BELLA POV

Todavía no había podido recuperarme del asombro que me había producido la llamada, así que solo podía limitarme a oír la voz perfecta que me hablaba, y a recitar unos cuantos "si", o algunos "ajá" cuando era oportuno y concentrarme en lo que me estaba diciendo

-Bella?-

-Bella, eres tú?, estás ahí?—

-Edward?- susurré

-mmm, si, soy yo. Solo llamaba para saber como estabas y contarte algunas nuevas noticias—dijo con un extraño tono de alegría en su voz.

-si—(era lo único que lograba contestar)

-Solo quería decirte que me devuelvo para Forks…, mi universidad tiene una nueva sede en Seattle y casualmente mi facultad se traslada para allá—

-e-en se-serio?...Edward por favor, no estoy para bromas—aún no entiendo cómo pude decir esto, teniendo en cuenta que estaba sorprendida todavía.

-no es ninguna broma, en realidad vuelvo a Forks, en 3 días estaré allá…, y…pues solo te llamaba…—sonaba nervioso—para…preguntarte…si querías irme a esperar en el aeropuerto—

Seguramente estaba soñando o alucinando, porque no podía creer que él, justamente ÉL me estaba pidiendo que lo fuera a esperar al aeropuerto—si, claro Edward, te prometo que allí estaré—

-muy bien—dijo con un cierto tono de alivio o algo así—me muero por verte de nuevo Bella, pensé que ibas a decir que…mmm… no podrías—

-¿por qué?—

-no lo sé—sonaba inseguro—tal vez tienes muchas responsabilidades en tu ultimo año—

-no, para nada, y…pues…por cierto también me muero por verte—

Hubo un silencio, un poco vergonzoso.

-Te veo allí, adiós—Susurró con emoción en su tono de voz

-Si, claro, adiós—

Después de esa llamada me tumbé en la cama y mire hacia el techo, porque era lo único que podía hacer después de algo tan inesperado como eso, y después de oír esa maravillosa voz que me ponía los pelos de punta. Sin pensarlo me quedé dormida y comencé a soñar:

En mi sueño estaba en el instituto como un día normal, pero que a la salida algo cambiaba, en el parqueadero no estaba mi monovolumen y en cambio, en frente mío-un poco lejos- estaba un flamante volvo con la puerta del copiloto abierta, caminé lentamente hacia él pero me di cuenta que la puerta abierta no era para mí, porque una rubia, alta y voluptuosa se adelantó y entró en el volvo rápidamente dándole un beso apasionado al conductor: Edward

-¡NO!—casi grité, y me senté sobresaltada en la cama tirando al suelo lo que estaba encima de ella, quería cerciorarme de que era simplemente un sueño pero es que era TAN vívido que casi parecía realidad…Aunque yo sabía que Edward nunca había sentido nada por Tanya , me seguía intimidando si tal vez…ellos dos…NO!...No iba a pensarlo de nuevo.

Lentamente me fui hacia el baño y me di una rápida ducha, necesitaba relajarme. Después de esto me puse mi pijama y me senté en mi cama a pensar: como ansiaba que llegara ese día en que vería a Edward de nuevo, y estaba segura de que sería igual de perfecto e increíblemente guapo como lo había sido siempre…qué iba a hacer cuando lo viera de nuevo?...si, sabía que lo mínimo que haríamos sería abrazarnos, y en realidad me imaginaba la confortable sensación de él apretándome contra su duro pecho, no podía esperar más.

En mi cabeza se comenzaban a formular miles de preguntas diferentes como: que pasaría si ya no le importaba y solo me había llamado por petición de su familia?...y si…sería mi "amigo" luego de todo lo que habíamos pasado juntos?, es decir, en ese momento no cabía un solo cuestionamiento mas en mi cabeza.

De nuevo me dormí, pero esta vez sin sueños, me imagino que el viaje me había dejado muy exhausta.