a cenar, no solíamos hacerlo tan seguido o muchas veces Takashi desistía inventando otra cosa aunque creo que está vez a aceptado porque quiere presumir la compra de una empresa, no sé muy bien al respecto, solo lo había escuchado.
-Buenas noches- saludo a todos los presentes.
-Oh Sakura- se acerca hasta mi Faime y me abraza. - Quiero presentarte a mi novio, Yukito Sujishiro- el aludido extiende su mano para saludarme.
-Un placer- le digo a forma de saludo pero su mirada se queda fija en mí.
- Disculpa pero no te he visto en otro lado?- al igual que él lo miro pero su rostro no me es familiar.
-Como no la vas a conocer Yuki, si es la esposa de Takashi uno de los empresarios más famosos de todo China- suelta Faime.
El me mira un rato más y después asiente. -Seguro debe ser por eso-
La verdad es que aquello me desconcierta un poco pero decido no tomarle importancia pues Faime tenía razón.
Recorro la sala con la mirada y me encuentro con unos ojos ámbar que me miran fijamente, lo miro de reojo y me percato que toma un vaso de wiski, plática con su padre y con Takashi quien habla animadamente seguro ya presumiendo su nueva adquisición, decido no tomarle importancia y llego hasta donde Meiling quien esta entretenida con su celular, tecleando a una velocidad increíble.
-Evan?- pregunto a lo cual ella asiente.
-Ha salido de viaje y por eso no ha podido venir- dice escribiendo un par de palabras y luego apartando aquel aparato. -Gracias a Dios la tecnología ha avanzado tanto que puedo hablar y verlo diario-
Solo me limito asentir pues no sé exactamente que decir ya que no entendía en realidad eso de la tecnología, es decir sabía manejar aquellos aparatos pero con el paso del tiempo había evolucionado tanto y me era difícil entenderlos, eso y sumándole que no tenía acceso a ningún aparato de estos.
-Sabes aun lo que no entiendo? -
Niego bebiendo un poco de mi copa.
-No entiendo porque tú no tienes un celular, nuestra familia es la número uno en telecomunicaciones y dispositivos móviles, es absurdo que siendo la esposa de Takashi no tengas un teléfono-
La miro y sé que tiene la absoluta razón, aunque claro sabía la respuesta pero ella no.
-La tecnología y yo no somos compatibles- sonrió- Takashi ha insistido tanto en que use un celular pero no le veo caso alguno, además que nunca salgo de casa-
-Pero...- no termino de hablar pues Leran nos interrumpe informándonos que la cena está lista.
Takashi se acerca hasta mí y me toma del brazo no sin antes depositar un beso en mis labios, escucho suspirar a Faime y decir algo de que somos adorables.
-Quisiera que brindáramos está noche por la compañía de Takashi y Sakura, esperemos que se vuelva a repetir- dice Hien pues como dije no solíamos venir muy seguido.
-Y cuéntanos Takashi como le hiciste para adquirir aquel negocio?- pregunta Li mirando a Takashi.
-No ha sido fácil, pero al final lo he conseguido- suelta Takashi- supe que tú también la querías pero no conseguiste el negocio- sonríe burlón.
-Sea como sea celebremos que ODS por fin es nuestra- suelta de pronto Hien pero con solo escucha aquel nombre me sobresalto y comienzo a toser.
-Estas bien Sakura?- pregunta Leran.
-Compraste la compañía ODS?- le pregunto a Takashi quien me mira fijamente y sé que quiere que me calle pero no puedo. -Como fuiste capaz de hacerlo?- sigo hablando ahora sí completamente exaltada.
-Pasa algo Sakura?- pregunta está vez Hien.
-No pasa nada, es sólo un malentendido- dice Takashi tomándome de la mano y ejerciendo un poco de presión que podría ser confundido con una caricia.
-Acaso tú conoces esa empresa Sakura?- me pregunta Hien y aunque siento la presión de la mano de Takashi sobre la mía está vez no estoy dispuesta a callar.
-ODS no solo es una empresa cualquiera, sus principales funciones son erradicar la pobreza en todas sus formas y en todas partes, lograr la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y promover la agricultura sostenible, asegurar una vida sana y promover el bienestar de todos, entre otras más- digo desesperada, que como sabía eso? Fácil con mi hermano Touya habíamos colaborado con aquella empresa y el saber que Takashi la había comprado seguro para derrumbarla pues se encontraba en una zona por decirlo así buena para algún centro comercial me partía el corazón, era lo único que me quedaba de mi hermano, aún contribuía con ella era la única forma de sentirme cerca de el por eso no podía permitir aquello.
-Pero Takashi tu nos habías dicho que era una simple empresa de dentífricos, por eso no querías que nadie llevará esa cuenta? - dice Hien furioso.
Y conociendo a los Li sé que ninguno de ellos hubiera hecho aquello pues a pesar de tener todo el dinero del mundo era una familia bondadosa, siempre queriendo ayudar a los demás.
-Ahora entiendo porque no quisieron atenderme y su negativa fue enseguida antes de permitirme siquiera ver su giro- dice esta vez Li.
-Si me dejaran explicar- dice Takashi- Ni yo mismo tenía idea de todo lo que acaba de decir Sakura, creo que al igual que ustedes he sido engañado por mi gente pero prometo que lo solucionare- dice esto último mirándome y depositando un beso en mi mejilla, tratando de aparentar la calma que no tenía.
-Espero que así sea, porque de ante mano sabes que no invertiremos ni un centavo-
Takashi asiente y sin más la cena continúa, mentiría si dijera que la tensión no era casi Palpable que en cuanto apenas termino todo salimos practícame te corriendo.
No sabía lo que me esperaba al llegar a casa, Takashi estaba en completo silencio pero su mirada más oscura me decía que esto me saldría caro, quizás debí esperar y hablar con él en la casa pero al escuchar eso no pude evitar sobresaltarme además que por más que hubiera tratado de evitar un escándalo él no me hubiera escuchado.
En cuanto llegamos salgo corriendo del vehículo y subo a una velocidad increíble a mi cuarto creyendo que solo quizás por esta noche Takashi tomaría de la mejor manera lo que había pasado pero aquello no sucede pues en cuanto estoy a punto de cerrar él llega hasta ahí y avienta la puerta para A entrar. Me toma por el pelo causándome un gran dolor, de mi boca sale un quejido por la acción, llevo mis manos hasta las suyas tratando de quitarme lo de encima inútilmente. Lo miro y su rostro está lleno de furia, siento un escalofrío recorrer me pues no sé qué vaya a ser capaz de hacerme. Me jala un poco más el cabello para que lo mire y sus ojos más oscuros me miran con odio.
-Eres una maldita- me dice soltando me y no me recupero de aquello cuando siento como su mano se estampa contra mi mejilla descolocándome y haciéndome caer al suelo.
El impacto de los golpes ha sido duro pero me rehusó a quejarme, siento como algo comienza a escurrir de mi labio y no es necesario mirar para ver de lo que se trataba. No me da tiempo siquiera de sentir realmente el dolor cuando me levanta del suelo presionando mis brazos causándome un gran dolor, me muerdo el labio evitando soltar algún quejido pero no puedo más cuando sus brazos se cierran más contra mí.
-Estas contenta infeliz, por tu culpa me he quedado sin aquel negocio- me grita y cierro los ojos como si aquello fuera mi barrera para protegerme de un momento a otro me suelta pero no es de una manera delicada sino que me estrelló contra uno de los muebles pegándome a un costado, ocasionando que el aire se me fuera por unos segundos.
-Ahora si no dices nada- grita - y me toma de nuevo del cabello, veo como levanta su mano dispuesto a pegarme de nuevo y no aguanto más.
-Para- digo- no más- y estoy a punto de llorar pero no aguanto más.
El me suelta, lo veo como se toma por el pelo, me mira y susurra algo que soy incapaz de entender.
Me alejo un poco de él, arrastrando prácticamente temiendo que comience de nuevo.
-Esto no se queda así- dice sin más y el miedo se apodera de mi pues se a lo que se refiere y quiero apartar la distancia que acabo de marcar y detenerlo pero ni siquiera puedo ponerme en pie.
-Por favor- le gritó pues sé que sabe a lo que me refiero.
-Eso lo hubieras pensado antes de abrir tu boca- dice y se marcha. Escucho como le pone llave a mi habitación y no aguanto más las lágrimas comienzas a brotar de mis ojos, como puedo llego hasta la puerta recargando me en ella.
-Takashi- comienzo a gritar mientras golpeó la puerta. -Takashi, por favor Takashi...por favor- pero él no responde.
-Estas puerta no se abre hasta que yo regrese- lo escucho decir y la desesperación se apodera de mí, comienzo a golpear la puerta sin importarme lastimarme.
-Takashi...-.
No sé cuánto tiempo había pasado, ni siquiera sé si había habían pasado días, solo sé que deseaba morirme, me encontraba aún en el suelo, ni siquiera había hecho el intento de moverme, me sentía tan miserable, humillada, poca cosa, sentía que no valía nada. Por más que lo había llamado y que había pedido ayuda nadie había venido. Ya no lloraba ahora solo estaba llena de odio hacia Takashi pero principalmente hacia mí. Quisiera desaparecer dejar de existir, de sufrir y entonces aquella idea pasa por mi cabeza, recuerdo que aún tengo aquellas pastillas para dormir y eso era lo que quería, dormir.
Como puedo llego aquel buró, en el transcurso encuentro mi reflejo con el espejo, y en efecto me miro tan miserable como me siento, ha sido un pequeño corte el que tengo en el labio, un moretones en mi mejilla lo único que puedo ver a simple vista, las costillas me duelen, a decir verdad todo me duele, incluida el alma.
Encuentro aquel frasco y lo tomo entre mis manos, leo la etiqueta y enseguida regreso la mirada a mi reflejo y no necesito pensarlo más, sin importarme nada vacío todo su contenido en mi boca y tomo un poco de agua, regreso hasta mi posición en el suelo haciéndome un ovillo.
No quiero pensar en nada solo en que por fin seré libre y con ese pensamiento siento como poco a poco mis ojos comienzan a cerrarse, por fin seré libre...
Notas de la autora
Hola a tod s, espero que todos se encuentren muy bien y que hayan disfrutado de este capítulo, me cuesta imaginar tanta violencia sin embargo sabemos que esto es algo que pasa a diario. Muchas gracias por sus comentarios espero que disfruten el capítulo y que me dejen sus comentarios, ha saben que estos ayudan a motivar a la autora actualizar pronto.
Muchas gracias también por su apoyo con respecto a lo de mi mamá. Sin más deseo que hayan tenido un buen fin de semana y ya saben espero sus comentarios.
Cuídense mucho.
Gaby Li.
