Hola a todos una vez más a otro capitulo de TRES SOMBRAS EN LA VIDA DE UNA MISMA.

Agradezco a todos aquellos que habéis leído mi fic, y, muchísimas gracias a Laura Excla, Dianitha'15'Prodz y AliceyShun por haberme comentado.

Muchísimas gracias chicas; me habéis animado y me alegro de que os haya gustado ^^

Bueno… aquí os dejo a todos vosotros el siguiente capitulo.

Por favor, cuando finalice el capitulo comentad; os lo agradeceré.

ADVERTENCIA: NI BAKUGAN NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN. SON PROPIEDAD DE MITSUO HASHIMOTO. LO ÚNICO QUE ME PERTENECE ES ESTE FIC.

¡Qué lo disfrutéis!

CAPITULO 1: DESAPARICIÓN Y REGRESO AL ANTIGUO HOGAR.

Nos situamos en Moscú; específicamente en el laboratorio del Doctor Michael Gehabich; donde se encuentra dicho científico creando un invento que consistía en una máquina especializada en observar y ayudar a los bakugan para progresar en sus capacidades físicas.

Eran las 7:30 de la mañana cuando estaba finalizando de atornillar y darle unos últimos retoques a su máquina.

De pronto, se da cuenta de que le faltan unas cosas materiales para poder terminarlo; así que, decide llamar a su nieta, quien se encontraba desesperezándose en su cómoda y mullida cama, para dirigirse a preparar el desayuno para ambos.

Comienzo de la llamada telefónica:

Suena el teléfono…

-¿Sí?-Se escucha al otro lado una voz muy dulce y cálida.

-Alice querida soy yo…

-¡Ah abuelo; buenos días! ¿Qué se te ofrece?-Pregunta la ojichocolate calmada.

-Verás… se me han olvidado algunos materiales encima de la mesa del comedor; por lo que no puedo terminar el invento… ¿Podrías acercarte?-Cuestiona el de gafas.

-Por supuesto abuelo; eso ni hace falta que lo preguntes.-Decía la pelinaranja sonriendo.-Bueno, ahora me visto y voy…-Respondía Alice pero; su abuelo la corta.

-No; Alice tú quédate desayunando, que mientras tanto, puedo ir arreglando unas últimas cosas que quedan todavía. Cuándo termines ven; te estaré esperando.-Decía el anciano.

-Está bien abuelo… ¡Hasta ahora!¡Cuídate!-Se despedía la dueña de Hidranoid.

-Hasta ahora querida.-Finalizó el doctor.

Final de la llamada telefónica.

Entonces, el científico de Moscú, se puso manos a la obra; así, le daría tiempo a su nieta para llegar hacia donde él estaba sin prisa.

CON ALICE:

Una joven de 17 años, cabello ondulado anaranjado y ojos color chocolate había terminado de vestirse; para, a continuación, dirigirse a la cocina a preparar el desayuno.

Se veía muy hermosa; llevaba una camiseta de manga larga fina de cuello cisne morada, con una falda morada corta junto a unos leggins negros, unos botines con un poquito de tacón negras y una boina de igual color.

Ya abajo en la estancia de la cocina; la pelinaranja se dispuso a cocinar unos panqueques con miel y dos tazones de chocolate bien caliente.

Por lo que, se puso el delantal que había colgado en la puerta y empezó a preparar ese plato tan delicioso que tanto le gustaba.

De repente, Alice siente como alguna cosa se posa sobre su hombro; a continuación sonríe, ya que sabía de que se trataba de su fiel compañero bakugan Hidranoid.

-¡Alice, qué bien huele eso! ¿Me vas a dejar probar a que si?- Preguntaba la bolita esférica morada y negra ilusionada.

La ojichocolate sonrió y dijo:

-No lo dudes Hidranoid; toma, prueba.-Le decía mientras tendía su mano para que el bakugan se colocara, mientras que con la otra cogía la paleta para coger un poco de las panqueques y dárselas a probar.

-¡Me encanta! ¿Desayunamos?-Preguntó el compañero de la ojichocolate a esta mientras se le iluminaban los ojitos y daba botes todavía en la palma de la mano de ella.

La pelinaranja asintió con la cabeza; por lo que Hidranoid saltó de nuevo a su hombro y Alice cogió los platos con la comida ya servida, los puso en la mesa y se sentó a degustar ese plato que había preparado.

Después de tomar el desayuno y fregar los platos para después dejarlos en su respectivo sitio; cogió su abrigo y salió de la casa con los materiales que le había pedido su abuelo; por lo que emprendió el camino hacia el laboratorio.

CON EL DOCTOR MICHAEL HEGABICH:

El doctor estaba revisando los últimos retoques de su invento, cuando decide pararse a descansar.

Estuvo toda la noche trabajando en ese invento suyo, ya que tenía muchas ganas de terminarlo, al igual de hacerlo funcionar; pero, por lo visto, se excedió un poco.

El científico se aparato por un instante de aquél aparato para beber un trago de agua y descansar la vista por pocos minutos.

-Bueno… Solo hace falta esperar a que venga Alice…-Se dijo a sí mismo el famoso científico.

Pero; no aguantó con su cansancio y se durmió en la silla; más su descanso no duró mucho cuando de repente se escucha un gran ruido proveniente del invento casi terminado.

El doctor Gehabich despierta sobresaltado; rápidamente se coloca bien sus gafas y se dirige hacia aquél artefacto.

Lo investiga lo mejor que puede a fondo, pero, no logra encontrar la causa que ha provocado que ese invento se pusiera a pitar; al contrario, aquél objeto cada vez pita más y más, convirtiéndose cada vez más agudo.

De pronto; el pitido cesa; para dar paso a una gran explosión y una luz cegadora blanca.

Tras pasar tres minutos aquella luz se desvanece; pero, junto a ella; también la existencia del abuelo de la pelinaranja.

DE NUEVO CON ALICE:

Alice corría lo máximo que le permitían sus piernas ya que se había demorado mucho en desayunar, y, supuestamente, según ella, pensaba que su abuelo se enfadaría o impacientaría; más, ella no sabía lo que le esperaba al cruzar la puerta del laboratorio.

Finalmente llegó al lugar dónde el doctor Gehabich creaba inventos y demás; después de un largo camino de nieve, ramas y arboles.

Se dispuso a abrir la puerta mientras decía:

-¡Abuelo, ya estoy aquí! ¡Siento mucho el retra…!-La ojichocolate no finalizó su frase debido a como encontró el laboratorio.

Observó con horror cada rincón de aquél lugar; todo se encontraba por el suelo, debido a que por culpa de la aparición de aquel rayo de luz todos los papeles que se encontraban en la mesa salieron volando.

La pelinaranja sentía como sus ojos se humedecían; intentaba retenerlas sin éxito; por lo que sintió que sus mejillas se mojaban debido a las lágrimas que se deslizaban lentamente por su cara.

De pronto; grita lo más fuerte que le permite su garganta y, apoyada en una de las paredes del laboratorio, se desliza lentamente hasta quedar sentada, ocultando su rostro entre sus piernas.

Hidranoid, preocupado por el estado de su compañera, se acerca hasta ella y le habla; intentando animarla.

-Alice… ¡Por favor; no estés así; no soporto verte en ese estado! ¡Venga, anímate; seguramente ni a tu abuelo ni a los chicos de la resistencia bakugan ni a los luchadores originales les gustaría verte así! No sé que ha pasado, ni tampoco sé el porqué de el estado de esta habitación; pero, sea lo que sea yo estaré contigo siempre y te ayudaré a averiguarlo. Vamos Alice; vamos a buscar la respuesta a este misterio; pero, como siempre con una sonrisa en la cara.-Finalizó el compañero de la pelinaranja ilusionado mientras animaba a su amiga.

Entonces, la ojichocolate levanta su cabeza hasta quedar frente a la carita pequeña de Hidranoid y, secándose las lágrimas con sus delicados dedos mientras mostraba una pequeña pero sincera y agradecida sonrisa le responde:

-¡Tienes razón! ¡Gracias amigo por estar siempre conmigo y apoyarme en momentos realmente complicados y oscuros para mi! ¡Venga… vámonos a buscar respuestas!¡Vamos a hacer una pequeña visita a viejos amigos!-Finaliza la de bucles con una mirada decidida sobre su rostro.

La esfera quien se encontraba en el hombro de la chica, sonrió para sus adentros y, mirando orgullosamente a su compañera.

Entonces; Alice revisó todo de nuevo por última vez y, sin mirar atrás se marchó hacia la casa donde vivía con su abuelo y se dispuso a hacerse las maletas.

Una vez ya se adentró en la casa y estuvo en su habitación; inicializó la tarea de preparar su maleta.

En ella colocó de todo lo que creía necesario:

Muchas prendas de ropa; su mp4 con toda su música favorita en ella, su álbum de fotos, su cámara, su diario; pero, sobre todo, todas esas cartas y dedicatorias de sus viejos y nuevos amigos.

Entonces; después de hacer su maleta y salir de su casa junto con su acompañante bakugan; suspiró, cerró sus ojos; y, sin mirar atrás dijo:

-Venga Hidranoid; vámonos a buscar la verdad a esta encrucijada…-Finalizó Alice con una mirada decidida colocando la carta de su alter-ego y teletransportándose a su lugar de destino.

Bueno… hasta aquí el primer capitulo de esta historia.

Espero que os haya gustado.

Gracias por haber leído este capitulo.

Recordad: ¡VUESTRA OPINIÓN CUENTA!

Se despide de vosotros:

EstrellaDarkloveFidioyMark.

¡SAYONARA!

:D