Om mani padme hum

(La joya en el loto)


Disclaimer: El potterverso pertenece a JK pero defenderé con uñas y dientes mi derecho sobre este fic. XD

Este fic participa en el reto "Olores de Amortentia" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".


2.-Píldoras Ácidas

Padma se retorció las manos en el regazo. Solo habían pasado treinta y cinco minutos de lo que parecerían ser unas tres horas de espera y ya estaba aterrada. Suplicó en voz baja, implorando que su hermana se diera prisa, volviera con ella y le explicara por doceava vez porque había accedido a colaborar en ese plan tan suicida como pegarle un puñetazo en el ojo a un dragón o decirle al mismísimo profesor Snape que tenía cara de extreñido.

Se movió incómoda en el sofá y empezó a estirar y a retorcer los puños de un uniforme que no era el suyo, mientras sentía los fuertes latidos de su corazón en las sienes e intentaba por millonésima vez, lo que hasta ahora no había logrado, procurar mantenerse tranquila mientras le daba una coartada a su hermana. Pero tanto terciopelo rojo, que resultaba abrumador por muy cálido que fuera, era un recordatorio contante de aquella locura.

Cogió un ejemplar de Corazón de Bruja para disimular y entretenerse. Su hermana había rodeado con un círculo el maquillaje mágico y una poción antiacne que estaba rebajada. Asintió apreciativamente y siguio leyendo. De vez en cuando sus ojos se desviaban al retrato de la entrada esperando que, de un momento a otro, apareciera en su busca una enfurecida McGonagall. No ocurrió.

Cuando por fin había conseguido relajarse, alguien se sentó a su izquierda, sobre el brazo del sofá en el que estaba apoyada. Instintivamente dirigió una mirada y el corazón volvió a saltarle.

-¡Hey!-le dijeron

-Ho...-"¿Por que mierdas se me ha llenado la boca de saliva justo ahora?" Trago con dificultad-...hola George

-Naah ¡Que yo soy Fred!-el le sonreía travieso, con socarronería, con los ojos chispeando alegres como cada vez que se reía de algo y casi siempre sobretodo, de alguien.

-Noo. ¡Eres George!- respondió imitando su tono de voz, sonriendo imperturbable aunque se moría de los nervios-...no me engañarás, también tengo una gemela por si no la recuerdas...

No supo la causa pero las últimas palabras le dejaron un sabor ácido y bilioso en los labios. Se hizo un pequeño silencio en el que él alzó una ceja como si algo que ella no comprendiera le hiciera mucha gracia, antes de volver a hablar inclinándose y dejando caer las cortinas naranjas que le hacían de pelo.

-Bueno Parvati...- continuó con una excesiva marcación en el nombre de su hermana que le hizo fruncir involuntaria y durante un parpadeo los labios- ¿Quieres apostar un dinerillo en la primera prueba?

La terrible sospecha de que algo, y esencialmente el que ese algo no iba a ser muy agradable, se le avecinaba de la mano de ese demonio conspiratorio trepó de los rincones más ocultos e instintivos de su cerebro hasta llegar a la cima más consciente con una bocina, clamando por la atención de todas sus neuronas al grito de "Sálvese quien pueda" y "Las mujeres y los niños primero".

Con el corazón en un puño e intentando recordar con todas sus fuerzas si su hermana ya había apostado y en caso negativo, si lo haría, cerró la revista y se giro mirándole fijamente a los ojos esperando ver alguna señal o indicio sobre cual era la respuesta correcta. Craso error. En cuanto hizo contacto ocular esas neuronas tan trabajadoras e inteligentes de las que se jactaba decidieron que era un buen momento para echarse una siesta y todo pensamiento meramente racional se desvaneció.

-Emm...-no pudo resistirse a lamerse los labios al tenerle tan cerca-...¿No lo hice ya?

George empezó a sonreír otra vez y a inclinarse sobre ella cada vez más y más, le tenía a unos centímetros de distancia "Oh mierda, Santa Rowenna ¿Que hago?" Con la cabeza dándole vueltas, sintiéndose totalmente ruborizada hizo lo único que sabía que le devolvería la cordura. Echarse a un lado, alejarse y pretender estar haciendole un hueco en el sofá. El se dejo resbalar por el brazo y ocupó su anterior lugar sonriendo como en una partida de cartas en la que sabes que ya has ganado. Padma se mordió los carrillos por dentro mientras esperaba que dijera algo, y lo que dijo le acabo por desconcertar aún más

-¿Quieres un cacahuete? Nos los ha regalado Ron.- le pregunto con la inocencia de quien sujeta un bazuca

Padma miró la bolsita de plástico y, simplemente por el hecho de hacer algo y escapar de esos ojos resplandecientes de maquiavelistas segundas y terceras intenciones, tomo un par de ellos

-Claro...gracias

-Sabes,...unos viejos amigos...me han dicho que hace unos segundos estabas en el primer piso, cerca del despacho de cierta profesora...

Padma con el rostro medio oculto por el pelo cerró lo ojos con fuerza. Lo sintió volver a acercarse y una mano grande le apartó el pelo de la cara. Giró el rostro, Weasley estaba aún más cerca que antes. Padma juraría que hasta sus narices se rozaron antes de que él acercara sus labios al lóbulo de su oreja izquierda.

Para ese entonces en el estómago de Patil ya estallaban fuegos artificiales y un ardiente cosquilleo le recorría desde la boca del estómago hasta sus labios entreabiertos mientras el olor dulce y caramelizado de los caramelos inundaba sus fosas nasales. Todo su cuerpo chispeaba y le provocaba placenteros escalofríos .

-La próxima vez que te cueles en nuestra sala común...-le susurro George al oído-...deberás tener más cuidado Padma,- el sonrió contra su piel al notarla dar un respingo- no se lo diré a nadie, no soy un hipócrita, pero no podía dejar que te fueras sin más, así que, yo que tú me iría ahora mismo a la enfermería antes de que las píldoras ácidas que has cogido te hagan un agujero en el estómago.

Y aunque Padma fue cazada, McGonagall no pilló a Parvati mientras esta recuperaba el pasador para el pelo que la anciana le había confiscado, al menos durante aquel día...

No obstante, dos días después, tanto Parvati como Padma tuvieron mucho tiempo para reflexionar mientras limpiaban los trofeos.


Bueno, este capítulo es con el que más conforme me he quedado. El primero esta completamente seguro bajo el yugo de la reescripción. Si alguien quisiera betearlo estaría muy agradecida.

A ver cosillas que comentar umm...esta situado en el trancurso del cuarto libro antes de la primera prueba pero cuando ya estaban elegidos los campeones.

En la ceremonia esa de bienvenida, McGonagall le llama la atención a Parvati por un broche decorativo que se había puesto en el pelo, aquí, finalmente la profesora acabó por confiscarlo y Parvati le pidió a su hermana que se hiciera pasar por ella en la sala común para que cuando el broche desapareciera pudiera tener una coartada.

Lo de las píldoras ácidas, tiene su gracia, no se si recordareis que en el tercer libro Ron esta tentado de hacer pasar unas por cacahuetes para vengarse de los gemelos, aquí, finalmente lo hizo, pero los gemelos no son idiotas y cuando un hermano al que le has estado puteando de manera constante te da un regalo sin ningún motivo, es que hay gato encerrado.

¿como sabía George que era Padma y no Parvati? Pues por el mapa del mereoderador, en un primer momento iba incluir la escena de George devolviendole el mapa a Harry pero por el límite de palabras lo he tenido que borrar.

Bueno, creo que eso es todo, así que si os ha gustado dejadme un review. Me hace mucha ilusión recibirlos. Por cierto, muchas gracias a Lucifer Rain y a Arhatdy-Uchiha por sus reviews en el anterior cap.

Un beso.