Nota: ¡¡Konichiwaa!! ¿Como están todos?
Bueno, muchísimas gracias a quién se tomo las molestias de leerlo y dejarme rewiew, la verdad les agradezco mucho. Y bueno, en este capítulo .. pobre Sasuke ¿Qué hizo él para merecer esto? Nadie lo sabe (shun: yo si, sasu: ¿tu que?¬¬, shun: q te mereces q te hagan sufrir y que yop se el porque P, sasu: jajaja (mirada maliciosa) ¡¡¡ven aquíi!!! Shun: ¡¡socorrooo!!).
A lo mejor "algunas" pocas personas que no sean taradas (shun: como Naru xD ,naru: ¡¡sasukee!!, shun: O.O oh, oh, sasu: ¿qué demonios le haces a mi koibito? ¡ahg! Òó, shun: nada nada nnU adiós) lo sabrán. Bueno, ya estuvo suficiente, otra vez les agradezco que hayan leído
Sayonara, ¡¡Aquí les dejo el capítulo 2!!
Disclamier: Todos los personajes aquí usados, son creación de Masai Shikimoto. Ninguno de sus personajes me pertenecen (ToT)
Resumen: Después de los cuidados del Uchiha, un bello kitsune abre sus hermosas orbes azules, un chico le mira curioso ... ¿qué sentimientos afloraran en él con una simple sonrisa sincera?
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Personalidad Desconocida
Capítulo 2: Cuidando a mi kitsune
-¡¡¡Naruttto!!! – gritó Sasuke al abrir la puerta y al notar que un pequeño cuerpo caía encima suyo, quedándose apoyado en las piernas y los pies del primero. Era un joven de cabellera rubia y ojos azules. Sus mejillas estaban teñidas de rojo y abría la boca en un intento desesperado por coger aire. Su pecho se movía rápidamente, subía y bajaba en cada expiración i inspiración que hacia el joven. Sasuke supuso que no estaría bien y, cogiéndolo en brazos, lo entró a su casa y lo acostó en el sofá.
-Tiene mucha fiebre ... – murmuró inconcientemente. Fue al baño y de allí saco el termómetro, con cierta dificultad le quitó la camiseta que este traía puesta y se lo colocó debajo del brazo. Pasados unos cincos minutos aproximadamente lo saca.
-¡¡40 grados y subiendo!! – chilló, seguramente si tuviera vecinos y no viviera solo creerían que se había vuelto completamente loco.
-Tengo que hacer algo ... no dejaré que muera ... – pero tenía un problema ... ¿qué se hacia cuando una persona tenía fiebre? Es decir, él nunca había cuidado de nadie, normalmente era al revés, normalmente le cuidaban a él.
Reaccionó, corrió a la cocina, cogio un cubo y un paño bañado en agua, y cuando llegó a la sala se lo puso sobre la frente. Repitió esto muchas veces, hasta que vio que su temperatura disminuía. Suspiró. Miró a su alrededor. Parecía que hubiera pasado por allí una manada de elefantes.
Las estanterías repletas de libros, estaban descolgadas o partidas en varios trozos, en cuanto a los libros, estaban esparcidos por aquí y por allá de la sala. La butaca conservaba varias quemaduras y los cuadros que había detrás de este estaban completamente negros, es decir, con solo un soplo se convertirían en ceniza. La mesa y las sillas estaban de cualquier forma, encima de las sillas unos cuantos cojines y, por debajo de estas, estaba toda la vajilla y la cubertería de la casa. Platos rotos, cubiertos esparcidos por el suelo, comida y toda resta orgánica también por el piso. Una de las puertas que daba a la cocina no estaba, en su ataque de rabia la había tirado contra el suelo y la había roto. Las lámparas que normalmente descansan encima de la mesa de la televisión, estaban hechas añicos a un lado de la ventana que daba a la calle. Y la televisión estaba estropeada en la parte inferior de las escaleras que conducían al piso superior.
Sasuke suspiró, realmente tendría mucha faena. Miró hacia las escaleras.
El piso de arriba no debía estar en muy buen estado. Su habitación estaría echa un desastre, ya que no había dormido en los últimos tres días. La cama, por tanto, estría toda alborotada y la almohada por el suelo. El escritorio y las hojas que había encima habían ido al piso o, en su mejor caso, habían salido volando por la ventana que daba al balcón.
El aseo no lo había limpiado desde ... desde hace mucho, y si no recordaba mal, hacía ya tres días que tampoco se duchaba.
Decididamente algo estaba realmente mal.
Se fue a la cocina para preparar algo para cuando Naruto despertara, pero una vez en el marco de la puerta, se lo pensó. Comparado con el estado del resto de la casa, la cocina se llevaba la peor parte. La comida por el suelo, la nevera fuera de sus sitio y todos los armarios y cajones abiertos de par en par.
Suspiró, ya pediría una pizza por teléfono.
Llevaba horas y horas limpiando la casa para que cuando su amado rubio se despertará, pudieran tener una larga charla. El Uchiha curvó la comisura de los labios. Gaara. Recordó el besó que el pelirrojo le había dado a su kitsune, a su rubito, a su ... definitivamente a Sasuke le gustaba TODO de Naruto.
El timbre de la puerta sonó, Sasuke tenía casi toda la casa limpia, solo faltaba por alistar su habitación, pero eso no era de vital importancia.
Este se dirigió a zancadas a abrir la puerta y se quedó en shock al ver quién se encontraba detrás de esta. Reaccionó y empezó algo parecido a una conversación.
-Oye, ¿no habrás visto a Naruto? – preguntaba un preocupado Gaara desde el otro lado. Sus manos se enredaban entre ellas, nerviosas. Su respiración se estaba volviendo xada vez más rápida y más costosa.
-No, no lo he visto. ¿Por qué lo tendría que haber visto? – pregunto de mala gana.
-Por nada. Veo que él no te importa nada, en cambio a mi si. Por que yo lo amo - una sonrisa iluminó su rostro. Se estaba divirtiendo de lo lindo - y no dejaré que nadie me lo quite, aunque ese alguien fueras tú, Sasuke Uchiha.
-MM... eso no es tu incumbencia, y ahora largo - dijo el moreno lo más relajado posible. La verdad era que ya estaba harto de ese estúpido pelirrojo, no solo había besado a Naruto, sino que también lo amaba. Sasuke puso los ojos en blanco al ver que su "enemigo" no abandonaba su lugar de estacionamiento. - si no te quieres mover no lo hagas, pero deja de joderme - y le cerró la puerta, apoyándose en esta y respirado muy rápido, demasiado rápido.
-Tranquilo Sasuke, el invencible jajaja ... He encontrado tu perdición –dicho esto se giró y se fue de nuevo a casa de Naruto. Sabia que este volvería. O al menos eso creía.
Sasuke se agarró fuertemente el pecho, el dolía el corazón. Las palabras del pelirrojo le habían caído como un balde de agua fría. Empezó a sudar frío, todo su cuerpo temblaba y lágrimas de rabia y impotencia surcaban sus delicadas mejillas. Estuvo así hasta que se relajo. Él amaba a Naruto, y tampoco dejaría que ningún estúpido se lo quitara.
Se levantó, era ya de noche.
Se aseguró que Naruto no tenía más fiebre y se acostó junto a él, a su lado. No sabia que excusa le diría al rubio la mañana siguiente, pero no le importaba, ahora estaba durmiendo junto a su amado, algo con lo que el moreno había soñado infinidad de veces.
&&& Al día siguiente &&&
Naruto abrió los ojos pesadamente. Le dolía todo el cuerpo, como si la noche anterior hubiese estado bebiendo y ahora no recordase nada. Un peso encima del suyo le llamo la atención. ¿Dónde estaba? Y, ¿quién estaba encima suyo? Lo último que recordaba es que había ido a ... ¡¡¡La casa de Sasuke!!!
Parpadeo varias veces, ese delicado cuerpo que tenía encima suyo ... ¿era de Sasuke?¿el mismo Sasuke que él conocía?
UN movimiento por parte de este hizo que Naruto se pusiera nervioso y aparentase dormir.
Sasuke abrió los ojos y miró al indefenso cuerpo debajo del suyo. Un momento ... ¿debajo del suyo?¿que hacía Naruto debajo suyo? El moreno se puso pálido, hasta que lo recordó todo, entonces soltó, todo el aire que había mantenido desde sus supuesta deducciones.
Se levantó y se aseó.
Al salir del baño, le dio la espalda al cuerpo de Naruto.
-Deja de hacerte el dormido dobe, eso no te va – dijo, fríamente, provocando estragos en el pequeño corazón del rubio.
-Esta bien ¿desde cuando lo sabes?
-Desde ...
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&& Fin del Capítulo 2 &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
