OKEY OKEY OKEY OKEY! ._. NO ME MATEN! NO ME MATEN! … Perdón por no subir el capítulo en un largo tiempo… en un en serio LARGO tiempo, pero se me complico un poco, y ahora que estoy enferma… aprovecho ñ_ñ jeje. Bueno, espero que me perdonen por la ausencia y espero que les guste (:
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DISCLAIMER: TODOS LOS PERSONAJES Y LUGARES PERTENECEN A J.

Capítulo 2: El día antes de lo peor

Ahí se encontraban todos, en el Gran Comedor.

-¿Han visto a Harry?- preguntó Neville.

Se escucharon muchos "no" como respuesta. Ginny comenzó a buscar a Harry desde su asiento, había algo de preocupación en su rostro. Luna se le acercó.

-Fue a descansar – le susurró Luna a su amiga- aunque tampoco veo a Ron ni a Hermione – agregó la rubia mientras miraba alrededor- si no me equivoco, deben de a ver ido a la sala común de Gryffindor.

-Gracias Luna – le respondió sonriente Ginny.

La más joven de los Weasly se levantó de la enorme mesa y caminó escaleras arriba. Muchos de los escalones estaban destrozados, muchas de las ventanas estaban rotas. Pasó por el ex despacho de Dumbledore y al llegar a la estatua de la entrada paró. Tenía un pequeño presentimiento, seguramente allí se encontraban Harry, Ron o Hermione ahí dentro.

-¿Puedo pasar?- preguntó tímidamente a la estatua.

-Adelante-respondió.

Ginny posó un pie sobre el primer escalón, cuando el águila comenzó a girar se apresuró a apoyar ambos. Cuando llegó a arriba, la puerta estaba abierta. Asomó la cabeza hacia el interior del despacho del director y no pudo evitar sonreír ante lo que vio. Ron y Hermione seguían besándose muy tiernamente, parecía no notar su presencia. Se quedó mirándolos durante unos segundos.

-Era un hecho, estos dos iban a terminar juntos, tarde o temprano-pensó la pelirroja.

Ya no aguantaba más el silencio, y quería saber donde estaba Harry, así que muy suavemente dijo:

-¡Hola dulce parejita!

Ron y Hermione se separaron muy lentamente, luego miraron hacia la puerta en donde se encontraron a Ginny parada y apoyada contra el marco de la puerta.

-Ginny…-dijeron ambos al mismo tiempo.

-Sí…-dijo Ginny sonriente- solo necesito saber si saben donde esta Harry.

-Creo que…-comenzó Ron.

-…subió a la…-continuó Hermione.

-…Torre de Gryffindor-concluyeron ambos, por lo cual no pudieron evitar mirarse y sonreir.

-¡Gracias enamoraditos!- les dijo Ginny mientras salía y juntaba la puerta.

-¿Quieres ir a dar un pequeño paseo?-pregunto ilusionado Ron.

-¿Paseo Ron? ¿Recuerdas lo que acaba de ocurrir?-dijo Hermione.

-Si…-respondió el chico con un deje de tristeza en su voz, parecía a ver vuelto a la realidad. –Bueno, ¿Qué tal si vamos al Gran Comedor entonces?

-La verdad Ron, solo deseo dormir-dijo, con una débil sonrisa, Hermione.

-Entonces, a la sala común.

Hermione cerró los ojos y asintió levemente. Parecía haberse quedado dormida, ya que se tambaleaba mucho. La chica pudo sentir como la tomaba de las piernas, de la espalda y luego la levantaba. Ron comenzó a caminar hacia la salida, directamente a la Torre de Gryffindor.

Ginny ya había llegado al retrato de la señora Gorda.

-¿Podría pasar?-preguntó Ginny.

-Claro-respondió el retrato mientras, poco a poco, se abría.

Una vez dentro, la chica se dirijió hacia la torre del cuarto de los chicos.

Cuando encontró la habitación de Harry, se acercó a la cama de su hermano, quitó las sábanas y con ellas cubrió a Harry. Luego hizo un pequeño hueco en la cama y ella también se acostó. Besó a Harry suavemente en los labios, hace tiempo que quería sentirlos, tan suaves y perfectos, simplemente, la enloquecían. Finalmente, Ginny se durmió.

Ron y Hermione llegaron al retrato de la Señora Gorda. Cuando vio a Hermione se horrorizó.

-¿Qué le sucedió?-preguntó la mujer en el lienzo.

-Nada, nada, solo se ah quedado dormida-respondió Ron.

-Y tu jovencito, deberías seguir su ejemplo, te ves ¡terrible!-dijo la pintura mientras se abría para darles el paso por tercera vez.

Ron cargó a Hermione al interior de la torre. La sala común no había sufrido ningún daño, se veía tan cómoda como siempre. Ron subió las escaleras hasta la habitación, que en años anteriores, compartió con Harry, Neville, Dean y Seamus. Cuando llegó, vio a Ginny durmiendo plácidamente junto a Harry, estaba tan cansado que no le dio importancia y recostó a Hermione en su cama. La joven parecía semi-dormida, así que antes de que se durmiese profundamente, Ron preguntó:

-¿No tienes sábanas en ese mágico bolsito tuyo?

La chica sonrió y asintió. Ron comenzó a buscar en el pequeño bolso, encontró dos sábanas y con ella cubrió a Hermione, luego él también se acostó, tomó la mano de la chica y se durmió.

Pasaron alrededor de cinco horas y nadie había visto a ninguno de los dos hermanos Weasly, a Harry ni a Hermione. Buscaron por todo el castillo y sus alrededores. Finalmente, la señora Weasly y la profesora McGonnagall los encontraron durmiendo.

-Arriba chicos- dijo la señora Weasly.

Harry abrió los ojos y notó que Ginny estaba a su lado, quien también estaba despertando.

-Ron, Hermione-dijo, nuevamente, la voz de la señora Weasly mientras movía un poco a ambos jóvenes.

La castaña abrió los ojos y se encontró con la cálida sonrisa de Molly Weasly.

-Ron-dijo Hermione con voz ronca, mientras zarandeaba al pelirrojo- despierta.

El chico abrió los ojos, vio Hermione y le sonrió. Harry y Ginny estaban sentados en la cama del morocho intentando despertarse por completo.

-¡Ron, levántate!-decían enérgicamente la señora Weasly y Hermione a la vez que sacudían bruscamente a Ron.

-¡Esta bien, está bien! ¡Ya me levante! ¡Deja de sacudirme Hermione! –gritaba Ron.

-Claro, lo siento- respondió la castaña con una sonrisa.

-Muy bien, ahora que ya están todos despiertos creo que a todo el castillo le gustaría escuchar que pasó cuando desaparecieron…-dijo la profesora McGonnagall dirigiéndose a Harry, Ron y Hermione-Además Potter, hay un elfo domestico que no deja de preguntar por usted-agrego con una sonrisa.

Mientras se dirigían hacia el Gran Comedor, Harry pudo notar que en sus horas de sueño, habían comenzado a reconstruir el castillo. Al llegar al Gran Comedor pudo ver nuevas ventanas, no había rastro de batalla alguna, las cuatro mesas estaban llenas de platos y bandejas de comida, y los cuatro relojes que marcaban los puntos de las casas estaban totalmente reparados y cada uno con la misma cantidad de joyas.

-¡Amo Harry, amo Harry!-se escuchó una voz proveniente del lado derecho de Harry, quien volteó.

-¡Kreacher!-dijo este muy sorprendido.

-¡Amo Harry, Kreacher le ah preparado una tarta de melaza, amo Harry, la favorita de Harry Potter!- dijo el elfo mientras saltaba de un lado a otro, sus orejas revoloteando, mientras sostenía una bandeja en las manos.

-Cielos…eeh…Gracias Kreacher, gracias-dijo Harry mientras que el elfo le entregaba la bandeja.

Harry, Ron, Hermione y Ginny, junto con la señora Weasly, se dirigieron hacia la mesa de Gryffindor.

Luego de comer, cosa que a Harry y sus amigos les hacía mucha falta, los tres comenzaron a relatar su historia. Contaron sobre su escape de la Madriguera, del bolso mágico de Grimmauld Place (pero no mencionaron su dirección exacta), sobre su infiltración en el ministerio y como salvaron a muchos Nacidos de Muggles de ser condenados, lo cual asombro a muchos. Luego relataron cómo fueron capturados llevados ante Bellatrix, aunque no mencionaron a los Malfoys; como torturaron a Hermione con la maldición Cruciatus…

-¿¡QUÉ HIZO QUÉ!- Exclamó todo el Gran Comedor.

-No siento nada, en serio, ya no…-balbuceó Hermione para evitar más preocupaciones, pero igualmente la señora Pomfrey la revisó y descubrió más de ocho quemaduras y cinco profundas heridas hechas por la daga de Bellatrix.

Cuando acabaron de relatar su fascinante aventura, comenzaron a explicar lo de los horrocruxes. Les llevo alrededor de veinte minutos explicar todo lo que sabían acerca de ellos, pero finalmente, todos acabaron entendiendo.

Ese día todas las familias se fueron en el Expreso de Hogwarts hacía la Estación de King's Cross. Harry, Ron y Hermione durmieron durante todo el trayecto, estaban exhaustos. Cuando finalmente los despertaron, ya estaban en el andén 9 y ¾.

Se aparecieron en la Madriguera, ya era tarde, cenaron y luego se fueron a sus respectivas habitaciones.

-No puedo creerlo, por fin… ¡Todo acabo!-dijo Ron.

-Si… acabo…- dijo Harry con un deje de alivio en su voz.

Sin decir mucho más, ambos se quedaron dormidos.

Las chicas seguían acomodando sus ropas y pertenencias en la habitación de Ginny.

-Así que, ahora eres novia de mi hermano…-dijo distraídamente Ginny.

-¿Qué?-preguntó Hermione sorprendida por las palabras de su amiga-eeh…bueno…yo…

Hermione se comenzó a sonrojar.

-¡Por fin una cuñada que me cae bien!- dijo sonriente Ginny mientras abrazaba a su amiga, quien también sonreía.

Acomodaron todo, se acostaron y en menos de cinco minutos, ya estaban dormidas.

Harry no quería despertar, el día siguiente enterrarían a todos los cuerpos perdidos en la Gran Batalla de Hogwarts. No podía dejar de pensar que todas las muertes eran por su culpa, si él no hubiese sido tan obvio, quizás aquella misma noche podrían estar celebrando en el patio de la Madriguera la caída de Voldemort, pensó. Harry se volteó para ver a Ron con los pocos rayos de luz que provenían de afuera. Vio a Ron abrazando muy afectuosamente una almohada mientras susurraba: "Hermione". Harry no pudo evitar sonreír, y con mucha suerte aguanto la risa. Miró hacia afuera de la ventana y notó que el cielo seguía oscuro, aunque se podía notar que estaba amaneciendo.

Ya que no podía dormir, Harry tomó sus lentes de la mesa de luz, tomó su varita, susurro: "Lumus", se vistió y comenzó a bajar las escaleras de la Madriguera intentando no hacer el más mínimo ruido posible.

Llego a la puerta de la cocina, la abrió y caminó hacia el jardín. La fría brisa acariciaba su cara y movía suavemente su cabello. Comenzó a caminar en círculos, no sabía por qué había salido, quizás solo para despejar su mente. Luego de unos cinco minutos, notó unas sombras cerca de unos arbustos… Se acercó sigilosamente mientras sostenía su varita con fuerza, estaba preparado para atacar si era necesario. Cuando estaba a solo dos metros de las sombras, notó que tenían cabello largo, y también que no era nadie peligroso, solo Hermione y Ginny. Bajó la guardia y se acercó….

-¿Ginny?-preguntó Harry- ¿Hermione?

Ginny volteó y alumbró a Harry con su varita, le hizo señas para que se acercara y el obedeció. Al llegar más cerca de las chicas, notó que Hermione estaba sollozando… eso nunca era buena señal…

-Hermione… ¿estás bien?-preguntó casi en un susurro Harry.

La castaña no respondió. Ginny se acercó a ella.

-Herm, ve al cuarto, subo en cinco minutos.

Hermione abrazó a su amiga mientras susurraba un "gracias", la castaña dirijió una mirada a Harry y luego desapareció con un fuerte "crack".

-¿Qué le…?-comenzó Harry.

-Sus padres-respondió Ginny- está preocupada, yo también lo estaría… Ella no sabe donde están y tendrá que ir a buscar a dos personas por todo Australia…

-Ya veo…

-¿Y tú?-preguntó Ginny mientras se acercaba a Harry y le rodeaba el cuello con ambas manos-¿Qué haces afuera?

-No…no podía dormir…-respondió él.

-¿Por qué? ¿Algo te preocupa?

-Pues…algo así…

-¿Me quieres contar?

-En realidad… no quiero hablar sobre eso…-dijo Harry intentando no herir a Ginny.

-Está bien…sabes…-dijo ella mientras lo miraba seductoramente-dicen que los besos ayudan…

Ambos sonrieron. La pelirroja se acercó aun más a Harry y finalmente lo besó. Se separaron muy lenta y suavemente. Harry abrazó a Ginny, deseaba eso desde hacía mucho tiempo.

-¿Seguro que no quieres contarme?- le susurró la chica al oído del morocho.

-No, está bien, es solo… no importa, mejor entremos, me estoy congelando- respondió Harry intentando cambiar de tema.

Caminaron abrazados hasta la entrada de la Madriguera donde subieron a sus habitaciones y finalmente, se durmieron profundamente.

OOOOOOOOOOOOOKEEEY! Acabo de darme cuento de que este capítulo trata más sobre Harry y Ginny que sobre Ron y Hermione … hummm… pero ya lo había escrito en un borrador (mientras estaba castigada -.-) y no iba a reescribirlo por compelto ._. jeje, bueno espero que les aya gustado y PORFAVOR DISCULPEN QUE NO ACTUALICE ANTÉS! Pero bueno… estaba enferma y me habían castigado -.- (ahora prometo intentar comportarme jaja) Bueno… termino de escribir el tercer capítulo para este fin de semana… lo subo :B GRACIAS POR LEER! DEJEN REVIEWS CON SUS OPINIONES ñ_ñ Chauchas!
-Akala…

PD: NO SE ACOSTUMBREN A ESTA EXTENCIÓN DE CAPÍTULO… ES QUE… ES MI MANERA DE DISCULPARME XD POR LO GENERAL ESCRIBO COSAS MÁS CORTITAS… Ahora sí… Bye! :D