hahahah creo que mi imaginacion se fue al infinito y mas aya xD segunyo solo serian dos capitulos pero se esta tornando un poquito mas largo de lo crei, asi que aqui les dejo otro fragmento, eso si creo que esta historia la saco rapido jeje estare actualizando pronto, claro si dejena muchos reviews jajaja...

ah y por cierto no se asusten recuerden que Natsuki es la mala de la historia u.u (por ahora xD)


Capítulo 1: Mentiras

En el 5to piso de un lujoso complejo de departamentos en las costas de la playa de Onjyuku de la prefectura de Chiba, una peculiar peliazul gozaba de un confortable sueño en el que tenia de almohada el vientre de una bellísima rubia y como sabana a una majestuosa morena. Nada podía arruinar ese placentero día, se habia dormido tarde celebrando con sus "amigas" la victoria del día anterior en las carreras de motos, campeona invicta por tercer año consecutivo del Moto GP en Japón. Todo parecía miel sobre hojuelas hasta que…

- NATSUKIIII

- Mmmm ¿Saeko? – decía adormecida – 5 minutos más.

- CUAL 5 MINUTOS MAS NI QUE NADA

- Pero qué diablos – se dio cuenta que no la estaba alucinando – que rayos haces aquí y como entraste a mi departamento – se levantó de golpe.

- Como que, que rayos hago aquí soy tu madre y como entre amm (¬ ¬U) eso que importa. Sal de la cama y ustedes también – refiriéndose a las chicas desnudas en la cama.

- Saeko que crees que haces – se sentó Natsuki en la cama.

- He dicho que salgan – demando con mirada severa logrando que se helara la peliazul y las mujeres recogieran sus cosas y salieran corriendo de la habitación.

- Arrrg que demonios te pasa porque te apareces asi.

- Qué te pasa a ti… dos – dijo sorprendida señalando a las mujeres que habían salido huyendo.

- Si dos que tiene, tenía energía – contesto con sarcasmo – aparte estaba celebrando. Porque por si no lo sabias…

- Lo se… felicidades – suavizo la expresión de su rostro a una orgullo por su hija – no pude ir, pero lo vi en la TV.

- Ah… gracias – dijo sonriendo al ver que su madre cambiaba su semblante – aunque si querías felicitarme pudiste esperar a que durmiera un poco más no sabes lo cansada que acabe – volvió a poner un tono burlón.

- Y tú no sabes que existen enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados – empleo el mismo tono irónico que su hija.

- Siii, pero tú no sabes que existe el preservativo.

- Jajaja en mis tiempos no eran tan comunes – bromeo y luego volvió a cambiar su expresión – necesito hablar contigo ponte algo de ropa te espero en la sala.

Queriendo o no se levantó, se vistió y salió del cuarto para ver que quería hablar sus madre. Saeko se mantuvo en silencio un momento mientras preparaba y serbia café para ella y su hija.

- De qué quieres hablar tan temprano – dijo Natsuki sorbiendo su café.

- Es medio día – respondió sentándose frente a su hija con una expresión seria en el rostro que hiso que la peliazul le prestara atención.

- Como sea, dime que se ofrece.

- Natsuki, lo que tengo que decirte es muy serio y quizá no sea importante para ti, pero lo es para mí.

- Oh vamos no seas dramática, que sucede.

- Estoy enferma Natsuki – la peliazul abrió los ojos como platos preocupada por lo que su madre le estaba diciendo – tengo Miocardiopatía, no te alarmes no es tan grave.

- Como que no es grave, si me lo vienes a decir es porque es grave y ¿Por qué me lo dices hasta ahora? ¿desde cuándo lo sabes?

- Si te lo digo hasta ahora es porque necesito tu ayuda y lo sé desde hace meses, pero te digo que no es grave, por fortuna se detectó a tiempo y con tratamiento estaré bien.

- Como que hace meses Saeko y porque no has tomado el tratamiento.

- Porque no puedo.

- Como que no puedes – hablaba molesta por el descuido de su madre.

- El tratamiento es de meses y tengo que salir del país. Si me voy quien se encargara de la empresa.

- Arrrg que importa la empresa.

- Ves a lo que me refiero a ti no te importa. La empresa no solo es nuestra Natsuki muchas personas dependen de ella. Muchos hogares y eso tú no lo ves.

- Bueno y que es lo que quieres decirme realmente, que para que tomes tu tratamiento yo me haga cargo de la empresa.

- No te obligare si no quieres Natsuki. Aparte eso no es todo.

- Todavía hay más.

- Tuvimos un problema y perdimos un fuerte capital. La única solución es un préstamo o… que venda – dijo eso ultimo con tristeza, Natsuki sabía que ese era el negocio que su familia habia sacado adelante desde generaciones atrás.

- Bueno pues has el préstamo.

- En eso estoy, pero son muchos millones y no quiero verlo con un banco, asi que estoy haciendo trato con las empresas Fujino.

- Buen entonces cual es el problema.

- Que Fujino me está poniendo algunas condiciones.

- ¿Qué condiciones? Acaso se quiere aprovechar de la situación.

- No en realidad quiere un nieto (¬ ¬U) jeje.

- QUEEE! A… espera a eso viniste NO, NOOO ni lo sueñes yo no voy a dejar que un mimado millonario me preñe – su cara era de horror solo de pensarlo – que quiebre la empresa… o véndela pero yo no voy…

- Calma Natsuki – la tranquilizaba Saeko colocando sus manos en los hombros de la peliazul que se habia levantado exaltada – Fujino no tiene un hijo, tiene una hija.

- Ah ¿una hija? Jajaja – se reía nerviosa, por un momento se habia asustado – jaa oye espera entonces lo que quieres es que yo… a… ya sabes embarace a la hija de ese señor.

- Básicamente – dijo afirmando.

- Uff jeje oye, oye pero que no me habías dicho que si se me ocurría andar dejando niños por el mundo me castrabas.

- Bueno pero la situación es diferente. Porque Fujino solo quiere que su hija se case y le dé un nieto.

- Aaah… QUEEE! Como que casarse Nooo

- "ahí va otra vez a hacer escándalo"

- Eso definitivamente no. Mejor vende la empresa.

- Como crees que la voy a vender Natsuki. Ves como no te importa lo que nos ha costado tanto a tu abuelo y a mí. Y a tu bisabuelo. Y a…

- Ya, ya, ya párale algún día tenías que dejar ir esa empresa y que mejor que ahora. Con la venta de la empresa y lo que yo te dé puedes vivir cómodamente.

- Hay si hasta cuando, hasta que te mates en esas motos.

- Bueno mis seguros son grandes asi que no quedaras desamparada.

- Deja de decir idioteces Natsuki, nada te cuesta ni siquiera será por mucho tiempo, hay clausulas.

- ¿clausulas?

- Si solo será un año, que es lo que me tardare en pagar el préstamo y después si quieren se pueden divorciar. Después de eso puedes seguir con tu vida. Vamos Natsuki no es para tanto – internamente Saeko rogaba porque su hija aceptara.

- A ver entonces lo que me estas pidiendo es que me haga cargo de la empresa mientras te vas a tomar tu tratamiento. Aparte me tengo que casar por un año y ese señor Fujino nos dará el préstamo para salvar la empresa. Aaah y tengo que embarazar a su hija.

- Si eso es todo. Solo será un año hija.

- Puff – suspiro dándose por vencida – está bien Saeko. ¿Cuánto tiempo te tomara tu tratamiento? – eso era lo que más le importaba, la salud de su madre – ¿un año?

- No solo unos meses. Cuando termine volveré para ayudarte con la empresa.

Saeko habia salido victoriosa del encuentro con su hija, se habia inventado lo de la enfermedad porque asi nada más porque si Natsuki no iba a aceptar el trato, en cambio pensando que su madre estaba enferma del corazón y que necesitaba un tratamiento y sobre todo no estresarse ni preocuparse sería un poco más accesible solo esperaba que todo funcionara, que al estar en la empresa se hiciera responsable y que se enamorara de la hija de su mejor amigo.

Mientras tanto en el santuario Ise de la prefectura de Mie.

- Asi que aquí estabas – grito una rubia a una castaña vestida con una chihaya, que se encontraba barriendo la entrada del templo.

- Ara pero si es Haruka – se sorprendió la castaña al verla – vienes a que te lea la fortuna (^_^)

- No digas tonterías Shizuru que rayos haces en este lugar y vestida asi.

- Bueno estoy aquí porque me entreno para ser una sacerdotisa.

- De verdad que estás loca. A mí no me engañas, porque no mejor en lugar de hacerte la inmaculada le dices a tu padre que si no quieres nada con el matrimonio y los hombre no es por el incidente de hace meses.

- Ya te dije que no Haruka, prefiero estar aquí la meditación y servir a los demás me ayuda. Aparte no puedo decepcionar a mi padre de esa manera, ya te lo he dicho.

- Mmmm como sea. Hablando de tu padre vine precisamente por él, bueno tu madre me mando iba a venir ella pero no quiso dejar a tu padre que está mal y me pidió el favor.

- Mal porque que le pasa a mi padre – pregunto asustada.

- La verdad no lo sé. Pero hace ya una semana que no va a trabajar. Eso fue todo lo que nos dijo Naomi – refiriéndose a la madre de la castaña – ahora que fui de visita con mi padre y me pidió que te buscara.

Sin pensarlo dos veces Shizuru le pidió a Haruka que la esperara, entro al santuario y le explico a su maestra lo que ocurría por lo cual no podía seguir con su entrenamiento. Se disculpó con ella y el monje del santuario y partió con la rubia de vuelta a Tokio para ver a su padre, estaba tan asustada pensando que quizás habia enfermado y se sentía culpable al pensar que podía ser su culpa, por las decisiones que habia tomado.

- Padre – entro Shizuru preocupada a la habitación de su padre – que le ocurre me han dicho que está mal.

- Todo está mal hija, todo – decía el hombre al borde del llanto.

- Pero que ha pasado.

- Estamos en la ruina, lo voy a perder todo.

- Pero como que en la ruina, que ha ocurrido.

- Me han estafado, lo vamos a perder todo Shizuru.

- Tiene que haber una solución, tal vez un préstamo.

- La cantidad es muy grande hija, el banco me ha rechazado el préstamo.

- Ejem – carraspeo la madre de la castaña – porque no le dices cariño.

- Decirme que padre – pregunto la castaña, no me oculte nada.

- No, eso no tiene importancia.

- Porque no tiene importancia. Quiero saberlo todo.

- Hay una forma de salvar la empresa – intervino la madre – pero tu padre o quiere pedírtelo.

- Dígame padre si hay algo que yo pueda hacer, no dudare en hacerlo.

- Shizuru la única que puede ayudarme con un préstamo tan grande es mi amiga, Saeko Kuga. Pero a cambio me ha pedido un favor.

- Qué favor padre.

- Que contraigas nupcias con su heredero y que le des un nieto.

- Lo are.

- ¡QUE! "tan rápido acepto" – pensó Satoru.

- Si es por salvar nuestro patrimonio y el de nuestros trabajadores, aceptare aunque no quiera.

- De verdad arias eso cariño.

- Claro padre.

- Entonces no se diga más, con todo el dolor de mi corazón porque sé que no es lo quieres hablare con Kuga para que hagamos una reunión.

Los dos amigos se habían vuelto a reunir para hacer el contrato prenupcial con las cláusulas que habían acordado, que se consumara el matrimonio y si las cosas no funcionaban en un año sus hijas serian completamente libres de hacer lo que desearan. A la semana siguiente un banquete se preparaba en la mansión Fujino para presentar a las futuras novias. Habían decidido hacer algo íntimo para no levantar sospechas por parte de las dos involucradas, asi que solo habían sido invitados los Suzushiro amigos de los Fujino y Saeko habia invitado a su doctora de cabecera (de quien habia sido la idea de la enfermedad) y pareja sentimental Youko Sagisawa, pues se supone que solo es un negocio aunque los dos futuros consuegros estaban de maravilla y felices por la unión de sus hijas. La reunión habia sido acordada a las 7:00pm ya todos se encontraban en la gran sala de la mansión la única que no habia llegado era la Novia por supuesto no la novia anfitriona si no la otra. A Saeko casi se le reventaba la vena de la sien del coraje.

Ya cerca de la mansión Fujino iba a toda velocidad una Ducati999 deportiva de color negro. La peliazul iba que lanzaba maldiciones, se habia visto en la penosa necesidad por primera vez de parar un revolcón con una de sus fans cuando se dio cuenta de la hora. Paso el gran portón de entrada de la mansión y con un feroz rugido de su moto anuncio su llegada a la reunión.

- "Aparte de que llega tarde, llega en ese mounstro" – pensaba Saeko

Haciendo uso de su tosquedad con todo y casco puesto entro hasta la sala donde se encontraban los demás. Saeko no estaba mala del corazón pero en ese momento sintió que le daba un infarto. Todos estaban elegantemente vestidos para la ocasión y Natsuki se habia aparecido con unos vaqueros de mezclilla, botines negros de motociclista por encima de los vaqueros, una playera blanca y una cazadora de cuero negra y eso sin contar que no se habia quitado el casco, parecía todo un delincuente de la carretera o eso le pareció a Haruka que no evito decir "delincuente" en voz alta.

Shizuru por su lado portaba un elegante kimono violeta con detalles en dorado, sandalias a juego y su cabello completamente recogido sostenido por una peineta dorada. "un engreído" fue lo que pensó la castaña con una falsa sonrisa en sus labios. Pero esa sonrisa se borró y su cara fue de asombro cuando el engreído se quitó el casco dejando caer una lisa y sedosa cabellera azul y por su puesto dejándole ver que el engreído en realidad era una engreída.

- Natsuki van a dar las 8, porque llegas tan tarde – Saeko rogaba porque se le ocurriera lago creíble, esta primera impresión que estaba dando podía hacer que Satoru Fujino se arrepintiera de casar a su hija.

- Lo siento – dijo inclinándose para disculparse – pero estaba con unos patrocinadores y tuve que hacer una exhibición para convencerlos.

- Cierto he escuchado que eres corredora de la moto GP – dijo Satoru acercándose a la peliazul ofreciéndole la mano – soy Satoru Fujino.

- Es un verdadero gusto señor Fujino. Mis más sinceras disculpas a usted y a su familia, soy Natsuki Kuga – dijo con tanta educación que sorprendió a Saeko, de lo que no se dio cuenta es que en su asombro por el mal comportamiento de su hija se llevó la mano al pecho, acto del que se dio cuenta Natsuki y pensó que le causaría un mal a su madre si trataba de pasarse de arrogante.

- No te preocupes, el trabajo es el trabajo pasemos al comedor por favor.

La cena fue de lo más tranquila, en ese momento no se tocó para nada el tema de la boda y mucho menos el del "negocio" que se pensaba hacer. Al terminar todos volvieron a pasar a la sala, Saeko le hizo señas a su hija de que era el momento y sin que nadie se diera cuenta le paso una cajita, era obvio que la peliazul no se había tomado la molestia de comprar un anillo así que Saeko se encargó de ese detállate.

- Supongo que no compraste uno cierto.

- Te digo que salí tarde, no me dio tiempo.

- Bueno ya no importa. Y dime que te pareció tu futura esposa.

- Mmmm ¿no tiene una hija más atractiva? – dijo mientras volteaba a ver a la castaña.

- Ejem bueno si me permites Satoru – tocando el hombro de su amigo – me gustaría anunciar el motivo de esta reunión.

- Adelante Saeko

- Señora Fujino, Satoru, mi hija y yo hemos venido hoy para pedirles la mano de su querida Shizuru en matrimonio – Natsuki se tomó de golpe la copa que sostenía y se acercó a la castaña.

- Si me lo permites - tomo su mano y la miro a los ojos. Al parecer sus ojos reflejaban franqueza o eso fue lo que pensó la castaña que estaba hipnotizada por la mirada de la peliazul, lo que no sabía era que Natsuki estaba tan acostumbrada a hacerles promesas a las mujeres y podía llegar a sonar tan sincera – me gustaría formar parte de tu vida. Shizuru Fujino me aceptarías en matrimonio.

...

...

...

- jajajaja eso le dijiste – decía muerto de risa un rubio, Yuichi Tate el mejor amigo de la peliazul.

- pues que querías tuve que hacerlo.

- Habría pagado por verte así.

- Urusai, deja de burlarte no sabes lo fastidioso que va a ser esto. Hasta creo que le guste a la mujer, diablos que fastidio.

- Bueno y que tal esta tu futura esposa jajajajaja futura esposa no lo puedo creer.

- Chsss ni me lo recuerdes no sé cómo le voy a hacer en la noche de bodas. Si la hubieras visto, no levantaría ni a un muerto.

- No sé si compadecerte amiga – palmeando su hombro – o reírme jajajajaja

- Chsss

- Mira lo que puedes hacer es tomarte una botella de sake y ya en el acto te imaginas a la mujer más buena que te hayas tirado.

- Crees que funcione.

- Jajaja no lo sé pero algo tienes que hacer.

- Solo espero que quede a la primera, no quiero tener que pasar por ese martirio dos veces.

- Pues sacrifícate toda la noche si es necesario.

...

...

...

- Shizuru – la llamaba su amiga pero la castaña no le hacia el menor caso estaba perdida en sus pensamientos observando el anillo que le había dado la peliazul – SHIZURUUU.

- Ara Haruka porque gritas.

- Te estoy hablando que flores quieres para la recepción.

- Rosas blancas.

- Estas pensando en la delincuente esa verdad.

- No es una delincuente Haruka, es muy linda no crees.

- A mí no me da buena espina, ya he escuchado de ella, es una famosa corredora y una mujeriega.

- Eso puede cambiar.

- Como sea al menos tiene un lado bueno, ya no tendrás que decirle a tu padre que te gustan las mujeres. Él te facilito el trabajo.


Las semanas acordadas para la boda pasaron rápido y el día esperado por unos felices consuegros llego. En su habitación Shizuru estaba igual de emocionada, aquella chica de tez pálida y hermosos ojos esmeraldas le habia robado el corazón, no podía haber tenido mejor suerte. La castaña habia utilizado como pretexto la agresión que sufrió hace más de 7 meses para encubrir el hecho de que no le agradaran los hombres, sabía que su padre soñaba con casarla, tener nietos y eso era algo que ella no podía hacer. Por unos días habia estado triste pensando que no tenía otra opción más que casarse con un millonario para salvar a su familia de banca rota, pero cuando el día del compromiso llego y se dio cuenta de que la persona con la que tenía que casarse era una mujer y que además esa mujer era infinitamente hermosa su corazón no cabía de alegría.

Por otra parte Natsuki habia tenido una salvaje despedida de soltera, su amigo Yuichi le habia conseguido todo un harem de chicas bellísimas con el motivo de animarla para cuando llegara el momento de su temible noche de bodas. Pues a diferencia de la castaña a Natsuki no le agradaba en lo más mínimo su futura esposa, según ella aquella mujer como le decía no era más que una mojigata sin chiste.


La miocardiopatía es una enfermedad del musculo cardiaco, es decir, el deterioro de la función del miocardio por cualquier razón. Aquellos con miocardiopatía están siempre en riesgo de sufrir un paro cardiaco súbito o inesperado

El vestido tradicional de una sacerdotisa o miko es una chihaya, que consiste en una hakama (falda dividida) de color rojo escarlata, una camisa blanca con hombros sueltos y un tabi.


jeje bueno gracias por leerlo y espero que haya sido de su agrado en un rato mas creo que actualizo xD, seran solo un par de capitulos mas... eso espero (¬ ¬U)

Ja ne n.n