Pero que demonios hacia Arthur en Seattle, se pregunto el francés, después de haber cambiado su boleto por efectivo en una ventanilla de air france y comprado un boleto en cuestión a la ciudad de Vancouver con escala den Seattle, dignamente se había recostado a disfrutar el vuelo y de vez en cuando echarle un ojo al ingles que parecía sumamente animado

Camino lentamente detrás de sus objetivos, en realidad la situación se estaba poniendo mas misteriosa con forme pasaba el tiempo, pero algo le decía que no era ni la mitad de lo que descubriría

¿Por qué comprara dos boletos para un vuelo regional? Se cuestiono el francés mirando interesado a su "amigo" comprar un par de boletos en una ventanilla de vuelos regionales, se acerco lentamente a la ventanilla, cuando se cercioro que el ingles ya no lo pudiera descubrir, ahora como descifrar el destino del cejon sin levantar sospechas

- Disculpe señorita – repuso el francés con un delicado ingles claramente acentuado con su toque característico que le daba un aire de glamour mas su mejor sonrisa para esos casos

- Si – susurro la chica que simplemente se había perdido en los delicados ojos azul zafiro claro, que pertenecían a la nación francesa

- Seria tan amable de decirme hacia donde se dirigía este chico – murmuro el francés no perdiendo el contacto visual, era obvio que si lo perdía todo se iría al traste

La chica en cuestión vio la fotografía que le mostraba el extranjero levemente, ni si quiera le tomo mucha atención, si lo hubiera hecho, hubiera notado algunas cosas extrañas, como la ocasión, dentro de un salón del palacio de versalles, la ropa bastante elegante, la comitiva de dignatarios al fondo y un pequeño telón que decía en ingles, conferencia de la comisión agropecuaria de la unión europea, simplemente tecleo su computador dado que el chico que buscaba ese "príncipe de cuentos de hadas" era el ultimo cliente en si que había comprado boletos en ese punto de ventas

- Merci – susurro el chico al instante de darle una rosa, a la encargada que simplemente estaba a un momento de caer a sus pies, el francés por un instante dudo en seguir al ingles, pero la curiosidad pudo mas que las hormonas al menos en esta ocasión – Con que Orcas Island eh – murmuro el francés mientras subía al pequeño aeroplano

El viaje fue tranquilo, incluso tuvo la desfachatez de sentarse dos asientos detrás de los hermanos, claro esta que disimulo el hecho que los estaba observando leyendo un periódico del washington pots

El viaje duro un poco mas de lo que el estimo incluso sintió que el estomago ya le empezaba a requerir alimento, pero se contuvo de si quiera pedir un bocadillo a la azafata sentía que cualquier comentario echaría al traste toda su misión

El aterrizaje fue tranquilo, una vez sobre la pista a propósito espero a que todos los pasajeros bajaran del aeroplano, no quería toparse con el ingles, todavía no, no era el momento, quería saber a ciencia cierta se dirigía y por que, esas eran las dos cuestiones que lo estaban carcomiendo por dentro

Tomo un taxi disimuladamente y le indico que siguiera al que se habían subido los hermanos, el camino era tranquilo agradable el clima parecía tanto al del franco condado, a que tiempos aquellos donde simplemente podía cabalgar con una pequeña escolta y tener un sin fin de aventuras y romances, en especial los romances

El taxi se detuvo en una pequeña casa a las afueras de lo que el taxista le pudo informar se trataba de la pequeña ciudad de Eastsound una de las comunidades mas al norte del estado de Washington en colindancia casi con Canadá

Con que ahí era donde se dirigía el ingles, bueno dado que sabia donde se alojaba, pensó que quizás ahora, podía darle de comer algo a su moribundo estomago, no era conveniente empezar a desacostumbrar a su estomago, si no después podría sufrir algunos pequeños percances estomacales, se dirigió al centro de la pequeña comunidad

La merienda fue tranquila, en realidad el lugar rebosaba de una tranquilidad absoluta, tan diferente a new york Vancouver Paris o Londres, era como si estuviera alegado de todo el mal de la sociedad, incluso el la naranjada le supo diferente, era como si estuviera hecha al viejo estilo

Comprobó su reloj, era casi las cinco de la tarde, era hora de descubrir por que el ingles estaba en esa localidad

La cara de Arthur en si era un poema inconcluso, su pequeña sonrisa se había transformado en un carácter mudo sus ojos se habían nublado y su cuerpo simplemente se había quedado estático en la puerta al momento de abrirla, y descubrir que era el francés el cual había tocado

- Hola mon amour – susurro el francés recargándose levemente en la puerta