IV
Es muy temprano aún y sus ocho horas de sueño no se cumplieron, pero aún así Rachel no puede volver a dormir, sus pensamientos la entretienen, según ella no le preocupa su matrimonio, simplemente no entiende en qué momento Finn se volvió tan autoritario, celoso de su trabajo y posesivo de su tiempo, ella quiere cambiarlo, quiere que el entienda que ella es libre… casada pero libre y con todo el derecho para elegir qué hacer y que no… como sea no deja que su enojo le amargue el día, aprovecha la mañana para ir a un spa y por la tarde, puntual como siempre se presenta a su maravilloso teatro de Broadway para dar sus no menos maravillosas funciones.
Mientras es Laura, todo se le olvida, es feliz porque ama los escenarios y ama aún más los aplausos, al terminar su función le pide a Ashley su asistente que deje todo listo para que la función de al otro día sea dada por su suplente y aprovecha para pedirle que al otro día la lleve al aeropuerto a las 10 de la mañana ya que tiene que estar mínimo con dos horas de anticipación para chequear su equipaje.
Llega de nuevo al apartamento dispuesta a descansar y por alguna razón lo siente increíblemente frío… claro Finn no está, pero ella es demasiado orgullosa como para admitir que es por eso, prefiere recordar cuando su esposo le dijo que la calefacción estaba demasiado baja, así que va a cambiarla, pero no funciona, el frio sigue derritiendo sus huesos .
Cena algo ligero y su productor le llama un poco molesto pues no puede creer que su estrella de oro deje el musical dos días, ella le explica que tiene una emergencia personal, no quiere ser tan blandita y decir que simplemente irá a ver a su familia, su jefe entiende pero de pronto ella no ¿por qué diablos tiene que hacerle caso a Finn, ella quisiera quedarse, no romper su récord intachable de inasistencia a su trabajo… pero entonces, lo va hacer porque después de todo no quiere que su matrimonio se rompa, imagina a la prensa acosándola por el chisme en lugar de por su trabajo y eso le parece repugnante.
Va a la cama y el olor de su marido llena sus sentidos, no lo puede evitar así que abraza su almohada con mucha devoción y se dispone a dormir pero entonces le da muchísimo calor, recuerda que subió la temperatura del calefactor y se dirige a cambiarlo de nuevo pero no cambia inmediatamente y ella siente que se sofoca, no puede más, así que abre la ventana y se sienta en el balcón. A pesar de ser una noche invernal neoyorkina, el cielo está cubierto de estrellas, se pregunta si Finn la estará viendo, probablemente sí porque cuando está con la familia, el duerme muy noche y porque él es muy observador y soñador, siempre con la vista en el cielo.
De pronto sonríe porque se imagina a Finn con todo y su hermosura, altura, calidez y enormes brazos alrededor de ella … sí, lo extraña pero es tan cabeza dura que le cuesta admitirlo, enfoca su vista en el firmamento y de pronto ve a una estrella con un brillo extraño… demasiado deslumbrante, demasiado cercana
-Finn mi amor, tienes que venir a ver esto- dice en un grito que la toma por sorpresa y de pronto, de golpe, cae sobre ella la magnitud de todo, él no está y ella lo ama, lo extraña, lo necesita para pequeños y bobos detalles como poner la calefacción en la temperatura indicada y para cosas importantes como abrazarla mientras ven una estrella brillante …entonces llora… llora desconsoladamente limpiando a su alma, llora porque lo quiere ahí a su lado y porque entiende el punto de Finn, lo ha descuidado mucho… la palabra divorcio retumba en sus oídos … sí él la dijo, ella no quiere que esa palabra se les cruce… nunca …. Aunque tal vez sea lo mejor, él se merece algo mejor que ella, alguien que le ayude a cumplir sus sueños sin ser tan egoísta, se tira en el suelo… las lágrimas no cesan, incluso son más abundantes e impiden que su respiración sea fácil… nadie la consuela… o eso cree ella
- por favor… no llores… no llores por favor, él te quiere mucho… yo te quiero mucho… ¡o cielos! … ¿alguien me escucha? ¿Alguien puede por favor ayudar a mi mami?¡Auxilio!- suplica el bichito
El balcón del departamento de Rachel se ilumina por completo ella ve sorprendida cómo la estrella se acerca, parece hacer contacto con su cuerpo y desaparece, pero le resta importancia, de momento olvida el llanto y va de nuevo a la cama y no… no puede conciliar el sueño pero por lo menos, abrazada a la almohada de Finn se siente segura…
-¿qué te pasa?- pregunta una voz cálida y pequeña, como la de una mujercita
-¿quién eres tú y por qué deslumbras mis ojitos?- pregunta el bichito pues solo tiene frente a él una gran luz
-yo… soy una estrella, una estrella de los deseos - contesta
- ¿deseos?
- sí…
- y ¿por qué estás aquí?
-no tengo ni idea, solo sé que te escuché pedir ayuda y por alguna extraña razón mis jefes me dejaron acercarme… debe ser por navidad- divaga la estrella
- Waw, no puedo creer que por fin alguien me escuche ¿tú me vas a ayudar? - se emociona el bichito flotando de un lugar a otro
- ¡Hey no te emociones!
- pero tú dijiste que eras una estrella de los deseos y yo tengo un deseo
- sí pero tal vez fue un error, yo nunca he concedido deseos a cosas tan… pequeñitas como tú… como sea, todo depende de la magnitud de lo que quieras, entonces allá arriba me autorizarán o no…. ahora dime ¿por qué pedias ayuda?
-mi mami… lloraba y estaba solita… no me gusta oírla llorar porque su corazón brinca mucho y muy fuerte y hace que el mío también brinque mucho…- cuenta el bichito y la pequeña luz se desaparece un rato y enseguida regresa
-¿qué crees? La acabo de ver, ella ya no está llorando… es más, creo que está dormida así que deseo concedido… un placer
-hey no… no puedes decir "deseo concedido" porque no he pedido ninguno, solo te conté por qué necesitaba ayuda- dice el bichito molesto
-ok… entonces ¿cuál es tu deseo pequeño insecto?- pregunta la estrella rodando los ojos
-que mami y papi no estén separados nunca más… porque entonces ella llora como hoy y eso… ya te dije que no me gusta
- ¿por qué está lejos tu padre?- pregunta interesada la estrella pues su trabajo es investigar antes de hacer su magia
- no sé por qué se fue… ellos peleaban mucho, ella no le decía que lo amaba… pero lo ama, de veras, yo lo sé y entonces él dijo divorcio ¿qué es divorcio?
- que ellos se separarán para siempre- explica la estrella sabionda
-no… no puedes dejar que eso pase…
-ok… estoy pensando… ¿sabes por qué dijo "divorcio" tu padre? Dices que ella lo ama y entonces tú muy pronto llegarás, deberían de estar felices, cuidando de ti… oh, espera… ¿tu padre es el que no los ama?
- si nos ama mucho… bueno la ama a ella porque él aún no sabe que yo vengo, es más creo que ni siquiera ella se ha dado cuenta… nop, por más que le hablo y me muevo ella no siente nada... no me escucha - dice el bicho inocente y preocupado
-Hay insecto, eso es porque eres demasiado, demasiado, demasiado pequeñito, mira, aún tienes mucho espacio en tu casita… espera a que todo el espacio se agote y entonces sí, patéala y apuesto mi brillo a que te hace caso- se burla la estrella- de todos modos, no entiendo… ¿estás seguro de que tu padre la ama?
- sí mucho… cuando está con nosotros puedo sentirlo y me gusta mucho oír su voz y sentir su calorcito cada vez que ve a mami
- entonces no entiendo ¿tus papas están loquitos?
- es mami… mami es la loquita, lo ama, pero nunca se lo dice o lo dice muy bajito y casi siempre está molesta cuando él está cerca pero luego dice que lo extraña y llora…
-ok... tu mamá es la loquita y quieres que la cure ¿ese es tu deseo?
-no… ya te lo dije, quiero que mamá y papá estén siempre juntos
-Hay insecto, si supieras cuántos niños reales y no bichos como tú, piden que sus papás estén juntos… pero… si no hay amor eso es lo más dificilísimo, no creo poder…
- ya dije que ellos se aman- defiende el bichito molesto
- está bien, está bien… preguntaré allá arriba… necesito que me expliquen porque estoy hablando contigo y si me dejan… trataré de arreglar las cosas… por lo pronto, no grites mucho porque aturdes a las demás estrellas y ellas son unas chismosas que creerán que no hago mi trabajo bien…
- lo intentaré pero si no regresas no prometo quedarme calladito…
- eres demasiado chantajista pequeño bicho…cuídate mucho… muy pronto recibirás noticias mías- pide la estrella mientras desaparece
Y aquí es donde ustedes queridas lectoras me abandonan porque ya las asusté, no saben qué cosa pasa por mi cerebro o cuánto daño me está haciendo ver las lucecitas del árbol, es decir ¿a quién se le ocurre poner a un pequeño feto a hablar con una estrella?, prometo que se develará el porqué de ésta conversación… por lo pronto te diré que Rachel no tarda en saber que su bicho existe…
V
Rachel despierta al otro día y se siente un poquito triste y desganada, pero entonces recuerda que aún tiene un último chance, Finn prometió que hablarían, tal vez todo se arreglará…
claro que… se arreglará siempre y cuando Finn entendiera la importancia de su carrera artística, no iba a ser flexible en ese asunto, lo que sí era un hecho, era que no se podía mostrar vulnerable, tenía que ser fuerte y poner en claro sus puntos, ella no iba a renunciar a sus proyectos, tal vez iba a ser un poco más atenta pero solo eso… si accedía a darle el control de su trabajo a Finn iba a terminar de ama de casa en Lima y seguramente siendo absorbida por los llantos de niños que ella no estaba dispuesta a criar… no por el momento
Hace sus maletas… dos para ser exactos porque el muy bobo de Finn olvidó los regalos para su familia, ella los había comprado casi después de acción de gracias porque sabía que no se iba a salvar de la absurda navidad pero creía que su esposo cargaría con todos ellos… no se queja, tal vez quedar bien con la familia por los obsequios, le dé un punto a favor y le ayude a traer de vuelta a Finn.
A las 9:30 Ashley está llamando al timbre, se apresura pero necesita ayuda para cerrar la maleta de su ropa así que la hace subir, la mujer le ayuda sentándose en la maleta mientras Rachel jala los cierres ¡lo logran! De pronto Ashley se levanta de encima de la maleta y pega un grito de dolor
-¿qué pasa?- pregunta Rachel angustiada
-no sé, no lo sé señora, me duele… duele mucho
-pero… ¿te pegaste? ¿Te lastimaste al bajar?
-no… es mi bebé, algo le pasa a mi bebé, por favor no deje que le pase nada
-hay por Dios ¿Ashley estás embarazada?-pregunta Rachel impactada
- sí- contesta la mujer
-¿por qué no dijiste nada antes? ¿Cuánto tienes?
- sí lo dije… al productor… a algunos compañeros… y tengo 7 meses…. Duele
-ok…. Ok… vamos… vamos al doctor, yo te llevo…camina… pero espera… espera voy a bajar mis maletas… tengo que estar en el aeropuerto o Finn creerá que lo abandoné y querrá divorciarse y no… no quiero eso…
- sí señora… apúrese- dice Ashley mientras sube al elevador, en menos de dos minutos está en el estacionamiento y espera frente a su coche, una Rachel fascinada de su capacidad para cargar las dos maletas juntas, la alcanza dos minutos más tarde.
Rachel le pide las llaves a Ashley, le ayuda a acomodarse, acomoda las maletas y empieza a conducir
-¿a dónde te llevo?- le pregunta angustiada a su asistente
- mi doctor está en el Bronx…
- demasiado lejos- rezonga Rachel- te llevaré con mi doctora
-Duele- grita Ashley
- si… por eso, no te preocupes, Mercedes es la mejor ginecóloga del mundo y no solo eso, somos mejores amigas desde la adolescencia, ella cuidará de ti, yo iré a Lima y todo estará bien… tú solo piensa en eso ¿ok? – dice más para auto consolarse que para brindar consuelo
-señora Hudson…. yo no puedo pagar algo tan caro
-no te preocupes por eso- responde Rachel restándole importancia
- gracias… pero… duele
-ok… respira… respira y piensa en otra cosa- pide Rachel mientras se detiene en un alto
- ¿por qué el señor Hudson quiere divorciarse?-pregunta Ashley
-no te pases- amenaza Rachel con cara enfadada pero disimulando el gusto que le da que su asistente no repita que le duele
-usted dijo que pensara en otra cosa – justifica la mujer
- está bien… te lo contaré pero ni una palabra a nadie
- soy una tumba
- él quiere divorciarse porque cree que soy una egoísta a la que no le importa nada que no sea ella misma… y tiene razón porque para mí, mi profesión es todo, pero entonces él es el egoísta porque no quiere dejarme hacer lo que amo
-Waw…. ¿pero usted lo ama a él tanto como a su trabajo cierto?
- en realidad… lo amo mucho más - acepta tragando grueso con cara de preocupada
- pero no se preocupe ¿hay una solución?
-por lo pronto Finn quiere que llegue a las fiestas en casa como prueba de mi buena voluntad para recuperar nuestro matrimonio y después hablaremos… espero que sí, que sí haya solución
-la habrá… al señor Hudson se le nota a metros el amor por usted…
-Listo, es aquí… - Rachel se estaciona casi automáticamente y ayuda a su asistente a salir del auto, entran a recepción y pregunta por Mercedes, una empleada les indica que ella está en el piso 140… Rachel se extraña, según ella el consultorio de Mercedes está en el 113 pero da igual, junto con Ashley marca el número en el elevador y llegan al piso… todo está vacío, incluso hay trabajadores pintando y arreglando el lugar, no deja que Ashley salga del elevador pero ella pone un pie fuera
- disculpe señor ¿éste es el piso 140?
- sí señora- dice el hombre, mientras otro hombre pasa cargando una tabla larga de madera y le pega a Rachel en la frente ella se desconcierta
-lo siento…. No la vi…. – pide disculpas el hombre que la golpeó
-señora ¿está bien?-pregunta el primer hombre
- sí, responde ella frotándose le frente, pero no pierde el conocimiento y está muy alerta, así que regresa al elevador y sigue sus instintos, marca el 113, ésta vez es el piso correcto, las recibe una enfermera, pregunta por su amiga, pero la recepcionista dice que Mercedes está de vacaciones y que hay una muy buena suplente, la llaman y esperan por ella, como están en una clínica privada y Mercedes no está, antes de admitir a Ashley, Rachel tiene que dejar su tarjeta de crédito para asegurar los gastos, en seguida se presenta una mujer muy alta y delgada
-¿alguien necesita mi ayuda?
- si yo…. Nosotras… ella… ella es Ashley… tiene problemas con su bebé – dice Rachel
-perfecto, yo la atiendo- responde la mujer tomando a la asistente de Rach del brazo
-vaya al aeropuerto-pide Ashley a su jefa asustada
-No… voy contigo- asegura Rachel siendo valiente, la doctora hace una revisión, unos análisis y termina asegurando que Ashley y su hija, porque resultó ser niña, están bien, solo fueron contracciones preparatorias de parto y solo la medican para tranquilizarla.
Rachel suspira aliviada, la doctora dice que pueden ir a casa, salen del consultorio y la recepcionista llama a Rachel por problemas con la tarjeta. Ashley se adelanta a petición de su jefa para poder descansar en el auto
-¿no entiendo qué clase de problemas hay con la tarjeta?- se queja en recepción- ésta tarjeta no tiene límite
- en realidad, la tarjeta no tiene problemas pero la doctora quiere hablar con usted…
-bien- dice un poco preocupada pues imagina que la doctora no quiso darle alguna mala noticia a Ashley, toca despacito y es invitada a entrar
-Tome asiento señora…. Solo le quitaré unos minutos – dice efusiva la doctora – perdón, antes con su amiga, por la emergencia, no me presenté pero soy la suplente de la doctora Mercedes Jones… mi nombre es Estrella Hudson y…
-¿Estrella Hudson?- pregunta Rachel burlona
- sí, Estrella también es un nombre, no entiendo la gracia- se queja la doctora amargamente
-no… no me malinterprete, sé que es un nombre… me hizo gracia la coincidencia del apellido yo soy Rachel Hudson… mi apellido de casada es Hudson…
- sí, lo sé, su expediente lo dice… somos muchos Hudson en el universo- dice la simpática doctora volviendo a su efusividad leyendo algo en la computadora
-¿por qué está usted leyendo mi expediente?-pregunta Rachel extrañada
-porque como le iba diciendo… soy la suplente de la doctora Mercedes y tengo sus expedientes a cargo, los doctores tenemos la obligación de hacer los reportes de nuestras intervenciones, iba a hacer el reporte de su amiga y salió su nombre porque usted pagó con su tarjeta
-así es… no entiendo ¿cuál es el problema?
-en realidad ninguno, excepto que su expediente me rebotó en la cara y no pude evitar leerlo alarmada
-¿alarmada? ¿Pasa algo conmigo?
-no lo sé… su expediente está en rojo porque hace tres meses…-verifica- sí hace tres meses usted debió cambiar su implante anticonceptivo
-¿qué?-pregunta Rachel casi sin aliento
-¿su método anticonceptivo es el implante subdérmico?
-sí- admite dudosa
-el implante que usted usa tenía un periodo de efectividad de tres años…. Y esos tres años ya pasaron, usted debió cambiarlo a finales de septiembre- informa la mujer leyendo su computadora
- eso es imposible porque yo tenía la fecha anotada en mi agenda y… hay por dios….la perdí… ok, sí lo acepto, lo olvidé…. Ahora deje su cara de alarma y soluciónelo, ponga el implante de nuevo, no tardará nada… pero ésta vez ponga el de 5 años - dice Rachel tratando de parecer despreocupada pero se está preocupando y mucho
-no es tan fácil…. Primero tenemos que confirmar que usted no esté embarazada
-no lo estoy- contesta asustada
-bien… si no ha tenido relaciones desde agosto… no hay probabilidad alguna
-no…. No he tenido relaciones, he hecho el amor con mi esposo- dice casi en un susurro recordando las maravillosas veces en que ella y su marido han olvidado todo para simplemente amarse
-es lo mismo, hay una posibilidad, hagamos una prueba – dice la mujer que ni un instante baja su efusividad y le da a Rachel un pequeño vasito, Rachel lo ve desconcertada- tiene que hacer pipí ahí y esperaremos unos minutos… es muy fácil, ahí está el baño- indica a la derecha y Rachel se quiere desmayar pero obliga a sus gelatinosas piernas a pararse… claro que no está… ella ha tenido su periodo y nada en ella ha cambiado, así que entre más pronto acabe con esto….
Sale del baño segundos después, pone el vasito frente a la doctora y ésta deposita rápidamente una tirita de papel dentro… esperan… y esperan, de pronto ve como el papelito se empieza teñir de rosa…
-WAW, FELICIDADES SEÑORA HUDSON, ESTÁ USTED EMBARAZADA- dice la doctora contenta en un grito mientras Rachel ve atontada el color rosa de su prueba
-no es cierto
-sí lo está, ahí dentro hay un pequeño embrión - dice la entusiasta mujer señalando su vientre
-no… usted no entiende, no es un buen momento para recibir a un niño… mi carrera está en su punto de mayor esplendor y no la voy a dejar para criar a ningún mocoso berrinchudo… así que no….tiene que ayudarme…. Sí estoy, este niño está muy pequeño, aún es tiempo…No lo quiero tener… no lo voy a tener - determina con naturalidad
-Waw bichito sí que estás en problemas, ella está más que loca- murmura la doctora Estrella
-¿qué dijo?-pregunta Rachel enfadada
-nada señora… pero yo no puedo ayudarla
-¿por qué no?- se enfada aún más- soy mayor de edad, el aborto es legal en este Estado, puedo decidir sobre mi cuerpo
-¿y su esposo?
-él nunca lo sabrá- dice Rachel bajando su enfado… no había pensado en Finn pero no cabe duda que lo que acaba de decir es lo mejor, si su esposo se enterara, no le perdonará jamás el deshacerse de su hijo
-pero ¿no cree que él tiene derecho…?
-no, es mi cuerpo…. Simplemente no es el tiempo… Finn y yo somos jóvenes, nos amamos, después sucederá y estaremos preparados… ahora no… ¿me entiende o busco a alguien más que pueda ayudarme?….
-sí… la entiendo- dice resignada la doctora -¿para cuándo quiere su cita?- pregunta y Rachel se queda pensando, tiene que ser ahora que su marido está lejos… entonces no llegará al aeropuerto… pero puede ir a buscarlo después, decirle que simplemente perdió el avión o que se canceló el vuelo…. Cualquier cosa, después hablarán y se reconciliarán… en un par de años… no mejor en tres, en cinco… en cinco podrán planear a su primer hijo y ella estará más que feliz de recibirlo
-Hoy mismo…. –contesta Rachel
-ok…. La programaré para la tarde…
-Ahora mismo- exige Rachel
-No se puede, usted tendrá que firmar algunos papeles, responsivas que protejan al hospital… tengo que hablar con el abogado
- tiene un par de horas mientras llevo a mi amiga a su casa- aclara Rachel saliendo del consultorio en un gesto extremadamente dramático
-Hay bichito…. Lo siento tanto, compliqué las cosas, esto no tenía que pasar…te prometo que lo arreglaré, tendré que intentar otra cosa… no te preocupes - murmura la doctora preocupada
Rachel camina al elevador, deberá ser rápida y astuta, llevará a Ashley a su casa y le hará creer que tomará su avión, después regresará y sobornará a la doctora Hudson para que no deje ninguna evidencia en su expediente, si no, Mercedes se enteraría y no dudaría en contárselo a Finn….
El elevador se abre y ella marca el botón de estacionamiento pero regresa al piso 140, extrañada se vuelve a asomar y una vez más es golpeada en la frente por una tabla de madera… ésta vez si que cae al suelo…
VI
Y entonces odiaron a Rachel ¿cierto? Pero recuerden que yo les dije que esta historia es la mezcla de muchas historias navideñas y muchos personajes y personas… y ni modo, le tocó ser la mala, así que una vez aclarado, continuemos… después de un nuevo golpazo, nuestra malvada y bipolar Rachel azota y cae en un muy agitado sueño. Para empezar está encerrada en un cuarto muy blanco sin puertas ni ventanas, después ve una luz muy brillante, no le hubiera asustado tanto a no ser porque la luz tomó forma de estrella y la estrella le empezó a hablar
-¿qué se supone que estás haciendo Rachel Berry?-dice la luz brillante
-¿yo?-responde Rachel temblorosa, denotando su miedo
-¿si tú? ¿Quién crees que eres? ¿Cómo te atreves a tratar mal a la gente que amas?
-yo no….
-sí, lo hiciste- acusa la voz -¿ya lo olvidaste? Es increíble lo mucho que has cambiado
-no entiendo ¿Quién eres?
-lógico, finges que no me conoces…me llamo Estrella Finn Hudson
-¿estrella? ¿Finn? ¿Hudson? Eres la doctora, tienes la voz de la doctora… pero te llamas como mi esposo…. ¿eres mi esposo? ¡Eres una luz!- dice Rachel aturdida
- sí soy la "doctora" y agradezco no ser tu esposo y si también soy una luz…muy oportuno si mi verdadera personalidad es ser una estrella del firmamento
-¿eres una estrella? ¿Una estrella de verdad?-pregunta Rachel con muecas
-Lo soy… sí de las que brillan y destellan y por desgracia soy o era tuya
-¿mía?
-Finn, tu esposo, me compró, me nombró como él, me puso un lazo y me obsequió… a ti
-No entiendo
-él creyó que yo era un buen obsequio de Navidad, lo tendrías que recordar… el punto aquí es que anoche un bichito me habló, no es muy común que alguien tan pequeño se escuche en el espacio desde la tierra… el pequeñín me pidió como deseo que tú y tu esposo no tuvieran problemas, yo no entendía pero tenía la orden de ayudar al insecto, así que hablé con los jefes, me dieron un expediente, lo leí y entendí que pude escucharlo y tengo el deber de ayudarlo porque oficialmente tú y tu esposo son mis dueños… una muy buena razón… porque no creas que nosotros las estrellas andamos concediendo deseos nada más porque sí, obviamente el niñito tiene el poder por herencia
-¿herencia? ¿Niñito?-pregunta Rachel sin entender nada
-olvídalo, intenté conceder su deseo… era mi deber , entonces cometí un error, creí que vistiéndome de doctora y diciéndote que el insecto venía en camino, ibas a reaccionar y entonces las cosas se solucionarían definitivamente… irías con Finn y cuidarían del bicho hasta que estuviera listo… era relativamente fácil pero tú reaccionaste mal, dijiste que querías acabar con el bicho…. No te culpo, es algo fastidioso y mandón, pero eso no estaba escrito, él tenía… tiene que nacer…. Así que entendí que antes de saber algo tan valioso como que tienes un pastelillo horneándose, tenías que tener una muy buena lección y obtener una enseñanza
-¿enseñanza de qué?- pregunta Rachel porque es lo primero que se le viene a la cabeza pero en realidad está aturdida no entiende de qué bicho le habla la estrella
- una enseñanza de vida… es decir algo tenías que aprender antes de enterarte de tu bebé y queriendo cumplir el deseo rápido, no dejé que lo hicieras
-¿mi bebé? – pronuncia asustada y lo recuerda, creyó que también era parte del sueño pero aparentemente el bebé es real… seguramente la tonta estrella está ahí para obligarla a tener al bebé y ella no quiere, no ahora
- ¡no me vas a obligar a tenerlo!- amenaza a la estrella
- ok ya entendí de dónde sacó lo mandón… ahora escucha…. Tienes que aprender…
-pues enséñame lo que sea que me tengas que enseñar y regrésame-pide Rachel malhumorada
-no es tan fácil
-¿por qué no habría de serlo? Eres una estrella, todo lo puedes
- no puedo enseñarte nada porque no sé qué enseñarte, con tu comportamiento, molestamos a la Comunidad de estrellas del deseo… y ellas no me quisieron decir que hiciste mal, solo sé que ahora ellas vendrán a darte la lección
-¿ellas vendrán?
-ellas vendrán… yo solo vine a avisarte eso…
-no me dejes… es una orden
-no recibo tus órdenes solo las de mis jefes… y las del bicho, porque al existir él, Finn y tú pierden sus poderes sobre mí, ahora son de él… además no te preocupes, no estarás sola por mucho –dice la voz haciendo eco, alejándose. Rachel se queda en el vacío de su cuarto blanco.
