Resumen: A veces Hinata no puede evitar mirar las personas a los ojos. Le gusta ver cómo la mirada de alguien puede ser tan diferente, pero si tienes que elegir entre la más le gusta ...


KenHina Week

Día 2: Opía
"El reflejo de tus ojos"

Hinata es una persona que tiene una afición por mirar a los otros directamente a los ojos, que en otras ocasiones no tenía nada que hacer y otras donde estaba sujetaba verdaderas competencias. No le gustaba perder

Ya sea cuando se sienta incómodo y hasta que se acceda a una base para el club de Voleibol, hasta que llegue una competencia de miradas con Kageyama para quién más y que tenga que comprar la comida del otro. Ellos eran tan competitivos que cuando Tanaka y Nishinoya estaban presentes, llevaban cronómetros y ponían obstáculos por igual para quien parpadeara primero. Según ellos, "como buenos senpais tenían que enseñar el espíritu de lucha y resistencia a sus kohais".

Por esa misma costumbre, Hinata se dio cuenta de qué tan diferentes son las personas con tan solo ver sus ojos. Puede ver cuando hijo determinado, refrescantes, retadores; cuando están llenos de emoción, irá, expectativas; cuando muestra un lado misterioso, amable, inesperado; cuando estaban incómodos o cómodos.

Pero también pudo ver qué colores diferentes ser en sus colores. Aunque una vista simple era igual, había pequeñas diferencias en la mirada de cada persona. Pequeños gestos que denotaban tanto. Algunos pensaban que los ojos eran el espejo del alma.

-¿Qué se supone que están haciendo? -Es la voz de Kuroo, más su única respuesta en un sospechoso cansado de Tsukishima.

El moreno busca algún indicio en el setter de Fukurodani. Akashi deja de beber agua para los metros para volver a la cabeza a la mirada interrogativa del capitán de Nekoma.

Y es que Hinata y Lev estaban mirándose sin decir nada, con una sonrisa determinada, como cuando se enfrentaban en sus partidos; competitivos, retadores, Tetsurou no sabía qué palabra usar.

-Están viendo quién aguanta más tiempo la mirada - responde al final el rubio de lentes.

Hinata no escucha de lo que hablan. Lev era un adversario formidable, se llevó casi 5 minutos así y, sinceramente, sus retinas ya estaban ardiendo. Había cruzado el límite de lo que había llegado con Kageyama y Haiba sin parecer inmutarse. ¿Los rusos no necesitanban parpadear o qué?

Los ojos de Lev eran muy claros, como el jade y mostraba un perfil apto, como muchos de los jugadores que conocía y ... ¡Ah!

-¡PARPADEASTE! -Exclama Hinata parándose de un salto, señalando al piso de los cenizos, quién se tallaba los ojos para recuperar la lubricación de sus secos ojos.

-¡Me entró una basura! -Se excusa con que primero que se le ocurre.

-Gané justamente, puedo acaparar un Kenma solo para mi hoy -Cruza los brazos totalmente triunfal, alzando el mentón con orgullo, aún con los ojos cerrados.

-¿Oya? ¿De eso se trataba, chibi-chan? -inquiere Kuroo inclinándose un poco, apoyando su codo sobre la cabeza del pelirrojo, no puede decidir por Kenma, ¿saben? Hoy en la práctica con el equipo parecía estar muy cansado, se desveló en algún videojuego. Además, Lev, a ti Yakkun hace rato que está buscándote, ¿has escapado otra vez de sus prácticas de recepción?

Puede ver como el semi ruso tensa los hombros y su cara se torna más abajo de lo que estaba normalmente. Hinata mira como su oponente sale corriendo del lugar; Debería admitir que él tampoco había perfeccionado las recepciones, el tiempo dedicado más tiempo a los remates y el bloqueo.

De pronto se encuentra con la aguda mirada del capitán de Nekoma, en los ojos de Kuroo puede también llegar a la determinación al igual que en los sueños de Lev, pero hay cosas que denotan más, como la audacia y astucia; la autoridad más característica de la mayoría de los capitanes. Daichi tenía una mirada similar, pero más severa y algo más madura. Los ojos de Tetsurou son más oscuros también.

-Kuroo-san, deja de intimidar a los primeros año-a regaña Akaashi desde sus espaldas.

En cambio, los ojos azules de Keiji denotan calma y su velocidad es estoico.

Hinata no puede dejar de pensar en lo distintos que fueron los ojos de todos los que lo rodean, y es que desde poco antes del mismo, había estado preguntándose qué le mostraba la mirada de Kenma. A pesar de todo siempre en los campamentos, no recordaba haber sostenido la mirada con más pocos segundos.

En el día y medio que llevaban el campamento aún no había intercambiado más que cortos saludos con él.

-Por cierto, Kuroo-san, ¿has visto a Kenma?

-Te diré si me ganas en ...

-¡Hey hey hey! -él particular alarido de Bokuto le interrumpe. Los ojos de Kotarou eran algo más grandes y vistosos, de un tono mágico que emanan sinceridad y energía. Habían personas con colores similares de ojos, pero eran totalmente diferentes miradas. Es decir, el tono miel de Bokuto y Tsukishima no era el mismo, Kei tenía una mirada desinteresada y fría, aunque parecía que había cambiado un poco- ¿Preguntas por Kenma? Hace un rato lo vi en los pasillos casi llegando al comedor: responda sin pensar, ganándose un coscorrón de parte de su mejor amigo.

-¡Gracias, Bokuto-senpai! -le agradece por salir corriendo. No escucharon las respuestas ante el honorífico, solo una vez que captaron sus oídos al entrar a los pasillos.

Hinata no encuentra a nadie en su camino, pasa por los otros gimnasios sin ser visto por sus conocidos, busca la figura de su amigo, encuentra su rostro iluminado por la pantalla de su DS, está apoyando su espalda con la pared a un costado de la entrada al comedor, tal como había dicho Bokuto.

-Kenma -le llama, nota como Kozume alza su mirada ámbar. Su rostro se siente abochornado.

Una semana atrás, había preguntado sobre sus sueños más confiables, Sugawara, sobre qué hacer con el problema que tenía sobre el poder descifrar la mirada de Kenma; el de cabellos cenizos le dedicó una pícara sonrisa antes de responderle: "Mirar a los ojos y fecha cuenta tu mismo, aunque estoy seguro que ya lo sabes".

-Shouyou -responde él apartando su vista de la consola. Hinata le mira pero Kozume aparta su mirada a un lado del pasillo, tal como lo imaginaba. Kenma nunca la sostenía como un duelo de miradas como todos los demás.

Hinata ignora el gesto y camina hasta el otro, sentándose a un lado y se dedica a mirar la pantalla de la consola Kirby, una versión algo anticuada.

-Le gané en una competencia a Lev, así que puedo acaparar el día de hoy, ¿no te molesta, Kenma? Kuroo-san me dijo que tenía que preguntarte acerca de eso -habla rápidamente.

-Huh ... -Kozume parece pensarlo un poco, su vista a los lados, algo nervioso, un gesto común en él, Hinata recordaba eso de cuando se vieron por primera vez -, ¿quieres pases?

-¡Si! -Responde sin pensar-. Aunque no sean mucho, los pases de Kenma me encantan, se acomodan mucho a mi ritmo y encajan muy bien con mi mano.

El chico de cabello tintado de rubio, cierra su consola soltando un suspiro, murmurando un quedo "esta bien", mientras se levantaba perezosamente y se adelantaba. El pelirrojo mira por unos segundos la espalda del alcalde al otro lado, para luego levantarse y acoplarse con sus pasos anteriores, contándole cosas triviales de la escuela y generales del voleibol.

-¡Uno más, Kenma! -dice Hinata después de poco tiempo, había conseguido 6 pases seguidos de Kozume, voluntarios y sin tener que ser entrenados, todo un logro.

El aludido ya estaba en el suelo, respirando profundamente para recuperar sus energías, el césped era fresco y el urbano ganas de quedarse dormido en el mismo. Hinata se consideró tener energías de sobra.

-Mañana, Shouyou -Murmura Kenma por lo bajo, Hinata le mira entusiasta por sus palabras y Kenma aparta esa mirada con tal de que no se crucen. El número 10 de Karasuno tiene una mueca por la acción.

-¿No te agradan mis ojos o algo así, Kenma? -Suelta de repente, acostándose a su lado en el césped.

-¿Por qué lo dices? -Cuestiona él. Hinata parpadea un par de veces, pensó que lo primero que haría sería negarlo.

-Nunca me miras a los ojos .. -Comenta en respuesta, puede notar por el rabillo del ojo cómo Kozume se mueve hacia adelante.

-Nunca puede hacerlo con nadie, no me gusta -Dice él, Shouyou se muestra confundido, como si aún no terminara de entenderlo-. Cuando me miré los ojos, me molestó, no me gusta la idea de que alguien sepa lo que estoy pensando.

Hinata mira las nubes en el suave atardecer del atardecer, piensa en las palabras de Kozume y lo comprende un poco. Era verdad. Él podía ver perfectamente a través de los ojos de alguien más, siempre eran claros con respecto a las emociones que irradiaban; aun asi, nunca habia pensado en nada, la vez que lo habia dejado, expuesto a el, que, nunca, la necesidad de ocultarlo.

-¿Por qué te preguntasías expuesto conmigo? -Pregunta Hinata, no sabe exactamente a dónde llegar, lo único que sabe es qué logra su cometido inicial, y es qué lo que Kenma voltee su rostro y el mire, directo a los ojos.

Y Shouyou no puede creer lo que ve, los ojos de Kenma son realmente ... Hermosos.

No se puede compararlo con los demás, no se puede pensar en descifrar las emociones que lo atraparon porque se lo cortaron todo. Tal vez lo último era lo más indicado, entre ese mar ámbar se encontraban sumergidos y sin fin de posibilidades. Hinata no lo expone, se siente expuesto, se siente tan vulnerable al mirar intensamente, que es él quien tiene que apartarse de su camino, sino que descubrirlo. Podría descubrir sus verdaderos sentimientos.

-¿Shouyou? -escucha la voz de Kenma llamale, en algún momento se había dado vuelta, sobre el césped, tapando parte de su rostro al rojo vivo. Kenma se apoyó en sus codos para consultar qué había pasado. ¿Te duele el estómago?

-Un poco -Admite mientras sientes la temperatura de su rostro volver lentamente a la apropiada.

-Shouyou -le alude nuevamente, Hinata voltea un poco para poder corresponder a la conversación-. No me desagradan tus ojos, creo que son lindos.

Hinata jamás esperó la sinceridad, la sensación de que la invadió, pero esta vez, la otra vez, permaneciendo así un tiempo sin darse cuenta.


Notas:

¡Se me había olvidado poner esto en FF! ¡Soy un desastre OTL

Perdoj! Gracias por leer TwT