Los personajes que aparecen son propiedad de Stephenie Meyer. La historia es lo unico que me pertenece :)


Nuevo Empleo

Capitulo 2

Al día siguiente, intenté poner en marcha mi plan de ignorar a Edward.

Pero no funcionó; primero, porque entró con una amplia sonrisa en el rostro. Una sonrisa que se hacía imposible no devolvérsela. Intenté sonsacarle el motivo de aquella sonrisa, pero no logré que soltase prenda durante toda la mañana.

Ese día fuimos a comer a su casa. Carlisle estaba trabajando, y Esme tenía una comida organizada por su club de lectura, así que estábamos Emmett, Alice, Edward y yo.

Emmett se pasó toda la comida avergonzándome con el tema de Mike Newton. Resultaba que el pobre muchacho se pensaba que estaba coladita por él, tan solo porque tropecé con él en el pasillo y le ayudé a recoger los libros. Alice reía al ver que mi sonrojo iba en aumento, pero gracias al cielo, Edward salió en mi rescate, amenazando a su hermano diciéndole que si no se callaba le diría a Rosalie cierta cosa que ellos dos sabían. Emmett empalideció al escuchar aquello, y de inmediato dijo que se callaba a cambio de que no dijese nada a su novia. Más tarde, nos enteraríamos que aquel tema tenía que ver con un vestido de Rosalie que Emmett había ensuciado sin querer y había escondido, haciendo creer a su novia que el vestido lo había perdido ella.

Regresamos a la cafetería, bromeando por el tema de Emmett. Aún faltaba un poco para abrir, así que decidimos lavar un poco la cocina. Estaba de rodillas sobre la encima, limpiando los cajones altos, cuando al girarme un poco tropecé y empecé a caer, pero el golpe nunca llegó, ya que un par de fuertes brazos me cogieron a tiempo. Abrí los ojos para encontrarme con la mirada esmeralda de Edward.

- Esas encimeras són asesinas –bromeó mientras me ayudaba a levantarme.

Le devolví la sonrisa y le agradecí la ayuda en un susurro, intentando desviar la mirada, ya que volvía a estar ruborizada. Edward rió por lo bajo, por lo que le envié una mirada asesina.

- ¿Qué hace tanta gracia? -inquirí.

- Te sueles ruborizar mucho –alargó una mano y me acarició la mejilla, ante mi perplejo- te sienta muy bien ese tono rojizo.

Y como no, mis mejillas aún ardieron más por el comentario. La sonrisa torcida de Edward, mi favorita, apareció en su perfecto rostro.

- Tanya también me dice que se ruboriza con frecuencia cuando…

Miré de reojo mi reloj y así pude interrumpirle y decir:

- Será…mejor que abramos ya –controlé mi balbuceo y desaparecí por la puerta, sabiendo que el dolor que se había adueñado de mi pecho al él pronunciar el nombre de Tanya solo era una clara señal de que tenía que hacer un esfuerzo y olvidarlo.

Los tres días siguientes me dediqué a hablar con Edward lo más mínimo. Él lo notaba, pero para mi suerte, no me preguntaba.

Sabía todo esto por Alice.

Había hablado con mi amiga el miércoles de aquella semana al regresar de trabajar, ya que me había llamado por teléfono, preguntándome si había pasado algo con su hermano.

- ¿Qué debería de haber pasado? –le pregunté.

- Me ha dicho que le ignoras. ¿Ha pasado algo con Tanya?

Alice era la única en el mundo que sabía lo que sentía por Edward, y también mi mejor consejera, no por nada era mi mejor amiga. Ella me decía que me sincerase con su hermano, pero yo simplemente no podía hacerlo.

No estaba preparada para el rechazo.

- Directamente, no –suspiré, mientras me recostaba en la cama- pero sé que él la quiere Alice…no puedo luchar contra ella, lo mejor es hacerme a un lado.

- ¡Bella! ¡¿Cuántas veces tengo que decírtelo?! ¡Ellos solo…!

Escuché como se interrumpía de pronto, para decir en voz más baja:

- …són amigos.

- ¿Por qué hablas en voz baja? –pregunté, notablemente divertida.

- ¿Quieres que el hermano que termina de pasar por delante de mi habitación sepa de lo que estoy hablando?

- ¿Emmett o Edward? –incluso pronunciar su nombre me hacía sentir un nudo en la boca del estómago.

- Empieza por la letra "E" al menos –rió con aquella nota melodiosa que caracterizaba a los Cullen, y aproveché para decir:

- No sé cual de los dos me produciría más horror.

- Emmett –respondió Alice, sin dudarlo.

La pequeña de los Cullen estuvo intentando convencerme, en vano, de que me replantease el viaje a Florida. Pero yo ya había hablado con mis padres y mis tíos, los cuales estaban eufóricos por mi idea. Sin embargo, no iba a irme todo el verano, tan solo un mes, ya que debería ayudar a mis padres en la cafetería.

Me planté así el cuarto y penúltimo día, el sábado, en la cafetería a las ocho y media, como llevaba haciendo varios días. Edward llegó cinco minutos más tarde. Yo estaba de espaldas a él, limpiando la cafetera. Esperaba que él se pusiese a reponer los helados, tarea que le había asignado, y que llevaba haciendo desde el martes. Pero aquel día, hizo algo diferente.

- Bella –susurró, cerca de mi nuca.

Di un respingo al sentir su respiración tan cerca de mí. Me giré lentamente, ya ruborizada, cosa habitual en mí.

- ¿Qué? –intenté mantenerme indiferente, aunque dudé de si en verdad lo había conseguido.

- ¿Por qué te vas a Florida?

Maldita Alice y su boquita, pensé.

Solo ella sabía que me iba de viaje, así que solo ella podía haberle hablado a Edward de mis planes.

- Causas personales –intenté girarme de nuevo, pero Edward no me dejó, ya que me cogió de la muñeca y me obligó a mirarle. Su rostro del mío estaba a escasos centímetros, y tuve que luchar para no hiperventilar, al darme cuenta de eso.

- ¿No puedo saberlas? - ¡¿Porqué tenía que decirlo de aquella manera tan sensual?! ¡Así, cualquiera no respondía!

- Quiero ver a mis tíos –dije una verdad a medias. Él pareció notarlo.

- ¿Sólo? ¿Y para eso hace falta que te vayas todo el mes?

- ¡¿Y a ti que más te da?! –intenté soltarme, sin éxito. Edward aproximó aún más su rostro al mío.

- Solo me gustaría saber porque te vas.

- Ya te lo he dicho, eso es cosa mía y de nadie más –respondí con voz demasiado gélida.

Se envaró, y su rostro ya serio, adoptó un matiz indiferente mientras se apartaba. Me soltó la muñeca, y la ausencia de su tacto y su cuerpo tan cerca del mío, dolía.

- Bien.

Y dicho esto, se puso a reorganizar los helados.

Y ya no volvimos a hablar en todo el día.

- ¡¡Isabella Marie Swan!! –me regañó la voz de soprano de Alice- ¡¡¿Cómo eres así?!!

- ¿Así, cómo? –fruncí el ceño, con el auricular pegado a mi oreja, mientras empleaba las manos para hacer la cena.

- ¡Él iba a abrirse y tú lo asustas de esa manera tan fría! ¡Cualquiera diría que Edward te gusta!

- ¡¡Mary Alice Cullen!! –imité la fórmula que ella había empleado para regañarme- ¡Cierra, La, Boca! -hize hincapié en cada palabra.

¡Por el amor de Dios! ¿Es que estaba loca? ¡Podría oírla Emmett! O peor, Edward.

No dijo nada durante unos interminables cinco segundos. Cuando por fin habló, dijo el vocablo más terrorífico que podría emplearse en aquel momento:

- Ups.

Me quedé sin respiración, y olvidé mi cena a medio hacer. Me quedé estática, y no aún sin saber cómo, pude decir, apenas en un murmullo:

- Por todos los ángeles del cielo, Alice, dime que nadie te ha escuchado.

- ¿Cuándo te refieres a nadie te refieres a alguien en particular o a un ser indefinido?

- Alice…-mi paciencia se estaba agotando. Y ya, con aquella frase, mi mejor amiga era obvio que terminaba de decirme que, en efecto, alguien le había escuchado.

- Bueno…no es tan malo.

- ¡¡Mary Alice…!!

- Cullen, sí, sé mi nombre no hace falta que me lo repitas –rió de forma alegre.

¡¿Cómo podía estar alegre en aquel momento?! Su cabeza definitivamente corría grave peligro.

- ¡¡Dime que nadie te ha escuchado, por favor!! –repetí.

- Nadie me ha escuchado. ¡Buenas noches, Bella!

Y colgó.

Cerré los ojos y me senté en el suelo, contra la encimera.

Estaba en un lío, seguro.


¡Holaaa!

Gracias a las 8 que me habeis dejado review, junto las que habeis agregado la historia a favoritos y alertas, por darle una oportunidad a esta historia :D

No sé si a vosotras también, pero a mí la última escena me encanta xD Alice es mi ídola, que le vamos a hacer ^^

El proximo capitulo es el último, y quería comentar algo al respecto:

Cuando empecé a pensar cómo hacer la historia, pensé en hacerlo de una forma, por eso lo puse "M". Pero cuando empecé a escribir el capitulo, me salió de otra forma que me gusta mucho más, por eso he cambiado la ratificación a "+K".

Espero que igualmente os guste :)

Nos vemos en el siguiente y último capitulo ^^

¡Un beso a todas!

Aliena Gervasi