Disclaimer: Lizzie McGuire y de más personajes como lugares no me pertenecen, son propiedad de la serie de Disney, solo los utilizo para diversión, sin fines de lucro.
(¯·..·´¯·.·•» Maldito Silencio «•·.·´¯·..·´¯)
"¿Por qué callé hasta ahora?"
CAPÍTULO 1
+ Continuar sin ti +
El espejo le mostraba una imagen muy distinta… las ojeras eran visibles y sus ojos estaban hinchados de tanto llorar. ¿Por qué llorar¿Solo para descargar el dolor? Movió la cabeza y se mojó la cara… Desde ese día tenía que fingir que nada la lastimaba, que era fuerte y que la relación de Gordo con Parker McKenzie no le importaba.
Salió del baño con una tolla en las manos y respiró profundamente.
"¿Cómo estás?" – preguntó Miranda sentada en la cama mientras se cepillaba el cabello.
Lizzie se encogió de hombros y se tapó la cara con la toalla, tenía ganas de llorar nuevamente pero se mordió el labio inferior con fuerza. Oyó como su amiga se levantaba de la cama y caminaba hacia ella… se quitó la toalla de la cara y sonrió falsamente.
"Hay veces que es bueno guardar el dolor dentro de ti… pero otras veces no, eso te puede llegar a matar."
Lizzie cerró los ojos y caminó hasta su escritorio.
"Lo tengo muy presente, Miranda" – dijo sin ánimos y colocando su bolsa en el hombro y sus libros en sus brazos – "y sé que debo hacer… ahora vamos, sino mi mamá vendrá a llevarnos"
La morena sonrió y ambas se dirigieron a la puerta. Lizzie tomó la perilla y jaló la puerta, al hacerlo… Matt cayó a sus pies.
"¡Matt!" – Gritó la rubia con molestia – "¿Qué demonios haces?"
El rostro joven del chico se tornó serio y reflexivo. Después se alzó de hombros y caminó hacia atrás.
"Lizzie, Lizzie… ¿acaso te has visto en el espejo?"
"No tengo tiempo para tus bromas, Matt" – reclamó furiosa y pasó a su lado – "así que déjanos en paz."
Jaló de la mano a Miranda y comenzaron a bajar las escaleras.
"Tu hermano a estado muy raros estos días." – comentó Miranda caminando hacia la cocina.
"¿Más raro?" – preguntó deteniéndose – "¿crees que Matt puede ser más raro de lo que ya es?"
Miranda se rió al igual que Lizzie y llegaron hasta el mostrador de la cocina.
"Buenos días niñas." – saludó Jo con una sonrisa que borró de inmediato al ver a su hija – "Lizzie… ¿por qué tienes ese aspecto¿has llorado?" – preguntó alarmada y acercándose.
"No… es solo que…" – titubeó asustada.
"Que después de terminar el trabajo práctico decidimos ver una película romántica y ya sabe…" – interrumpió Miranda – "Lizzie es muy sensible y lloró mucho… ¿no es verdad?" – preguntó Miranda con una mirada significativa a Lizzie.
"Si, eso."
La señora McGuire levantó una ceja y las miró a ambas con detenimiento. Las dos sonreían seguras mientras estrujaban los libros. Jo sonrió y caminó hasta el lavabo, ambas resoplaron y se sentaron en el comedor.
"No digas nada comprometedor" – le susurró Miranda al momento que tomaba un tenedor y comía un trozo de hotcake – "aún no es tiempo."
"Buenos días niñas" – saludó Sam al entrar a la cocina y tomó la misma reacción que su mamá – "Lizzie… ¿lloraste?"
"No… no, papá. Es solo que ayer vimos una película romántica y ya sabes… soy sensible."
Jo lo miró con detenimiento y dejó de preguntar. ¿Por qué nadie le decía lo que sucedía? Aquella comunicación madre–hija era un tanto difícil de entender… pero estaba acostumbrado, las mujeres eran difíciles…
Después de esquivar las miradas interrogativas de su madre decidió que lo mejor era marcharse ya, no sabía si podía soportar más tiempo con la mirada de su madre fija en ella y no desahogarse ahí mismo.
Lizzie cerró la puerta de su casa con lentitud.
"Creo que se lo tendrías que decir." – susurró Miranda.
En ese momento se dieron cuenta que Matt salía con ellas al mismo tiempo.
"¿Qué quieres?" – preguntó Lizzie con pesadez.
"Tenía planeado algo… pero lo haré después." – Contestó sonriendo – "Melina ya está aquí."
Ambas chicas observaron como Matt corría hacia el jardín y efectivamente, la chica rubia estaba esperándolo y poco después se fueron.
"Traman algo." – dijo Lizzie.
"Es Matt… casi lo olvido." – dijo Miranda con sarcasmo y comenzaron a caminar.
– MS –
Entró por las puertas de la preparatoria y caminó hasta el pasillo que llevaba hasta su locker. A medida que caminaba, sentía como si más y más carga se acumulaba en sus hombros. Negó con la cabeza y movió la rueda de seguridad, ingresando la clave del casillero.
Sacó dos libros y guardó tres cuadernos, luego lo cerró.
Fue caminando por los pasillos repletos de estudiantes. Era irónica aquella situación, rodeado de tanta gente pero se sentía tan solo, tan vacío… ¿Qué sucedía con él¿Por qué no podía sonreír y fingir que nada pasaba? Era claro… a él no le gustaba fingir. No quería ser como aquellas personas que lo rodeaban, las que mostraban una cara diferente en cada ocasión… tan falsas, tan despreciables.
Pero ahora sabía, que si quería seguir debía hacerlo, debía mostrar una cara a Parker, otra a Miranda y una muy distinta a Lizzie.
La vida ahora le tendía la primera prueba… aquella mujer que robaba sus pensamientos se acercaba junto con su mejor amiga. La hora de actuar y de mostrarse fuerte había llegado. Algo dentro de él tembló… ¿estaba preparado?
"Gordo… ¿cómo estás?" – saludó con euforia Lizzie.
Aquel rostro hermoso estaba opaco, había algo diferente en el… lo sabía, no era el mismo rostro del cual se había enamorado.
"Bien." – contestó simplemente.
"Me da gusto." – dijo ella sintiendo una opresión fuerte en el pecho – "ahora si me disculpan, tengo que ir hablar con el profesor Richard." – sin decir más caminó a paso rápido esquivando a varios alumnos.
Gordo observó como se alejaba…
"Hay más que una razón para ese comportamiento." – dijo Miranda con seriedad y por primera vez Gordo la observó, en ese momento se daba cuenta que ella también estaba ahí.
"Hola, Miranda." – dijo despacio.
"Gordo…" – comenzó pero alguien, quien la empujó sin ninguna consideración, la interrumpió.
"Oh, lo siento, Sánchez." – Comenzó Kate Sanders – "No te vi."
"Será porque a nosotras no nos gusta fijarnos en pequeñeces." – añadió Clare con su habitual tono agudo y simulando limpiar de chaqueta algo de polvo.
"¿Por qué no molestas en otro lado, Sanders?" – Dijo con fastidio Miranda – "Es muy pronto para indigestarme"
"Mal carácter. ¿A qué se debe?" – Los observó con rencor y una sonrisa de maldad se posó en su rostro – "¿Al fin McGuire dejó este mundo?"
"Cállate, Kate." – dijo Gordo con un tono nunca antes oído en él.
Las tres chicas lo observaron con rareza y Kate con Clare, mirándolos nuevamente con desprecio se dieron la vuelta y se fueron sin decir nada más.
"¿Te encuentras bien?" – preguntó la morena un tanto asustada.
Pero él no respondió… su mente ahora viajaba nuevamente en aquel rostro. Si su instinto le fallaba podía asegurara que Lizzie había llorado. ¿El motivo? Quiso apartarlo, no quería herirse más.
"Gordo…" – oyó decir a Miranda y regresó a verla – "¿Estás bien?"
"Perfecto." – respondió y comenzó a caminar, dejando atrás a Miranda. Ella frunció el ceño y prefirió dejarlo, si el quería estar solo, ella iba a respetar aquella decisión.
Fue caminando hasta encontrar a Lizzie, quien salía del baño con una sonrisa muy amplia y con sus ojeras totalmente cubiertas por el maquillaje. Quien la viera diría que era la joven más feliz del mundo.
"De acuerdo." – Dijo ella a la rubia – "Si tú y Gordo quieren fingir algo que no sienten, perfecto, pero después no se quejen de los resultados."
"¿De qué hablas?"
"Tú estás luciendo una sonrisa de lo más normal, pero por dentro estás desmoronada y Gordo finge que nada le pasa y por dentro está peor que tú."
Lizzie miró por el encima del hombro de Miranda y sonrió negando la cabeza.
"No creo que esté peor que yo... solo hay que verlo para saber eso." – susurró apuntando detrás de ella.
Miranda dio la vuelta con tristeza. Gordo y Parker estaban a pocos metros de ellos, cogidos de la mano como cualquier pareja de enamorados. Ambos reían lo que hizo que Miranda no dijera nada y jalara del brazo a Lizzie para ir a su primera clase.
Ella sentía que nada volvería a la normalidad, mientras que él sentía que cada vez que Parker lo besaba, perdía más y más a Lizzie.
– MS –
"Dime, Matt" – dijo Melina tras sentarse en su pupitre – "¿habrá algún premio Nobel que condecore a la idiotez? Porque si fuera así, no solo te daría uno, sino varios."
"Te dije que no fue mi culpa." – dijo Matt con la mirada baja.
"Bien, pero tenemos que seguir con eso." – Dijo sacando un libro – "Por el momento quiero que revises mi deber de Escritura." – dijo extendiéndole una hoja.
"Aún tengo que hacer el mío." – dijo sorprendido.
"¿Y qué?… Ordena tus prioridades. No es mi culpa que no hicieras nada en tu casa. Ahora hazlo."
Matt sin decir más recogió la hoja y se alejó del puesto de la rubia para sentarse en el suyo y observar el trabajo.
"Lo sé Lanny, lo sé" – dijo a su amigo quien le hizo una mueca – "pero ella me quiere."
El moreno movió la cabeza negativamente y comenzó a sacar sus cuadernos.
La profesora llegó mientras Matt trataba en lo posible de ocultarse y terminar el trabajo para nada comenzado de Melina.
– MS –
El timbre del primer receso sonó, dando a Lizzie un respiro y a Gordo una sensación de extrañeza.
"Clase divertida." – dijo Miranda saliendo del aula junto con Lizzie y Gordo – "Pero creo que Matemáticas sería más divertida si no habría deberes ni nada complicado."
"Pues si." – Apoyó Lizzie – "Sin embargo creo haber entendido parte de esta clase."
Ambas rieron y Gordo decidió que lo mejor sería era alejarse así que se detuvo y se dio media vuelta.
"¡Gordo!" – Llamó Miranda – "¿no vas con nosotras?"
"No, tengo que ir con Parker."
Lizzie prefirió darse vuelta y seguir caminado.
"¿No le gustó escuchar eso, verdad?" – comentó Gordo.
"Tú te estás comportando de la peor manera." – reprendió ella con enojo.
"¿Yo¿Dices que yo me estoy comportando de la peor manera? Pensé que recibiría un poco de apoyo." – expresó incrédulo y enojado.
"Lo mismo quisiste cuando fuiste novia de Brooke pero las cosas eran distintas."
"¿Por qué son distintas ahora?" – preguntó un poco exaltado
"Porque…"
Unas manos cubriendo sus ojos la detuvieron de seguir hablando.
"¿A qué se debe esos gritos?" – preguntó aquella persona en su oído.
Miranda lentamente quitó aquellas manos.
"Es tu problema si no quieres ver la verdad." – le dijo a Gordo y jaló de la mano a aquella persona.
Gordo, enojado golpeó la pared. ¿Por qué no podía decirle todo lo que ella sabía? Así si ahorrarían peleas sin sentido. Observó como Parker esperaba pacientemente cerca de unos casilleros y decidió que lo mejor era ir con ella. No quería otra discusión más.
Miranda no decía nada en todo el trayecto hasta que la persona con quien iba la paró y tomó su rostro entre sus manos.
"¿Qué sucede?" – preguntó con interés.
"Problemas, nada más." – dijo alzándose de hombros.
La persona rió por eso.
"No le hallo la gracia, Kevin." – dijo molesta retirando su cara.
"Lo siento, pero he de suponer porque discutían… Parker McKenzie." – dijo como si fuera lo más obvio del mundo.
"A veces eres un poco entrometido ¿sabes?" – dijo caminando fuera del edificio.
"Pero, es eso" – Dijo el chico – "no tienes porque negarlo."
Miranda negó con la cabeza y el chico la siguió. Observaron que Lizzie estaba sentada en una de las mesas en el patio y ambos se acercaron a ella.
"¿Qué tal, Kevin?" – dijo Lizzie sonriendo.
"Mejor que tú… creo." – Miranda lo codeó y el solo sonrió un poco.
"No hay por qué molestarse Miranda, él tiene razón." – y dicho esto hundió su cara en sus brazos apoyados en la mesa.
"Si no me equivoco" – comenzó el chico – "la razón de tu decaimiento tiene nombre y apellido… Parker McKenzie."
Lizzie asintió y ambos chicos se sentaron frente a ella.
"Y la otra, si no me equivoco es Gordo." – Ella volvió a asentir – "Si me preguntas" – dijo el chico tomando un poco del pudín de la rubia – "Creo que ellos no durarán mucho… se nota claramente que ellos no se quieren, al menos Gordo no la quiere."
Lizzie levantó la cabeza.
"Que novio tan observador tienes, Miranda." – dijo con sarcasmo y volvió a hundir la cara en sus brazos.
"Mejor, cállate." – Le dijo Miranda a Kevin y rodeó la mesa para sentarse al lado de la rubia – "Lizzie, creo que en parte, Kevin tiene razón… los vi en este momento y créeme, personas que se quieren se miran de otra manera."
"Ajá." – dijo Lizzie aún recostada.
"Es la verdad." – Añadió el chico de cabello castaño – "Míranos a mi y a Miranda, cuando nuestros ojos se conectan no hay poder humano que nos traiga a la tierra después de mucho tiempo… ese es amor."
Lizzie volvió a aparecer su cara y negó con la cabeza.
"De verdad que los felicito por eso… quisiera ser como ustedes."
"Ah… cállate." – Volvió a decir Miranda a Kevin y pasó un brazo por los hombros de Lizzie – "Todo pasará Lizzie, créeme… todo pasará y verás que mis palabras no son solo eso, tienen mucho más fondo… Gordo te quiere."
"Pienso lo mismo." – dijo nuevamente el chico.
"¿Creen que si me quisiera… estuviera con Parker así?" – dijo ella, señalando discretamente a alguien detrás de ellos.
Miranda y Kevin volvieron su mirada a los chicos que ahora se acercaban a ellos tomados de la mano, y no supieron qué decir.
"Hola, chicos." – Saludó Parker con una sonrisa muy amplia – "Gordo y yo pensamos que sería agradable comer todos juntos."
"Claro." – dijo Lizzie también sonriendo, sin hacer caso del codazo que le daba Miranda y la mirada insatisfecha de Kevin.
"Gracias." – dijo mucho más contenta y jaló a Gordo para sentarlo a su lado y frente a Lizzie. Kevin se paró de inmediato y fue a sentarse al lado de Miranda
Nunca antes la comida le había sabido más horrorosa que ahora, jamás de su mente se borraría aquellas imágenes que hubiera preferido no ver… en su corazón, un pequeño bulto comenzó a crecer, algo que no sabía que era y algo que la molestaba sobremanera. Dio gracias a todos los santos cuando la campana sonó y ella salió corriendo del lugar seguida de Miranda y su novio.
Gordo también sintió aquella punzada dolorosa y mortal en el fondo de su corazón, donde poco a poco una profunda herida comenzaba a formarse. Pensó que a Lizzie no le importaba nada, que ella seguiría frente a ellos sin mostrar siquiera un signo de dolor por el comportamiento exagerado de Parker como novia. Que a ella no le dolía y prefirió no hacerse más preguntas que jamás serían respondidas con una afirmación.
Ahora estaba comprobado ya… Lizzie McGuire no lo quería. Y aquella verdad hizo aún más profunda su herida, herida que tardaría en sanar o que solo Lizzie podía curar.
– MS –
"No debiste haber hecho eso." – reprendía Miranda, cuando salían de la preparatoria.
"Tampoco iba a mostrarle debilidad y decirle que no quería que se sentaran allí porque me destroza verlos juntos." – expresó enojada y caminado más aprisa.
"Escúchame Lizzie." – dijo Kevin tomándola delicadamente del brazo – "Yo soy hombre, por tal conozco como funciona nuestra mente… Gordo finge, él no la quiere, sólo bastó ver que él no correspondía a sus juegos, era ella la que hacía todo y él su juguetito"
"No." – dijo Lizzie con una sonrisa amarga – "Él quiere mostrarme que él si puede ser feliz, por eso no hizo nada para evitar sentarse en esa mesa. Si al menos me respetara un poco jamás hubiera hecho eso… él sabe que siento algo por él."
"Él no lo sabe" – La contradijo Miranda – "por eso está así."
La rubia cerró sus ojos con fuerza.
"Quiero estar sola." – Dijo finalmente – "Les agradezco sus consejos, pero quiero pensar."
"Lizzie…" – dijo Miranda.
"De verdad… quiero estar sola. Nos vemos mañana" – tras decir esto caminó a paso rápido por el lado contrario.
"Esto va a lastimarla mucho… creo que tendré algunas palabras con David." – dijo Kevin con seriedad.
"No." – dijo Miranda observando a la dirección donde Lizzie se perdía – "Él solo debe darse cuanta que ha obrado mal."
"Eso significaría más sufrimiento para Lizzie."
"En ese caso, seré yo quien hable con él… creo que si tú le dijeras algo, recibirías algún golpe, conmigo es más fácil, se cómo manejarlo… él me escuchará."
"Espero que tengas razón." – dijo en tono preocupado.
"La tengo… por el momento Lizzie debe pensar, su cabeza está hecha un mar de confusión." – terminó con media sonrisa.
El chico sonrió y abrazó a su novia para juntos caminar… ninguno de los dos se dio cuenta que una persona, a la distancia, los observaba con su mirada llena de odio puro.
– MS –
Cerró los ojos fuertemente a medida que caminaba. No quería pensar y mucho menos llorar. ¿Por qué la vida iba en contra de ella¿Ella que había hecho para que se lo paguen así? Ella era buena, trataba de ser lo mejor posible, pero claramente, eso no le había servido de nada.
Caminó a paso lento por la vereda mientras sus manos tocaban las hojas que salían de las verjas de las casas. Su cabeza estaba más que confundida, ella ya sabía la respuesta a la más grande pregunta…
… David Gordon no la quería, eso estaba más que confirmado.
"¿Por qué tu afán por herirme?" – Preguntó al aire, con rabia acumulada – "¿Por qué?"
Sin importar que estuviera en la vereda de una calle desierta, sin importar que comenzara a llover, sin importar que comenzara a oscurecer, sin importar nada, se dejó caer por la pared hasta sentarse en el suelo.
Levantó la cabeza al cielo y golpeó con furia el pavimento, sintiendo dolor en sus puños, un dolor mínimo comparado con el del alma. Allí descubrió que su corazón ahora latía por otra cosa… era odio, el peor sentimiento que se puede albergar en el corazón.
Sentía las gotas de lluvia en la cara, gotas que se mezclaban con sus lágrimas saladas y caían en el suelo, sonando a un eco tan parecido al que ahora tenía en el fondo de su cuerpo.
Su mente viajó por varios momentos de su vida, momentos en los cuales él era protagonista y ella la observadora. Y después aquel mundo que se quebraba como un simple cristal, rompiendo sus ilusiones, lastimándola con los vidrios que saltaban a ella, hiriéndola, desgarrándola.
Dejó de sentir latir por un momento su corazón, dejó de sentir el aire en su cara y las gotas de lluvia… algo había pasado así que abrió los ojos y una silueta estaba frente a ella, la que extendía su mano para ayudarla a levantarse. Sin dudarlo tomo aquella mano y se irguió frente a aquella persona quien sostenía un resguardo para la lluvia.
"¿Qué sucedió?" – preguntó aquella persona.
Lizzie cerró los ojos y lo abrazó con fuerza, sintiendo alivio por un momento.
"Sé la solución a todo lo que ahora pasa, Lizzie." – Susurró en su oído – "Terminar con todo esto depende de una respuesta afirmativa de tu parte."
Lizzie se separó y observó a aquel muchacho con detenimiento y por primera vez en la vida observó un brillo diferente en los ojos de Larry Tudgeman, un brillo que la hizo estremecer…
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Nuevamente con otro capítulo.
Aquí estoy yo, sola solo con dos lectores… ¿tan pocos hay? Pero bueno, algo es algo ¿no? Me alegro de tener dos RR al menos, yo pensaba que nadie iba a leer ;)
+ RR +
TheNewJP1987: Pues ya ves, aquí una historia de Lizzie McGuire, no pensarás que quiero hacerte competencia, aunque ciertamente… ¿Qué competencia puedo hacerte si no hay muchos lectores! Espero que te guste la trama y todo… Pienso hacer sufrir a Lizzie y Gordo… o si, soy mala ;)
Estoy de acuerdo contigo, para mí que solo faltan poco para que la bolita de vueltas y baile réquiem en la página :)
Espero que sigas leyendo y no decepcionarte. Nos vemos. Cuídate mucho… ¡Y actualiza tu historia!
little angel n.n: Hola… ¿como tas? Muchas gracias por mandar un RR a este, un pobre Fic abandonado a la nada, con una bola de paja como única compañía. Espero que sigas leyendo y muchas gracias por prometer leerla hasta el final… me alientas a seguir… y más aún cuando dices que escribo bien, muchas gracias.
Nos vemos en el próximo y espero, te hay gustado este. Besos y cuídate so much.
+ RR +
Nos vemos y sigan leyendo… .
.:. Bewitching Mía Malfoy Errelot .:.
