Ahora toca turno a Hiroki x Nowaki. Me quedó un poco más largo que los otros, y mucho menos intenso que el anterior. Apenas leí el manga y me dio gracia darme cuenta de que Hiroki le dice tres insultos por cada cuatro palabras jajaja pobre Nowaki, lo que aguanta. Por favor no pregunten por el título, soy pésima XD. Gracias por sus amables comentarios!

Inocencia, debilidad, amor

-¡Nowaki eres tan estúpido!- apenas hemos llegado al departamento y ya te he tirado un golpe en la cabeza, estoy a punto de aventarte un libro, pero no puedo hacerlo, ese libro es una preciada novela japonesa del siglo XV, así que desisto de eso e intento volver a golpearte con el puño.

Sé qué lo correcto sería dejarte ir a dormir, seguramente tras dos días seguidos en el hospital sin descanso, estarás exhausto, pero no puedo, soy tan egoísta, lo sé, pero no puedo dejarte ir así.

-Hiro san- intentas calmarme pero no lo vas a lograr, no deteniendo mi mano, no susurrando mi nombre con tristeza. En mí hay en estos momentos, algo mucho más fuerte que tú –lo siento- me susurras avergonzado, y triste, no sé qué estés pensando, seguramente creerás que estoy furioso.

-Idiota, no te disculpes- me zafo de tu agarre y te empujo directo al sillón, es increíble lo chico que te queda, eres demasiado alto, me molesta ¿Acaso eres japonés? Quiero intimidarte más de lo que ya lo he hecho, así que me coloco sobre ti, procurando que nuestras miradas queden una sobre la otra.

-Escúchame bien, porque sólo te lo diré una vez- te amenazo, tuve éxito encontrando mi tono más severo, si vieras la cara que tienes… Te asusta que me enfade contigo así que me aprovecho de eso -¿Me estás escuchando tonto?-

-Si, Hiro san- Tu mirada es transparente, siempre dejan ver a quienes te observan lo que sientes. Por eso me es fácil ver tus deseos de tranquilizarme, hablando con voz baja y cordial, como si fuera un perro rabioso. Un perro… podría serlo, pero no estoy rabioso. Esa analogía de mí mismo me hace levantar las comisuras de los labios en una pequeña sonrisa, la cual te aturde, creo que es más maligna de lo que imaginaba.

-Te amo- aprovecho tu sorpresa para apresarte los labios entre los míos. También me sirve de escape para que no veas mis mejillas encendidas, lo he planeado demasiado, él cómo decírtelo, ni siquiera me plantee la posibilidad de no hacerlo, me estoy ablandando demasiado. Es mejor que no te acostumbres a escucharlo pues quiero seguir siendo por siempre El Demonio Hiroki. También conocido como tu Hiro-san.

¿Todavía no entiendes lo que está pasando? Pues no seré yo quien te lo diga, pero hoy me has hecho feliz al confesarle a gritos a tus compañeros, delante de mí y en especial delante del imbécil Senpai que tienes, que soy la persona a la que más amas en este mundo, y que tú sólo eres para mí.

No sé porqué lo hiciste, ni porqué estabas tan enojado con ellos, incluso en este momento no me interesan las consecuencias. Saboreo aún el rostro del sempai ante tus palabras, la cara de estúpido con el corazón roto, que goce. Nowaki lo único en lo que pienso y que me repito constantemente, es que tú eres para mi, así como yo sólo vivo para ti. Idiota.