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DISCLAIMER APPLIED.
Este fic no me pertenece, la autora es BlowingWind.
.:BEYOND TEMPTATION:.
Capítulo II: El trato con el diablo
Sakura dejó caer su débil cuerpo en su cómodo colchón y suspiró con tranquilidad. Por fin la noche había terminado. Después del pequeño show en el baile benéfico, se mezcló con la multitud, ya había tenido suficiente con el deslumbrante Uchiha y los cuchicheos de la gente que había presenciado la escena. Salir de ese lugar era su principal prioridad en esos momentos. Antes de marcharse, una pareja de mujeres de avanzada edad la felicitaron por ser una fierecilla. No puedo evitar reírse ante el título tan excesivo que le atribuían y desearles las buenas noches.
No le pasaron desapercibidos el par de ojos negros que la siguieron hasta que alcanzó la limusina que había reservado para esa tarde. Estaba completamente segura de que iría a por ella después de lo que le hizo a su entrepierna, y a su exagerado ego por su puesto. Que se atreva a intentarlo, estaba más que preparada para tratar con cabronazos como él.
Había pensado en la forma en la que podría intentar vengarse. Seguramente primero lo intentaría a través de la compañía de su padre. Un chico como él no admitiría su derrota tan fácilmente, especialmente cuando la causante era una chica. Tenía que asegurarse de que su plan no la tomara por sorpresa. Quizás sería el momento de negociar con una empresa extranjera que la ayudara con la financiación. Se apuntó mentalmente que eso sería lo primero que haría al día siguiente.
Lo segundo, volvería en su contra a los miembros del Consejo. No es que fuera difícil ni nada parecido. Esos imbéciles ya habían admitido la derrota incluso antes de encontrarse con Sasuke en persona.
En tercer lugar, él mismo vendría a por ella.
"Esto es ridículo. No tengo nada que le pueda interesar." Bufó mentalmente. Descartó esa idea de su cabeza. Necesitaba centrarse únicamente en la compañía. "Porque es detrás de lo que anda."
Poniéndose de pie, Sakura se situó en frente del espejo del tocador y con una mano se quitó la peluca rubio platino liberando su abundante cabello rosa claro. Agitando su cabeza, suspiró alegremente con la sensación de sus suaves y sedosos mechones deslizándose sobre su espalda. Había empezado a usar peluca hacía tres años. Tenía el pelo rosa, este color tan inusual hacía que los empleados de su padre no la tomaran en serio. No les culpaba para nada puesto que se veía demasiado joven como para aparentar sus veintitrés años. Ese pálido color rosa le daba además un cierto aire de inocencia, así que optó por la peluca rubia, tenía que reconocer que el color le quedaba muy natural.
Lo siguiente por hacer fue sacarse su delicado vestido. Se puso una bata y se fue directa al cuarto de baño. Abrió el grifo para saliera el agua caliente, miró al reloj de la mesilla de noche. Ya eran las doce de la noche. Mañana sería otro día agotador. Necesitaría toda su fuerza para luchar contra esos estúpidos. No importa lo que costase, no se rendiría sin al menos luchar.
"¿Sabes?, Sasuke nos ofreció un trato." La voz de su inner apareció.
"¿Aún no estás muerta? Sakura reflexionó mientras sumergía sus dedos en el agua para comprobar la temperatura.
"Para nada. Soy parte de ti. Si tu estás viva, yo también."
"Es una lástima, ¿no?" Resopló Sakura sin ningún tipo de tacto. Deslizó la bata que llevaba revelando unos suaves y delicados hombros.
"Lo que tu digas. Pero recuerda que Sasuke tratará de planear algo. Ese tipo tiene un ego tan grande como un país. No se va a olvidar de algo como esto."
"Eso ya lo sé. Se cree que puede burlarse de mí utilizando la compañía." Vertió su gel con olor a flor de cerezo en una suave esponja y empezó a frotarla contra su piel.
"Sea lo que sea que estés planeando, piénsalo muy bien antes."
"No hace falta ni que me lo recuerdes."
"Sí, bueno, no dejes que acabe con nosotras."
Sakura abrió el grifo de la ducha y empezó a aclarar su cuerpo. El agua caliente caía por su espalda en un relajante movimiento. El tranquilo goteo le hacía recordar al rocío de la lluvia en una calmada noche oscura pero tranquila. Salió del plato de la ducha y cogió una amplia toalla rosa de una balda para después ponérsela alrededor de su cuerpo. Mientras andaba a través de la espaciosa habitación se terminó de secar para ponerse su cómodo camisón. Secando su pelo con la toalla, esperó hasta que ya no estaba demasiado húmedo para después peinarlo y hacer una trenza con su pelo.
Mañana sería un día muy largo. Necesitaría todas sus fuerzas para verse igual que otros días. Deslizándose debajo de su edredón, bostezó bastante adormilada y apagó la lamparita que estaba en su mesita de noche.
Las cosas se verían mejor con la luz del día. Después de todo, mañana sería un nuevo día.
Sasuke se bajó de la enorme y desordenada cama con un claro destino en su cabeza: el cuarto de baño. Había dejado el salón de baile alrededor de la media noche junto con una despampanante rubia que le había ofrecido su consuelo después de ver aquella exhibición. Estaba muy cabreado, no había ninguna duda al respecto. Pero también estaba intrigado. La chica Haruno o era muy valiente o muy estúpida.
Dirigió su vista a la joven que se veía exhausta después de toda una noche de actividades carnales. Su maquillaje estaba arruinado e irreconocible y su pelo desordenado y enredado. Sería mejor que abandonara el hotel que había reservado para esa noche antes de que se despertara. Si esperaba a que se despertara empezaría a sollozar y a amenazar. Lo mejor sería irse sin que se diera cuenta para no tener que estar enfrentándose a otra irritante mujer que seguramente cree que pasar una noche juntos podría significar algo más.
Su teléfono sonó interrumpiendo sus pensamientos. Con una pequeña maldición, lanzó unas cuantas prendas a un lado para localizar el aparato. Frunció el ceño cuando vio parpadear en la pantalla el número del que desde ya hace mucho tiempo era su asistente.
"¿Qué?" Gruñó al auricular.
"Siento tener que despertarte. Me preguntaba si te gustaría que la limusina te recogiese en el hotel y te llevara directamente a la pista donde te esperará tu avión. Tu viaje a Nueva York es en tres horas."
"Eso lo sé. ¿Vas a venir conmigo?" Preguntaba Sasuke mientras se ponía sus pantalones. La ducha tendría que esperara hasta que estuviera en su avión privado.
"Iré la semana que viene. Hoy es el último día para el tema de Industrias de Cine Haruno. Uno de nosotros tiene que estar allí para la decisión final."
Sasuke paró dejando a medias lo que estaba haciendo. "¿Hoy? ¿Hasta el momento cómo va el veredicto?
"No demasiado bien. De hecho, esta mañana ha llegado una propuesta de una importante empresa extranjera. Ofrecieron un préstamo financiero a los Haruno y creo que los miembros del Consejo están considerando su decisión."
"¿Extranjera? ¿De dónde exactamente?"
"De Hong Kong. El Sub-Director General es un amigo personal de la Sta. Haruno."
Sasuke frunció el ceño. Si este nuevo participante es el Sub-Director General, con seguridad no dudará en ayudar a Sakura. No, eso es inadmisible. Arruinaría su plan perfecto contra esa zorra. Lo arruinaría todo.
"Cambia el horario del vuelo. Estaré en Industrias Haruno en media hora." Dijo Sasuke.
"Pero...No he dicho nada a los miembros del Consejo de que fueras a estar allí."
"Bien. Entonces será una sorpresa."
"No tienes ninguna razón para cancelar tu vuelo. Puedo manejar todo perfectamente." Insistía su asistente. "¿Tiene esto algo que ver con lo que paso anoche?"
"Créeme. No soy tan ignorante como para permitir que algo tan insignificante arruine mi acuerdo de billones de dólares." Replicó Sasuke mientras colgaba el teléfono. Buscó la camisa que llevaba la noche anterior, se la puso y agarró la llave de su coche para enseguida salir por la puerta en dirección al aparcamiento.
Se subió en su convertible Bentley Azure negro y arrancó el motor. Primero tenía que ir a casa a cambiarse y darse una ducha.
¿Quién propondría un préstamo de varios billones de dólares a una compañía que está al borde de la bancarrota? Porque a eso es a lo que se dirigía las Industrias de Cine Haruno. Quienquiera que fuera ese Sub-Director General, o era un muy buen amigo de la Haruno o bien estaba enamorado de ella. Tampoco es que fuera muy difícil imaginarse la respuesta. Cuando se enfadaba esa mujer era tan completamente frustrante como irresistible. Aquel adictivo aroma de anoche todavía se aferraba a él como el más dulce de los perfumes. Su pelo rubio platino hacía resaltar su mirada tan seductora. Esos carnosos y exquisitos labios así como sus rosadas mejillas parecían estar hechos para que cualquier hombre suplicara por probarlos.
"¿Que demonios me pasa? Estoy fantaseando como un estúpido adolescente." Refunfuñó Sasuke. Todo lo que le ha hecho esta mujer es enfadarlo, aunque también calentarlo.
"Nos está afectando demasiado, idiota. No es que me importe porque está buenísima."
"No se trata de eso. He estado con miles de mujeres mucho más hermosas."
"Cierto, pero no todas esas mujeres tuvieron las pelotas suficientes para enfrentarte como ella lo hizo. No le importó en absoluto tu encanto o dinero. Lo que me recuerda que necesitamos hacernos una revisión. Acostarse con todas esas mujeres no puede ser nada sano."
Frustrado con la lentitud del tráfico, Sasuke le enseñó un dedo a un conductor que no paraba de pitar con su claxon. Luego de eso le siguió toda una serie de insultos y de gestos con los dedos que terminaron cuando comenzó a sonar su móvil.
Volteó la tapa del aparato y le gruñó, "¿Qué?"
"Caray, ¿Qué bicho te ha picado?" Decía una alegre voz.
"No es asunto tuyo."
"Que susceptible. Parece que alguien necesita tener algo de sexo."
"Naruto, si me estás llamando sólo para tener una discusión conmigo, te juro qu--"
"No te quites las bragas." Dijo Naruto antes de estallar en una gran carcajada. (Nota: esta expresión en inglés significa algo parecido a "no te enfades" o "no te lo tomes tan a pecho", pero aquí tiene un doble sentido, su significado y el que a continuación explica Sasuke).
Sasuke entrecerró los ojos. Ya hacía mucho tiempo de eso. Cuando estaba en el instituto, el equipo de baloncesto les retó a cada uno a probar quien era "el mejor". Terminaron en una disputa de lo que podía hacer cada uno. Naruto, siendo tan temerario se atrevió a colarse en los vestuarios de las chicas y robarles las bragas. Al final lo único que consiguió fue una guerra entre la población femenina y el equipo de baloncesto. Aunque no pareció importarle demasiado. Lo curioso fue que de alguna forma, Sasuke acabó teniendo que ponerse las bragas para que no le pillara el director. Si que es cierto que se libró, pero los chicos quisieron pruebas y no tuvo otra opción que enseñárselas. Esto debería haberle echo avergonzarse, pero con todo lo que sucedió al final terminaron aclamándole.
"¿De todas formas para qué demonios me estas llamando?
"Sólo quería ver como estaba llevando la situación mi mejor amigo." Replicó Naruto con diversión.
Sasuke hizo una mueca. "Supongo que ya te enteraste de lo de esta noche."
"Exacto. Al fin una mujer que tiene las agallas de hacerte frente."
"No te sientas tan orgulloso." Murmuró Sasuke mientras entraba en el aparcamiento de Industrias Haruno. El grandioso edificio se encontraba en medio de una concurrida ciudad. Era la ubicación perfecta.
"Estoy empezando a pensar que estás perdiendo facultades." Replicó Naruto al otro lado del teléfono.
"Cierra la boca, capullo." Replicó Sasuke suavemente. Se abrió paso hacia el edificio acristalado y saludó con un ligero movimiento de la cabeza hacia el mostrador de enfrente de recepción. Se metió en el ascensor y presionó el botón que le llevaría al decimoquinto piso.
"Entonces, ¿qué estas planeando? ¿Vas a hacer que se arrepienta o qué?
Sasuke sonrió ampliamente. "Ella es...fascinante." Contestó antes de cortar la comunicación mientras la voz de Naruto gritaba, exigiendo una explicación mejor.
"Sin duda, fascinante."
Sakura esperaba pacientemente a que llegaran el resto de los miembros del Consejo. Todavía no se había tomado la decisión final y esos gilipollas ya actuaban como si fuera el final de la empresa. El representante del Imperio Uchiha tampoco había aparecido. De hecho, ella era la única que se había presentado en el edificio a las ocho en punto de la mañana.
De un vistazo miró a su elegante reloj Dior y suspiró por décima vez viendo que marcaba las ocho y media. La camarera le había puesto una humeante y caliente taza de café por tercera vez pero Sakura ya estaba perdiendo la paciencia de mostrarle más sonrisas a esa amable mujer.
"Estoy segura de que es el tráfico. Las mañanas como esta siempre impiden a la gente llegar a su destino." Dijo la camarera suavemente. Sakura asintió, sonriendo débilmente ante esas palabras de consuelo.
"No es el tráfico, maldita sea. Esos malditos vagos." Sakura estaba que echaba chispas.
La puerta de la sala de reuniones se abrió de repente, Tekumi, uno de los miembros del Consejo, pasó con una aburrida expresión en su cara.
"Bueno, supongo que he llegado pronto." Murmuró para sí mismo mientras hacía un gesto de afirmación en su dirección.
"Y una mierda pronto." Pensó Sakura mientras se acercaba a saludarle con una fingida sonrisa.
"¿Cómo ha estado su padre estos días?" Preguntó educadamente a pesar del cierto deje de diversión que se podía percibir en sus ojos.
"Acaban de operarle." Respondió.
"Una pena, la verdad. ¿Quién podría haber pensado que el solo mencionar la caída de la empresa le provocaría un ataque al corazón?" Agitó su cabeza, y entonces se dirigió a ella con una alegre sonrisa. "Siento que tenga que estar pasando por todo esto."
"Él no está muerto, imbécil." Sakura hizo una mueca pero que supo ocultar bajo su máscara. "Es mi padre y es fuerte. Puedo asegurarle que vivirá." Le contestó con frialdad.
"Por su puesto. Ni se me llegó a pasar por la cabeza otra cosa distinta." Respondió burlonamente.
Sakura entrecerró sus ojos hacia ese hombre. Se moría de ganas por saltar sobre él y golpearle hasta dejarle la cara irreconocible. Desde que su padre sufrió el accidente, se había estado comportando de una forma muy soberbia, más chulito de lo normal.
"Siento haberles hecho esperar." dijo otra voz. Esta voz era la del asistente personal del Uchiha y también su actual gestor de los negocios, Yamazaki. El resto de los miembros del Consejo entraron en la sala murmurando un apenas audible "buenos días".
Sakura endureció sus facciones. "Bien, ahora que ya estamos todos. Por favor vamos a empezar la reunión."
"Todavía no." Dijo Yamazaki.
Sakura arqueó una de sus cejas. "¿Estamos esperando a alguien?"
"De hech--" – Empezó Yamazaki.
"No hace falta. Ya estoy aquí." Apareció una nueva voz que hizo que todos los músculos de la espalda de Sakura se engarrotaran. Se giró lentamente para poder ver de frente al recién llegado y se contuvo para no soltar un gemido de frustración.
"¿Por qué? Alguien ahí arriba debe de odiarme mucho."
Sasuke cruzó la habitación a grandes zancadas con una poderosa aura a su alrededor. Vestido con una sencilla camisa blanca y unos pantalones informales, se veía tan guapo y preparado como nunca. Sin embargo, Sakura podría jurar que prácticamente acababa de salir de la cama.
Todos en la habitación, excepto Sakura, se pusieron de pie inmediatamente con una profunda mirada de sorpresa de que el mismo Sasuke Uchiha se hubiera mostrado en persona a esa reunión.
"Por favor, disculpen mi tardanza. El trafico era horrible." Dijo Sasuke suavemente mientras tomaba asiento al final de la enorme mesa pero en el lado opuesto de donde se encontraba Sakura. Los miembros del Consejo murmuraban algo que sonaba bastante parecido a "tenemos todo el tiempo del mundo."
Sakura rodó sus ojos exageradamente porque sabía perfectamente que ese idiota había aparecido tarde a propósito, para demostrar que él era quien tenía el control.
"¿Podemos comenzar?" Empezó Sasuke con una encantadora sonrisa. Sakura no sabía a quien estaba intentando impresionar con esa maldita sonrisa. Uno de los hombres en esa habitación era gay, luego entonces...
"Por supuesto, Sr. Uchiha." Dijo Tekumi afirmando positivamente con su cabeza. Se levantó y fue al otro lado de la habitación.
Al pulsar un interruptor negro, la pantalla de un tablón electrónico apareció con varios gráficos y tablas.
"Como pueden ver, desde que fue fundada Industrias de Cine Haruno ha tenido un crecimiento sólido. Abarca algo más del cuarenta por ciento del sector de la comunicación en Japón." Dijo Tekumi mientras señalaba hacia el primer gráfico. La línea mostraba un fuerte descenso en picado. "Pero a causa de...debido a las circunstancias, Kazuki Haruno ha hecho tratos contraproducentes con empresas del exterior que han hecho perder una considerable suma de dinero, poniendo a la empresa en una gran crisis financiera. Industrias Haruno se encuentra ahora mismo al borde de la bancarrota." Terminó Tekumi. Los hombres que se encontraban en la sala afirmaron levemente.
Sasuke se veía tan impasible como siempre. Sin mostrar ningún signo de entendimiento ni de querer estar de acuerdo. Estaba con un control total, su cara estoica, sus ojos como si fueran un par de cuchillos afilados mientras sus dedos daban golpecitos en un suave ritmo sobre la reluciente mesa.
"No veo ninguna razón para hacer esa afirmación." Remarcó Sakura mientras entrecerraba sus ojos en torno a Tekumi. Él la fulminó con la mirada, como si quisiera quemarla viva. Sakura se mantuvo en su sitio y le devolvió esa mirada con una dulce y burlona sonrisa.
"Por favor, continúe." Dijo Sasuke, cortando la tensión que había en esos momentos. El hombre en cuestión afirmó.
"Las oportunidades que tiene la empresa de sobrevivir después de esto son prácticamente nulas. Como uno de los miembros que tiene un considerable poder de decisión, voto por vender la empresa a Uchiha con el fin de obtener algún beneficio antes de que ésta vaya a la quiebra."
Los demás miembros murmuraron entre ellos ruidosamente. Sakura sabía que recurrirían a la venta. Aunque no tenían autoridad para vender la compañía, sabía cual era la alternativa. No tenía otra elección. Ninguna.
"Fui informada de que Kazumi S.A. nos ofreció un préstamo. ¿No es así?" Preguntó Sakura.
"Por su puesto, pero ellos se han tenido que retractar al ver que la cantidad de dinero que ofrecieron no era suficiente. Si quieren darnos un préstamo, su compañía prácticamente tiene que "casarse" con Industrias Haruno, lo que supondría poner también a su empresa en peligro."
Sakura reprimió un suspiro. Eso era verdad, Kazumi era un novato en estos negocios, hacia sólo un par de años que había empezado. La posibilidad de que la ayudara se estaba esfumando. Había estado gastando sus energías luchando por lo que parecía una causa perdida para al final demostrar que realmente todo era inútil. Ahora mismo lo único en lo que pensaba era en conseguir retener sus lágrimas. Se estaba estrujando el cerebro tratando de encontrar otra forma de salvar la empresa. Ella tendría que vender para salvar a su familia. Con la cifra que le habían ofrecido, podría pagar la deuda y además su padre y su hermano podrían tener una vida digna.
"Aquellos que estén a favor de vender Industrias de Cine Haruno, por favor declaren su conformidad." Dijo Tekumi.
"Por favor, sigamos buscando una solución." Dijo Sasuke. Los hombres se callaron rápidamente. Esta era la primera vez que Sasuke les hablaba. Todos se dispusieron a escucharle con atención.
"Mi primera idea fue convertir este edificio en uno de los hoteles de cinco estrellas de la cadena Uchiha. Pero después de escuchar la discusión he quedado fascinado con el sector de la comunicación. ¿Sería posible proponer un nuevo trato?"
Sakura fue la primera en sorprenderse. ¿Qué diablos estaba diciendo? ¿Fascinado?
"¿Cuál es su propuesta?" Preguntó Sakura cautelosamente.
Sasuke le dirigió una encantadora sonrisa de nuevo. Que le partiera un rayo si eso no hacía que su corazón palpitara mucho más rápido.
"Me gustaría tener la co-propiedad junto con la Sta. Haruno. Véanlo como una asociación. Con la combinación del poder y esa cantidad de dinero, la compañía saldría adelante y funcionaría bien en un corto plazo.
Sakura dio un grito ahogado. ¿Acababa de ofrecer salvar su empresa? Esa asociación significaba que si ella iba a la bancarrota, el perdería también toda una fortuna. ¿Pero por qué tomaría ese riesgo? No había ninguna garantía de que todo funcionara como estaba planteando. Sin duda, no podía tratarse de una venganza contra ella, ¿cierto? No. Eso no podía ser verdad. Ni Sasuke era tan estúpido como para arriesgarse a perder millones de dólares solo para vengarse por algo tan insignificante como una humillación.
Sakura le miró fijamente a los ojos. No podía descubrir nada en absoluto. No podía ver que es lo que estaba planeando y tramando.
"Pensaremos sobre su propuesta." Manifestó calmadamente Sakura ignorando a los incrédulos y boquiabiertos miembros del Consejo. Éstos estaban desesperados por aceptar su propuesta, pero ella necesitaba tiempo para pensarlo cuidadosamente. Claro, Sasuke presentó el lado positivo del trato pero necesitaba considerar bien la alternativa. En especial los contras como ella denominaba.
"Ya veo." Replicó Sasuke mirándola con una sonrisa burlona.
Al decir esto, la reunión se dio por finalizada y los hombres salieron de la sala tranquilamente. Sasuke abandonó la habitación con su asistente por lo que ésta quedó completamente vacía. Sakura salió de la sala de reuniones para poder ver a ese hombre. Le encontró cerca del ascensor. Caminó con paso ligero hacia él, con sus tacones altos chocando contra el brillante suelo de mármol.
"¿Qué estás tramando?" Le preguntó sin preámbulos. Se giró a verla sorprendido.
"¿Por qué Sta. Haruno? ¿Me está acusando de algo?" Replicó tranquilamente. Un suave timbre indicaba que el ascensor había llegado. Su asistente entró primero murmurando un ligero "discúlpenme."
Estaban solos, permanecían en ese solitario e iluminado pasillo con sus ojos imperturbables mientras se miraban el uno al otro.
"Me niego a creer que hayas cambiado de opinión." Dijo de una forma bastante brusca.
El hombre rió entre dientes jactándose. "Tienes razón."
"¿Entonces ese trato para que es?" Preguntó Sakura acaloradamente, dando un paso hacía él. Podía oler su aroma a almizcle, una esencia de tierra, madera y especias invadieron la nariz de la joven. Era algo casi...reconfortante.
Colocó un dedo bajo la barbilla de Sakura, acariciando su piel suave y sedosa. El roce le abrasó, estar tan cerca de ella hizo que inmediatamente una lujuria salvaje y animal surgiera en él. Sus rosados labios entreabiertos atraían a sus ojos. Contuvo un suspiro para a continuación inclinarse y capturar su boca en la suya.
Sakura se quedó boquiabierta por la sorpresa y él no esperó la invitación para introducir su lengua en su húmeda y cálida boca, su ansia por ella era tan fuerte que le dio un vuelco al corazón. Sintió como a ella le recorría un temblor por todo su ser mientras se unía con él, con todo su suave cuerpo y sus curvas. Estaba probando la inocencia y el sexo fundidos junto con una furia y una dulzura dando como resultado una extraordinaria mezcla.
Ella era adictiva, intensa y sin duda la química entre ellos altamente explosiva provocando que la temperatura ardiera a miles de grados. No sólo estaba besándola, estaba devorándola viva, dándose un banquete con ella con esos largos y apasionados besos una y otra vez, porque no era suficiente. Sus pechos rozaban contra la tela de su camisa provocándole una gran tentación.
La apartó de ese beso jadeando pesadamente, la miró a sus ojos entrecerrados. Sus labios estaban ligeramente separados, como si estuvieran esperando a que él regresara, y sus mejillas adornadas con un ligero rubor. Subió sus dedos para trazar el contorno de su suave piel. De repente dio un paso hacia atrás que hizo que los ojos de Sakura se abrieran de golpe. Su rostro se sonrojó aún más cuando comprendió lo que estaban haciendo.
Dándole una última sonrisita, obligó a su cuerpo a alejarse de ella y se metió en el ascensor que ya estaba esperándole. No miró atrás por miedo a que sus pies le llevarán de vuelta a ella. Entonces sonrió ampliamente.
Parece que después de todo no era tan inmune a él.
Sakura se mantuvo en esa postura, sin poder mover sus pies mientras caía en la cuenta de lo que había sucedido. Al momento empezó a lamentarse en voz alta. Regresó a su oficina y buscó un analgésico. Se encontraba realmente mal.
Vaya como pasa el tiempo, ya hace casi un mes que puse el primer capi!! Ya era hora de ir subiendo el segundo...jejej
En este ya se ve el por qué del pelo de Sakura...y... vaya final!! (: ¡¡Me encantó!!
Muchas gracias a todos los que dejaron un review en el capi anterior, me animan un montón para ponerme a traducir, desde luego con muchas más ganas n.n
