A/N: Esto es puramente un fan-made. Final Fantasy y sus personajes le pertenecen a Square Enix.
Capítulo I: El heredero de Lucis
Al ver que Denzel y Marlene ya se habían quedado dormidos, Tifa cierra el libro que les estaba leyendo y los cubre con sus cobijas. Les depositó un beso en cada una de sus frentes y luego se dirigió a la puerta para apagar la luz.
"Buenas noches." Susurró.
Después de cerrar la puerta, Tifa regresa al bar para resumir sus actividades. Cloud se encontraba en su oficina haciendo un poco de papeleo hasta que finalmente se hartó de tanto trabajo y decidió bajar al bar para acompañar a Tifa también.
Una vez ahí, se le acercó a Tifa, quien se encontraba lavando los platos, para ofrecerle una mano. Mientras ella fregaba, él le ayudaba a secar y colocar los platos en su lugar. Era muy gratificante poder disfrutar de su compañía. Cloud pasaba más tiempo en casa, salvo por sus diligencias, y los niños estaban más felices de tenerlo de vuelta. Después de tanto tiempo, finalmente eran una familia. Sin embargo, aún quedaba un vacío por llenar.
Desde que eran muy pequeños, Cloud y Tifa eran amigos. Ambos se gustaban el uno al otro, pero ninguno tuvo el valor de confesarlo. A la edad de 14 años, Cloud decidió marcharse a la ciudad para unirse a las fuerzas especiales SOLDIER y Tifa no volvió a saber más de su amigo. 7 años después, se vuelven a reencontrar en Midgar, pero Cloud había cambiado mucho desde la última vez que lo vio. Luego de conocer a Aerith Gainsborough, Tifa perdió la esperanza de conquistarlo nuevamente, y desde la muerte de Aerith en la Ciudad Perdida, Cloud continuó amándola; o al menos eso era lo que ella pensaba.
Incluso después de todo lo que paso, ambos se hicieron más cercanos y Tifa recuperó el ánimo nuevamente. De alguna manera, ella siempre supo que él tenía sentimientos por ella pero tanto Tifa como Cloud eran muy reservados y no sabían cómo expresarse con palabras. Al cabo de los años, ambos se fueron acostumbrando a su presencia hasta el punto que ya era normal para ellos el estar juntos.
Esa noche, Cloud había decidido quedarse en casa para pasar más tiempo con su familia. Luego de terminar de limpiar el bar, Cloud vio un libro que se encontraba en el mostrador y se acercó para ver de qué se trataba.
"El Reino Mágico de Lucis." Dijo en voz alta. "No me digas que te gustan esa clase de historias."
"Lo compré esta mañana en la tienda de la esquina. Se miraba interesante y me pareció buena idea traerlo para los niños. Además venía con un muñeco."
Cloud volteó el libro para leer la contraportada. "Aquí dice que fue escrito por un borracho que se suicidó porque comenzó a creer en su propia fantasía." Dijo con sarcasmo. "¿Segura que quieres leer esto? No quiero encontrarte colgada del cuello un día de estos."
Tifa se rio de su comentario. "Deja de decir tonterías." Ella le arrebató el libro de las manos. "Además es una historia fantástica. Aún no termino de leerla pero es muy adictiva. El personaje principal es intrigante, y a juzgar por cómo lo describen, se debe tratar de una persona muy atractiva." Suspiró.
Cloud hizo una mueca, desinteresado. "Bueno espero que tú y tu personaje imaginario vivan felices para siempre." Dijo con desagrado.
Tifa se rio nuevamente. "¿Acaso estás celoso?" Arqueó una ceja.
"No sé de qué hablas. No puedes sentir celos de algo que no existe." Encogió los hombros y luego se retiró a su habitación para continuar trabajando.
"Pues ojalá existiera de verdad." Se dijo a sí misma mientras miraba la portada del libro.
Un par de horas después, Tifa terminó con los quehaceres del bar y se dirigió a su habitación para continuar leyendo la historia.
Un día, el rey Regis enfermó gravemente y mandó a llamar a sus dos hijos. Noctis no deseaba regresar al palacio puesto que sabía que sería tratado como escoria por los magos, pero aun así, accedió a visitar a su padre. Sin embargo, no todos los magos lo miraban con desprecio. Una chica en particular del reino de Tenebrae, lo conocía desde que eran muy pequeños y siempre le tuvo mucho cariño al príncipe Noctis. Su nombre era Stella Nox Fleuret, hija del Rey Idola de Tenebrae. Ese día, Stella se encontraba de visita en Lucis y al ver a Noctis en el palacio, se alegró mucho.
"Buen día Noctis." Ella lo saludó con una cálida sonrisa.
Noctis se dio la vuelta e hizo una reverencia. "Buen día, princesa Stella." Dijo cordialmente.
"Por favor, no me llames así. Sabes que puedes decirme Stella." Ella le sonrió y Noctis dejo salir una risa entre dientes. "Dime, ¿qué te trae por estos rumbos?"
"He venido a visitar a mi padre, el Rey Regis."
"Ya veo. Escuché que vuestro padre enfermó gravemente." Dijo preocupada. "Pero no te preocupes, el rey es muy fuerte. Sé que se recuperará pronto." Le sonrió nuevamente.
"Agradezco mucho sus palabras, princesa." Inclinó su cabeza.
"Te ruego que no me llames así. Me hace sentir como una desconocida."
"Perdóname, Stella." Le dijo algo apenado.
Stella era una mujer hermosa de cabello largo rubio, ojos azules y tez clara. Al igual que Noctis, su poder mágico le permitía materializar objetos de la nada para utilizarlos como armas. Siempre fue muy cercana a Noctis y nunca le importó el hecho de que él fuera un híbrido. Desde muy pequeños, Noctis siempre se sintió atraído por ella, pero jamás se atrevió a decirle nada a nadie por miedo a que fuera rechazado por ser un hibrido.
Después de su encuentro con Stella, Noctis se dirigió a los aposentos del rey para hablar con su padre. El rey Regis, quien yacía en su cama, les pidió a ambos hijos que se acercaran para discutir algo importante. Al parecer la enfermedad del rey era demasiado grave y probablemente moriría a causa de ello, por lo que muy pronto tendría que dejar su título de rey para formar parte del mundo espiritual. Noctis y Nubis eran gemelos de nacimiento, sin embargo, por decisión del rey, Noctis sería el que tomaría el lugar de su padre. Abrumado, Noctis protestó al escuchar las noticias y se niega a formar parte de ello. Era imposible que los magos aceptaran a un hibrido como su rey. El rey sabía perfectamente lo que esto acarrearía si eso llegase a pasar, mas no cambió de parecer. Él tenía esperanza en sus dos hijos y sabía que la única forma de unir ambas clases era que Noctis reinara sobre Lucis.
Nubis por otro lado, no dijo nada acerca de la decisión de su padre y simplemente guardó silencio mientras escuchaba a Noctis quejarse. Él amaba mucho a su hermano pero a veces deseaba poder partirle la cara por su falta de inmadurez con asuntos de la realeza. Después de hablar con su padre ambos salen de sus aposentos y Noctis se prepara para regresar al bosque.
"Noctis," Nubis se acercó a él. "Hay algo que necesito hablar contigo. Por favor acompáñame." Noctis lo siguió hasta el jardín real para hablar en privado.
El jardín de Lucis, con su diversidad de flores y plantas, hacía de este un paraíso terrenal. Dentro del jardín había una enorme plaza por donde pasaba un arroyo que provenía de las mismas aguas que rodeaban el castillo. Cada flor y cada planta estaban perfectamente colocadas con el propósito de simular las diferentes estaciones y en el centro del jardín se encontraba una gran fuente con la forma del escudo de Lucis.
"Anda, dime de qué se trata." Dijo Noctis mientras se sentaba en el borde de la fuente.
"Hay algo que nuestro padre omitió decirnos y es mejor que te lo haga saber antes de que tomes una decisión."
Noctis deja de hacer lo que estaba haciendo para escucharlo con atención.
"No sé si estas enterado sobre las leyes en Lucis, pero existe un mandato donde dice que el heredero al trono de Lucis deberá tomar por esposa a una princesa del Reino de Tenebrae."
En ese momento, el semblante de Noctis cambió y se puso de pie para caminar sobre el borde de la fuente.
"¿Qué no te das cuenta?" Nubis lo sigue con la mirada. "Sí te niegas en tomar tu lugar en el trono, significa que la responsabilidad recaerá sobre mí." Él hace una pausa y suspira. "Lo que significa que tendré que casarme con Stella." Dijo con voz apagada.
"Ya lo sé." Respondió Noctis mientras le daba la espalda y Nubis lo vuelve a ver confundido. "Pero no puedo hacerlo." Dijo firmemente.
"¿Por qué no?" Reclamó Nubis. "¿Qué acaso no te importa Stella?"
"¡Claro que me importa!" Noctis se bajó de la fuente. "Pero no puedo traicionar a mi propia especie al unirme a aquellos que nos desprecian." Nubis se sorprendió de sus palabras y se le queda viendo perplejo. "Lo lamento hermano, pero no pertenezco aquí." Noctis se dio la vuelta y comenzó a caminar.
"Pero recuerda que también eres parte de este mundo..." Nubis le dijo mientras él se alejaba.
Noctis se detiene y voltea su cabeza levemente. "Pues tal vez no quiero formar parte de este mundo." Continuó caminando de vuelta por donde vino.
Desconsolado, Nubis lo deja marcharse y se queda admirando la fuente por unos instantes mientras recordaba su infancia con Noctis cuando jugaban en el jardín.
"Tú siempre formarás parte de mi mundo." Dijo apesarado.
Tifa se detiene por un momento y se vuelve hacia la ventana. Una fuerte tormenta comienza a azotar en Edge y Tifa corre rápidamente a cerrar todas las ventanas. Se asegura de que los niños también siguieran dormidos y luego da un vistazo a la habitación de Cloud. Cloud se había quedado dormido en su escritorio y Tifa dejo salir una pequeña risa. Se acercó a él y coloca una mano sobre su espalda para despertarlo y llevarlo a su cama. Cloud la sigue somnoliento y ella lo acomodaba en su cama. Una vez ahí, se vuelve a quedar dormido y ella le acaricia su pelo de punta para depositarle un suave beso en la frente.
Luego de asegurarse de que todos estaban felizmente dormidos, Tifa regresa a su habitación y se mete en la cama para continuar leyendo. Después de un rato, ella comienza a bostezar y deja el libro por un momento para lavarse la cara y cepillarse los dientes. Nuevamente se mete en la cama, coloca el libro sobre la mesita y luego apaga la luz. Al hacer esto, Tifa escucha que algo se cayó al suelo e inmediatamente vuelve a encender la luz para ver de qué se trataba. Al parecer dejo caer el muñeco que venía con el cuento. Lo recogió del suelo y justo antes de colocarlo en su lugar, se le queda viendo por unos instantes admirando su diseño. Por alguna extraña razón no podía dejar de verlo a los ojos e inconscientemente le depositó un beso en donde se suponía que era la frente.
"Que descanses." Le dijo sonrió al muñeco.
Tifa colocó el muñeco sobre la mesa y luego apagó la luz para dormir.
A/N: Cuéntenme, ¿Qué les parece hasta ahora? ¿Quieren que siga con la historia? ;)
Recuerden que este es un "Universo Alterno" por lo que la historia no se asemeja del todo al plot del juego. Final Fantasy XV no ha revelado más detalles desde el pasado E3 por lo que tuve que improvisar con la poca información que sé sobre el juego XD
En fin, espero que lo disfruten :) Nos vemos en el siguiente capítulo! ;D
