Especiales gracias a aerithsephy y Coyote Smith por los reviews, espero que les guste la actualización
Un guardia de palacio no necesita un gran sentido de orientación, saber cualquier cosa de rastreo o ubicarse en un bosque oscuro. Elsa se dio cuenta que esas minúsculas fallas los iban a mantener en este bosque. Ellos no sabían el camino de regreso al pueblo! En realidad, ella no podía culparlos ella tampoco tuvo tiempo para prestar mucha atención mientras huía por su vida.
"Su majestad" dijo el teniente "No debe caminar al frente, debe ir en el centro" él se movió para dejarle pasar al centro de la formación, en medio de los cuatro. "y yo?" preguntó Anna "Tu puedes quedarte ahí" dijo con desanimo. Anna estrechó los ojos.
"Ven aquí Anna" La llamó Elsa "Como su majestad guste" respondió el teniente rodando los ojos.
"Talvez podríamos encender un fuego" dijo el de cabello oscuro tras Elsa "El capitán y los otros verían el humo"
"No, pueden haber más de esos monstruos" dijo el teniente cruzando los brazos "Son muy fuertes" dijo recordando su lucha con uno mientras rodaban en una pendiente. "Si dejan que se les acerquen estarán en desventaja"
"Supongo que no podemos arriesgarnos con la reina así" concordó el guardia de cabello oscuro
"Entonces" consideró el guardia rubio a la derecha de las chicas "¿usted es normal ahora majestad?"
Elsa lo vio "Qué clase de pregunta es esa?!" Replicó el chico que se paraba a su izquierda antes que ella respondiera "Si tuviera sus poderes le hubiera ordenado a esos demonios volver al infierno de donde salieron." Elsa arqueó una ceja. Había dicho él infierno.
"Tiene razón" concordó el guardia de cabello oscuro "Hasta podría volverlos sus esclavos!" un tono que trataba de ser medio macabro en la última palabra. Elsa arqueo una ceja
"De dónde sacan esas cosas?" preguntó Elsa
"Disculpe su majestad" intervino con curiosidad el teniente "Pero no son esos asuntos su especialidad, digo, ¿no es usted una bruja?"
Ella le mando una mirada fulminante y él prefirió mirar al frente y cerrar la boca.
"Por supuesto que no!" Exclamó Anna entonces susurró "o si eres?"
"¿Cuál es su nombre teniente?" pregunto la reina. Él estaba muerto, eso era seguro.
"Johan" contestó como si lo hubieran atrapado con los pantalones bajos. ¿Para qué podría querer su nombre? Oh si, trabajos forzados, calabozo o talvez algún hechizo.
La misma idea deben haber tenido sus compañeros porque todos simultáneamente guardaron silencio.
Elsa sintió la tensión en el aire y no como hizo el resto de su vida en público cedió al impulso de rodar los ojos.
Entonces una vocecita racional en alguna esquina de su mente, esa que siempre le molestaba dijo "Oye, tienen razones para sentirse amenazados, es la reina y presunta practicante de artes oscuras a quien creen que ofendieron" Elsa hizo una mueca con un lado de la boca "Además no es bueno que se sientan amenazados, no en este momento, están aquí para protegernos y lo han hecho sorprendentemente bien"
"No soy una bruja" pronunció Elsa finalmente "No sé nada de magia, absolutamente nada." Les aseguró con un énfasis que parecía cansancio "No sé hechizos, nada de espíritus y no tengo idea de cómo hago lo que hago, esto solo…pasa."
"Ya veo" dijo el muchacho rubio a su derecha "es cierto eso de que fue maldecida." Su tono estaba salpicado de algo que sonaba mucho como lastima.
La expresión de Elsa se suavizo "Es de nacimiento, no sé si alguien trató de maldecirme o a mi familia pero no es realmente una maldición" "Una preciada habilidad" pensó la chica que no quería dejarles saber que tan importante era para ella.
"Yo nunca creí todas esas cosas feas que decían de usted" dijo el muchacho a su derecha.
Ahora eso la hizo volver ¿qué cosas decían?! No que le importara, no, pero quien sabe, talvez su gente tenía una percepción equivocada de sus poderes, eso dejando lo de la profecía atrás y lo de matarlos de frio o de hambre a largo plazo, lo cual por supuesto no era su intención a pesar de que su amado pueblo se puso del lado de un extraño y no es que sintiera resentimiento por eso ni por un minuto, algunos segundos talvez pero eso era todo. Realmente eso era todo.
Aquí los árboles eran más grandes y aun no tenían hojas, por el clima uno diría que estaban en el final del otoño. Pronto alcanzaron a ver un árbol muy alto que sobresalía entre los demás. El teniente chocó un puño en su palma "Subamos ahí!"
"No se ve muy resistente" dijo el guardia rubio
"Cobarde" se burló el teniente "la madera es muy firme. Sube"
"Qué?!" suspiró "Si señor" puso su rifle junto al árbol y empezó a subir.
Todos se pararon cerca del árbol mientras el guardia se esforzaba por alcanzar la cima "Ves algo Ulric?" le gritó el teniente.
Él asió con cuidado una rama, no confiaba mucho en que soportara su peso pero solo necesitaba un momento. "Árboles!" dijo casi riendo.
El teniente oyó a los soldados riéndose a sus espaldas "Esa es buena" dijo la princesa.
"Otra como esa y le hare una corte marcial!" gritó el teniente.
"Que no te asuste! Te vamos a perdonar" le gritó Anna.
El tipo sonrió y siguió subiendo, solo tenía que ver arriba. Al llegar a las ramas más altas el movimiento espantó a las aves que se preparaban para dormir, plumas y su ruidoso aleteo a su alrededor le nublaron la visión. Hasta las aves parecían negras con el sol muriendo en el horizonte.
Su humor se hundió, realmente habían árboles, solo lo mismo en cada dirección, nada más. Él estrechó los ojos, algo se movía. Sus ojos se ensancharon, resistió la necesidad de arrojarse desde esta altura en su prisa por bajar. No deberían gritar. Bajó como pudo. Apenas toco tierra recogió su fusil.
"Enemigos! Son muchos! Pude contar seis, hay más."
Ellos se paralizaron por un segundo. "Jorgen" el chico de cabello oscuro volteo al teniente "te quedaras con ellas, dame tu rifle"
Jorgen le lanzó al teniente el rifle, a él solo le quedaba la espada en su funda para pelear "Qué haremos?"
"Los dejaremos pasar"
Entre los gruesos troncos se ocultaron el teniente y un soldado con ballesta, uno a cada lado, el enemigo avanzaba con poca distancia unos de otros aunque no era una formación, nada como la que tendrían algunos animales de presa. Después estaba Ulric escondido tras un árbol caído maldiciendo su suerte por tener un rifle que cargaba más lento que una ballesta. Al final estaba Jorgen junto con las chicas, tenía un pensamiento muy similar ¿por qué diablos no recogió otro rifle de sus compañeros caídos?
Pronto los monstruos llegaron caminando entre los árboles. Ninguna de las personas hizo un ruido. Elsa contenía su aliento, tenía miedo, volvió hacia Anna, su expresión le decía que ella no era la única asustada. Esto podía funcionar, las creaturas estaban muy cerca de los primeros dos y no parecían notarlos para nada. La reina miraba por un reducido espacio que le permitía su escondite.
El viento sopló y ella pudo ver a esas cosas tomar aire, oler algo. Los monstruos echaron a correr, pasaron las posiciones de los soldados. Sus ojos se ensancharon "Nos… siguen a nosotras"
Los guardias dispararon a las cosas por la espalda, tres cayeron al suelo y aun en ese momento ninguna de las otras se detuvo de su frenesí. "CORRE JORGEN! LLEVATELAS!"
El soldado no dudó, tomó a la reina de la mano y corrió "CORRAN" Él hombre de la ballesta derribó a otra más que estaba casi sobre los que se retiraban.
Una más apareció de algún sitio tras los soldados. El teniente logró atravesar su pecho con el sable que apenas pudo sacar a tiempo.
Otra flecha voló hacia uno de los monstruos, no lo alcanzó, se incrusto con un sonido sordo en la madera.
Jorgen no sabía que los estaba deteniendo y no podía verlos a la distancia, sus compañeros no estaban cerca, las creaturas sí. Estaban en problemas, los monstruos eran mucho más rápidos, los alcanzarían.
Elsa escuchó algo conocido, en su prisa no lo notó al principio, sus cejas se elevaron, era agua. Un rio, estaban frente a un rio. En un momento pudieron verlo, la corriente se veía muy fuerte y era ancho. Saltar ahí no era buena idea, era suicidio. Ellos se detuvieron en el borde.
"Diablos!" Exclamó el guardia "Esto no puede estar pasando!" su mano se tensó alrededor de la espada en su derecha, pánico que trataba de controlar. Él sería recordado por generaciones como el imbécil que dejo morir a la reina, el sacrificio de sus compañeros no habría valido nada y además…"No heredero significa guerra civil, reino dividido, MUCHAS MUERTES!"
Las creaturas aparecieron en cuestión de segundos.
Él guardó su espada y sujeto el brazo de la reina "SALTEN!"
"Esperen!" Anna y el chico saltaron halando a Elsa "NO SE NADAR!" Ella escapó, con las afiladas garras de uno de los monstruos a centímetros de su carne. Las creaturas que no pudieron detenerse también cayeron al agua.
La corriente los arrastró pero el guardia no soltó a Elsa, tenían que salir de aquí, pronto llegarían a piedras, rápidos y acabarían por ahogarse o hacerse pedazos contra las rocas. Anna se había separado estaba más adelante. Parte de un tronco estaba justo por encima "PRINCESA, TIENE QUE SUJETARSE. ATRAPELA! LAS RAMAS" Gritó el guardia tratando de mantenerlos a flote.
Anna extendió el brazo y este se estrelló contra una rama gruesa, extrañamente su brazo no se lastimo y pudo subir. Toda una hazaña para una chica criada en un castillo. El guardia se preparó para el impacto, apretó los dientes al detenerlos contra la madera, esto iba a doler más mañana.
"Suba!" Elsa dificultosamente trepó hasta estar fuera del agua. Estaba mojada y la corteza era resbalosa pero pudo ayudar al chico a subir.
Seguros en la orilla. El guardia se dejó caer en el suelo. Elsa tocia, había tragado mucha agua.
Jorgen no estaba cansado y solo quería ir a casa. La gente simplemente no apreciaba su duro trabajo. Él se había arrojado a un rio, fue pura suerte que ninguno hubiera muerto.
"Debí quedarme en la infantería" dijo el muchacho.
"¿Por qué?" Dijo Elsa encontrando su voz "Hace un muy buen trabajo"
"Te daremos una casa o algo" dijo Anna
"Le daré una a todos" respondió Elsa aun tomando bocanadas de aire "Menos al teniente"
"Qué tal un título?" Dijo Anna
"Claro, ¿Por qué no?" dijo Elsa ligeramente.
El muchacho se sentó rápidamente, saliendo de su estado medio desorientado "Tenemos que reunirnos con el grupo del capitán, yo solo y sin un arma de alcance…no creo que este en la capacidad de defenderles."
"Había un rio en el mapa" dijo Elsa
"Yo también lo vi" dijo el guardia con esperanza
"El pueblo debería estar rio abajo"
Sin que ellos lo supieran en otro sitio sobre el rio, algunas de las creaturas consiguieron sobrevivir a la corriente y estaban saliendo del agua en otro punto.
El teniente y sus soldados luchaban con unas pocas de las creaturas que decidieron atacarles. El resto corrió simplemente ignorándolos, ahora estaba claro; por alguna razón ellos no eran lo que buscaban.
Johan fue al auxilio de su compañero quien estaba junto a él y apenas se las arreglaba para detener la estocada del cuchillo que tenía el monstruo en lugar de mano bloqueando con su espada.
De pronto algo se estrelló contra el pecho del monstruo, una hoja ensangrentada sobresalía del pecho, el teniente por instantes observó desconcertado al monstruo doblarse sin vida, alguien había lanzado la espada de lejos. Ese alguien saltó de un árbol y fue por su espada, un monstruo fue hacia él.
El extraño detuvo el golpe sujetando el brazo de la cosa, la fuerza que tantos problemas les daba a los soldados vencida, la creatura no podía mover el brazo de donde lo habían sujetado. Los soldados observaron con pasmo *cruaaadd* el sujeto halo del brazo, ligamentos y fibra muscular se rompieron, la extremidad separada del cuerpo estaba en manos de este sujeto.
"¿Que no pueden manejar unos cuantos?" Dijo el tipo asqueado hacia los guardias.
Él tomo su espada y con un golpe vertical sobre la cabeza del monstruo lo terminó. "Sino se cuidan estas cosas van a hacerse un traje con su pellejo"
El tipo dio una mirada alrededor "Pensé que habría una chica con ustedes" les dijo alegremente como si no hubiera arrancado un brazo y no estuviera salpicado de sangre; él tenía el cabello oscuro y largo atado en una cola, la parte inferior de su espada era curva y para exhibir ese tipo de fuerza en realidad no era muy alto ni fornido.
Casi les había dado la espalda buscando con la vista "Qué?" dijo él sin voltear "¿no saben hablar?" entonces cerro la boca a medio camino "¿es que…." Los vio desde las esquinas de sus ojos "ya la han devorado?"
¿Qué estaba diciendo este sujeto? DEVORARLA?!
El teniente fue el primero en reaccionar "Había una, necesitamos encontrarla"
El extraño vio a uno de los monstruos de lejos, la cosa no volvía hacia ellos, no, sin duda seguía un rastro. "Lo imaginaba, a estos les gustan las cosas hermosas."
"Solo tienen que seguirlo" dijo el tipo despreocupadamente "Los llevara hasta ella" El sujeto dio un paso hacia el bosque sin decir más, se estaba retirando "ESPERA!" exclamo uno de los soldados
"Si la encuentran primero, estas cosas ¿se la comerían?!"
El tipo hizo el sonido de una riza ahogada "Si tienen la oportunidad, no dejaran ni los huesos, lamerán su sangre como jarabe"
Con eso él dio un salto hacia las ramas de un árbol, un salto…subió a un árbol de un salto y aunque se oía un movimiento apresurado lo perdieron de vista.
Las chicas y su perseverante defensor habían encontrado refugio en una cabaña cerca del curso del rio, parecía que el dueño era un leñador por las herramientas y los restos del trabajo sin terminar fuera de la casa. El sitio era un maltrecho resguardo y quien viviera ahí seguro pasaba temblando durante las noches fuera por las amenazas de la naturaleza o el poco cobijo contra los elementos.
Las dos hermanas se sentaron una junto a la otra en el piso de madera, recostadas a una pared, no habían sillas pero si una mesa pequeña en el centro. Elsa estaba agradecida de poder descansar aun si brevemente, ella vio a Anna, la princesa seguro tenía una fuente inagotable de energía porque tras todo se miraba perfectamente bien.
*ACHUUU* estornudó Elsa "Así que esto es estar helado hasta los huesos" dijo con resignación y leve curiosidad.
"No esta tan mal" Dijo Anna "Cuando realmente esta frío, sientes como" puso sus uñas sobre su propio brazo y se pellizcó tratando de encontrar las palabras con una mueca en su rostro "como agujas, como si te pincharan con muchas agujas"
"Realmente siento no poder encender la chimenea para calentarnos" dijo el guardia que revisaba cajones en busca de algo útil, preferiblemente un rifle cargado "pero debemos de ser lo más sigilosos que podamos"
A pesar de sus palabras Anna vio con frustrado anhelo hacia la chimenea, en este momento la fascinación de Olaf con las llamas y el calor eran algo que compartía. Una idea le asaltó "Me pasas esos fósforos?" le dijo al soldado "Seguro" él los había apartado y puesto en la mesa talvez podían servirles después.
Luego de dárselos continúo revisando la casa.
Anna le dio la espalda a su hermana así que Elsa no pudo ver porque forcejeaba tanto y hacia ruidos irritados "¿Qué pasa?" preguntó
"Uh? Nada, nada" y murmuro algo que se oyó como "ya no los hacen como antes"
Anna por fin sacó un cerillo de la caja y lo encendió "Mira Elsa" puso su mano cerca para que no se apagara, extendió sus brazos como para ofrecerlo a la otra chica. La reina del hielo y la nieve acercó sus manos a la pequeña llama, una sonrisa instantáneamente se extendió por su rostro, casi observaba el fuego como Anna solía mirar a la nieve formándose en sus manos, esperando por verla estallar en escarcha.
El guardia arqueo una ceja, su señora estaba teniendo una regresión al tiempo cuando los niños juegan con fósforos. "Maravilloso! Simplemente maravilloso!" Evitó rodar los ojos y se decidió a enfocarse en su apremiante tarea.
"AU!" Anna agitaba su mano de un lado a otro "Oh, sí, tienes que soltarlos antes"
Elsa rió, corto y bajo "Yo sé cómo funcionan los fósforos"
"si, cierto" dijo sonriendo, ¿por qué pensó que no sabía? Elsa no tenía ocho años "yo solo estaba…" Anna pensó en una excusa "apuesto a qué nunca te has quemado!"
Elsa sabía lo que era quemarse, de hecho lo entendía en términos muy exactos; la piel, la carne, todo lo vivo era sensible a las temperaturas extremas, esa era la razón por la cual la gente no podía sostener un trozo de hielo demasiado tiempo al igual que no podía sostener una braza ardiendo, esa era la razón por la que a veces podía lastimar a otras personas solo por tocarlas sin los guantes.
Elsa tomó la caja de cerillos de las manos de Anna. Encendió uno, sostenía el cerillo con una cierta expresión pensativa mientras la llama anaranjada y amarilla se tambaleaba. De pronto Anna vio cómo su hermana cerró su otra mano sobre el fósforo.
"AH!" Hizo una mueca de dolor.
Anna se levantó para inspeccionar su mano "Qué haces?!" exclamó preocupada. La mano de la mayor si tenía una quemadura pero la llama se había apagado rápido así que no era nada que no fuera a desaparecer en unos días.
"Lo siento" dijo Elsa sintiendo un poco de culpa por asustarla "Quería probar cómo era"
Anna juntó las cejas "¿Por qué?" preguntó con desconcierto
"Curiosidad" respondió Elsa ligeramente "Además ahora sé que tanto duele" dijo con sus ojos dirigidos a su palma "En el futuro tendré cuidado, he visto heridas graves antes, francamente espero no tener que experimentarlas."
Anna parpadeo. Abrió la boca para darle el completo discurso sobre porque las auto laceraciones no eran un comportamiento sano y porque era su obligación ser la hermana responsable.
"Shhhhhh" dijo el muchacho al otro lado del cuarto poniendo su dedo índice en sus labios, su mirada fija en la puerta "Creo que escuché algo afuera" dijo en voz baja.
Las dos chicas inmediatamente guardaron silencio, su guardaespaldas les hizo señas para que se movieran al fondo del cuarto mientras él avanzaba hacia la puerta desenvainando su espada. Caminó lentamente mermando el sonido de sus pies sobre la madera.
Tan pronto llego a la puerta escuchó el ruido de pasos, definitivamente estaban por entrar, él se posicionó a un lado de la puerta.
La delgada puerta se abrió de golpe "SON USTEDES!" exclamó dejando ir la tensión que estaba sosteniendo, parando la espada a tiempo para darle a Ulric un nuevo corte de cabello.
"Lograron escapar!" dijo Elsa, suspiró "Me alegro que se encuentren bien"
"Nosotros también nos alegramos de verla sana y salva su majestad" respondió el muchacho rubio con nuevo corte.
"Nos temíamos lo peor" el guardia cargando una ballesta dijo mientras entraba seguido del teniente
"Gran trabajo Jorgen!" dijo el teniente "No sé cómo pero lo lograste"
"Incluso la princesa sigue con vida" dijo Jorgen raramente con presunción.
"Es un alivio, supongo" respondió el teniente
"Si, un alivio" dijo el soldado de la ballesta con ojos aburridos, no había una onza de emoción en su voz.
Elsa frunció pero no dijo nada sobre su falta de estima por la vida de la princesa, realmente estaba feliz de que estuvieran bien.
"Como nos encontraron? la corriente del rio nos arrastró un largo trecho" dijo Elsa.
Bueno eso explicaba la más desaliñada apariencia de las chicas.
"cayeron en el rio Jorgen?" dijo el teniente con un énfasis.
"No tenía opción, eran demasiados" respondió a prisa.
"Él nos salvó" razonó Anna "Además no tenemos ni un rasguño" les aseguro Anna en un tono más calmo que se volvió irritado "excepto Elsa que se quemó la mano" le envió una mala mirada a su hermana.
Alarma paso por los ojos de los tres guardias "Se lo hizo ella sola!" acusó Jorgen apuntándole con el dedo.
"No es nada" dijo Elsa con una ancha sonrisa levantando su mano hacia adelante para mostrar la palma.
El teniente suspiro "Pensé que tendríamos que amputarla o algo"
"Saben, aun no responden la pregunta, ¿cómo nos encontraron?" dijo Elsa. Los tres soldados guardaron silencio.
"Su majestad" empezó el teniente tratando de tener tacto "esos monstruos están tras usted" falló monumentalmente.
Los otros de repente se preguntaron como él consiguió el puesto y ellos no. Ulric intervino "Llegamos siguiendo a uno. Había alguien en el bosque y dijo que el monstruo te encontraría"
"Yo no veía muy atractiva la idea de seguir a un engendro que podía atacarnos en cualquier momento a quien sabe dónde y que probablemente era caníbal" dijo el teniente de prisa.
"Pero nos ignoró todo el camino, era como si no le interesáramos." el chico rubio junto las cejas "Durante todo ese tiempo no se paró, sabía exactamente a donde ir."
"Por eso pudimos escapar en primer lugar" agregó el teniente "La mayoría se fue siguiéndolos."
"No se molestó con nosotros hasta que nos pusimos en su camino, parece que si no estás muy cerca preferirá seguir su objetivo"
Elsa lo sabía que su situación no podía ser más precaria, si ellos lo decidían podían abandonarlas aquí y tratar de alejarse de los monstruos.
Elsa prefirió confiar en ellos, varios habían estados dispuestos a morir por protegerlas y lo cierto era que su vida y la de la princesa estaban en sus manos de cualquier manera, la reina del hielo no podía hacer nada. Con todo esta noción de gente muriendo en su lugar no le era nada reconfortante.
Elsa levantó la mirada de nuevo "Creo que puede estar relacionado al olor"
"al olor?"
"Así se guían, cuando nos ocultamos..." en su mente volvió a ese momento, ella estaba segura de haberlo visto "todo estaba bien hasta que el viento cambio de dirección, entonces olfatearon algo"
"Son… como perros?" preguntó Anna medio sobresaltada por la idea de una jauría de monstruos que las seguían. "pero nos caímos a un rio!"
Al mismo tiempo en el pequeño pueblo una nube de pólvora se levantaba por los frecuentes disparos que a toda prisa descargaban los soldados. Había tumulto, el sonido de una batalla.
"Qué pasa con estos campesinos?! Qué tipo de arma es esta?!" exclamó Jorgen al haber hallado un arma rara, larga como un rifle pero con dos cañones, presionó el gatillo apuntando a la puerta del frente y solo escuchó un sonido hueco, frente a él dos cajas de munición, munición que no tenía idea de cómo poner en el arma.
Sus compañeros estaban viendo por las ventanas disparando con la ballesta y un solo hombre con un rifle que después de vaciar pasaba a su compañero para que lo cargara mientras usaba el que ya estaba cargado. No habían muchos a fuera pero no estaba cerca de terminar.
"Vienen más" anunció el teniente.
El muchacho sosteniendo la ballesta se preparó apuntando, debían esperar a estar un poco más cerca, la luz no era buena, entonces todo su cuerpo se tensó, venían como una estampida hacia ellos, muchas sombras oscuras. "Apunta bien Rurik!"
"Pararse derecho y ser educado" dijo en una prisa nerviosa soltando la primera flecha "Eso es nuestro trabajo!" Recargó buscando otro objetivo "Nadie ataca a un rey!" su compañero compulsivamente ubicaba un blanco, uno y otro caía al suelo. "Eso solo no pasa!" Otro se desplomo, una flecha en el pecho.
"Debemos ser afortunados" dijo Ulric cargando el rifle vacío para el teniente, el desgraciado se iría con una sonrisa al otro mundo.
"pero…si tan solo una de ellas sobrevive, todo estará bien! En casa todo será como siempre" dijo con extraño animo el teniente.
Cada vez habían menos, cada vez estaban más cerca; un proyectil falló hiriendo solo un costado, era tarde, la creatura se lanzó rompiendo la puerta.
Un estruendo y el impulso de la bala lanzo su cuerpo hacia atrás, fuera de la choza. Ellos volvieron a Jorgen, esa arma de dos cañones aun humeando, el chico sudaba a chorros. "Eso es!" exclamó había encontrado cómo funcionaba la maldita cosa.
"Te dije que teníamos suerte!" el chico rubio dijo medio atónito mientras sus dos compañeros en la ventana seguían tratando de abatir a los monstruos.
"Jorgen, en la puerta!" el muchacho oyó el aviso urgente del teniente mientras cargaba de nuevo, él fue a la puerta poniendo las balas.
Cuando levantó la vista retrocedió a prisa, casi tropezando, una creatura tenia las piernas heridas, sus manos movían aquel cuerpo con tal fuerza que no podía llamarse arrastrarse, él halo el catillo. La creatura había dejado un sangriento trazo en el piso de la cabaña. El muchacho bajo el arma viendo fijo con extrañeza al cadáver. Se había arrastrado con tal brusquedad como si no pudiera sentir el dolor de sus piernas destrozadas o no le importa ¿qué eran estos?
Elsa vio también a la escena desde el otro lado de la habitación, una realmente preocupada expresión se dibujó en su rostro.
Después de un rato Rurik vio por la ventana preparando la ballesta "No hay más de pie" dijo en un tono más calmado, cansado.
El teniente cerró los ojos y los abrió "Entonces ¿qué es todo ese ruido?"
Ellos podían oír los furiosos, agudos gruñidos de estas cosas, algunas veces ahogados como saliendo de líquido. Rurik volvió al teniente "Algunos deben estar vivos" respondió tensamente como si las palabras necesitaran fuerza para poder salir de su boca.
"Ya no queda mucha munición" dijo el chico rubio no queriendo tener que decirlo "Solo tenemos unos cuantos disparos más, vamos a tener que ahorrarla" Eso traducido en la mente de sus compañeros fue tenemos que matarlos con espadas
"No podemos dejarlos así" dijo Jorgen sacudiendo lentamente la cabeza "van a seguirnos así tengan un solo brazo"
"Rematarlos con espadas" pronunció el teniente difícilmente casi para sí sabiendo que eran peligrosos de cerca y que los vivos estaban mezclados con los muertos, tenían que hacerlo, además el ruido lo estaba volviendo loco. Si se quedaban sin munición todos estaban muertos, después de ver tantos enemigos era fácil asumir que podían encontrarse más, no sabían si alguno sobreviviría, sí alguna de ellas viviría para volver a casa.
"No tendrán una hermana de la que no sabemos nada?" dijo él a las chicas, ellas sacudieron la cabeza rápidamente sin decir palabra "Un hijo bastardo talvez?" trató de nuevo. La reina le envió una mirada que podría congelar "Ruego me perdone! la presión es mucha!"
"Bueno, eso es" dijo Jorgen "Iremos afuera"
"Yo digo que alguien tenga un rifle listo, por si nos sorprenden" Ulric sugirió "Talvez podamos ir por uno a la vez." Levantó un hombro esperando la respuesta de los demás.
Elsa podría haber sonreído si al menos un par no fueran listos no serían su guardia.
Ulric y el muchacho con la ballesta llevaban sus espadas listas, el teniente llevaba un rifle y a Jorgen lo dejaron cuidado la puerta de la choza con esa rara arma que consiguió.
"Vamos, sigan así malditos" dijo el teniente con rara malicia "si no chillaran no los encontraríamos"
Entre los restos de otros, hallaron al primero, la herida de bala era visible pero la cosa se esforzaba por levantarse. "Ve Ulric"
"Qué? ¿Por qué tengo que ir yo primero?"
"Fue tu idea"
"El sable es la espada más larga" dijo viendo al arma guardada en la funda del teniente. Todos lo vieron, claro que él solo iba a pararse de lejos.
"Está bien! Esta bien!" Exclamó cediéndole el rifle a Ulric de un empujón "Nos turnaremos" sacó el sable y lo sostuvo con ambas manos, sería un solo corte. Ulric con el rifle apuntando, el teniente dudosamente se acercó al monstruo y dejo caer el filo en su cuello.
"Va uno"
Estaban a cierta distancia buscando por los vivos cuando oyeron un ruido nuevo que los hizo voltear *Craaaak* un solo impacto rompió el techo de la cabaña, es verdad, estas cosas daban grandes saltos. El mismo pensamiento atravesó sus cabezas a la vez "[..] Era como si no les interesáramos" supieron que habían cometido un error.
Jorgen se dio la vuelta inmediatamente, la sangre del monstruo fue lo único que alcanzó a las chicas y manchó su ropa. Elsa tenía el corazón en la garganta, el muchacho también, tuvo que disparar hacia ellas y esta arma no la sabía manejar bien.
Un impacto más en el techo, este cayó casi sobre él, pudo arrojar el arma y trato sacar la espada pero solo le sirvió para resistir los embates del monstruo que trataba de apuñalarlo en el suelo. El brazo del monstruo con su afilado aguijón chocó contra el metal y la fuerza del muchacho hizo poca resistencia, la hoja entro en su hombro haciéndolo gritar.
Los otros guardias corrieron hacia la casa, un monstruo con una herida pasándole el cuello los detuvo.
El guardia en la choza empezó a soltar su arma, no podía soportar más.
Anna y Elsa solo podían mirar.
Fue un impulso, la princesa no pensó ni un momento lo que estaba haciendo cuando trato de golpear a una creatura que podía someter a un soldado entrenado con un arma vacía.
"ANNA!" gritó la reina.
Se oyó un tronido, el monstruo salió despedido varios metros en el aire hasta que chocó contra una pared.
Jorgen comenzó a incorporarse, una mano apretando su hombro, se dio cuenta que ese sonido era el cuello de esa cosa rompiéndose, el cuerpo estaba lejos de ellos y desacomodado en el suelo, si, ella realmente le había roto el cuello. Su boca se movió sin que produjera sonido viendo a la princesa que lo miraba con ojos ensanchados.
El capitulo salio más largo de lo esperado pero pensé que tenía que dar suficiente desarrollo a esta parte ¿prefieren capítulos más cortos? no sé, ya veremos. Criticas, sugerencias, preguntas o lo que sea la retroalimentación siempre es buena, en resumen quiero reviews ¬¬
