Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son de Hajime Isayama
Después de un siglo regrese con nuevo capítulo, les sugeriría odiarme TAT soy una bitch por olvidarme por completo de este fic. Lo lamento y sin más preámbulos les dejo leer.
Esto es un vago intento de comedia (?)
2.- Sumergida en problemas
Palpo varias veces el cojín del sofá, buscando el aparato del cual provenía la estresante canción. Tomó el celular, mirando como foto en la llamada a una patata. Y sabia de quien se trataba.
-¿Qué te dije sobre llamarme cuando estoy fuera de casa?- ni siquiera dijo hola, la falta de sueño la ponía de mal humor.
-Por eso mismo, ¡Estuviste fuera toda la noche y no regresaste!- contesto alarmada una castaña
-Te dije muy claro que estaría en casa de Eren-lanzo un bostezo
-Pero si tu hermano no está, me dijiste que viajo ¿Por qué estas allí si no hay nadie?
-Esta su novio, y lo estoy cuidando-puso el altavoz para no tener que acercarlo a su oído.
-No eres una niñera, de seguro tu estas... ¡Me estas engañando con otro Mikasa!-lloriqueos a full drama se escuchaban del otro lado de la línea
-¿No tienes que hacer otra cosa importante? ¿Cómo comer?- conociéndola como era, seguro saciaría sus penas con un buen trozo de carne en su plato.
A veces la asiática se preguntaba cómo no la echaba a patadas de su casa y la dejaba vivir a la intemperie, luego recordaba que estaba enamorada de ella y se le pasaba. Aburrida de conversaciones absurdas colgó el teléfono dejando a su pareja con la palabra en la boca.
-A menos que estés en tu casa, nada te da el derecho a hacer bulla –dijo molesto Levi que la veía recostada aun en su muy limpio sofá.
-Jodete, ¿Cómo es que Eren te quiere?-pregunto por su actitud tan ruda y amargada
-O el era muy idiota o yo muy encantador-dijo sarcástico- Eren quiere hablar con ambos, así que apresúrate
Eso del encanto no se lo creía ni a cañones, pero tampoco la teoría de que su querido hermano fuera un idiota, tal vez estaba un poco ciego cuando fijo su vista en el enano. Sí, eso era.
Siguió a Levi, la hizo sentarse a su lado, en frente de una laptop con cámara incrustada. Al medio minuto la pantalla se encendió, mostrando a Eren y de fondo lo que parecía ser un cuarto de hotel.
-¡Hola amor!, ¡Mikasa, que bueno que estés aquí!- saludó el muy vivo y carismático Eren Jaeger- ¿Cómo estuvo todo por allá?
-No preguntes tonterías, ¿Cuándo regresas pedazo de mierda?- cuando lo llamaba por insultos sabía muy bien que estaba preocupado o necesitado de su compañía- Tu hermana no deja de joderme desde que te fuiste
-Pasado mañana cariño- le sonrió-No creí que hablaras en serio con lo de cuidarlo Mikasa, no es necesario te lo aseguro
-Eso es lo que tú crees Eren- la azabache pensó en lo ocurrido el otro día, claro que ese enano necesitaba vigilancia extrema
La chica tenia suerte de que el enano no recordara nada de lo ocurrido, o eso quería creer al menos.
-Y... ¿Se están llevando bien?-pregunto Eren con una pizca de esperanza en que no se vayan a matar mientras el no esté presente.
-¡Por supuesto! ¡¿Cómo no estarlo?!...¿No es así enano?- rodeo con su brazo el hombreo del azabache quien entendió que trataba de hacer la chica.
-Nos llevamos bien..."muy bien"- Levi tenía la suerte que a su novio le costara mucho entender el sarcasmo.
El mundo entero colapsaría en un sin fin de catástrofes por lo ocurría en ese instante; ambos esbozando una sonrisa forzosa con tal de que Eren se tragara el cuento de que ese par de llevaba de maravilla y no habría problema alguno con su ausencia.
-Estoy tan feliz que pueden convivir tranquilamente y sin ningún problema, pero bueno...yo ya debo ir al trabajo- a través de la pantalla se observo como cogía el mouse para cerrar la pestaña y terminar su muy agradable plática.
Eren finalizo la video llamada.
-¿Ya se fue?- Levi esperaba que si, los músculos de su cara ya dolían por la sonrisa forzada.
-Si
-En ese caso... ¡Aleja tus asquerosas manos de mi!- se separo de la asiática empujándola.
Debía resistir, debía resistir el impulso de asesinarlo en ese instante."¡Fuera, impulso de idiotez!" se repetía constantemente en su cabeza, solo debía vigilarlo unos días mas ¿Qué tan malo sería? Quizás con el tiempo logre llevarse bien con el ena-... ¡Nah! Eso no pasaría... ¡Jamás!
Pero no se podía quejar en mucho, desde la anterior conversación con su celosa novia quien cree que le es infiel con su "cuñado", si es que le podría decir así. Con eso menos tenía ganas de regresar a su casa y agradecida por más que le costara que Levi no la haya echado de ahí.
-Tierra llamando a mocosa ¿Estás ahí?- chasqueo los dedos frente a ella, sacándola de sus pensamientos.-Tienes que desayunar
-Me estas invitando algo de comer ¿Estás bien?- pregunto con evidente sarcasmo, Levi siendo educado con ella era algo que no se veía todos los días.
-Te aseguro que si fuera por mí, te mataría de hambre. Así que solo cállate y vamos- se giro y prosiguió a dirigirse al comedor
Mikasa se sentó y coloco sus codos sobre la mesa, reposando su cabeza en sus manos, esperando lo preparado por el azabache.
El solo pensar que es lo que saldría de ese horno u olla, le provocaba escalofríos. Aun recordaba a su pobre hermano en sus arduos días de trabajo en su compañía, comiendo a duras penas la comida que le enviaba Levi, si es que a eso se le podía llamar "comida".
Un delicioso olor invadió sus fosas nasales, abrió los ojos encontrándose con unos cuantos platillos. Unos huevos cocidos con tocino al lado, y varias tostadas con mantequilla y mermelada en otro plato.
-Come antes de que se enfrié- sirvió café en su taza y en de la chica.
Mikasa no contesto, solo miraba la comida muy bien preparada, olía delicioso y lo mas intrigante aun, lo había hecho Levi. La una repuesta lógica era...
-¡¿Quién eres tú y que le hiciste al enano?!
Silencio total.
-¡¿De qué carajos hablas?!
-Que yo sepa tú no cocinas bien y yo esperaba que tu comida estuviera...no sé, quemada.
-Cierra tu puta boca y come antes de que me arrepienta de darte algo de comer
-¿Cómo confiar en que no le pusiste algo? Veneno quizás.
-No tenia, por eso no le puse
-Tuche
La pesadez en el ambiente era común con ellos cerca, lo único que tenían en común y eso nadie lo podría cambiar era la relación cercana hacia ese chico castaño de ojos verdes.
Como era de suponerse de Levi, se ponía a limpiar siempre después de comer. Y ella al estar en su casa, por ende tenía que ayudar.
-No entiendo por qué debo seguir limpiando ¡Ya no queda nada más que limpiar maldición!- restregaba con furia un trapo contra la ventana.
-Calla mocosa, solo sigue limpiando
-Puto enano
-Mocosa de mierda
-Hijo de la gran...-
Antes de que prosiguieran los insultos el teléfono sonó, callando a ambos. El azabache, fulminándola con la mirada le indicaba que se largue. Lástima que ella era inmune a esa mirada, ya que ella también la poseía. Pero para no tener más problemas con el decidió irse a otra habitación.
Ya habían pasado unos cuantos minutos desde que se había ido, de pronto un sentimiento un tanto extraño la abrumó. La simple curiosidad o desconfianza misma la que le hacía preguntarse con quien conversaba en ese momento.
¿Y qué tal si era el pelucas de la noche anterior?, ¿y si era otro sujeto que se quería robar al novio de su hermano?, ¿estaría bien ir al psicólogo después de esto?
Su instinto protector no le permitiría quedarse con la duda.
Miro un teléfono inalámbrico en la esquina de la habitación. Lo acerco a su oído para escuchar la conversación. Y bueno...
Sus suposiciones estaban en lo correcto.
-Anda, tú lo habías prometido
-No tengo tiempo para esas tonterías- el tono de su voz sonaba amargo- Tengo invitada, así que será en otra oportunidad.
-¡Vamos Levi! Es para que no estés solo mientras tu querido Eren no está contigo- bromeó
-El volverá pasado mañana- su voz sonaba inmutable
-¿Cómo es capaz de dejarte aquí? Pudo haberte llevado con el- no se daba cuenta, pero poco a poco estaba logrando colmarle la paciencia al azabache
-Si sigues así, para lo único que iré hacia allá es para darte una buena golpiza
-Bueno, bueno...solo por esta vez. Hace tiempo que no nos reunimos
-Está bien, con tal de que sea rápido
-¿Está bien si paso por ti?
-Como sea, a mi me da igual.
-Espero que durante el paseo se te quite lo amargado Levi- una risilla resonó
-Adiós, Farlan- cortó la conversación. El no era de esos que se podía pasar horas conversando por teléfono, a menos que fuera con Eren.
Las ganas inaguantables que tenia de tirar el teléfono por la ventana y de paso a sí misma la molestaban. Muy bien, otro pretendiente que iba detrás del novio de su hermano, pero ¡Pero esto ya era pasarse de la raya!
Y lo peor de todo ¡¿Cómo el enano no se daba cuenta de ello?! Quizás con el tiempo se le contagio la ingenuidad de Eren. No podía negar que el azabache había cambiado un poquito desde su relación con el castaño.
Debía hacer algo, con solo escuchar esa simple conversación podía saber qué tipo de persona era el que trataba de conquistar a Levi. Pero no podía ser como la otra vez, escondida y vigilando bajo las sombras; en algún momento seria descubierta y no terminaría nada bonito la situación. Solo quedaba una alternativa...pedirle a Levi si podía seguirlo –no, acompañarlo-.
Mikasa regresó al comedor, cogió una escoba y se dispuso a continuar barriendo –por más que no estaba sucio el piso- solo para ver que hacia el más pequeño. Vio que fruncía el ceño y se iba a su habitación un tanto molesto.
La Ackerman solo se acercó a la puerta y tocó tres veces.
-¿Qué quieres mocosa?- no tenia necesitad de verlo para saber que estaba enojado.
-Simple, acompañarte- no escuchó respuesta, solo que la puerta se abrió dejando ver el rostro desconcertado del otro.
-¿De qué hablas?
-Oí tu conversación con ese tal Farlan y decidí que te acompañaré- no necesitaba mentir, no hay nada mejor que ser directa. A pesar de que terminaras peleándote con tu "cuñado".
-Tu...maldita entrometida- la mirada ensombrecida le transmitía todo su odio.- ¿Qué te hace creer que te dejare acompañarme?
-Nada importante, solo que no quiero encontrarme con mi pareja eso es todo- bueno, tampoco mentía con eso.
-No me queda de otra supongo, simplemente no seas una molestia durante el viaje.
Una sonrisa interna se formo dentro de ella, no creyó que sería tan fácil convencerlo. Suponía que su hermano había logrado ablandarlo un poco, ya que desde que lo conoció era un enano con cara de "te mataré y bailaré sobre tu tumba" y, con una loca obsesión por la limpieza.
Ella solo esperó a que Levi alistara algunas cosas, como su preciado cloro por ejemplo. No tenía nada que alistar para el viaje ya que ella estaba de improviso en su casa y no tenía ropa aparte de la que tenía puesta.
Solo pasaron unos treinta minutos hasta que ya estaban fuera de la casa esperando a que llegara en susodicho –la próxima víctima- a recogerlos.
-Mira mocosa, ya está aquí- señaló un auto color gris que se acercaba.
-Oh Levi, espero estés listo- dijo estacionando el auto frente a ambos-por cierto ¿Quién es ella?
-Mi nombre es Mikasa, hermana de Eren.
-Encantado de conocerte Mikasa- extendió su mano para saludarla.
No podía ser descortés, claro que no. Estrechó su mano con mucho gusto y le dedicó una sonrisa mientras le apretaba la mano con todas sus fuerzas pensando, "Tú amigo mío, toca a Levi y te juro que te mueres. Él es de Eren". Farlan le devolvió la sonrisa intentando no tirarse al suelo y retorcerse del dolor.
-Igualmente- dicho esto lo soltó bruscamente.
-Jejeje, eres una chica muy fuerte- rió mirando su mano totalmente enrojecida- ouch
-Por cierto ¿A dónde vamos?- preguntó de repente el azabache.
-A la playa, además de eso. Otra persona nos acompaña- sonrió golpeando la puerta del auto.
-¡HERMANOOOO!- una chica de cabellos rojizos abrió la puerta lanzándose directamente al azabache- tanto tiempo sin verte.
-Isabel, no sabía que venias.
-Yo tampoco, pero vi que Farlan alistaba unas maletas y lo seguí- volteó a ver a Farlan un poco molesta.-Entonces vámonos, no hay tiempo que perder.
Subieron todos al auto y se fueron rumbo a lo que sería la próxima "escena de asesinato" por parte de la azabache.
...
Durante todo el recorrido Mikasa pudo sentir la mismísima agonía. La habían mandado a los asientos de atrás junto a Isabel, muy mala idea. Ambas eran personalidades muy opuestas y ella no comprendía como ellos lograban soportar a la pelirroja. Si la soportaba era solo porque su apariencia facial tenía cierta similitud con la de su hermano.
A través de la ventana podía observar el mar, si es que no había problema con el tal Farlan, quizás pueda disfrutar del viaje. Pero uno siempre ignora que no todo puede ir como uno quiere.
El auto se estacionó y todos salieron.
-No está nada mal- comentó Levi mirando el cielo azul.
-No vienes aquí seguido ¿verdad?- preguntó Farlan sonriéndole.
-Normalmente venia aquí con Eren cada fin de mes, pero últimamente el trabajo le quita tiempo para que salgamos a algún lugar-dijo nostálgico sin apartar la mirada del cielo.
-Oh claro...Eren- el detestaba oír su nombre, él que lo conocía tanto tiempo para que un simple chiquillo apareciera y se ganara la atención de Levi.
-¡Vamos Mikasa, nademos!- la pelirroja jaloneaba a la azabache como una niña- ¡Y hagamos castillos de arena!
-Bien- dijo siguiéndola sin apartar la vista de los dos detrás de ellas. No perdería de vista ni un momento al enano y mucho menos a ese otro que no parecía tener las mejores intenciones.
Abrieron una sombrilla y tendieron varias toallas. A Levi siempre le incomodaban las toallas, cada vez que se echaba en una sentía los granos de arena en su espalda, siempre traía consigo unas sillas desplegables pero en esa ocasión se le olvidaron.
-Veo que la hermana de tu novio se está divirtiendo- dijo Farlan echándose al lado del azabache.
-No lo noto- se notaba a kilómetros lo molesta que estaba Mikasa de jugar a los castillos con Isabel.- No soporta a Isabel- de una pequeña maleta saco un protector solar. Así es, su piel tenía que estar bien cuidada para su Eren; justo cuando estaba a verter un poco en sus manos, su amigo le habló.
-¿Te ayudo con eso?
-No, gracias- respondió secamente, él podía hacerlo solo.
-Vamos Levi, después podríamos ir a nada un rato- tomo la botella de bloqueador le dio un golpecito en la espalda de su amigo.- ¿Sí?
-Me sorprende lo muy infantil que eres a veces- se dio la vuelta dejando al descubierto su blanca espalda que brillaba al contacto con la luz solar.- que sea rápido.
Echando un poco de ese líquido graso en sus manos se dispuso a tocar la espalda del contrario. Pasó sus manos por toda su espalda, deleitándose con su suavidad; pero ignoraba que a unos metros de su posición se encontraba una persona mirándola con una furia inigualable.
-Mikasa ¿Estás bien?- preguntó Isabel al verla destruir el castillo de arena que anteriormente había construido.
-Perfectamente- dijo sin apartar la mirada del par detrás de ellas.-esto es la guerra- susurró para sí misma.
Después de ver esa desagradable escena –para ella- empezó a planear miles de métodos para matar a ese tipo y enterrarlo muy profundo bajo tierra sin dejar evidencia. Una sonrisa sádica y psicópata se formó en su rostro. Oh, Farlan no sabía lo que le esperaba.
Pasaron unas horas y el sol estaba en su máximo esplendor. Momento perfecto para tomar un chapuzón en el mar. Momento perfecto para iniciar su plan.
-¡Vamos hermano! ¡No te hagas de rogar!- exclamó la pelirroja empujándolo hacia la orilla.
-¡Ya voy! ¡Solo deja de empujarme!
Todos se sumergieron a excepción de la azabache, quien solo se limitó a ir a una tienda.
-¿La ayudo en algo señorita?-dijo un hombre que se salió de entre unas cortinas.
-Necesito un traje de buzo, ahora.
-Por supuesto, aquí tengo uno se su talla- le mostró un traje color negro.
-Bien- sacó su billetera y le pagó.
Salió de la tienda con una bolsa en sus manos y se dirigió a los vestidores de la playa. Se lo puso rápidamente y al estar lista salió ocultándose de todos, e ingreso al mar.
El plan daba inicio.
(...)
-¿Alguien sabe dónde está Mikasa? Dijo que me enseñaría a nadar- dijo haciendo un puchero e intentando mantenerse equilibrada en el flotador.
-Quizás la mocosa se fue a pasear por ahí- el azabache miro a varios lados, tenía razón. No estaba.
Una ola los arrastró un poco más lejos de la orilla, en especial a Isabel, quien no se podía mantener a flote.
-Cre-creo que voy a... ¡AHHH!- su cuerpo giró dejando sus piernas en la superficie y su rostro sumergido en el agua.
La pelirroja no supo si estaba alucinando o era cierto, solo supo que veía algo aproximarse hacia ellos desde lo profundo del agua. Alarmada agitó sus brazos para quedar de nuevo su rostro fuera del agua.
-¿Te sientes bien Isabel? Te ves pálida- Farlan vio que su amiga no se movía, ni emitía palabra alguna.
En eso vio como ella hacia lo posible para salir de allí, llegando a la orilla completamente asustada.
-¿Y a esta que le pasa?- se pregunto Levi mirando con duda al castaño.
-No tengo idea, solo espero que se tranquili-...
De pronto fue jalado, sumergiéndolo en el agua.
Farlan abrió los ojos espantado, y aun más cuando vio un rostro cubierto de negro y unas gafas. Intento gritar, pero solo consiguió ingerir agua, se agitó de sobremanera intentando soltarse del agarre del otro.
"Muérete maldito" "Nadie toca al novio de mi hermano" pensó Mikasa mientas agarraba del cuello al otro y lo agitaba, intentando ahogarlo. No le importaría ir a prisión después, solo hacia lo que tenía que hacer.
Antes de que pudiera lograr su cometido otro cuerpo ingreso al agua, parecía ser Levi. "Mierda, será mejor irme" se dijo a sí misma la chica y dejó al de cabello claro inconsciente. No puedo ver bien que sucedió mientras se alejaba, pero si sabía que no llegó a ahogar al muy bastardo.
Se fue a las áreas menos transitadas de la playa y se decidió a salir. Quiso soltar una carcajada al ver como varias personas se aglomeraban en cierto punto del lugar, y ella sabia la causa de eso. Se vistió rápidamente y regresó donde estaban los demás.
-¡¿Qué paso aquí?!- puso una mano en su pecho e hizo una expresión de preocupación, quizás exageraba un poco pero era necesario.
-No lo sé, yo vi que algo se nos acercaba cuando estábamos nadando- dijo con voz temblorosa Isabel- ¡Quizás fue un monstruo!
Si claro, un monstruo.
-No respira- Levi colocó su oído en su pecho- necesita respiración boca a boca ¡Apártense!
El rostro de la azabache palideció ¿Respiración boca a boca? Oh no, eso no era bueno. Debía hacer algo, y pronto.
La escena pasaba en cámara lenta ante sus ojos, los labios de Levi acercándose lentamente a los del contrario y lo que acabó por cabrearla mas fue el ver una ligera sonrisa en el rostro de Farlan; el muy desgraciado estaba fingiendo. En un acto veloz apartó a Levi de él e hizo algo que dejó a todos sin palabras.
Jaló a un hombre alto, gordo y calvo; e hizo que le diera respiración boca a boca a la fuerza.
-¡¿Qué mierda crees que haces?!- dijo exasperado el azabache.
-Cállate- si creía que podía engañarla para obtener un "beso" de parte de Levi estaba muy equivocado.
Farlan abrió los ojos lentamente, como hubiera deseado no haberlo hecho cuando vio que un hombre de apariencia asquerosa tenía sus labios unidos a los suyos. Sus ojos se pusieron en blanco y dejó de respirar, pero esta vez era de verdad.
Al ver que no despertaba decidieron llamar una ambulancia, llevaron a Farlan hasta el camión y fue llevado acompañado solamente de Isabel –quien dijo que llamaría en caso de que Farlan recuperara la conciencia-. Dejando a Levi y Mikasa solos.
-Hice mal en traerte conmigo- dijo inexpresivo Levi con las maletas en manos- Debiste dejar que ayude a Farlan.
-Te lo aseguro, él estaba bien desde un principio.
-No entiendo de que me hablas.
-Perfecto.
Tomaron un bus y llegaron a casa en completo silencio. Mikasa se sentó en el sillón y suspiro cansada. En eso vio como Levi estaba culminando una conversación con alguien por celular.
-¿Quién era?- se atrevió a preguntar.
-Isabel, dice que Farlan ya despertó, solo que esta traumado. Y no lo culpo- le mando una mirada asesina.
Ignoró por completo lo dicho por su acompañante y se recostó por completo en el sillón, jamás pensó que sería tan difícil cuidar a Levi, menos sabiendo que habían personas tras él.
Solo quedaba un día más de la ausencia de Eren. El sonar del teléfono hizo que soltara una maldición, suponía que tenía que contestar...
-¿Hola?
-Llamo buscando a Levi.
-El está ocupado en estos momentos ¿Quién habla?- frunció el ceño, ya empezaba a enfadarle esa presuntuosa voz.
-Habla Kenny Ackerman
Ese nombre le cayó como balde de agua fría, solo pudieron salir unas palabras ante eso...
-... ¿Tío Kenny?
La verdad no sé cómo se escribe...Kaney, Kenny, Kenia (?) :'v
Pero meh! Después de ocho meses que me decido a continuar esto y...aquí esta
-le tiran tomates-
¿Reviews? xDD
Zeit.
