Capítulo 2: "Trato hecho..."

El día estaba llegando a su culminación... en esos momentos el claro y azul cielo de Karakura había sido reemplazado por el hermoso ocaso tomando este un bello tono naranja, y el enorme y dorado astro podía observarse como iba perdiéndose mientras se escondía tras la enorme colina de la mencionada ciudad...

En una bella casa construida de manera tradicional, se encontraba un hombre de mediana edad sentado en el pasto de su jardín presenciando el bello ocaso mientras tomaba una taza de té verde; en esos momentos un cálido y fino viento hizo presencia moviendo hací sus largos y lisos cabellos blancos, dicho hombre había estado en esa postura por un largo tiempo meditando sobre cierto asunto que le aquejaba y analizando la posible solución a él, pero una amigable y conocida voz lo saco de su reciente estupor.

- Ukitake... parecías estar en otro mundo... ¿Qué es lo que te inquieta en estos momentos?- indago un amigable pelicastaño mientras tomaba asiento junto a él peliblanco, llevando consigo una botella de sake.

- Kyoraku... pensé que estabas embriagándote por ahí con Rangiku-san- comentaba el cálido hombre con una pequeña sonrisa- retomando tu pregunta anterior... estaba pensando en el asunto sobre el nuevo sacerdote...he estado investigando acerca de si hay jóvenes interesados en esta labor, pero lastimosamente no he sido capaz de encontrar a nadie, y soy consciente de que los actuales sacerdotes no pueden abandonar sus respectivas iglesias para venir a atender donde yo ejerzo mi labor... si no encuentro una solución al problema tendré que continuar con mi rol actual, porque no puedo dejar tiradas a todas las personas...

- Pero tú eres consiente que ya no puedes seguir impartiendo las misas... esa labor te desgasta y agota mucho, sumándole a esto tu enfermedad, solo lograras agravar más tu delicado estado, tienes que guardar reposo de ahora en adelante, hasta Ryuken-san te lo ha mencionado...- aportaba un preocupado Kyoraku.

-Lo se Kyoraku... estoy consciente de la situación... ¿pero entonces que me aconsejas hacer?.

- Sé que te caracterizas por ser una persona muy honesta y confiable, también por ser muy entregado y dedicado a tu labor... inclusive que nosotros fuéramos hijos del viejo Yamamoto y que tuviéramos todos los recursos y el dinero necesario para cursar la carrera que quisiéramos o ejercer un notorio papel en su "imperio", no afecto para que tu decidieras luchar por lo que verdaderamente deseabas, incluso cuando eso significaba enfrentar al viejo... pero gracias a tu determinación y dedicación te has convertido en el sacerdote tan querido y respetado que eres ahora; yo por otro lado me he vuelto un holgazán y bebedor invicto de primera- menciono lo último con una tranquila sonrisa- por eso sé que te duele saber que ya no podrás seguir ejerciendo y trabajando en lo que amas... sin embargo también tienes que preocuparte más por ti... en estos días yo también he estado analizando la situación y he llegado a la conclusión que si no encontramos a tu reemplazo de la manera correcta, lo tendremos que hacer un poco a la "fuerza".

- ¿A qué te refieres al encontrarlo a la fuerza?

- A lo mejor lo que te proponga no te agrade, más conociendo lo ortodoxo que eres... pero la única solución que se me ocurre es "contratar" a tu sustituto- daba a conocer su punto de vista el pelicastaño de manera tan natural que aturdió un momento al peliblanco.

- ¡Pero qué cosas propones Kyoraku!- regañaba el asombrado sacerdote- como se te ocurre proponer que contratemos a una persona para ello... primeramente es ilegal y no sería correcto el resolver las cosas de esa manera... una persona debe ser sacerdote por vocación, no por dinero.

- Sé que para ti es difícil el realizar las cosas de esa manera, pero acepta que es lo único que podemos hacer, es tomar ese riesgo o dejar a una multitud de personas "desamparadas", después de todo eres el único sacerdote en la ciudad, y como ya dije no permitiré que sigas ajetreándote de esa manera- pauso por un momento su hablar para empinarse la botella de sake ya que sentía como se secaba su garganta, y al encontrarse solamente con el silencio de su acompañante decidió continuar con su explicación- opino que debería ser alguien joven y saludable ya que alguien de "edad mayor" no rendiría adecuadamente... lógicamente no buscaremos a un chico sin valores o que no tenga mínimo conocimiento de estas cosas... solo piénsalo Ukitake... es mejor realizar un pequeño sacrificio para así obtener un bien mayor.

- Esta bien...- cedió el sacerdote luego de analizar bien la propuesta de su hermano- pero yo escogeré al joven...- termino por decir Ukitake sintiendo aun una punzada de culpabilidad.

- Ohh, ya verás que es la mejor decisión que puedas tomar... y dime... ¿ya tienes a alguien en mente?.

- Si...- respondió con una cálida sonrisa al recordar la imagen de cierto chico- pero primeramente habrá que contactarlo y por su apariencia creo que costara convencerlo.

- Si es quien me imagino no te preocupes por ello, deja lo demás en mis manos, y no será difícil encontrarlo, después de todo es hijo de mi viejo camarada de copas- opinaba Kyoraku sabiendo inmediatamente a quien se refería su acompañante.

- Pero conociendo la personalidad de Isshin no estará a gusto con todo esto.

- ¿Quién dijo que tiene que enterarse antes del trato?- comentaba con una sonrisa burlona- lo mejor será mantenerlo al margen por el momento, y también creo conveniente manifestar esta situación a mi otro camarada de copas para que nos ayude en este embrollo.

-Uff... solo espero que no terminen cometiendo una tontería...


Habían trascurrido un par de días desde que cierto pelinaranja tomara posesión de aquel espléndido brazalete... y si bien en un inicio buscaba arduamente a la verdadera dueña, el no obtener los resultados deseados de su búsqueda había logrado que la pieza de joyería yaciera olvidada en la misma bolsa de su maletín, sumándole a esto su constante estrés por los estudios y demás problemas económicos, ocasiono que la anterior tarea de devolver el mencionado brazalete pasara a un segundo plano. Dicho joven se encontraba caminando con su inseparable ceño fruncido por los pasillos de su centro de estudios en dirección hacia la cafetería de este, siendo acompañado por un muchacho peliazul con cara de pocos amigos; al llegar al concurrido y amplio lugar se dirigieron a la fila esperando sus respectivos turnos para hacer sus compras que serían luego que 2 chicas realizaran su pedido...

- Queremos una orden mediana de "ensalada light" y 2 botellas de agua mineral- ordeno una chica rubia con voz desesperantemente aguda.

- ¿Desean algo más?- y al ver como la joven negaba con la cabeza, la dependiente prosiguió a hablar- Bien... serian 18 dólares con 50 centavos- "¿Y qué mierda tienen de especial esa ensalada y agua para que valgan tanto?, ¿acaso el agua es rejuvenecedora o algo así?", eran los pensamientos del pelinaranja al escuchar el exagerado precio. Las chicas se limitaron a pagar para posteriormente retirarse, pero se detuvieron al escuchar la voz de la dependiente hablándoles nuevamente- esperen un momento... como recompensa por ser clientes frecuentes les obsequiaremos esto...- menciono la mujer de mediana edad poniendo 2 lindos pastelillos resguardados en una cajita plástica sobre el mostrador.

- ¡Pero como se le ocurre darnos esas cosas, aléjenlas de nuestra vista!... esas porquerías están llenas de calorías y nosotras no pensamos engordar para luego vernos como usted- exclamaba la chica de cabello café acompañante de la rubia- vámonos "amiguis" antes de que esta señora nos contagie su fealdad- termino por decir la chica mientras tomaba la mano de su amiga y luego alejarse ambas riendo del lugar. Ichigo iba a detenerlas para hacerlas disculparse por sus hirientes palabras, pero la señora lo detuvo dedicándole una amigable sonrisa.

- No te preocupes chico... uno ya está acostumbrado a esa clase de comportamiento, mejor díganme que puedo servirles- decía calmadamente la mujer mirando a ambos chicos.

- Yo quiero una hamburguesa con extra queso, una orden de papas grande y una soda- ordeno el joven de cabello celeste y mirada felina notándose extrañamente molesto, seguramente por el comportamiento de las chicas.

- Bien, serian 16 dólares... ¿y usted?- pregunto nuevamente pero esta vez al joven de ojos miel.

- Uhmm... yo quiero un sándwich de jamón y un refresco de uva- pidió el chico la comida más barata que había, el día anterior su jefa le había dado un adelanto, pero tenía que ser ahorrativo con el dinero, después de todo era lo que más le faltaba. La señora se le quedo observando un poco sorprendida por su extraña y simple elección, pero luego solamente le dedico una cálida sonrisa mientras alistaba ambos pedidos. Luego de un par de minutos les entrego a ambos jóvenes 2 órdenes exactamente igual, hecho que confundió al ojimiel.

- Espere, yo no ordene esto...- se quejó un aturdido Ichigo, después de todo su objetivo era gastar lo menos posible.

- No se preocupe, ¡es cortesía de la cafetería!.

- Ohh, ¡así que no nos cobrara!- exclamo un sorprendido peliazul.

- A usted si...- menciono la dependiente logrando que el chico chasqueara la lengua- pero si le regalare esto- le informo entregándole uno de los rechazados pastelillos y el otro a Ichigo. El pelinaranja se dedicó a agradecerle sinceramente mientras se retiraba en compañía del otro muchacho luego que el pagara su cuenta y fueron a sentarse a una de las mesas libres del lugar.

- ¡Tks!, jodida suerte la tuya- mencionaba el chico de mirada celeste mientras desenvolvía su hamburguesa.

-De que te quejas idiota, si a ti lo que menos te falta es dinero- rebatió Ichigo mientras le daba un mordisco a una papa; después de todo su acompañante era Grimmjow Jaegerjaquez, hijo adoptivo del reconocido Aizen Sosuke quien era dueño de su propia cadena de restaurantes "Aizen's Gourmet".

-Hmpp... lo que si me molesto fue el comportamiento de mierda de aquellas zorras caprichosas, como demonios se atreven a rechazar un pastelillo solamente por mantener sus raquíticas figuras, parecían tener mierda en lugar de cerebro- se quejaba grimmjow, después de todo el hecho que el fuera un chico adinerado no significaba que se llevara bien con los de su mismo "estatus", por lo que prefería juntarse con "la bola de idiotas" como él llamaba a sus amigos.

-Y se queja quien nunca ha usado el cerebro- comentaba una burlona voz conocida para los otros 2 chicos.

-Y a ti quien putas te pregunto Renji- rebatió un furioso grimmjow mientras observaba como el pelirrojo tomaba asiento junto a ellos sin ser invitado- ¡y tampoco te invitamos a sentarte!.

- ¡Como si necesitara tu permiso, idiota!, además tengo un par de días sin hablar con ustedes y los demás... cuéntenme que hay de bueno- charlaba el pelirrojo tatuado mientras comía una rebanada de pizza.

-Imbecil... te despareces como por 2 semanas y ahora quieres que te pongamos al día de nuestros asuntos, ¡tks!.. mejor vete a joder...

-Vaya Grimmjow, no sabía que te importara tanto la ausencia de Renji, hasta que al fin muestras tus verdaderos gustos...- se burlaba el ojimiel logrando que una venita resaltara en las respectivas frentes de Grimmjow y Renji.

-¡Estúpido!, lo dice quien nunca ha tenido novia, para tu información no soy gay como tú- respondía al anterior comentario un iracundo peliceleste, sonriendo triunfantemente al ver el creciente enojo del ojiámbar; pero por fortuna Renji logro calmarlos antes que comenzaran a generar caos en el lugar.

-Mejor dinos si es cierto el rumor que te han visto ligando con una chica. Cuestiono Grimmjow al joven tatuado una vez que se haya calmado nuevamente.

-¡Tks!... pero que mierda, la gente hoy en día solo pasan de cotillas... uno ya no puede hacer algo porque media universidad lo sabe a la hora y ni contar bien el chisme pueden, es cierto que he pasado con una chica estos días, pero no porque me la he intentado fajar, ella es una vieja amiga- contestaba con fastidio Renji mientras soltaba un suspiro.

-Vaya... has de verte como un acosador al estar con ella siempre, ¿y por qué tu insistencia de pasar con ella?, ¿acaso te ha dejado relegado en la friendzone?-preguntaba Ichigo arqueando una ceja y una burlona sonrisa.

- ¿Eh?, pero que dices, ¿yo en la friendzone?, jajajajaja- reía nerviosamente Renji- creo haber aclarado que solamente somos amigos, no tengo esa clase de interés en ella, además mi "persistencia" como tú dices de estar con ella se debe a que recién ha ingresado en este semestre, y yo la acompaño en lo que se acostumbra al lugar.

- Para empezar, ¿quién demonios es esa chica?, ni siquiera nos has dicho su nombre o de que facultad es- comentaba el peliazul.

- Uhmm... supongo que se las presentare luego, ya que hoy no pudo venir, pero les advierto... sobre todo a ti Grimmjow que ni se les ocurra sobrepasarse con ella- dictaminaba un decidido Renji.

- Hmpp... dice que no le interesa románticamente y ahora esta celoso- decía un burlón ojiceleste..

- Como sea, ya es hora de que vaya a mi clase- anunciaba el pelirrojo mientras se ponía de pie- y ustedes 2 también deberían ir ya a sus salones.

- Si como mandes papá- se burlaba el joven de ojos ámbar mientras caminaba el también a su respectiva aula, solo esperaba que pronto acabara su jornada de clases ya que deseaba llegar a casa para acostarse en su cama y relajarse haciendo nada... esos eran sus actuales pensamientos... lo que no sabía es que pronto se arrepentiría de que llegara la culminación de su jornada estudiantil cuando supiera lo que le aguardaría afuera... el destino en verdad era curioso como fascinante...


En otro lado de la ciudad de Karakura...

Una muchacha de negros cabellos y mirada violeta se encontraba sentada frente al estanque de su hogar charlando con un amigable hombre de blanca cabellera. Ese día había decidido no asistir a clases para así charlar con su acompañante acerca de las preocupaciones que la asaltaban, por suerte su nii-sama se encontraba trabajando por lo que no se daría cuenta de su inasistencia a la universidad.

- Así que perdiste tu brazalete y ese es el motivo de tu inquietud- mencionaba el hombre luego de escuchar el relato de la de menor edad.

- Ukitake-san, es que ese brazalete tiene un gran valor sentimental para nii-sama y para mí, había pertenecido a Hisana-nii, y aun cuando nii-sama me obsequio el brazalete y deposito su confianza en mí pensando que lo cuidaría adecuadamente... vengo yo y lo pierdo, él no lo sabe aún pero siento que le he fallado y defraudado- contestaba Rukia amargamente.

- No desesperes Rukia... los accidentes ocurren, ten confianza y ya verás que cuando menos esperes hallarlo, lo volverás a encontrar- intentaba trasmitirle tranquilidad el sacerdote con una fraternal sonrisa- eres mi "sobrina" y confió en que hallaras ese obsequio- hablaba Ukitake con una cálida y reconfortante sonrisa. Rukia después de todo era la hermana adoptiva de Byakuya Kuchiki su primo... lo que la convertía en su prima adoptiva, pero al conocerla 12 años atrás, a penas cuando ella tenía 5 años, el trato que tuvo con ella fue siempre paternal por lo que la llego a considerar como su apreciada sobrina...

- Supongo que tiene razón- comentaba la chica mientras soltaba un suspiro que denotaba frustración.

- ¿Te preocupa algo más, no es así?, puedo notarlo en tu inquieta mirada.

- Bueno, no es preocupación realmente lo que siento, sino disconformidad; me pregunto si fue correcta la decisión de nii-sama de hacerme estudiar en "Soul Society", no es que me quejo del lugar, es más me parece excelente, pero siento que era mejor cuando el semestre pasado estudiaba en "El Rukongai".

- Mmmm, pero ¿Cuál es el problema realmente de tu actual sede de estudios?

- Sinceramente siento que no encajo, los días pasan, voy conociendo mejor a las personas que me rodean y todo sigue pareciéndome tan monótono y simple, no suelo llevarme verdaderamente bien con alguien, a excepción de Renji claro; pero a pesar de que ya llevo 2 semanas estudiando ahí, siento que aún no me he acoplado realmente; y a pesar de estar rodeada de una multitud de personas sigo sintiéndome tan vacía...

- Así que se trata de eso... tranquila Rukia, lo que te sucede es compresible, y es lógico que el cambio drástico que has experimentado de cambiar de una universidad a otra haya generado esos sentimientos negativos en ti, pero aunque no te agrade la idea debes asumir ese cambio, afrontar los problemas forma parte de "madurar", pero para encarar tus frustraciones debes estar en paz contigo misma en primer lugar, ya que si no lo estas... como esperas estarlo con el medio que te rodea.

- Lo se Ukitake-san, pero el problema radica en encontrar esa paz necesaria...

- Mira, puedes emplear diferentes métodos para lograr encontrarla; si quieres puedes meditar, pasar tiempo a solas para reflexionar, haciendo cosas que sean de tu agrado... pero yo pienso que la verdadera forma de lograr tu cometido es que busces e intentes acercarte más a Dios- aconsejaba sabiamente el sacerdote- ¡ya se!, porque no asistes este domingo a la iglesia, tienes ese día libre; asiste ese día y los demás en que puedas, ¡ya verás cómo te será de ayuda!

- Yo... la verdad no pienso que sea necesario ocupar ese método- rebatía la pelinegra, y no es que tuviera problema alguno con asistir a la iglesia, pero simplemente le parecía una solución un poco ortodoxa y además no era una chica tan "devota" en ese tipo de asuntos.

- ¡Claro que si es necesario!, solo es cuestión de perspectiva. Vamos Rukia, asiste aunque sea este domingo, enserio te ayudara- hablaba el peliblanco con una mirada que denotaba su preocupación por ella; Rukia tan solo suspiro derrotadamente, no podía negarse al ver la sincera aflicción plasmada en los ojos de su "tío" al igual que observar sus deseos de ayudarla.

- Está bien...- cedió por fin la chica.

- Promételo ...

- Lo prometo- decía la chica mientras dejaba escapar un suspiro.

- Confió en que realmente lo harás, un Kuchiki cumple sus palabras después de todo- comentaba el sacerdote solamente para recalcarle su compromiso- Uff... se me ha hecho tarde y tengo un asunto que atender- decía el hombre al ver la hora que dictaba su reloj de pulsera- nos veremos luego Rukia, ¡cuídate!- se despedía el amigable peliblanco mientras se paraba y acariciaba la azabache cabellera de la pequeña joven. Rukia por su lado se limitó a devolverle la despedida mientras lo observaba desparecer cruzando por una esquina del enorme jardín...


En la universidad "Soul Society"...

Un joven pelinaranja se encontraba a las afueras de la famosa institución, su jornada de estudios había terminado y solamente pensaba en emprender la marcha hacia su casa; sus demás amigos le habían invitado para que los acompañaran al hogar de Inoue y así ver una película que los ayudara a desestresarse un poco, pero él se negó, pues había decidido descansar en la "tranquilidad y comodidad" de su vivienda, ya que por suerte el demente de su progenitor no se encontraba ahí ya que el solía llegar a las 6:45 pm, y su reloj apenas apuntaba a las 4:15 pm; por lo menos un par de horas descansaría satisfactoriamente... o eso pensaba él. En esos momentos se encontraba al ras del rio que era tan conocido para él, había tomado la costumbre de ir por ese camino siempre a la hora de regresar a su hogar, iba inmerso en sus recuerdos, unos dolorosos que siempre lo embargaban al cruzar por ese hermoso sitio; sin embargo fue interrumpido abruptamente de ellos cuando diviso a una figura varonil desconocida para él, que lo intercepto en esos instantes.

- Cabello naranja en puntas y ceño fruncido, tú debes ser Ichigo Kurosaki ¿no es así?- cuestionaba un hombre de rubios cabellos que eran resguardados bajo un sombrero verde con rayas blancas, tenía plasmada una misteriosa sonrisa que intentaba ocultar detrás de un abanico, y su ropa era un tanto tradicional; en definitiva toda la figura del hombre delante de él le resultaba desconocida.

- ¿Quién es usted?- indago ariscamente el joven y con el ceño realmente fruncido- ¿y cómo sabe mi nombre?- cuestiono nuevamente pero esta vez de manera turbada y con el recelo plasmado en su voz.

- No te preocupes Kurosaki-kun, soy de fiar, no tienes por qué ponerte a la defensiva.

- ¡Tks! eso no responde mi pregunta.

- Uff, en verdad eres un chico terco- hablaba el rubio con una sonrisa burlona ocasionando el creciente enfado en el chico de ojos miel- está bien, me presentare... soy Urahara Kisuke... un viejo amigo de tu padre- contestaba el hombre ocasionando la perceptible sorpresa del joven- es por eso que te conozco, aunque ahora luces tan diferente al chiquillo de 3 años que recordaba, ¡vaya que has cambiado!

- Según por lo que puedo entender no me había visto desde esa edad, pero aun así se me acerca sabiendo quien soy, y dudo que yo sea la única persona con cabello naranja, es más, tengo una amiga que comparte mí mismo color de pelo; así que no creo que su encuentro haya sido meramente "casual"- cuestionaba el joven ojiámbar con una mirada seria y penetrante.

- Vaya, puedo observar que eres muy listo y perspicaz a pesar de tu apariencia... ¡vamos no te enojes!, era un halago- exclamaba el hombre al sentir la palpitante furia proveniente del muchacho- no por nada te hiciste acreedor de una media beca.

- ¿Me ha estado investigando?- exclamaba el chico con notorio enojo en su voz.

- Ohhh, si lo dices de esa manera, suena realmente mal, se oye como si te estuviera acosando, así que mejor preferirá el término "recabando información".

- Deja de rodeos y dime que buscas.

- Como tú digas, sígueme...- ordeno el excéntrico hombre mientras daba media vuelta, pero al darse cuenta que Ichigo no lo seguía y se le quedaba viendo desconfiadamente, decidió ponerle un anzuelo para así llamar su atención- si decides hacerme caso es probable que encuentres la solución para tu grave situación monetaria- le tentó el hombre con una determinada sonrisa- a menos que en realidad me tengas miedo- decidió picarlo con ese comentario mientras dejaba escapar un par de carcajadas.

- ¡Tks!, te seguiré pero apresúrate, que quiero descansar aunque sea un par de minutos- se quejaba el muchacho mientras comenzaba a seguirlo; y en realidad no le preocupaba que el tipo fuera un maleante y le tendiera una trampa, él estaba consciente de su fuerza y destreza por lo que sabía que no lo someterían tan fácilmente. Luego comenzaron a emprender marcha nuevamente, el ambiente se tornó silencioso y misterioso; luego que caminaran unos 16 minutos aproximadamente llegaron a un solitario parque donde apenas podía observarse a unos pocos niños jugando y correteando por los juegos predispuestos a los infantes, siendo estos vigilados por un par de adultos. Los recién llegados se adentraron en el parque para luego acercársele a una par de hombres, unos que se le hicieron familiar al joven de cabellos naranjas.

- ¡Uff!, este chico sí que es duro de convencer, pero por suerte pude traerlo- se quejaba el hombre de sombrero verde.

- Gracias Urahara... hola Ichigo-kun- saludo un hombre peliblanco y de larga cabellera, para que luego su acompañante de cabello café imitara su saludo.

- Ukitake-san, y ... Kyraju-san...

- Es Kyoraku, pero eso no importa en estos momentos; te mandamos a traer porque queremos tratar cierto asunto contigo.

- ¿Qué asunto?- preguntaba desconcertado y con su ceño totalmente fruncido el pelinaranja, toda esa situación se le hacía de lo más extraña y que el conocido sacerdote de Karakura estuviera presente solo aumentaba la intriga y el misterio.

- Como sabrás Ichigo- kun, el sistema del sacerdocio es un poco complicado, más si nos enfocamos en nuestro país, esto significa...

- Vaya al grano por favor- interrumpió el joven al sacerdote ya que tanto rodeo lo frustraba.

- De acuerdo, queremos proponerte un trato o trabajo, tu decide como llamarlo... acepta llevar a cabo mi labor y nosotros te lo retribuiremos económicamente- "¿Qué?, fue el único pensamiento que cruzo la mente del muchacho.

- Eso quiere decir...

- Te estamos proponiendo que seas el sustituto de Ukitake, en otras palabras que seas el nuevo sacerdote de la ciudad- soltó el hombre de cabellos cafés. En cambio Ichigo al interpretar esas palabras sintió como si un balde de agua fría la cayera encima.

- ¿Qué mierda?- fue lo único que pudo articular en esos instantes.

- Sé que te es difícil procesar lo que has escuchado, pero Ukitake ya no podrá seguir ejerciendo su vocación, por lo que tenemos que encontrar a su reemplazo y hemos pensado en ti- explicaba Kyoraku.

- ¡Además eso te beneficiaria!, ya que en mi "pasatiempo" de recabar información pude darme cuenta de tus actuales problemas económicos, ¡y créeme que el pago que nosotros te daríamos te ayudar en demasía!- explicaba jovialmente el rubio hombre.

- ¿Acaso oyen lo que están diciendo?, ¿y por qué buscarme a mí y no a alguien más?; se supone que un sacerdote debe serlo por dedicación... yo no cumplo los requisitos para tal papel y ni quiero serlo... ¡y ustedes piensan contratar a una persona para tal cargo!, ¡y me investigaron también!, eso es irrumpir la privacidad ajena y es antiético... ¡además usted siendo sacerdote no debería operar de esa manera!- exclamaba diciendo lo último a la vez que apuntaba acusadoramente al peliblanco.

- Baja tu tono de voz, no queras montar un escándalo ¿oh si?, y tampoco tienes porque ponerte a recriminar o acusar sin saber los motivos para nuestro actuar, si Ukitake acepto tomar esas medidas es porque en verdad no hay otra opción, él está gravemente enfermo y tiene que reposar el mayor tiempo posible y por eso ya no podrá seguir laborando en su rol actual, además el sacerdocio es una de las vocaciones menos demandadas del país, contando este con solo 6 sacerdotes incluyendo a Ukitake, así que ellos no pueden abandonar sus respectivas iglesia para atender donde ejerce mi hermano- "con que son hermanos", pensó por un momento el joven- y anteriormente buscamos si habían jóvenes interesados en esta vocación, pero nuestros resultados no fueron los esperados; y dime... según tengo entendido ejerces un trabajo de medio tiempo donde te dedicas a buscar y encontrar mascotas perdidas ¿verdad?- Ichigo se limitó tan solo a asentir la cabeza- y entonces si tú ya no fueras capaz de seguir trabajando, ¿no buscarías a una persona que te sustituyera?, ¿dejarías a tu jefa sin tu ayuda de un día para otro?, ¿dejarías abandonadas a todas las personas que depositaron su confianza en ti, así sin más?- mutismo fue lo único que encontró por parte del temperamental muchacho.

- Ya Kyoraku, fue suficiente. Ichigo-kun entiendo tu desconcierto y no culpo la perspectiva que tengas ahora de nosotros, cualquiera reaccionaria como tú lo has hecho; pero me gustaría que intentaras comprender la situación y por lo tanto nuestro actuar- comentaba el sacerdote con un tono de culpabilidad.

- Yo... no tengo derecho de reclamarles nada- fue lo primero que se le ocurrió decir al ver la culpabilidad reflejada en el amigable hombre- pero aun así lamento decirles que no podré ayudarles, no soy la persona indicada para tal cosa, ni la que ustedes en verdad necesitan, tampoco es que me interese el asunto, así que me retiro- y tras decir eso se dio media vuelta para retomar la marcha a su hogar, pero la voz de Ukitake lo retuvo nuevamente.

- Te equivocas Ichigo-kun, en ti he visto algo que los demás jóvenes no... eso a lo que llamamos "valor" y "nobleza", si no fuera por ti lo más probable es que mi causa de muerte no habría sido la enfermedad que padezco, y lo que hicisteis vale mucho.

- Vamos Kurosaki-kun, ¡no te hagas el de rogar!, seria meramente un trabajo lo que hagas, por eso tendrías un pago mensual, ¡y muy satisfactorio!, también Kyoraku te cedería un departamento de los que posee para evitar más gastos a Isshin-san, hazlo por el bien de tu familia- intentaba convencerlo Urahara con su típico tono alegre de voz.

- Lo siento pero ya tome mi decisión- dijo mientras estaba dispuesto a largarse de una vez por todas.

- ¡Espera!, guarda esto por favor- hablaba el hombre de rizada cabellera mientras le entregaba una tarjeta con su número de celular- es por si cambias de opinión.

- No creo necesitarlo, pero lo aceptare- comentaba mientras tomaba la tarjeta y la guardaba en una bolsa de su pantalón; luego de tal acto termino despidiéndose de los presentes y retomo el trayecto que lo guiaba a su casa- "Jodida suerte la mía, ya no pude descansar", y después de tener dicho pensamiento termino por desparecerse en una de las tantas calles de la ciudad.


Ya había llegado la hora en que la tarde se despedía, para así darle paso a la emergente noche...

Ichigo por fin había llegado a su casa luego de un extenuante día, al entrar a la sala de esta fue recibido por una enorme y brillante sonrisa proveniente de su hermana.

- ¡Bienvenido onii-chan!- exclamaba alegremente una chica de cabello castaño- ven a sentarte que ya serviré la cena.

- Hola ichi-nii- saludaba su otra hermana, poseedora de una negra cabellera y aburrida mirada. El hermano mayor les devolvió el saludo para luego subir a su habitación y dejar su maletín sobre el escritorio del cuarto, una vez que hizo tal acción bajo a la cocina para sentarse a esperar en lo que sus hermanas servían la comida.

- ¿Y el viejo?- pregunto el chico al observar su hogar en tan sorprendente calma.

- Se retrasó por un paciente que llego a última hora- respondió su hermana que llevaba por nombre "Karin".

- Ya veo, con razón se me hacía extraña tanta tranquilidad.

- ¡Listo, a comer!, ¡buen provecho onii-chan, karin-chan!- manifestaba la jovencita poniendo sobre la mesa 3 tostadas depositadas en un platillo, una cacerola con huevos revueltos y un poco de té de limón, era relativamente poco lo que comerían, pero era mucho mejor que acostarse aguantando hambre como hizo el pelinaranja una semana atrás. Los 3 hermanos cenaban tranquilamente mientras charlaban acerca de cómo les fue en el día, aunque Ichigo no menciono su encuentro con el sacerdote y los otros tipos, y siguieron hablando demás banalidades; pero sorpresivamente un estruendo resonó en la entrada de la residencia, hecho que logro captar la atención de los muchachos.

- ¡Buenas noches familia!, ¡díganme quienes extrañaron a papi!, vengan a abrazar el duro y fuerte pecho de su progenitor- hablaba el hombre mientras desabotonaba su camisa y extendía sus brazos en dirección a sus hijos.

- Viejo, deja de gritar como demente, quieres... lograras ocasionarme una jaqueca- comentaba el primogénito de tan extrovertido hombre mientras sobaba su frente en señal de frustración.

- ¡Masaki!, nuestro ingrato hijo está lastimando a papi con sus brutas palabras- lloraba Isshin frente al poster de su difunta esposa. Luego de un par de gritos golpes y riñas entre padre e hijo siguieron comiendo en la anterior tranquilidad.

- Papá ¿no deseas cenar?.

- ¡No te preocupes Yuzu!, su amado padre no tiene hambre, mejor sigan comiendo ustedes- exclamaba jovialmente el hombre mientras levantaba su pulgar e iba a la sala a ver un poco de televisión-"mentiroso"- fue el corto pensamiento que cruzo la mente del ojimiel, al escuchar el poco apetito que tenía su padre.

La cena siguió su curso, y llegada la hora todos los Kurosakis fueron a sus respectivos dormitorios para descansar. En el transcurso de la noche el joven pelinaranja se despertó para ir en busca de un vaso de agua, pero al pasar frente al cuarto de sus hermanas logro escuchar una pequeña conversación entre ellas que capto su atención.

- No sé qué hacer Karin-chan, la otra semana debemos llevar 20 dólares para un proyecto escolar- murmuraba yuzu.

- ¡Tks!, jodidos maestros- refunfuñaba la joven- dile a Kageno-sensei que te dé un poco de tiempo extra para llevar el dinero.

- No aceptara, nos avisó del proyecto la semana pasada, pero no comente nada porque no quería preocupar a papá y tampoco ser una carga para onii-chan.

- No te preocupes Yuzu, ya pensaremos en una solución...- y luego de dar por finalizada dicha conversación optaron por dormirse. Pero afuera de la recamara Ichigo seguía parado en el mismo sitio con los puños apretados fieramente y rechinando sus dientes, como odiaba esa jodida situación, lo hacía sentirse inútil. El mencionado regreso a su habitación para buscar la dichosa tarjeta que Kyoraku-san le había entregado en la tarde, luego de extraerla de su abandonado pantalón se quedó observando el número escrito ahí por unos minutos... ¡maldición!, ¡sabía que después terminaría arrepintiéndose por lo que haría!... marcó el numero plasmado en la tarjeta mientras que esperaba que la linea telefónica fuera reemplazada por la jovial voz del alegre hombre, algo que para su desgracia y fortuna sucedió.

- Aló Kyoraku-san... si habla Ichigo...


Un día más, un día menos de vida... que importaba el tiempo en esos momentos... o por lo menos eso sucedía con Ichigo Kurosaki que parecía estar aislado del mundo mientras reposaba en una banca del "Parque Nacional de Karakura", el mismo en el que estuvo la tarde anterior. El día era luminoso y el viento soplaba sutilmente habiendo danzar sus naranjas cabellos; el mencionado joven se encontraba analizando el embrollo en el que se había metido, ya que la noche anterior el muy idiota había llamado al hermano del aun sacerdote de la ciudad diciéndole que aceptaba el trato- "baboso"- pensaba de el mismo al ver el rumbo que estaba tomando gracias a sus decisiones- "pero es por mi familia"- en esos momentos pudo escuchar el ruido de unos pasos que se le acercaban, y al levantar la mirada termino encontrando a 2 hombres, los mismos que eran responsables de que él se encontrara en ese lugar.

- ¡Hola Ichigo-kun!, me alegra que hallas tomado en cuenta la petición de Kyoraku para encontrarnos en este sitio- agradecía el peliblanco mientras tomaba asiento junto al joven.

- Si, muchas gracias por eso... pero sobre todo por aceptar colaborar con nosotros- era el turno de hablar para Kyoraku a la vez que se sentaba al otro lado del muchacho.

- Bueno sé que ya aceptaste tomar "el trabajo" que te ofrecimos, pero quiero que lo vuelvas a confirmar para saber si estas completamente seguro, ya que tendrás que cumplir ciertos reglamentos propios de un sacerdote.

- ¿Qué reglamentos?- hablo por fin el muchacho. El sacerdote se dispuso a decírselos en esos momentos, dándole una charla explicativa más larga que los años de "Matusalén", si era sincero apenas y puso atención a las 10 primeras reglas que menciono.

- Ya basta Ukitake- decía su hermano pelicafé mientas bostezaba y estiraba sus brazos- no es necesario que Ichigo-kun cumpla al pie de la letras todo lo que mencionas, la verdad ni lo veo necesario, no olvides que el tomara tu labor solamente por conveniencia, por un simple trato...

- ¿Y cuánto tiempo tendré que actuar como el reemplazo de Ukitake-san?

- Yo diría que labores por un año y medio aproximadamente, si no es mucha molestia para ti claro está. Necesitaremos ese margen de tiempo aproximadamente en lo que surge un joven verdaderamente interesado en esta vocación... y creo que no es necesario volver a mencionar los beneficios que tendrás a cambio- explicaba Kyoraku su punto de vista.

- Creo que podre con ello, pero solamente trabajaría los domingos ya que los demás días tengo otros pendientes.

- Haaa... hubiera preferido que dedicaras tiempo en ello por más días, pero respeto tus asuntos, y es preferible a que solo estés dispuesto los domingos a que no hagas nada... sin embargo necesito saber algo importante, ¿tienes novia?, ¿o alguna chica especial para ti?- preguntaba Ukitake ocasionando el asombro de Ichigo por tal pregunta.

- No, no tengo ese tipo de relación, ¿por qué la pregunta?.

- Es que al asumir este rol es obvio que tienes prohibido el establecer ese tipo de relaciones, espero que no te incomode ese hecho... pero más importante aún... ¿sigues siendo "puro"?.

- ¿Eh?, ¿a qué se refiere?

- Ya sabes, a que si aún conservas tu "inocencia"- y tras este último comentario por parte del peliblanco, Ichigo se sintió desfallecer.

- ¡No contestare eso!-exclamaba el joven con un sutil y casi imperceptible tono rojo plasmado en sus mejillas debido a la vergüenza que le ocasionaba tal pregunta.

- Jajajaja, no es necesario que digas nada, tu reacción nos responde la pregunta- se burlaba sin poder evitarlo el jovial hermano del pulcro sacerdote.

- No te enojes Ichigo-kun, era necesario saberlo ya que aunque no cumplas las demás reglas que mencione, hay una que si es necesaria que la obedezcas y no quebrantes.

- ¿Cuál?- indagaba el ojimiel.

- Mantener intacta tu castidad, esa es una "regla de oro", en simples palabras será la única que debes seguir al pie de la letra... ¿crees poder cumplirla?- cuestionaba el hombre de larga y lisa cabellera. Ichigo se lo pensó un momento, él nunca había tenido un verdadero interés en una mujer, al menos no de esa manera, y no es que fuera "del otro bando" o asexual, es más, había llegado a considerar linda a un par de chicas, tales como Inoue o Tatsuki, pero el cariño que les profesaba a ellas rozaba la hermandad, y las demás mujeres de la universidad eran unas caprichosas y consentidas, definitivamente no eran de su tipo; así que esa regla no significaba problema alguno para él, si no se había interesado de esa forma en una mujer por todos esos años, no lo llegaría a hacer de un día para otro...o eso pensaba el...

- Si...- fue la escueta respuesta de parte de él a la anterior interrogante.

- Bien, entonces ¿tenemos un pacto?- preguntaba Ukitake extendiendo su mano hacia él.

- Trato hecho...- y tras decir esas palabras juntaron sus manos en un apretón como símbolo del pacto formado ente ellos.

- Por cierto, empezaras este mismo domingo, hoy es martes así que tenemos 4 días para prepararte- informaba el amigable hombre con una sonrisa.

- ¿QUÉ?- se dejó escuchar un grito de exclamación por parte del ojiámbar.

Ese día martes Ichigo Kurosaki había invocado su propio martirio, pero eso era algo que no lo sabría hasta que el pasar de los días se lo mostrara... ahora lo verdaderamente importante era saber si lograría cumplir la "regla de oro"...¿enserio podría?.


Notas del autor...

Al fin publique el capítulo 2 xD ¡! , pensé que nunca acabaría por escribirlo n.n ya que en verdad me pareció tedioso el desarrollo de este :v , espero que no les haya aburrido demasiado y si enserio les aburrió pido disculpas :'( ... pero era necesario pasar por el trago amargo (en este caso lo aburrido xD), para luego pasar por lo dulce (o sea lo bueno x3), ya que era necesario desarrollar como se dio el trato y todo eso xD ... pero por fortuna el próximo capítulo será mucho más emocionante y notablemente superior (o eso espero xD), pero ya tengo la base sobre que tratara xD . También quiero comentarles que pronto subiré otra historia que ya tengo planeada ¡yei! :D ... la verdad le tengo fe a esa idea y pienso que esa historia podría tener buen futuro (o eso me gusta pensar xD), así que si les llega a interesar y saber sobre que tratara por favor esten pendientes para cuando lo suba ;) (que espero que sea la otra semana)... mil gracias por el apoyo y sus bellos comentarios eso me motiva como no tienen idea :') ... también agradezco a las personas que dejan sus votos y a las que no hacen nada pero se toman el tiempo de leer :D ... Por favor déjenme sus críticas para saber si les gusto, si no les gusto, etc... De antemano les doy las gracias y espero sus bellos comentarios! :)

Notas del capítulo...

Ahora hare unas cuantos aclaraciones acerca de este :D ...

1- Como vieron Ukitake, Kyoraku y Urahara son viejos amigos de Isshin, todos ellos tienen una historia que revelare más tarde :D

2- La escena de las chicas que despreciaron los pastelillos, la hice con el fin de mostrar los caprichosos y consentidos que son los alumnos ahí y así para que entiendan mejor porque Ichigo, Rukia y Grimmjow no se llevan bien con ellos.

3- La parte donde la señora que le regala la comida a Ichigo fue inspirada en un hecho real xD ... que a mí me sucedió xD... yo un día por azares de la vida n.n andaba con poco dinero y esa vez me quedaba hasta la tarde en la universidad... fuimos con una amiga a la cafetería de ese lugar, ella pidió un pan con pollo (que los venden caros ahí xD) y una soda, en cambio yo pedí un sándwich de jamón con queso (igual que Ichigo xD) ya que solo valen 3 coras ahí y un refresco de 25 centavos xD ... la señora quizás noto mi cara de hambre y mi falta de dinero xD y me dio exactamente lo mismo que a mi amiga y no me cobro :'D (aunque no hubo pastelillos xD)... Y fue ahí cuando comprendí que no es necesario tener capa para ser un héroe :')

4- Pido disculpas si Rukia fue un poco Ooc cuando habla con Ukitake sobre sus problemas, quise interpretar a la Rukia de la academia shinigami que a pesar de estar rodeada de gente era solitaria y que solo convivía con Renji... y pues Rukia también tiene sentimientos y tenía que desahogarla con alguien xD , así que lo siento si no les gusto esa escena.

5- En la parte donde Urahara habla con Ichigo por primera vez me inspire en el meme de Draco Malfoy xD

6- En la frase: "dándole una charla explicativa más larga que los años de Matusalén"... hize referencia a un hombre de la biblia, que supuestamente vivió 969 años... Y lo mencione para dar a entender lo larga que fue la charla de Ukitake xD.

Por suerte pronto habrá ichiruki :D! así que lo "interesante de la trama" 7u7 comenzara pronto 7w7 ... ¿y ahora que pasara en adelante?, ¿Ichigo dará la misa xD?, ¿saldrá huyendo?, y si la da ¿será motivante xD?, ¿Rukia cumplirá la promesa de ir el domingo?, ¿se encontrara con Ichigo "sacerdote sustituto"?, ¿Renji solo quiere a Rukia como amiga o está en la friendzone?, ¿Renji presentara a Rukia a sus amigos?, ¿Cómo reaccionara Isshin al darse cuenta del trato de Ichigo?... todo eso y más será revelado en el próximo capítulo xD ...

Datos del autor...

Pues vi que algunas personas si leyeron esto (milagrosamente xD) en el capítulo anterior... y a mí me gusta identificarme con las personas, así que iré dando en cada capítulo detalles sobre mi xD (solo por si les interesa xD):

1- Tengo un hobby y es dibujar :D ¡! Enserio me encanta x3 ... pero solo sombreo ya que soy un asco coloreando xD

2- Mi instrumento favorito (que quiero aprender a tocar, porque no puedo xD) es el piano :)

3- Mi número favorito: tengo 2... Uno es el "24" y el otro es el "42" ... Ya que amo ambos números y unirlos es crear la perfección hecha número xD (soy un poco rara, disculpen n.n).

4- Las 5 chicas animes que más amo y prefiero son (de mayor a menor)...

- Rukia taicho: Es simplemente perfecta *-* y punto!, no paro de escribir en todo el día si digo porque es mi favorita xD

- Nico Robin (One Piece): Ella sencillamente me atrapo... es la clase de personaje que uno quiere rápidamente y es casi imposible odiar (o eso creo xD), me gusta en general... pienso que es bonita (algunos no estarán de acuerdo conmigo), su personalidad me gusta mucho... es fría y sería la mayor parte del tiempo, pero tiene su lado Kawaii x3 ... y es muy fuerte ;) ... su grito de "quiero vivir" me encanto xD...la amo demasiado :) ... pero no supera a la taicho n.n

- Konan (Naruto Shippuden): porque pelearse por Hinata y Sakura si tenemos a esta hermosura xD ... me encanta toda ella, su diseño es muy bueno (es tan bella *-*), su actitud fría y calculadora me gusta mucho, sus pinches poderes de hacerse papel, cuando hace sus pinches alas xD, lástima que no pude seguir viéndola por más tiempo T-T , su pasado al igual que Robin fueron muy tristes T-T, pinche Konan cuando murió algo también lo hizo en mi T.T

- Androide N° 18 (Dragon Ball Z): pues lo que me gusto de ella es que era alguien realmente fuerte (considerando que las mujeres de Dragon Ball casi no tienen relevancia en cuanto a fuerza), siempre me gusto su dibujo , me encantaba su cabello xD , y su personalidad ni se diga... xD

- Erza Scarlet (Fairy Tail): Pues ella me gusta casi todo! :3, es linda, de las más fuertes de la serie, y me encanta su actitud... es tan decidida, pero también tiene su lado amable :') , su infancia fue muy dura :( ... pero lo que para mí le baja puntos, es el excesivo uso de fanservice que hacen de ella (al igual que todas las mujeres de Fairy Tail xD) y que siempre sale con sus súper power up (no sería malo perder de vez en cuando xD)

Bueno es todo por ahora :D ... gracias por darle una oportunidad a esta historia y espero cumplir sus expectativas ;) , por favor déjenme sus comentarios y enserio mil gracias por el apoyo! :D