Todos lo personajes no me pertenecen, sino a su legitima dueña, solo los tomo para diversión y esparcimiento.
CAPITULO 2
DESESPERACIÓN
En la Tierra todas las Innes sintieron un escalofrío, en particular Rei, ella fue rápidamente a su Fuego Sagrado para ver que podía averiguar. Pero esta vez el fuego solo le mostró a su Reina, a su amiga, pero no lograba entender que era lo que veía. "Nunca mi fuego había sido tan nebuloso, como si una niebla quisiera ocultarme algo… como si algo o alguien poderoso estuviera detrás" – Pensó la sacerdotisa. Continuó mirando su fuego, pero desistió al sentirse agotada pasada la medianoche. En la mañana, tras levantarse molesta por no haber podido dormir bien, se dio una larga ducha y salió caminando hacia el castillo sin desayunar, a pesar de tener un mal presentimiento al respecto con ese lugar. Cuando entro en el castillo noto algo raro, algo que no estaba bien, el Rey Endimión la esperaba con su mirada inexpresiva y sin vida.
- Mi rey – Saluda la pelinegra con una reverencia.
- Mars, se supone que debería haber llegado hace 15 minutos. – Reprende con voz neutra.
- Lo sé mi señor. Vine caminando y me distraje con algunos pensamientos, discúlpame – Responde sorprendida por la llamada de atención.
- ¿Le recuerdo como tiene que hablarme? – Increpa el soberano.
- Lo siento… Mi rey – Responde con molestia.
- ¡Recuerde su lugar! – Amenaza tomándola con fuerza del hombro.
Se miran unos instantes a los ojos, azul y amatista se conectaron nuevamente como siglos atrás lo había hecho, Rei pudo notar que no era precisamente el hombre que había tratado de olvidar años atrás, incluso más precisamente meses atrás. Retira su mano con un leve empujón y sale caminando dejando a una asustada mujer tocándose el hombro por la fuerza que había recibido. Mientras se toca la zona afectada pudo notar un papel que dejo su inquisidor soberano, lo tomo sin que los atónitos guardias de la puerta lo notaran y guardo en su bolsillo.
Mientras entraba al Palacio encontró a Mina, mejor dicho a Sailor Venus con mala cara. Pero antes que rubia diga algo, la mujer de amatista mirada se adelanto.
- ¿Que te sucede? ¿Por qué esa cara? – Pregunta preocupada.
- Tengo que ir a la Luna, algo del observatorio. – Responde molesta. – Porque no manda a Ami, ella es la cerebrito a fin de cuentas.
- La Reina confía en ti, es todo. – Asegura Rei tratando de calmar a su amiga.
- ¿Y a ti que te pasa? – Cuestiona más calmada - Estas mas pálida de lo normal.
- Nada – Se toca el hombro. – Nada extraño, no pude dormir bien anoche.
- Si anoche desperté sobresaltada… No debimos haber ido de compras ayer. ¿No crees? – Finaliza con su habitual sonrisa.
- Sí, Claro… Te dejo. – Y sin decir más la morocha entro al Palacio.
Pasó unas horas ocupándose de determinados aspectos en la seguridad del próximo viaje del Rey hasta que se escondió en uno de los baños de servicio. Tomo el papel que la había intrigado desde ese ataque. Lo abre y la nota era corta, pero perturbadora. "No confíes en nadie, mucho menos en Serena. Ten cuidado". Rei se apoyo contra la puerta y pensó – ¿Qué diablos sucede aquí? Miro el papel y este ardió en llamas en sus manos.
Desde ese momento Rei estuvo preocupada, hasta de estar con sus amigas, aun peor fue cuando estuvo a solas con Serena en el Salón del Trono.
- ¿Rei querida, te sucede algo? – Pregunta con un todo desinteresado.
- Nada su alteza, estoy cansada, es todo. – Responde como si nada.
- Eso no es cierto y lo sabes. – Cuestiona con una extraña sonrisa.
- Enserio su alteza, no es… – El rey Endimión atravesó la Sala del Trono, miro a Rei como si no fuera algo más que parte del decorado y salió por otro lado, mientras ella lo miro como si quisiera decirle algo –… nada.
- ¿Seguro que nada? ¿Me da la impresión que entre ustedes hay algo? – Pregunta la Soberana de una forma que asusta e incomoda a Rei. – Estoy bromeando, tranquila, ese hombre solo tiene ojos para mí. – Agrega de una forma que antes había escuchado, pero no recordaba donde.
- Si me permite mi Reina, tengo que ver algunos detalles para el viaje de la semana siguiente del Rey para la reunión con las Naciones Unidas.
- Si claro… ten cuidado. – Finaliza de manera algo siniestra.
Cuando sale del Salón del Trono se apoya asustada contra la pared. Sabía que algo estaba muy mal, estaba temblando de los nervios, por lo que solo fue con quien tenía la certeza que la podían ayudar, sus amigas.
La mañana día siguiente encontró a Ami, la cual estaba en la biblioteca y se sentó frente a ella con un papel en la mano. Ami la miro casi sin inmutarse del contenido del libro y pregunto.
- ¿Vas a quedarte ahí mirando o vas a preguntarme algo? – Comienza tajante la peliazul.
- ¿Quería preguntarte si hay alguna anomalía, o alguna cosa que te haya llamado la atención? – Pregunta casi en un susurro.
- La verdad… tú me llamas la atención. Si supiera algo te iría a preguntar ¿No crees?
- Es cierto… – Las palabras de Endimión tomaron sentido, no era la Ami de siempre – entonces olvídalo, me iré a descansar, no he dormido muy bien.
- Claro como digas. – Responde poniéndose a leer como si nada.
- Por cierto, has visto a Mina. – Pregunta para tratar de cambiar el ambiente.
- ¿Tengo aspecto de su secretaria? – Contesta Ami sin sacar la vista del libro.
- Olvídalo.
Rei salió con tranquilidad, pero apresuro el paso, le asusto la reacción de Ami, si es que era ella. En el camino y a toda prisa se tropieza con Lita la cual casi suelta el pastel que tenía en la mano.
- ¡Rei!... ¿Estás bien? – Pregunta acomodando la bandeja que llevaba en la mano.
- Si estaba distraída, es todo. – Responde con una forzada sonrisa.
- ¿Seguro que es todo? – Pregunta nuevamente mirándola con sus ojos verdes atentamente. – ¿Por lo menos tú sigues siendo tú? – Finaliza caminado con el pastel.
- ¿Que quieres decir con "eres tú"? – Pregunta girándose a verla ir.
- Nada olvídalo, estoy… algo tensa desde hace unos dias, nada más. – Responde Lita tratando de mostrarse tranquila.
- Esta noche en el Templo, ve sola. Te lo suplico Lita. – Le pide Rei en un suspiro apenas audible para ella.
Lita la mira a sus ojos amatistas y ve por primera vez miedo en ellos, por lo que solo asiste con la cabeza. Pero deja pensando a la regente del trueno.
Casi al anochecer Rei se disponía a irse cuando se encuentra con su amiga Ami en la puerta del Palacio.
- La Reina quiere hablar contigo Hino. – Comunica seriamente.
- No le dices que no me encontraste. – Trata de decir de manera casual para ocultar la impresión del tono de la peliazul. – ¡Tengo una cita!
- No es una opción – Dice autoritariamente por detrás Sailor Venus. – ¡Vas a ir ahora!
Viéndose rodeada con una sonrisa gira hacia la rubia y antes la sorpresa de esta le da con su bolso de lleno en la cara y comienza a correr hacia el exterior de fortaleza. Ami se pone frente a ella, pero muy a su pesar Rei la empuja con todas sus fuerzas haciéndola caer contra la garita de seguridad que para su sorpresa estaba vacía. A sus espaldas sintió como su amiga se trasformaba en Mercury y los ataques sin advertencia no tardaron. Con las calles extrañamente desiertas, ella no tuvo más opción que transformarse en Sailor Mars para poder tener una oportunidad. Por un momento se vio sitiada cuando una densa niebla se cerró y ambas guerreras atacaron a la regente de Marte sin piedad alguna, a pesar de no querer hacerles daño, solo lograba demorar lo inevitable. En su desesperación Sailor Mars aprovechando la niebla reinante y golpeo a Mercury y decidió buscar refugio en las alcantarillas. Pero no contaba con un pequeño inconveniente, estaba siendo guiada por su Cristal. Camino mucho tiempo por las sucias alcantarillas hasta que encontró una reja que le impidió su paso. Se apoyo cansada y desanimada, trato de controlar su respiración, llevaba corriendo por un buen rato y sus fuerzas estaban flaqueando.
- Pensé que serias una presa más complicada Mars. – Dice una fría vos que no llego a reconocer de inmediato, pero si a su figura iluminada por el Cristal de Plata.
- ¡Serena! ¡Ayúdame! – Suplica Rei caminando hacia ella.
- ¿Que te ayude? ¿A la gran y autosuficiente Rei Hino? – Responde con desprecio – Creo que no eres tan especial como quieres mostrarte.
- ¿Qué te pasa? Somos amigas… - Ella retrocede dos pasos al ver la llegada de Mercury y Venus, dando su espalda contra la reja – Ustedes son mis amigas… que sucede… – Se cuestiona con los ojos cargados de lagrimas.
- No te resistas, no podrás, como ellas tampoco pudieron. – Sentencia fríamente la Reina con una siniestra sonrisa.
- ¡Te enseñare Serena torpe! ¡Saeta Llameante de Marte!
El ataque da directamente contra sus amigas Ami y Mina que se interponen en el camino del ataque cayendo casi muertas al piso. Rei comienza a llorar desesperada al ver lo que acababa de hacer. De los restos humeantes de sus compañeras se abre paso una inexpugnable Neo Reina Serenity con el Cristal de Plata en su mano.
- Es una pena… – Dice mirando los cuerpos de sus guardianas – Pero era inevitable.
- ¡POR FAVOR SERENA REACCIONA! – Grita desesperada cayendo de rodillas.
- Es que ya reaccione. – Afirma sínicamente la Reina con una mirada de desprecio.
Rei levanta la vista y cierra sus ojos resignada al ver el brillo que desprendió el Cristal de Plata.
Lita sintió un escalofrió en ese momento. Miro hacia la escalera del Templo Hikawa donde estaba esperando a su amiga, pero nadie estaba en la calle. Espero casi hasta medianoche y a pesar de estar tensa por la ausencia de la sacerdotisa decidió esperarla allí. Preparo algo ligero para comer y se durmió preocupada esperando a alguien que ya no vendría.
Que tal le pareció... No me odien aun, hay mas... espero que sigan alli
Alejasmin: Gracias, y quédate tranquila! la única Sailor que me gusta es Júpiter!
: Si, y todavia no viste lo que viene. JEJEJEJE
Gabi kahio Pierce: Gracias y para sabre que hay en el laboratorio falta... Y no me ofende, es lo que me dice el corrector de Word, quizás algún argentinismo o bien no me di cuenta, a veces la ansiedad te hace cometer errores, espero que este no los tenga, lo mire unas cuantas veces. Pero si lo notas hasmelo saber para corregir mas adelante.
Scarlet: Gracias y espero que te guste lo que viene!
Al lector anonimo gracias por leer!
Amenazas y hordas con antorchas... tengo una moto muy rapida! Besos!
