Disclaimer: los personajes de Naruto no nos pertenecen, le pertenecen al genio Masashi Kishimoto
Aquí el segundo capitulo xD esperamos que les guste mucho y que nos den su opinión
Cosas que aclarar: Nonahere está publicando el fic en foros dz con otra cuenta, ahí pa que no crean que nos plagiaron xD y las actualizaciones van a ser todos los lunes como a esta hora y ya cuidense y esperamos que les guste
CAPITULO DOS: ASALTO
"no puedo tener más mala suerte" pensaba un joven de no más de 20 años mientras recorría las solitarias calles de la ciudad, "todo el día, todo el MALDITO día lo he pasado soportando a problemáticas mujeres que el mundo hizo que se cruzaran en mi camino y yo en el de ellas, la peor de todas, la rubia de las maletas en el aeropuerto, ¿Cómo fue que me metí en ese lío?, ha compras maletas iguales a los de otros, te confundes y te tachan de ladrón, ese problemático acontecimiento es el culpable que ahora esté aquí, dando vueltas por las calles desconocidas para mi de New York, ¡mendokusai!, al menos esto no puede empeorar ¿o si?", para peor suerte del muchacho, unos gritos lo sacaron de sus pensamientos, gritos de una voz familiar para él y al percatarse de ese detalle se congeló, deteniéndose abruptamente en las sombras que la poca iluminación de la calle le ofrecía, así pudo escuchar y analizar aquella problemática situación
-¡SUELTENME MALDITOS!
-Jejeje, mira que ruda es la mujercita esta, jejeje mejor me gustan más así, si no se oponen no se disfruta- decía con malicia unos de los tipos que mantenía a la muchacha contra la pared
- ¡si no me sueltan se arrepentirán! ¡MALDITOS CERDOS!
- ¡ya cállate!- le dijo el otro golpeándola en el rostro- así está mejor, je no puedo creer que no lleves nada de valor encima
- vamos pero si tiene muchos otros atributos que nos puede ofrecer- dijo el otro acercándose con asqueroso deseo a la rubia. El joven pelinegro que observaba todo desde la seguridad de las sombras no aguantó más, "es problemático pero no puedo dejar que le hagan estas cosas a una mujer, menos a ella" y con ese pensamiento es que se decidió a intervenir, preparándose para eso cuando se fijó que la chica hacía bruscos movimientos con sus pies logrando patear a unos de sus asaltantes mientras que aprovechaba la distracción del otro sujeto para soltarse de su agarre, para luego golpear al tipo por la espalda, un puñetazo en el estómago y luego una parada que lo hizo caer, el pelinegro no pudo hacer más que observar la escena mientras sentía miedo y admiración por aquella fuerte mujer.
-jejeje, malditos les dije que se arrepentirían – decía la joven con orgullo puro en su tono de voz y rostro, mientras corría para alejarse de sus asaltantes pero la fatiga del día llegó a ella sin previo aviso y la derrumbó, cayó bruscamente en el suelo, jadeando, se llevó su mano a uno de sus costados y descubrió que no sólo era fatiga la que la llevó a caer- mierda, me ha…dado…una…puña…lada…maldito…des…cuido- dijo entrecortadamente por el dolor que le causaba esa herida al respirar, sentía sus ojos pesados, cada vez le costaba respirar más pero no se iba a dar por vencida y de la nada fue sacando fuerzas con las que dejó poco a poco de jadear, "bien, un poco más y podré moverme" se decía, pero no se había dado cuenta que mientras ella intentaba recobrar sus fuerzas el asaltante al que acababa de golpear se había parado y se acercaba a ella silenciosa y peligrosamente con el odio marcado en sus ojos junto con el deseo de hacerle pagar a la muchacha los golpes que le había dado.
Sin saber del peligro que la amenazaba la chica siguió con su labor de ponerse en pie, pero para su suerte alguien al ver el movimiento amenazador del bandido, se abalanzó sobre él, si, el joven pelinegro que había estado presenciando todo desde la oscuridad, al ver al hombre avanzar donde la rubia, sintió su sangre arder y sus instintos se apoderaron de él, sin pensarlo dos veces como solía hacerlo, soltó su maleta y mochila, corrió y al estar cerca del bandido y la muchacha, quienes no se habían percatado del movimiento de él, posó sus manos en el suelo para darse soporte y girando su cadera estampó una poderosa y rápida patada en la mandíbula del sujeto, que inmediatamente cayó al suelo inconsciente.
La rubia, ajena a lo sucedido, sólo escuchó el fuerte sonido del cuerpo que caía atrás de ella y al alzar la vista, girando un poco su cabeza, pudo ver la silueta de otro sujeto que estaba al lado de ella, pensando que era uno de los asaltantes, efectuó un rápido movimiento de pies, más bien una especie de barrido a los pies de la silueta con el que botó al suelo al hombre a su lado.
-auch!- se quejó el muchacho una vez en el suelo y abriendo lentamente los ojos, se encontró con la hermosa mirada azulverdosa de la joven rubia a la que acababa de "salvar" y que en agradecimiento le había botado al suelo. La rubia se sorprendió al reconocer al hombre frente a ella, y luego la ira se apoderó de su ser, "no sólo le bastó lo del aeropuerto, ahora de verdad intenta asaltarme, maldito", pensó y con esa idea, alzó su puño para estamparlo en la cara del pelinegro frente a ella.
-pero que…- logró decir el muchacho antes de entender la intención de la rubia, y al ver el puño tan cerca de su cara, sólo atinó a esquivarlo, lo que aumentó la ira de la muchacha que ya enviaba otro golpe hacia el pelinegro que consciente de los movimientos de la mujer, logró sujetar por la muñeca al brazo atacante.
-¡suéltame maldito!
-Esos no son modales para tratar a quien te ha salvado de una buena paliza- le dijo calmadamente a la iracunda rubia que al oír esas palabras se confundió
-¿salvarme?, de que hablas- le contestó mucho más confundida que antes "¿es que él no me iba a asaltar? Ya nada tiene sentido" pensaba cuando la voz de su "salvador" la sacó abruptamente de su mente
-¡cuidado!- le dijo y lo segundo que vio fue al pelinegro jalarla hacia adelante para estamparla al suelo, se molestó en un principio pero vio como al mismo tiempo que la jalaba hacia adelante, él cruzaba su brazo para quedar con cada brazo a los costados de la rubia quien al sentir ese roce se sintió muy molesta"lo mato, ahora si que mato a ese atrevido, ¿Cómo osa rodearme con sus sucios brazos?" pensaba, y como se encontraba boca abajo al suelo no pudo ver el siguiente movimiento del joven, que al posar sus manos a los costados de la rubia, para protegerla y darse soporte, alzó rápidamente su pierna para patear al otro sujeto que se había levantado con un cuchillo en sus manos, lo noqueó igual que al otro agradeciendo el hecho que el brillo del arma en sus ojos, lo hiciera evidenciar el peligro que aún corría aquella rubia escandalosa que ahora estaba en el suelo, el terror se apoderó de su mente y su instinto lo movió a proteger a la muchacha repitiendo el movimiento que había ejecutado para acabar con el primero de los asaltantes, todo habría resultado bien si tan sólo hubiera sido más rápido.
La rubia ya iba a girarse para golpear a ese atrevido hombre cuando lo escuchó quejarse
-mendo…kusai… hug!...- logró decir antes de derrumbarse sobre la mujer que estaba protegiendo.
-hug!- se quejó a tiempo que abría sus ojos y para su sorpresa se encontró rodeado de paredes blancas- ¿Pero que rayos?- se le escapó de su boca, evidenciando su sorpresa, "¿acaso fue un sueño?"Pensó, mientras investigaba con la vista el lugar en el que se encontraba- un hospital- entonces un fuerte dolor lo atacó- guuhhg!- se quejó, llevándose su mano por instinto al lugar de donde provenía el dolor- así que no fue un sueño, eso en verdad pasó- susurró para si mismo, entonces el recuerdo de lo ocurrido le vino a la mente y no pudo evitar preguntarse si esa problemática mujer estaría a salvo, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la calida voz de una mujer
-ya has despertado, me alegro, dime, ¿Cómo te sientes?- dirigió su atención a la enfermera frente a él y respondió con desgana
- estoy mejor, aun me duele pero puedo moverme
- ya veo, el medico tratante pronto estará aquí- le informó
- ok
-por cierto ¿Qué fue lo que te sucedió?
-una mujer estaba siendo asaltada y uno de los asaltantes la iba a herir con un cuchillo, lo patee pero no fui muy rápido, él había logrado acuchillarme en la espalda antes de que lo noqueara- le dijo como si fuera lo más normal del mundo, la enfermera por su parte lo miró unos segundos más y luego se volteó para salir de la habitación
- el medico llegará en cualquier momento, yo debo irme ahora pero cuando él te revise, sabrás cuanto tiempo debes hacer reposo, has tenido suerte, si hubieras recibido esa puñalada un poco más abajo habrías quedado paralítico- le informó, dispuesta a irse lejos de aquel que hablaba del ataque que había recibido como si fuera algo normal "es raro, mejor me voy pronto" pensó
- entiendo, si que he tenido suerte- dijo con una media sonrisa cansada en sus labios- por cierto, ¿Cómo llegué al hospital?
- una joven rubia llamó a la ambulancia, los paramédicos dijeron que la habían tratado de asaltar y que la policía se la había llevado a declarar luego de que ellos la examinara
-ya veo, ¿y como estaba ella?
-me contaron de que detuvieron a los asaltantes y que ella tenía una cortada en uno de sus costados, la curaron de eso y también sufría de un ataque de nervios que se detuvo al darle unos calmantes, eso es todo, ahora me voy- dijo, cortando la charla, "no quiero estar cerca del raro ese, yo que pensé que era el novio de la muchacha aquella que había sido asaltado también y resulta que es un desconocido que pasaba por ahí y se las dio de héroe, lo que no está mal pero que le reste importancia a ese hecho de la forma en la que lo hizo, me molesta, uff, no valora su vida y yo que daría todo por aun tener a mi lado a mi hermano al que mataron por defender a una extraña, no piensan en los demás ni en su dolor, sólo en sus convicciones, huh hermanito" pensaba mientras sus ojos se cristalizaban.
Esperamos que les haya gustado ^^
Review?
Xau cuidense!
