Capitulo 2 Esposito y Beckett entraron en el despacho y tomaron asiento enfrente de Gates, que se puso las gafas, cogió el periódico y empezó a leerlo en voz alta. "El Zorro ha vuelto a atacar. Esta mañana dos detectives de la policía de Nueva York han encontrado a otra víctima, aun sin identificar, pero con la marca de una Z detrás de la oreja. Ya son un total de diez víctimas en tres meses. Según nuestras fuentes, aun no tienen pistas solidas que apunten a un sospechoso viable. Ante la "incompetencia" de las autoridades el FBI ha decidido hacerse cargo de la investigación ¿Serán capazes de dar caza al Zorro?" Gates se quitó las gafas y dejó caer el periódico sobre la mesa. Beckett y Esposito no dijeron nada. Se creo un incomodo silencio que abarcó toda la sala durante unos segundos. -¿I bien?- Dijo Gates rompiendo el incomodo silencio-¿Que les parece? -Que alguien ha pasado información a la prensa- Contestó Beckett. Gates apoyó ambas manos sobre la mesa. Ambos detectives podían notar el enfado de su capitán. -Señor... -Quiero que encuentren al que esta pasando información a la prensa- Gates interrumpió a Esposito.- El equipo del FBI ha montado su centro de operaciones en la sala de al lado, lleven les los informes del caso y pongan los al día con la investigación. Los dos detectives se levantaron y salieron del despacho. Beckett fue a su mesa y cogió todos los informes que tenia en la mesa, los puso en un montón y los llevó a la sala del café, donde el FBI se habia instalado, y Espo bajó al archivo para pedir que subieran el resto de los casos. En un quarto de hora habían subido todas las cajas. Beckett y Espo entraron en la sala del café, quedaron perplejos ante todo lo que había ahí dentro, no parecía la misma sala de siempre. Estaba llena de ordenadores de última generacion y al fondo había una gran pantalla de cristal. Al lado de esta sala la comisaria parecía de otra época. -Disculpad chicos- Un hombre con traje negro y chaleco a juego paso por en medio de los dos detectives dándoles un pequeño empujón- Estáis en medio- Espo frunció el ceño y se quedó mirando a aquel agente de piel blanca. -Sera gilipo.. -¿Detectives Katherine Beckett y Javier Esposito?- Una mujer de pelo negro y ondulado les llamó. Llevaba unos pantalones rectos de color negro, una blusa blanca y sujetaba un informe entre sus manos.- El agente Castle les esta esperando, por aquí.- Ambos la siguieron hasta el fondo de la sala. Un hombre alto, de pelo marrón cobrizo y con un traje de color azul oscuro estaba delante de la pizarra con los brazos cruzados. -Castle- La mujer lo llamó- Los detectives Bec... -Beckett y Esposito- Se adelantó Castle girándose y extendiendo la mano para estrechar la de Esposito y luego la de Beckett , que no pudo evitar fijarse en los ojos de color azul oscuro que se habian posado sobre ella. Castle, por su parte, tampoco pudo pasar por alto los ojos avellana de la joven detective. Ambos se quedron mirando unos segundos antes de soltarse las manos. -Soy el agente Richard Castle y estoy al cargo de esta investigación- Castle los miró a ambos-Según los informes no hay perfil del asesino ¿Es verdad? -Nadie nos ha proporcionado una descripccion, ni han visto a nadie sospechoso por los alrededores de donde aparecieron los cadáveres. Nada. Castle frunció el ceño -¿Ha matado a diez personas en tres meses y nadie ha visto nada?- Castle volvió a cruzarse de brazos. -Los cadáveres aparecieron en callejones sucios y poco transitados y las víctimas eran de familias bajas. Donde vivian abundan los camellos y mafias barriobajeras, nadie quiere hablar. -Mi equipo cogerá todos los informes de casos anteriores y yo me encargaré del de esta mañana- Castle hizo intención de irse pero Beckett lo detuvo. -¿I nosotros? -¿Vosotros?- Castle les miró algo confuso, luego movió la cabeza hacia un lado y hacia el otro -El caso es nuestro- Beckett le lanzó una mirada de las suyas y frunció el ceño A Castle se le escapó una risa que a la joven detective no pareció gustarle nada. -Vosotros no habéis hecho casi avances, se puede decir que ninguno- Resaltó la palabra ninguno- Ahora el caso es mio, yo estoy al mando. Yo decido quien esta y no en el caso- Castle estaba sorprendido por la tenacidad de la detective. No habia visto a nadie igual en todos sus años de carrera. -Entonces queremos estar dentro- Beckett no iba a rendirse. Era su caso y pensaba seguir con él. -Esta bien- Castle cedió, sentía curiosidad por saber como se las apañaba la detective, y seria divertido. Beckett se sorprendió, no esperaba que cediera, y menos tan pronto. Castle miró su reloj. -Tenéis diez minutos para instalarlos en una de esas mesas- Señaló un par de mesas vacias que estaban en el fondo. Beckett y Esposito salieron de la sala. Mientras recogian sus cosas Espo no pudo resistirse más y empezó a reirse. -¿Que? -Parece que os llevaréis bien- Bomeó- Creo que le gustas- Dijo arqueando ambas cejas y sonriendo. -Cállate.
