Los personajes no me pertenecen a mí por desgracia, sino a la gran Stephenie Meyer.
La historia salió de mi cabecita pensante. Es la primera vez que escribo un fic, así que espero que os guste. Tiene Calificación M por su contenido sexual. Así que si eres menor, lo lees bajo tu responsabilidad.
Os dejo ya el primer Capitulo a ver si os engancháis.
CAPITULO UNO "UNA LARGA NOCHE I"
Bajé en silencio a la cocina, necesitaba tomar algo para dormir, sino mañana parecería un muerto viviente, intenté no hacer ruido para no despertar a Charlie pero con mis habilidades de equilibrio me tropecé en el último escalón de la escalera.
-¡Mierda!
-¿Bella? - dijo mi padre a los pocos segundos
-Si Ch... papá soy yo- ¿quién si no iba a ser?
-¿Estas bien pequeña? - me dijo mientras bajaba por las escaleras con los ojos medio cerrados.
-Si, solo bajé para tomar algo que me ayudara a dormir.
-Ah…¿ te encuentras bien?- me dijo algo preocupado.
-Solo estoy algo nerviosa, ya sabes mañana…
-Si si… no me lo recuerdes. - Me dijo suspirando y mirando al suelo.
-Papá pensaba que ya habías superado la etapa de negación por la boda.
-Bella sabes que Jacob es como un hijo para mi, me alegro que sea con él con quién te cases pero…
-¿Pero qué? - dije preocupada, mi padre y yo no teníamos esta clase de conversaciones y nos costaba mucho hablar sobre ello.
-No sé Bells… no te molestes conmigo pero… no veo que estés muy segura del paso que vas a dar… - me dijo mientras se tocaba la nuca, claramente incómodo por hablar temas personales conmigo.
-Bueno papá es normal estar nerviosa la noche antes de casarse, no es para tanto, no te preocupes. - intenté tranquilizarlo.
-No me refería a esta noche Bells. Quería decir desde que me dijiste que te ibas a casar… - Mi padre se veía muy nervioso. Esta noche iba a ser muy larga.
-Papá estoy bien… - intentaba que mi voz sonara decidida pero no lo conseguí.
-Bueno pequeña, ya eres mayorcita para saber lo que haces y donde te metes, me voy a la cama, espero que puedas descansar. -Me dijo dando por terminada la conversación.
-Si papá, gracias, espero que tu también puedas descansar. -le dije algo molesta.
Lo vi alejarse y subir las escaleras mientras murmuraba algo que no pude entender.
Decidí hacerme una simple infusión de tila aunque no creo que hubiera nada que pudiese ayudarme a dormir. Después volví a mi cuarto, pensativa con todo lo que Charlie me había dicho, ¿a que se refería? Estoy feliz por poder compartir mi vida con Jacob… yo le quiero mucho… ¿pero estaba enamorada?
Mi cabeza traicionaba mis deseos. Claro que estoy enamorada… o eso creo…
Nunca he salido con mas chicos, aunque se han presentado ocasiones como con Mike Newton y Eric Yorkie, mis compañeros de instituto. Pero pienso que ellos solo querían llevarme a la cama, y no para dormir precisamente.
Me acosté en la cama mirando al techo y me tapé con las mantas.
Empecé a recordar todo el tiempo que viví con mi amor hasta hoy.
Jacob lo es todo para mí. En cuanto me mudé con Charlie, él estuvo a mi lado, así que no me sentí tan sola.
Estar con él siempre ha sido fácil y cómodo, me sentía yo misma.
Recuerdo el día que Jacob empezó a mostrarse más… "cariñoso" conmigo, aunque siempre nos sentimos atraídos, de una forma amistosa y física.
Con él nunca me aburría, siempre estaba dispuesto a hacer cualquier cosa conmigo, ya fuera algo peligroso, absurdo, aburrido o temerario.
Recuerdo el día del acantilado…
-Estas loca Bells, ¿te lo he dicho alguna vez? - me decía Jacob con los brazos cruzados en su fornido pecho.
-Si listillo, me lo dices cada vez que se te olvida tomarte tus anabolizantes- le dije sacándole la lengua- además no estoy loca, sólo quiero probar cosas nuevas.
-Bueno, eso no es problema, podemos hacer muchas cosas nuevas… - me dijo con tono suave y socarrón. Yo le miré alzando una ceja y el me sonrió de forma burlonamente sexy.
-Ya ya -le dije - bueno, ¿qué tengo que hacer para no romperme nada? - dije con tono indiferente ocultando mi nerviosismo.
No sé si estaba nerviosa por lanzarme desde el acantilado o era por Jacob.
-Vale - su cara se tornó a una expresión seria y profesional - Para que no te hagas daño, lo mejor es no saltar.
-Muy gracioso - dije rodando los ojos.
-Si, lo soy, así como tu eres un imán para los accidentes... ¡Auch! -le di un manotazo en el brazo, aunque creo que me hice mas daño yo que a él, ya que tenía unos brazos fuertes, bronceados y definidos… por Dios, ¿no podía mirarle de manera inocente?.
-¡Bueno vale! ¡caray con la pupas! Primero de todo, no pensarás meterte al agua con toda esa ropa ¿no? - dijo mientras se quitaba su camiseta. Me quede petrificada, con los ojos como platos, ¿desde cuando mi mejor amigo parecía un modelo de ropa interior?
Sin querer me ruboricé y tuve que mirar para otro lado, aunque me costó.
Noté que él se acerco a mi y tomó mi brazo para encararme a él.
-¿Qué pasa Bella? - me dijo con brillo en los ojos - ¿Ves algo interesante?
-Nada Jake, ¿Qué me va a pasar? - cada vez me estaba poniendo mas nerviosa y notaba como mi cuerpo iba subiendo de temperatura, suponía que por la vergüenza. Solo podía mirar al suelo.
-Bells, puedes mirarme, no muerdo… a no ser que me lo pidas… si te gusta lo que ves, adelante.
Entonces alcé la mirada, y lo que fui mirando lentamente me dejó sin habla. Una cosa era ver fotos de chicos esculturales semi desnudos y otra muy distinta era ver a tu mejor amigo como una visión celestial e imposiblemente sexy.
Ante mí tenia a un chico alto, de tez morena, pelo largo negro azabache, de cara amable pero dura, brazos fuertes y torneados, torso definido, un paquete que… ¡¡¡espera!!! ¿¿en qué estaba pensando??
Me obligué a mirarlo a los ojos y un calor dentro de mí creció, él me miraba con deseo pero… ¿Cómo era posible? yo era su mejor amiga, casi como su hermana… ¿no?
El debió notar mi estado y poco a poco fue acercándose a mi, acarició muy suavemente mi cara, pasando sus rudos dedos por mi mandíbula, hasta que me levantó el mentón y yo me quedé sin respiración.
¿Pero que pretendía hacer? ¡Nunca antes me había besado nadie!
No me dió tiempo a reaccionar, sentí sus labios húmedos y calientes sobre los míos, era un beso casto e inocente, se sentía tan bien… hasta que empecé a marearme.
Se alejó de mis labios con suavidad.
-Bella respira- me dijo jodidamente calmado.
-Jacob… - solo pude decir eso hasta que pudiera recuperarme.
-¿Si? -dijo despacio con un tono inocente.
-¿Qué haces? - casi no me salían las palabras. Aún notaba el calor de su aliento en mi garganta.
-Si no te ha quedado claro lo que he hecho puedo volver a hacerlo. -Su sonrisa picarona me estaba pasando factura.
-Jake - empezaba a recobrarme - quiero decir que porqué lo has hecho -me sonrojé y volví a mirar al suelo creando un muro con mi pelo.
-¿Acaso no está claro? - sentía su mirada atravesándome. -Bella, te he besado porque me gustas… pensaba que yo también te gustaba…
Sólo pude tragar fuerte, notaba como mi cuerpo seguía subiendo de temperatura. ¿Qué me estaba pasando? ¿Por qué me sentía así? Jacob era mi amigo y tenia mucha confianza con él pero…
El acarició de nuevo mis mejillas ruborizadas y no supe qué decir. Pasó su mano por mi barbilla y volvió a besarme, pero ahora con adoración y deseo. Esta vez no pude contenerme y correspondí a sus suaves y carnosos labios… dios que bien se sentían.
Se apretó más a mí y pude notar cuan excitado estaba, me sobresalté por sentirlo, no estaba acostumbrada a estas cosas.
Le miré a los ojos vidriosos y oscuros, creo que estaba demasiado excitado y yo no estaba preparada.
-Jake… yo… -empecé a decirle.
-Shhh - me dijo mientras ponía un dedo en mis labios para que me callara - ¿No puedes dejar de pensar y disfrutar del momento nena?
Levanté una ceja y le empujé separándolo de mí.
-¡Jacob Black! ¡me estas presionando demasiado!
-Eso es lo que me gustaría - me dijo mientras movía sus cejas provocándome y enseñándome su sonrisa más sexy.
-Mira, si estas en la edad del pavo y sólo buscas la manera de consolarte, te buscas a otra o te ayudas tu mismo - Me estaba empezando a enfadar de verdad, pero también me estaba excitando mucho la situación, y ver a Jacob sin camiseta no ayudaba nada.
Jacob me miró con una gran sonrisa en su rostro mientras decía -Bells no te pongas nerviosa, yo tampoco he tenido sexo antes, así que ¿Por qué no practicar juntos? Somos amigos y te gusto, ¿no deberíamos aprovechar eso?
Yo no podía creer lo que estaba escuchando, ¿desde cuando mi mejor amigo estaba mas salido que el pico de una plancha?
-Jake, no me toques las narices ni juegues conmigo, ¿esta claro? - ya estaba perdiendo el control.
-Tranquila Bells, no quería ofenderte. - su cara se volvió triste - es que no se como hay que hacer las cosas, sabes que nunca he estado con una chica que no fueras tu, perdóname por favor.
Vaya, dio en la fibra sensible… muy listo Jake.
Parece que vio mi cara de pocos amigos, y notó que no me creí su pronto "bajón".
-Isabella, te lo he dicho muy en serio, ya sabes que soy un bruto y que a veces se me descontrolan las cosas, olvidémoslo, ¿vale? - ahora sí hablaba con honestidad.
-¿Olvidarlo? - le dije algo molesta aún - No creo que haya que olvidarlo…
La cara de Jake no tenia precio, no sabia si reírse o quedarse descompuesto como estaba.
-Jake quiero decir que puedes intentar hacer las cosas mejor. Tu… tu me gustas Jake. -Ahora no me conocía yo.
Su sonrisa mientras le hablaba era cada vez más extensa. Era algo que no podía evitar, necesitaba verle feliz, aunque tuviera que hablar de mis sentimientos un poco forzadamente.
-Bells… - Dijo mi nombre con adoración.
Se acercó a mi y volvió a besarme por tercera vez, ésta vez sus manos fueron a mis caderas, y las mías a su cuello, halándolo a mí con fuerza.
De repente escuchamos a alguien toser y tuvimos que bajar de la nube.
Jake y yo nos giramos a ver quién era pero no despegamos nuestros cuerpos.
Sólo vi a un chico de tez pálida y hermosos ojos verdes sin camiseta. ¿Que pasaba hoy? ¿era el día internacional del maromo sin camiseta y yo no lo sabia?
-Siento interrumpir Jake pero quería darme un chapuzón.
-Ed! nos pillaste!
Miré a Jake sorprendida, no sabia que conocía a Edward Cullen.
Bueno aquí está el primer capitulo, ¿Qué os a parecido?
Dudas, criticas, sugerencias o tirones de orejas :
hacédmelo saber dándole al botoncito verde plis
