/Zero no Tsukaima-Dark Secrets/

/Fan-fiction por DannyGMaster/

*DISCLAIMER*

El título y algunos de los personajes y lugares que aparecen en esta historia no son

míos. Tampoco son míos algunos títulos que se mencionan en este chapter.

De no ser así, Tabitha sería la protagonista (*_*). Cero fines lucrativos. De un fan para fans.

*NOTA IMPORTANTE*

Para contribuir a la estructura de la historia de este fan-fic, los capítulos son enumerados desde el -02 hasta el 0, y

luego en adelante hasta el infinito (o hasta el número que me lleve). No espero que esto cause molestia alguna, pero, por si acaso, perdonen las molestias.

Otra cosa, en mi AU, la Academia de Magia de Tristain tiene un cuarto año, representado por el color azul claro. Tambien es conveniente saber que un año

en Halkeginia, el tiempo que ha pasado Saito en compañía de Louise, equivale a 10 años en la Tierra.

********************Secreto -01: El camino hacia el cielo...******************

+ TRISTEIN, HALKEGINIA +

El sol se cuela a través de los cristales de la ventana, y con sus rayos comienza a acariciar lentamente la habitación. Avanzan, lentamente,

y acarician suavemente el suelo de piedras, los muebles de madera, el tocador con un espejo, en el cual se refleja una cama de madera fino colchón,

sobre el cual descansan plácidamente dos figuras. La una es una joven muchacha, de pelo rosado y largo, en pijama. Esta duerme tiernamente

abrazada a un joven, que lleva un abrigo azul, y tiene el pelo negro y corto. Junto a la cama, una espada oxidada mueve su empuñadura hacia arriba

y abajo, como si esta fuese una boca, solo que sin articular palabra, parece que durmiera.

Súbitamente, una ráfaga de viento abre la puerta de golpe, despertando a ambos jóvenes con sobresalto. El muchacho salta para agarrar la espada, pero al ver quién está en la puerta, se relaja.

Chico: ¿Eres tú, Tabitha? ¿Por qué has...?

Tabitha: Problemas.

La chica que acaba de aparecer tiene el pelo azul, corto, y viste un uniforme blanco y negro. La chica de pelo rosado se despereza.

Chica (recién despierta, aclarándose los ojos): ¿Saito? ¿Qué sucedió?

Se alarma al ver a Tabitha parada en la entrada, poniéndose su cara roja y se cubre con las sábanas,

justo antes de empujar a Saito de una patada de la cama. El joven cae al suelo de cara.

Saito: Eh, Louise! ¿Qué te...?

Louise (avergonzada, intenta dar una explicación): Tabitha! Yo... yo no estaba durmiendo junto a mi Familiar! Él, Él...!

Se calla, no pudiendo encontrar una explicación convincente.

Tabitha (inexpresiva): Hay problemas, no hay tiempo que perder.

Louise: ¿Eh? ¿Qué está sucediendo?

Saito se ha puesto de pie y mira a Louise, preocupado.

Saito: Louise, vamos, nos necesitan.

Louise (molesta): No me dés órdenes! Yo soy quien da órdenes aquí!

Saito (resignado, pone los ojos en blanco): De acuerdo, de acuerdo... - el joven gira en redondo para ver a Tabitha y permitir a Louise vestirse. - Tabitha, ¿puedes decirnos qué está sucediendo?

Tabitha: Problemas.

Saito (una gota baja por su cabeza): Eso no nos dice mucho...

Louise (vestida con el mismo uniforme que lleva Tabitha): Listo, vamos!

Saito (se gira sorprendido): Eso fue rápido... ¿has estado practicando?

Louise: Idiota...

Tabitha: Siganme.

Tabitha sale de la habitación sin decir nada más, Saito toma su espada y la sigue. Louise se apresura a buscar su varita para seguirlos a su vez.

Espada: Hey, compañero! Es muy temprano... ¿por qué demonios me has despertado?

+ LONDRES, INGLATERRA +

Albert Novald camina silenciosamente a través del bosque cercano a su residencia. Viste un abrigo negro, pues es invierno y aunque no está nevando, el frío se hace sentir en esta época del año. También lleva un pantalón azul y tennis negros. Se ha vestido así porque está triste, y es que Albert siempre se viste de la manera en que se siente ese día.

Aquella noche, como todas, Albert había soñado con el incidente que ocurrió aquel mismo día, 10 años atrás. En aquel tiempo Albert tenía seis años y ya comenzaba a pensar como un adolescente. Lo recordaba claramente, y era muy difícil olvidarlo. Por aquellos días los padres del muchacho, piloto de avión y aeromoza, respectivamente, habían hecho un vuelo a Japón y habían decidido tomarse unas vacaciones en la moderna y superdesarrollada ciudad de Tokyo.

Uno de esos días soleados en los que uno no espera que suceda nada, y es precisamente en esos días cuando las peores cosas nos suceden, al pequeño Albert le fue permitido salir a explorar el barrio donde se encontraba el hotel, dado que sus padres ya conocían que su mente estaba más avanzada que la del promedio, y por tanto no tendría problemas orientándose. De modo que Albert Novald salió a andar. Mas no hubo andado más allá de diez pasos, cuando vio hacia delante para encontrar a ese chico de abrigo y pantalones azules, que llevaba tennis y tenía el pelo negro.

Albert quiso seguirlo, y lo escuchó hablando consigo mismo. El chico se lamentaba por su laptop rota, y porque tendría que ahorrar mucho para pagar su reparación. Y Albert pensó, que él mismo podría reparar la máquina, como mismo había podido reparar la suya que todas las que le llevaban. Sí, así el pobre muchacho, quien además parecía un buen chico, no tendría que gastar su dinero en un técnico promedio que quizá no hiciera bien su trabajo.

Y Albert ya iba a proponerle su ayuda, cuando vio que el joven se detenía, y pronto Albert distinguió también la razón. En su camino, plena calle, una esfera luminosa, hecha de un extraño y líquido material, había aparecido de la nada. Tenía el dibujo de un círculo, en el interior de este se podía notar una estrella de cinco puntas. Albert corrió asombrado, hacia la formación. Pero en un solo instante el chico del abrigo azul fue tragado por el círculo, que desapareció antes de que Albert pudiera siquiera tocarlo.

El pequeño Albert quedó muy consternado por el hecho, puesto que había presenciado un evento muy extraordinario, y lo comprendía. Miles de preguntas afloraron en su cabeza, y descubrió que no podía proporcionarse una respuesta. Por eso decidió investigar. Reparó con entusiasmo la laptop del joven, que había caído al suelo luego de que su dueño fuese tragado por el "portal". Sí, Albert estaba seguro de que ese fenómeno tenía que haber sido un portal que transportó al chico a otro mundo. Lo sabía porque había visto muchas películas e historietas: Las crónicas de Narnia, Alicia en el País de las Maravillas, Kadinjir, entre otras muchas. No era más que un niño, pero sabía lo que tenía que hacer. Y se juró que un día iba a devolverle su laptop a ese muchacho.

Este sueño trascendía hasta la actualidad. Habían pasado diez años, y Albert, descubrimiento tras otro, sentía que cada vez estaba mucho más cerca de descubrir la verdad sobre ese viaje que presumiblemente realizó aquel joven. Sin embargo, en el día que nos ocupa Albert se encontraba triste. Se sentía solo, diferente, y quizás por eso había salido a caminar por el mini bosque de su residencia.

Albert Novald: Qué días... hace tan solo una semana que di aquella conferencia, y desde entonces mis colegas me han estado llamando para saber del progreso de la investigación. Realmente me extraña que mis ideas hayan sido tan bien aceptadas por ese selecto público, aunque ahora que lo pienso eran personas afin a mi trabajo, amigos y mis padres. Pero también había gente que no sabía nada, y ni siquiera estaba invitada. Me pregunto si mis palabras llegarán más allá de una conferencia privada. Uff, supongo que si revelo todo esto al mundo, y este lo acepta tan bien como la vez anterior, de seguro no volveré a descansar. Tendré periodistas en mi patio y por toda mi casa espiando, y mi vida se volverá un caos. Por eso decidí mantener todo esto en secreto.

Se detuvo, y algo cansado, se dirigió hacia un fresno, y se sentó bajo la sombra que proyectaba el árbol. Un cansancio muy extraño comenzó a apoderarse de Albert, mientras se sentía soñoliento.

Miró al cielo a través de las hojas del árbol.

Albert: Así como los hermanos Wright no se rindieron y siguieron con su empeño hasta que lograron conquistar el cielo, yo no me rendiré. Un día conquistaré no solo este cielo, sino el cielo de todos los universos conocidos. Ese es mi camino.

Sus ojos se cerraron, apesadumbrados, y una niebla blanca y espesa comenzó a rodearlo. Pero Albert se había dormido profundamente.

+ TRISTEIN, HALKEGINIA +

Saito nunca había visto aquella parte de la Academia. El edificio que conformaba la Academia Mágica del Reino de Tristain era un muro de forma cuadrada con una torre en cada una de sus esquina, y la torre central. Cada torre estaba designada a los dormitorios de cada uno de los cuatro años que pasaban los estudiantes en la escuela. La habitación de Louise se ubicaba en la torre de Segundo, de modo que Saito jamás había estado en ninguna de las otras tres.

Tabitha los había guiado hasta la torre de Tercero. Estaba llena de ornamentos color violeta y las antorchas que iluminaban los pasillos levitaban por sí solas. Tabitha se detuvo frente a una puerta entreabierta.

Tabitha: Aquí.

Louise y Saito miran hacia puerta. Es de metal y parece una celda. Una voz femenina llama desde el otro lado de la puerta.

Voz detrás de la puerta: Holaa! ¿Alguien puede sacarnos de aquí?

Saito y Louise: ¿Kirche? ¿Qué estás haciendo aquí?

Kirche: Ahora no es momento para eso... Abran esa puerta!

Louise (con superioridad): Aah, Zerbest... ¿Por qué no usas tu increíblemente poderosa magia de fuego para derretir el metal de esta puerta?

Kirche: ¿Crees que no lo he intentado? Valiel, apresúrate y sácanos de aquí!

Saito: Saca... ¿nos?

Silencio del otro lado.

Voz masculina: Er... Hola.

Louise y Saito (sorprendidos): ¿¡Guiche!

Giche: Por favor, no piensen apresuradamente! No estoy aquí con Kirche porque... solo sáquennos de aquí y le explicamos!

Louise (resignada): De acuerdo... Saito, Tabitha, atrás.

Saito y Tabitha obedecen. Louise saca su varita mágica.

Louise (grita a la puerta): Ustedes dos, retrocedan!

Kirche y Giche: Sí!

Louise: Allá voy... EXPLOSION!

La varita de Louise se ilumina y suelta chispas, luego lanza un rayito que da en la puerta y provoca una explosión con mucho humo.

El humo se dispersa, pero la puerta sigue intacta!

Louise (interrogante): ¿Eh? ¿No se ha roto?

Kirche: No puede ser, ni siquiera la magia vacía de Zero puede romper esta puerta maldita... estamos condenados a morir aquí!

Giche: Noo! Mi querida Montmorency se quedará sola y triste sin mi belleza excepcional acompañándola en todo momento!

Saito examina la puerta detenidamente.

Saito: Ni un rasguño. ¿Qué clase de puerta es esta? ¿Será que ningún tipo de magia puede dañarla?

Louise: ¿Qué hacían ustedes dos ahí adentro, en primer lugar?

Kirche: Estaba buscando la biblioteca de Tercer Año! Dicen que tiene libros de hechizos muy útiles y poderosos. Le pedí a Giche que me ayudara, pero terminamos cayendo aquí, y no podemos salir!

Louise: Kirche, todavía estamos en segundo año, y no conocemos nada de esta torre. ¿Por qué rayos buscas hechizos que no puedes aprender?

Giche: El conocimiento es poder!

Saito: ¿Cómo es que los encontraste, Tabitha?

Tabitha: No regresaban. Pedí a Sylphid que buscara el aroma de Kirche.

Saito: Vaya, tu dragón rhyme es realmente...

Kirche: Dejen de charlar como si no ocurriera nada! Realmente estamos aquí atrapados!

Louise: Voy a intentar un conjuro más potente. Atrás!

Todos retroceden. Louise levanta la varita.

Louise: Mil... Eded... Silem... Odor... KIR!

Una esfera de luz aparece sobre la varita, y Louise la lanza contra la puerta provocando una explosión mucho más grande. El humo se dispersa, pero la puerta sigue en su lugar.

Kirche: Es inútil. Hemos intentado toda clase de hechizos pero nada funciona. Esta puerta es inmune a la magia.

Louise: ¿Y cómo es que la abrieron, en primer lugar? ¿Estaba abierta cuando llegaron?

Giche: Ahora que lo mencionas... no, estaba cerrada. Pero, creo que se abrió de repente. Entramos, y luego se volvió a cerrar.

Saito: ¿Qué significa eso? ¿Que la puerta se abrió sola y luego se cerró sola cuando vio que tenía dos prisioneros?

Louise inspecciona la puerta cuidadosamente, pero no logra encontrar ningún indicio.

Louise: No tiene cerradura ni nada parecido. La magia no funciona con ella. Parece una puerta imposible.

La espada de Saito, Derflinger, sobresale y habla.

Derflinger: Es que todos son idiotas! La respuesta está delante de sus ojos!

Saito: ¿Eh, Derfer? ¿Sabes la respuesta?

Derflinger: Si la puerta no se puede violentar, solo hay una forma de abrirla. No violentándola. Ustedes magos idiotas han intentado toda clase de hechizos para abrirla, pero no han hecho lo más sencillo que se puede intentar con una puerta. Empujarla.

Todos se quedan paralizados y silenciosos.

Derflinger: No se queden como tontos... Aunque parezca vieja y pesada, intenten abrirla SIN usar magia. Solo empujen.

Saito, Louise y Tabitha se quedan mirando la puerta. Con un sonido tosco, la puerta cede mientras Guiche y Kirche empujan del otro lado, saliendo estrepitosamente. Kirche es una joven morena, de pelo rojo y busto prominente, y Giche es un joven de pelo rubio y mirada de don juan.

Kirche: Al fin libres!

Kirche llena de alegría corre hacia Saito y le habla a su espada.

Kirche: Espadita querida! Siempre había pensado en ti como un arma de guerra, pero eres todo un geniecillo. Te quiero, espada!

Derflinger: Debería sentirme halagado, pero no lo estoy. Miren a la puerta!

La puerta se ha cerrado de nuevo, y unas runas azules están apareciendo sobre ella.

Louise: "Usted ha caído en la trampa de la puerta de Krunhel, felicitaciones por haber resuelto el acertijo. Esto solo ha sido para demostrarle que la magia no es siempre la solución a los problemas y que a veces lo mejor es usar el sentido común y no la varita. Lamentamos las molestias ocasionadas, y reiteramos nuestra felicitación. Con cariño, Juliet le Freme de la Valiel y Familiar"

Louise se queda de una pieza, así como todos los demás, que leen la nota ávidamente.

Saito: ¿La Valiel? Que no es...

Louise: Mi apellido. Esta broma... esta broma... fue hecha por uno de mis ancestros!

+ LONDRES, INGLATERRA +

Albert despertó de pronto, y se vio rodeado de una niebla demasiado espesa. Vagamente podía distinguir la forma de los árboles a través de la bruma.

Albert: ¿Eh? ¿Cómo es que esto ha ocurrido tan rápidamente?

Una voz misteriosa inunda sus oídos.

Voz: Albert Novald. ¿Eres tú, verdad?

Albert: ¿Quién está ahí?

Voz: Yo soy tu hada madrina, Albert. ¿Tienes algún deseo, algún sueño que quieras realizar?

Albert se quedó de pie, asombrado, sin saber qué decir. Sabía que aquello no era un sueño. Realmente estaba sucediendo. Una forma borrosa se perfiló a través de la niebla. Era parecida a las hadas que Albert había visto en las películas, tenía un par de alas de mariposa en la espalda, y parecía una niña pequeña.

Hada: ¿Por qué te quedas callado? ¿Acaso no quieres que te conceda un deseo? Anda, Albert, pide lo que desees. Cualquier cosa, cualquier sueño que tengas, yo puedo realizarlo con solo pensarlo.

Anda, ¿qué esperas?

Albert: Yo... yo... no estoy soñando, ¿verdad? Porque si no es así... yo... tengo un deseo. Algo que me prometí a mí mismo que haría.

Hada: Solo pídemelo.

Albert: Yo... voy a hacer mi camino hacia el cielo. Hada madrina, si realmente lo eres, hay algo que deseo más que nada en el mundo. Yo deseo devolverle su laptop a ese muchacho!

La bruma comenzó a girar como un tornado, obligando a Albert a taparse los ojos.

Hada (sonriendo maliciosamente): Deseo... concedido...

******************************END OF CHAPTER -01******************************

Nota post-writing: Capítulo -1, finalmente terminado!

No tenía ni idea en un principio, pero aquí estamos. Um, un hada misteriosa aparece para conceder el deseo de Albert de viajar a una dimensión diferente donde está Saito, para devolverle su computadora. ¿Será verdadera esta hada y podrá Albert viajar a Halkeginia? ¿Y qué pasa con este misterioso ancestro de Louise?

Como ven he podido arreglar el problema de los saltos, MANUALMENTE. Gracias a El Dark por su aliento, espero que haya sido de tu agrado

este capítulo. Prometo en algún momento cercano arreglar también el C -02.

Próximo capítulo, Secreto 0: La llegada de la oscuridad!