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Casa de Scott

Cuando Scott entró en su casa, se encontró a su madre en la cocina. Tarareaba una canción mientras removía la mezcla de la salsa del pavo.

- ¿Te han castigado?

- El profesor Harris.

- ¿Por qué siempre es el mismo profesor el que te castiga?

- Es porque no nos soportamos mutuamente. Me han dado las notas de los últimos tres exámenes, he pasado con nota.

- ¡Enhorabuena! ¿Cómo quieres celebrarlo?

- ¿Podría invitar a dos amigos más por Acción de Gracias?

- ¿Allison y Lydia?

- No, Isaac y Derek.

- ¿Isaac y Derek?

- Sí, ya sabes, Isaac perdió a su padre el año pasado por culpa de Matt y Derek está solo desde que su familia murió en el incendio de la casa Hale, pensé que podríamos invitarlos aquí y…

- Cariño, eres muy generoso.- Melissa abrazó a Scott con ternura. – Es muy buena idea, el pavo es enorme y no es agradable pasar Acción de Gracias solo.

- Gracias, mamá.

- Eres tan responsable. – Melissa contempló a Scott fijamente. – Hace un par de años estabas tan perdido y mírate ahora, haciendo nuevos amigos, invitándolos a nuestra casa. Has madurado, me siento orgullosa de ti.

- Y yo de ti.

¿Cómo te puedo ayudar?

- Podrías preparar el relleno, se te da muy bien.

- De acuerdo.

Mamá, ¿sigues teniendo la receta de la tarta de queso de la abuela McCall?

- Sí, por supuesto, es deliciosa.

- Me gustaría hacerla.

- Ya hemos encargado tres tartas.

- Es para obsequiar a un amigo, me hizo un gran favor hace tres semanas y quiero devolvérselo.

- De acuerdo, la receta está en el quinto cajón de la encimera.

- Gracias mamá.

- ¿Puedo preguntar quién es ese amigo?

- Derek, me defendió de unos Alphas.

- ¿Alphas?

- Me atacaron y él me salvó.

- Creí que con tus nuevas habilidades eras más fuerte.

- Lo soy, pero los Alphas son más poderosos y agresivos.

- ¿Los derrotó Derek?

- Lo hirieron mucho, estaba débil y… casi se muere.

- Por eso estabas tan preocupado últimamente, ¿no?

- ¿Lo notaste?

- Hijo, te conozco mejor de lo que te conoces tú mismo.

¿Ya está bien? ¿Se ha recuperado tu amigo?

- Aún cojea de una pierna, pero está vivo.

- Estoy deseando conocerlo. – Melissa sonrió a Scott. – Creo que me va a gustar Derek.

- Es un buen tío.

- ¿Y qué me dices de Isaac?

- Durante algún tiempo estuvo perdido, pero se ha recuperado.

- ¿Qué opina Stiles de ellos?

- A Stiles le caen bien, sobre todo Derek.

- Lo imagino…

- ¿Lo imaginas?

- Me acabas de decir que te salvó la vida y Stiles es tu mejor amigo desde el jardín de infancia, así que le cae bien seguro.

- Tienes razón.

- ¿Cómo están las cosas con Allison?

- Frías.

- ¿Frías?

- No sé, he cambiado y ella también. Ahora buscamos cosas diferentes, además somos enemigos naturales. Su familia se dedica a cazar a los tipos como yo.

- ¿Cazarlos? ¿En qué sentido?

- Los matan.

- ¿Los matan? ¿Estás a salvo cerca de ella?

- Según la ley de los Argent sólo cazan a los que les cazan. Yo no tengo interés ninguno en cazar a nadie, así que estoy a salvo. Además me he ganado un salvoconducto por mis últimas "operaciones".

- De acuerdo.

¿Cómo va ese relleno?

- Estoy introduciendo los ingredientes en la olla de la abuela Maya.

- Perfecto, recuerda meter el tomillo y el orégano en último lugar.

- Sí, lo sé.

- ¿Cómo le va a Stiles con Lydia?

- Creo que a ella le empieza a gustar él, como se ha ido Jackson…

- Es mucho mejor chico Stiles.

¿Sabes algo de Jackson?

- Está vivo y feliz. Me ha confesado que no tiene intención de volver a Beacon Hills.

- Normal, le ocurrió de todo a ese pobre chico.

- Se me hace raro hablar de estos temas contigo…

- ¿Por qué?

- Eres mi madre.

- Lo sé y por eso hablamos, es mejor así, prefiero saber a qué atenerme contigo para no llevarme más sorpresas.

- Sí, yo también agradezco poder contárselo a alguien además de Stiles, con Lydia no habló mucho del asunto y a Allison prefiero no mencionárselo.

- ¿Cómo lleva lo de su madre?

- Mejor, ahora sabe lo qué ocurrió realmente.

- ¿Qué fue?

- Nada preocupante, no tiene importancia.

- Te hizo algo, ¿verdad?

- ¿De dónde sacas esas ideas?

- Llámalo intuición maternal.

- ¿Has visto lo feliz que está el entrenador Finstock desde que tiene novia? – Intervino Scott, desviando el tema para evitar confesar a su madre lo que Victoria había intentado y casi logró.

- Sí, ayer los vi comprando en la tienda de la esquina, estaban acaramelados.

- Creo que Deaton y la señorita Morell tienen algo.

- Yo también, los he visto comer muchas veces últimamente.

- Me gusta ella para él, el Doctor es un tipo muy amable.

- Lo es.

- ¿Has pensado en mi idea de adoptar un perro de su clínica?

- sí, me parece bien. A veces estás sólo en casa y con los acontecimientos de los últimos meses en esta ciudad estaría bien tener un perro guardián. Probablemente tú seas más fuerte, pero él ladrará más alto.

- Gracias mamá.

- De nada, ¿mientras se prepara el relleno a fuego lento qué tal si nos ponemos a limpiar la casa?

- De acuerdo.

- Scott y Melissa dejaron la cocina encendida y fueron a limpiar la parte de arriba de la casa. Cuando terminaron bajaron hasta la cocina, donde terminaron de preparar el relleno de pavo, la salsa de arándanos y el pavo marinándose toda la noche.

A la mañana siguiente, Scott se levantó temprano. Bajó a la cocina a primera hora, su madre aún dormía, y buscó la receta de la tarta de queso de la abuela Mccall. Como era tan temprano decidió preparar también el desayuno.

Melissa bajó una hora más tarde, se encontró la cocina limpia y el desayuno preparado. Con una sonrisa besó a Scott en la frente, después los dos se sentaron a disfrutar de un desayuno en familia.

- ¿Eso qué huelo es la tarta de la abuela McCall? – Indagó al terminar.

- sí, la he hecho para probarla.- Scott le ofreció un trozo - Al volver haré otra para mañana.

- Deliciosa, cariño.

- Me alegro. Voy al instituto, cuando regrese me paso por Kuchen´s y traigo las otras tartas.

- Perfecto.

- Sabes, mamá. – Scott observó a Melissa. – Me apetece mucho celebrar Acción de Gracias.

- A mí también.

Casa de Derek

Un aroma que Derek reconocía muy bien invadió su espacio muy temprano por la mañana. El Alpha se incorporó de la cama, se puso un pantalón vaquero y bajó a la puerta. En la entrada se encontró a Scott, quien lucía maravillosamente bien a primera hora.

- McCall, ¿a qué debo el honor?

- Mi madre os invita a Isaac y a ti a comer en casa.

- Podías habérselo dicho a Isaac en el instituto, no tenías que molestarte viniendo hasta aquí.

- Quería traerte algo. – Scott se aproximó a Derek y le tendió una bandeja. – Probablemente no estará tan buena como la de tu madre, pero es un comienzo.

- ¿Huelo a tarta de queso? ¿Me has traído tarta de queso?

- Te lo debía. – Scott contempló los ojos azules de Derek. – Casi mueres por protegerme, es mi manera de darte las gracias.

- Joder, huele de maravilla.- Derek desenvolvió el plato de Scott y contempló extasiado mitad de una tarta de queso.- Es mi favorita, New York Cheescake.

- Es la primera vez que la hago, pero la receta es de mi abuela McCall de NY, original cien por cien.

- ¿La has hecho tú?

- Os dije que se me daban bien los postres. – Scott sonrió a Derek. – Traed las bebidas.- Scott sonrió a Derek.

- Scott yo… - Derek contempló a Scott con una sonrisa que ocupaba toda su boca. – Gracias por la tarta y por la invitación.

- Será divertido.

Scott se alejó de la casa Hale dejando a Derek completamente hechizado.

- ¿Acaba de estar aquí Scott? – Indagó Isaac.

- Nos ha traído tarta.

- ¿Tarta?

- La ha hecho él, NY Cheescake.

- Entonces te la ha traído a ti. – Isaac sonrió a su Alpha.

- Nos han invitado a cenar con ellos en Acción de Gracias, debemos llevar las bebidas…

- A él puedes engañarlo, pero a mí no.

- ¿Perdona?

- Le haces los puppy eyes cuando está cerca.

- ¿Puppy eyes?

- Sí, esa mirada de cachorrito tierno.

- ¿Cachorrito tierno?

- La expresión es de Stiles.

- ¿Stilinski? ¿De qué coño hablas?

- Estás enamorado de Scott.

- ¿Enamorado de McCall? ¿Yo? ¿Stilinski piensa que estoy enamorado de Scott?

- No, él no sabe nada de lo tuyo. La expresión la usa para hablar de Allison, últimamente se lo hace mucho.

- ¿Argent?

- Sí.

- Una puta cazadora le hace "ojitos tiernos" a McCall, joder.

- Quiere recuperarlo, es obvio.

- Pensé que había "problemas en el Paraíso"

- Él no se entera. La última semana se le han declarado cuatro animadoras, dos actrices del grupo de teatro, dos alumnas de último año, tres alumnos de informática, dos alumnos de ajedrez, cuatro del instituto masculino del otro lado de la ciudad y tres profesoras en prácticas.

- ¿Es que llevas la cuenta?

- Es difícil no hacerlo, cada mañana hay tarjetas en su taquilla, es el tío más popular de la ciudad.

- ¿Scott McCall? ¿El tío más popular?

- Ha sido un proceso rápido, ocurrió después de la batalla contra el Alpha.

- Joder…

- Yo no me voy a rendir.

- ¿Rendirte?

- Que te haya traído a ti la tarta no significa que yo vaya a dejar de pelear por él.

- ¿Disculpa?

- Me gusta mucho.

- Joder, cría cuervos y te sacarán los ojos…

¿Desde cuándo sabes lo mío? ¿Y desde cuándo lo sientes tú?

- Lo tuyo desde el principio, perdona, pero era muy obvio. Erika, Boyd y yo te hablábamos no en buenos términos de él y aún así, lo defendías. Eso cabreaba mucho a Erika, estaba un poco chalada por Scott también.

Lo mío…

Lo de Jackson fue el catalizador en mi caso. Quería salvarlo a cualquier precio y yo me sentí atraído. No soporto la violencia y por eso…

- Eres Beta, mi Beta.

- Lucharé contigo por él si es necesario.

- Dejaremos que Scott decida.

- Yo no pienso decírselo.

- Ni yo tampoco, veremos qué ocurre.

- Quédate la tarta. – Isaac sonrió a su Alpha. – Te la trajo a ti, me voy al instituto igual lo pillo en el camino.

– Derek vio marchar a Isaac y después contempló la tarta de queso, caminó hacia la cocina con ella, cogió un cuchillo de la vieja cubertería y cortó un pedazo. El sabor le llenó las papilas gustativas, recordó a su madre, a la antigua casa Hale, la vida feliz antes de que Kate lo engañara y los matara a todos.

Scott McCall, eres perfecto para mí y lo acabarás descubriendo tarde o temprano. Soy tu Alpha, tu Beta y tu Omega, soy tu compañero de vida.