-Cinco años después-

El sonido del despertador la saco de la cama, se levanto de mala gana y se metió bajo la ducha donde el agua fría recorrió su cuerpo, cuando termino se puso una toalla y salió a cambiarse. Una mujer hermosa se mostraba frente a ese espejo, lucy se había transformado en un verdadero cisne, sus pechos habían crecido, sus caderas ensanchado, su rostro se notaba más delicado, sus mejillas rosadas, sus hermosos ojos chocolate libres de aquello horribles anteojos y sus cabellos rubios ondeaban alrededor de su cuello, aquella belleza en bruto por fin mostraba lo que realmente era, una preciosidad de mujer.

Estaba en el último año de su carrera de diseñadora, Lucy era una mujer fuerte, segura de si misma y claro bella, su corazón se había vuelto duro con los golpes de la vida, con el engaño de aquel pelirrosa.

Lucy jamás le había dicho a su padre que había perdido su inocencia aquella tarde que siempre recordaba, después de ello había buscado una excusa para no ir al colegio, el padre de Lucy no noto nada raro y acepto que su hija se cambiara de colegio y de ciudad. Una nueva Lucy había entrado a su nuevo colegio, su cabello rubio caía en sus hombros, aun usaba los lentes pero sentía como su cuerpo cambiaba, se sentía sucia cada vez que lo notaba, se dice que la mujer deja de desarrollar su cuerpo una vez que mantiene relaciones sexuales con alguien, pero había pasado lo contrario con Lucy, cada parte que Natsu había tocado sufría cambios.

Los nuevos compañeros de Lucy podían ver que era una mujer muy bella, la rubia había formado muchos amigos durante su último año de colegio, como Levy McGarden su mejor amiga quien tenía el mismo gusto por la lectura que ella, Juvia Loxar que aunque no era su mejor amiga siempre la hacía reír, kagura Mikazuchi quien era como su hermana mayor que la protegía y Loke que le había mostrado su verdadera belleza siendo más que un amigo para ella, el era su primer enamorado formalmente, pero a pesar de toda la felicidad que le habían brindado ella se había prometido así misma vengarse del pelirrosa de la misma manera en la que él la había dañado, enamorándolo y jugando con él.

-Lucy, apúrate tenemos que irnos- se oyó una vos en el pasillo, Lucy sabia de quien se trataba, tomo las llaves y su cartera, abrió la puerta y ahí estaba Levy esperándola con el celular en las manos.

-lo siento Levy, es que anoche me quede…-

-lo sé, leyendo libros- completo la peli azul, las dos no pudieron evitar reír

Caminaron por las calles, Lucy al igual que Levy vivía en un departamento que estaba muy cerca uno del otro por lo que se veían a diario, el padre de Lucy, quien había perdido la pequeña empresa en la que trabajaba, había dejado que ella escogiera lo que iba a estudiar pero se había decepcionado al escuchar que lo que ella quería hacer era diseñar. Levy por otra parte no era muy creativa, pero los números y los negocios le caían de maravilla por lo que había decidido estudiar marketing de la moda, soñaban que al tener experiencia podían formar un pequeño negocio juntas. Las dos estudiaban en el mismo lugar, al igual que Loke, que estudiaba medicina y con quien no había perdido contacto, estaban a puertas de terminar su carrera, faltaban apenas unos meses para que todo termine y pudiesen trabajar por ello se sentían satisfechas consigo mismas.

-por fin llegan preciosuras - Loke las esperaba en la entrada con una pequeña rosa en la mano destinada a Lucy, Loke siempre había sido el apoyo de Lucy pero no sentía nada por él y Loke lo sabía. El la tomo de la espalda y le dio un beso en los labios, su relación había acabado hace muchos meses atrás pero el seguía insistiendo en mostrarle lo que sentía y ella no lo rechazaba.

Cada uno tomo su camino respectivo, Lucy entro en el salón era una de las mejores del grupo, de hecho se podría decir que era la mejor, había aprendido mucho de la moda cosa que le causaba risa al recordar sus queridas sudaderas con las que se sentía cómoda.

Después de las clases Lucy había ido por donas para compartirlos con Levy, entro en el lugar y noto la cola de personas que se había formado, algo cansada se paro en el último lugar, lentamente empezó a avanzar y noto que alguien mas había pasado a formarse detrás de ella.

-quítalo de mi camino,… no me importa como lo hagas, simplemente hazlo –la voz de la mujer que tenia a espaldas hablaba tan fuerte que se hizo imposible a que Lucy no voltear con mucha curiosidad por saber de quién se trataba y con mucho disimulo giro el rostro, se quedo estática al notar a una mujer albina y no cualquier mujer albina, esa mujer era Lisanna, sintió un miedo recorrer su cuerpo, la mujer dura había desaparecido por un instante devolviéndole los miedos a Lucy «tranquila, todo estará bien» se repetía a si misma no sabiendo si quedarse parada o salir corriendo.

- no se quede parada, avance- escucho un grito desde atrás, sabia de quien se trataba, Lucy giro el rostro y se vio frente a frente con Lisanna – ¿no me escucho? avance- Lucy vio un espacio entre la persona que estaba delante de ella, dio unos pasos hacia adelante intentando volver nuevamente su corazón duro, respiro hondo, eso la tranquilizo.

-deme una caja de donas, por favor- dijo cuando por fin había llegado a ser la primera, espero unos momentos y la mujer que estaba en la caja se los entrego, lucy no volteo atrás no quiso volver a ver ese horrible rostro, salió con la mirada en alto.

Lisanna aun seguía siendo esa mujer dura y directa de siempre, aun mantenía su belleza de la cual se sentía orgullosa, se sentía un mujer realizada, se había casado obteniendo una gran fortuna, pero aquel sentimiento extraño que sentía por natsu nunca había terminado, tenía un vago recuerdo de aquella rubia a la que había hecho sufrir, nunca se puso a pensar en que había pasado después, no la había vuelto a ver, no sabía de ella desde ese día y tampoco le daba tantas vueltas al asunto simplemente había pasado y ya.

Lucy regreso a casa endureciendo cada vez más su corazón, no podía dejar que nuevamente le sucediese lo de hace algunos momentos, no podía ser débil e inocente, nunca más.

Las semanas y los meses pasaron volando, Lucy por fin había acabado con sus estudios al igual que Levy y Loke, esa noche los tres habían quedado para salir a bailar y festejar su triunfo.

-se ven hermosas- le dijo Loke al ir a recogerlas, Lucy estaba con un vestido plomo con piedras incrustadas, unos zapatos plateados y un pequeño gancho en el cabello, Levy era más reservada lucía un vestido color marrón claro y l cabello suelto, Loke abrió la puerta de su auto para hacer que ellas entren en el.

Ni bien llegaron entraron emocionados, el ambiente era agradable, se acercaron a la barra donde pidieron sus bebidas, no querían terminar ebrios y claro Loke no debía tomar ya que sería el quien las regrese a casa.

-a celebrar se ha dicho- los tres fueron a la pista y comenzaron a bailar, Lucy no era buena haciéndolo pero con la ayuda de Loke y Levy había aprendido lo básico.

Habían pasado más de dos horas Lucy y Levy estaban agotadas, subieron al auto de Loke, después de llegar ayudo a Levy a subir a su habitación, Lucy quien aun podía sostenerse bien subió sola.

-¿te puedo acompañar?- dijo Loke después de dejar a Levy en su departamento, la tomo de la cintura y la acompaño, ya adentro la beso apasionadamente, ella solo correspondió, la tomo en brazos y la llevo a su habitación, ella no se resistió ya había estado en la intimidad con Loke y lo disfrutaba.

-te amo- escucho Lucy de los labios de Loke, se entristeció al oír aquello, quería a Loke pero no lo amaba, simplemente no podía aunque quisiera.

Su respiración era agitada, el le quito el vestido dejándola en prendas interiores, ella bajo la mano y toco entre las piernas de Loke, sus cuerpos se juntaron, gracias a Loke ella había aprendido técnicas para tener sexo, el cabellos de lucy se expandía por la cama mientras el le daba besos qe recorrían todo su cuerpo, esa noche la pasaron juntos disfrutándose uno al otro.

Cuando despertó vio el cabello naranja de Loke entre sus pechos, se puso de pie poniéndose la bata, entro en la ducha, no se sentía cómoda recordaba amargamente a Natsu y soltaba lagrimas.

-¿Lucy estas bien? – escucho desde afuera mientras las gotas de agua la cubrían.

-tranquilo estoy bien- dijo volviendo a sonreír, tomo una toalla y se cubrió con ella, salió de la ducha y vio a Loke sentado en la punta de la cama.

-¿Por qué no me esperaste para tomar la ducha juntos?- dijo haciendo puchero, ella solo rio.

Se vistió mientras el se duchaba, ella tenía que salir a buscar trabajo por lo que no lo espero y salió del departamento, el sueño de Levy y lucy era formar un pequeño negocio de ropa diseñada por Lucy, pero necesitaban tener experiencia para hacerlo, mucha experiencia.

Camino por horas repartiendo su currículo, esperando que alguien la llamara para ofrecerle trabajo. Cuando llego a las empresas "luna" una de las empresas más grandes en el mundo de la industria de la moda, ella no creía ser lo suficiente mente buena como para trabajar en una de esas empresas pero no perdía nada que al intentarlo.

-buenos días, estoy buscando trabajo, no sé si tengan un puesto disponible-

-lo siento- dijo la mujer que tenia la vista en la computadora.

-¿puedo dejarle mi currículo?- la mujer sentada no dio respuesta pero Lucy igualmente dejo los papeles al costado suyo, fue entonces que vio unos afiches en la mesa, acerco la mano y tomo uno.

-se necesitan diseñadoras, no importa el sexo, la experiencia, ni los estudios- Lucy leyó el volante diciéndose a si misma que solo le faltaba la experiencia, su rostro se ilumino.

Cuando regreso a casa se encontró a Levy sentada en el sofá, la saludo y se dejo caer al lado de Levy quien miraba la televisión, ya se le había hecho costumbre encontrar a Levy en su departamento.

-¿no fuiste a buscar trabajo?- pregunto preocupada

-pero si ya lo tengo- la sorpresa de lucy la hiso reír – recuerda que mi trabajo empieza mañana, ya te lo conté- lucy recordó que Levy le había dicho hace una semana que unos amigos Jet y Droy, muy raros por cierto, le habían pedido para encargarse de la pequeña empresa que tenían, ella debía promocionarlo y dirigirlos en las ventas.

-lo siento, lo olvide- dijo soltándose el cabello, Levy en verdad había tenido suerte de que esos chicos la contrataran, pero no solo era eso, ella era muy buena en lo que hacía y se lo merecía.

-¿Cómo te fue a ti?- Lucy saco el volante que tenia y se lo mostro a Levy

-¿participaras?- dijo ella sonriendo, Lucy asintió con la cabeza –te aseguro que ganaras- dijo devolviéndole aquel anuncio.

-gracias, me daré una ducha, estoy cansada- se levanto y se quito la camisa que tenia, metiéndose bajo el agua.

Después de la cena Levy se había ido a su departamento, dejando a Lucy dormida, podía notar el cansancio en su rostro, levanto la sabana y la cubrió.

El concurso era apenas en cuatro días, tenía que presentar un folder con diseños creados por ella misma, Lucy había trabajado duro durante esos cuatro días hasta que lo había terminado, miro satisfecha su trabajo y se felicito a si misma.

La mañana siguiente salió temprano para presentar su trabajo, estaba parada media hora antes esperando que alguien apareciera, sus manos empezaron a sudar y su hipo se hizo presente.

-no puedo presentarme así- dijo buscando un baño para hacer parar el horrible hipo.

Se limpio la cara y suspiro, se vio en el espejo y vio lo bella que era, como siempre con un poco de confianza su hipo cesaba dejándola tranquila, salió del baño con más seguridad, su hipo ya no la molestaba y se mostraba tranquila.

-postulante 414- dijo una mujer sosteniendo un folder

-soy yo- camino rápido hacia aquella mujer, otras dos personas habían sido llamadas junto a ella, juntos entraron a un salón donde habían tres personas sentadas en frente, Lucy supuso que eran los jueces que la evaluarían, ella se encontraba en la última posición.

-sus diseños fueron estupendos-

- gracias- dijo la chica que estaba frotando sus manos, parecía estar nerviosa al igual que todos.

-no estoy de acuerdo- dijo un hombre levantando la vista, Lucy quien tenía la miraba hacia abajo levanto la vista para ver quien había dicho esas palabras, se quedo espantada al ver esos ojos jade, era el, era natsu quien estaba sentado al costado de un mujer cabello escarlata, mas allá un hombre rubio con ojos azules la miraba a escondidas, no podía pronunciar palabras, de pronto sintió como todos los ojos se posaban en ella, su hipo había comenzado.

-lo… hip lo siento…hip- la mujer que tenía el folder se acerco con un vaso de agua ella lo tomo agradecida mientras veía como natsu la veía, su turno llego y ella aun tenía el hipo consigo.

-¿no se siente cómoda?- le dijo el pelirrosa, ella escucho esa voz ronca y apretó los puños intentando calmarse aguantando la respiración.

-estoy bien- dijo mirándolo con odio, le hicieron preguntas y ella contesto a cada uno, claro que con algún "hip" que se le escapaba, salió con la vista en frente, no podía retirarse para atrás, esta era su oportunidad, tenía que conseguir el trabajo para estar cerca de Natsu con el único propósito de su venganza.

-mañana tendrán que venir y hacer su última prueba, recuerden solo dos personas serán contratadas- dijo finalmente la mujer que aun llevaba el folder, todos se levantaron y se dispersaron caminando en diferentes direcciones, ella se dirigió al ascensor, presiono el botón, pero antes de que la puerta se cerrase vio la mano de alguien impidiendo la acción, era el rubio de ojos azules de hace un momento, el entro y volvió a presionar los botones.

-me gustaría saber su nombre- digo sin verla con la vista al frente, el hombre tenía un traje azul oscuro que le favorecía mucho, era alto y su postura muy elegante.

-Lucy, Lucy heartifilia- dijo a secas

-tiene un bonito nombre Lucy- espero un momento sin volver a hablar mientras esperaba que ella dijera algo-¿no me preguntara mi nombre?- dijo después de unos segundos.

-¿es necesario?- dijo viéndolo, el sonrió y se revolvió el cabello

-veo que no está interesada en mí, pero de todas formas se lo diré… mi nombre es Sting Eucliffe- dijo mientras las puertas del ascensor se habrían y el salía de ahí.

-que tipo más coqueto- dijo en voz alta intentando que el no la oyera- pero lindo- dijo saliendo del ascensor.

Regreso a casa y se puso a diseñar en uno de sus cuadernillos, no podía dejar de pensar en el pelirrosa, en su inocencia y en su venganza, cogió un vaso de agua y prendió el televisor sin lograr concentrarse ¿Por qué el estaba ahí? ¿Sería un empleado más? Parecía muy importante ¿la habría reconocido? No lo creo soy muy diferente a aquella niñita tonta, preguntaba y se respondía a si misma. Sintió el vibrar de su celular y lo tomo, vio en la pantalla el nombre de Loke, contesto para saber qué es lo que quería.

-¿puedes salir esta noche?- pregunto Loke

-lo siento, no puedo,…Pero podemos ir por unos helados, necesito relajarme y encontrar una idea-

-bien, paso a buscarte en media hora- ella colgó el celular y se fue a cambiar para salir con Loke, se puso unos jeans junto a una blusa clara y unos zapatos de poco tacón, a los treinta minutos escucho el timbre salió corriendo luego de ponerse un brillo en los labios.

-luces estupenda, como siempre-dijo Loke con un tono seductor al verla.

Salieron tomados de la mano, parecían toda una pareja de enamorados aunque no fuese esa la relación entre ellos, entraron en una heladería y mientras Loke hacia el pedido ella veía a través de la ventana intentando que tener una idea.

-te estás esforzando mucho-

-tengo que hacerlo-respondió ella sin dejar de hacer lo que hacía, la mujer que los atendía puso los helados en la mesa y los dos se dispusieron a comerlos, ella se sentía cómoda a su lado pero triste a la vez. Tenía en frente un helado de chocolate y fresas, Loke conocía muy bien los gustos de Lucy.

- gracias, nos vemos otro día- se despidió lucy dejando a Loke en la puerta

-¿no quieres que te acompañe?- lucy sabía que si permitía que el entrase en su casa terminarían en la cama y no tenía tiempo para ello.

-lo siento, pero mañana tengo que salir temprano-

-eres muy mala, ¿sabías?- la tomo de la cintura y le dio un beso delicado.

Después de darle los toques finales a su dibujo se dispuso a dormir, un horrible sonido la había despertado en la madrugada, vio el despertador y noto que no había sido culpa del dicho aparato, sino de su celular.

-¿hola?- dijo de mala gana, viendo que aun el sol no había salido.

-lucy, soy yo- ella reconoció la vos al instante

-¡¿papa?!- dijo levantándose bruscamente

- me estoy mudando, te mande cosas tuyas que encontré en tu antiguo cuarto, supongo que te llegaran hoy, te llamare cuando me haya instalado.

-¿papa? ¡¿Papa?!- repitió sin respuesta, su padre había envejecido pero su carácter no había cambiado, el aun no era cariñoso con ella y eso le dolía en el alma, se trago una amargo dolor, no tenía a nadie a quien poder confiarle sus sentimientos, Levy era una buena amiga pero aun no sentía la confianza necesaria como para contarle todo, aun o confiaba en nadie mas que en ella misma, aunque a veces ni en ella misma podía confiar.

Volvió a abrigarse con las sabanas sin poder conciliar el sueño, el despertador sonó cuando ella ya estaba en la ducha, se cambio y salió con mas gana de conseguir ese trabajo.

Llego a la empres y mientras bajaba del ascensor se golpeo contra alguien haciendo que las hojas que llevaba en las manos se le cayeran.

-lo siento, estaba distraído- ella se agacho intentando levantar las hojas y el la ayudo.

-la culpa también fue mía- dijo levantando la vista y viendo en frente a Natsu, el vio los ojos chocolate y supo que había visto esos hermosos ojos en algún lugar ¿pero dónde? No lo recordaba, el odioso hipo rompió en momento.

-hip..hip- soltaba la rubia mientras el le alcanzaba lo que había recogido del suelo – gra… hip gracias- dijo sin volver a verlo y volvió a caminar, «Lucy reacciona» se dijo a si misma, ella no quería creerlo pero su corazón latía aun a mil por hora cuando veía el rostro de Natsu «maldito»

La prueba le salió estupenda, esperaba sentada como todos que salieran los resultados, una mujer salió pegando unos papeles en la pared, todos se levantaron para ver y noto su nombre escrito ahí.

-lo hice- dijo en vos baja pero gritando por dentro, no quería hacer sentir ma a los demás participantes.

-por favor los que hayan visto su nombre deben acercarse mañana a primera hora en este mismo lugar-

Salió emocionada, quería festejarlo pero recordó que debía estar al día siguiente temprano en la empresa "luna" por lo que se acostó temprano.

-mañana el juego empieza- dijo en la cama haría sufrir a natsu mas de lo que ella había sufrido, era como si el destino la hubiera puesto ahí, su venganza ya estaba planeada y no había nada ni nadie que la hiciera cambiar de opinión, excepto su corazón que aun le costaba controlar pero haría de todo por hacerlo.