Olvido

Capitulo 1

"Quédate a mi lado"

Por: Jenny Anderson

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi ella es inmensamente rica. Yo no. Esto es sin fines de Lucro solo de entretenimiento, para la comunidad de retos a la carta

personaje: Darien Chiba

tema : Temor

tema #: 12

beta: Orkidea

Para: Marin Silivant, por enseñarme que cuando deseas algo no te quedas a verlo a través de una ventana, si no que sales y luchas por lo que quieres.

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Había tenido un día duro, con los problemas que todo hospital tenia, había reñido con uno de sus compañeros residentes y sentía el dolor en el puente de la nariz que presagiaba una migraña, pero no tenía tiempo de refunfuñar, debía a recoger a Serena, porque ese día era su aniversario.

Llegó a su departamento en tiempo record, casi había sido un milagro que ningún agente lo hubiera detenido por violar el limite permitido.

No había tiempo para entretenerse, sin embargo tenía que tomar una ducha caliente, y lo hizo, se duchó y vistió apresurado antes de salir nuevamente al aire frío de la cuidad y entrar de nuevo a su automóvil; dejó que este devorara las calles de la cuidad a una velocidad de vértigo, y entonces la vió, estaba de pie en la puerta de su casa, con el cabello rubio bailando con el viento, con ese vestido negro enfundando su cuerpo, con la mirada perdida de los últimos días.

No supo porque el hecho de que ella estuviera ahí, en el portal de su casa no lo tranquilizó, al contrario lo lleno de aquel extraño temor que últimamente se apoderaba de él, detuvo el automóvil, bajó para abrirle la puerta, impasible ella sólo le dedicó una sonrisa serena y cuando el se inclino a besarla ella giro su rostro levemente, para que sus labios cayeran en su mejilla.

-"Lamento llegar tarde"- susurró él mientras ella entraba al automóvil.

-"No te preocupes habrás tenido mucho trabajo"- respondió ella.

Pero en su voz no había señales de reproche, ella simplemente se limitaba a señalar el hecho, como algo que no le molestara o importara, y Darien se encontró extrañando, recordando en ese momento los reproches de la chica con esos ojos hermosos inundados de lágrimas y las largas discusiones que tenían, parecía ser que ella al fin había entendido como era su trabajo, pero ahora era el quien no la entendía a ella.

-"Cómo te fue hoy?"- preguntó él mientras se abrochaba el cinturón de seguridad y encendía la marcha del automóvil.

Serena hizo un gesto, pero él solo pudo verlo de reojo y no estaba seguro de que realmente el gesto hubiera existido, había sido una mueca de fastidio, como si la pregunta a la rubia se le antojara molesta.

-"Muy bien"- contestó ella simplemente no había en su voz alegría contenida, ni comenzó un relato sin fin de esos que tanto lo habían molestado en el pasado, solo que ahora realmente prefería aquella platica que ella solía hacerle en comparación al extraño mutismo en el que se encontraban.

Él hizo preguntas, porque el sonido del silencio ya se le antojaba inaguantable, porque deseaba que regresaran a ser lo que eran antes, ella respondió con medias palabras y monosílabos sin mirarlo, observando simplemente por la ventana, como si deseara estar en otro lugar menos ahí, y menos con él.

-"¿Serena, pasa algo?"- preguntó porque ya no podía seguir postergando aquella pregunta.

La rubia lo miró sorprendida, como si jamás se hubiera imaginado escuchar esa pregunta de sus labios, el no pudo observarla mucho tiempo, porque el camino le reclamaba su atención.

-"Setsuna..."- dijo ella simplemente, en voz baja, él la miró nuevamente pero Serena ya había retornado su vista hacia la ventana.

Darien sabía que Setsuna no había aprobado su decisión de no casarse en cuento la rubia cumplió 17 años, y desde entonces la guardiana del tiempo se la pasaba asediándolos, recordándoles Tokio de Cristal y la pequeña dama.

Por supuesto que querían fundar Tokio de Cristal y sobre todo poder ver de nuevo a su hija, pero aun había cosas que se debían terminar, Serena le había externado su deseo de terminar la preparatoria y de ser posible entrar a la universidad, el quería ejercer aquella profesión que tanto le había costado.

Por eso habían llegado a la conclusión de no casarse inmediatamente, de esperar un tiempo, de ser un poco más ellos antes de convertirse nuevamente en Endymion y Serenity, apretó el volante con fuerza. Por qué de pronto sentía que aquella había sido una decisión errada?

-"Peleaste con ella?"- le preguntó, porque deseaba desesperadamente saber que era lo que la sailor le había dicho.

Serena lanzó un suspiro. -"Ella cree que... es momento de... que a llegado la hora de..."-

No había dudas, Serena ya no era capaz de decir lo que antes tanta ilusión le hacia, ya no era capaz de decir, lo que él deseaba tanto.

-"Casarnos?"- preguntó entonces él mirándola fijamente, pero Serena no lo miro, si no que dejó la vista fija en sus manos como si estas fueran mucho más interesantes

Finalmente asintió, y ambos volvieron a quedarse en silencio, el demasiado temeroso de preguntar la razón de su comportamiento y ella simplemente parecía no estar más ahí.

Entonces llegaron a su destino, el elegante y magnifico restaurante, él había hecho la reservación meses atrás, ya que dicho local tendía a estar lleno todo el año, salió del vehículo pero no tuvo que abrir la puerta de Serena, porque aquel chico de uniforme rojo se había adelantado, Darien dejó la llave de su automóvil en manos de aquel joven, y ofreció el brazo a la rubia, ella sin decir nada lo tomó y juntos caminaron hacia el lujoso interior.

La mesa estaba cerca del piano, de donde llegaba una música lenta y suave, una melodía encantadora, Serena miraba todo entre sorprendida e intrigada, él sabia que seguramente se preguntaba que hacían en aquel lugar si no festejaban nada, pensó que tal vez era por eso, porque su relación era tan predecible que las cosas entre ellos estaban de aquella manera, motivo por el cual, él se prometió en ese momento que las cosas no tenían que ser así, que la sorprendería, que haría de su relación una aventura como había sido antes.

La cena fue exquisita, realmente el lugar valía cada yen que el gastaría, le encantaba el ambiente, la música, la comida y todo el ambiente que los rodeaba, y Serena se veía tan feliz, con las pupilas brillantes a causa del vino y del ambiente, sonriendo relajada y riendo con su plática, siendo la pareja que no había tenido tiempo de ser, él no era de ese estilo, le estaba un tanto difícil hacerlo de esa manera, pero lo intentaría, intentaría dejar de ser tan frío, todo para que ella volviera a ser tan cálida como siempre.

Lo haría todo por ella.

-"Serena"- le dijo y ella le sonrió de manera encantadora, el sintió los nervios apoderándose de su ser, las mariposas en su estómago, las palabras agolpadas en su mente, sintió todo eso y más.

-"Si"- dijo ella sin perder la sonrisa.

Él tomó su mano, y la miro a los ojos, con todo el amor que ella despertaba en él.

-"Cásate conmigo"- le dijo depositando en su palma el anillo.

La esperanza se convirtió en temor cuando notó los ojos de ella abrirse con algo muy diferente a la sorpresa, y notar como estos se humedecían por las lagrimas, las pequeñas gotas escurrieron hasta su barbilla y supo con seguridad que aquellas lagrimas no tenían nada que ver con la alegría, pero sobre todo se sintió morir escucharla decir con aquella voz carente de calidez, de esperanza, ahogada y ronca.

-"Si"-

Notas de la autora

Hola, muchas gracias por sus comentarios de verdad, espero que les guste este segundo capitulo, espero ser capaz de transmitir lo que quiero transmitir, por que elegi a Darien para esta historia, por que creo que hay mucho que decir del personaje, haber no me mal interpreten, a mi me sigue gustando el Seiya/Serena, pero toda historia debe tener sus dos lados no? y si ya he expuesto por que creo que Serena y Seiya encajan, por que no poner el por que Darien es el príncipe que nos robo el corazón.

Los comentarios del capitulo anterior están contestados en mi blog, si se dan una vuelta por ahí.