Capítulo 0.5 [Extra]
«Diario»
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Su subconsciente parecía gritarle que entrara a esa tienda
y comprara ese Diario MarLogin.
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Se encontraba en sus vacaciones de verano, a una semana de entrar a clases. Y el clima no era tan agradable que digamos, el calor era realmente horrible.
Estaba recargada en el tronco de un árbol, a las afuera de una tienda de grandes vitrinas con el nombre "V&J". Las personas iban y venían de manera rápida, con conos de helado, bebidas frías, ropas frescas o en su caso contrario, con trajes y un enorme maletín en mano.
Se encontraba en el centro comercial.
Su madre le había dicho que se quedara ahí, en lo que ella iba a comprar lo que le faltaba para la secundaria. Aunque antes de eso le había dicho que no le causara más molestias y no se moviera por ningún motivo de ahí. Se había negado por completo a que ella, su propia hija, la acompañara. El porque, lo desconocía por completo.
Sus ojos estaban fijos en la vitrina enfrente de ella. Llevaba rato observándola, perdiéndose entre todas las cosas brillantes y de colores alegres, pero su mirada estaba completamente enfocada en el diario de MarLogin. Había escuchado que solamente había uno en cada país del mundo, y que era difícil conseguirlo. Pero al parecer no era así. No, no lo era, porque lo estaba viendo justo al frente de ella.
Sus manos picaban a consecuencia de sus pensamientos egoístas que le gritaban que fuera adentro y lo comprara, o aunque sea lo tomara un momento entre sus manos. Pero no podía hacer eso, si su madre se enteraba que ella la había desobedecido, de seguro se volvería loca. Pero...
Negó con la cabeza, apretó sus labios y agarro con mas fuerza las bolsas de plástico, buscando un poco de valor en su sistema. Bien, era ahora o nunca.
Giró su cabeza hacia todos los lados posibles, para acto seguido avanzar a toda velocidad hacia la tienda y entrando de golpe, dejándose refrescar por el aire acondicionado.
Afuera había un calor de infierno.
—Bienvenida a V&J. ¿En qué puedo servirle? —observó con atención a la extranjera que ya hacia enfrente de ella haciendo una leve inclinación.
Tardó unos minutos en encontrar su voz.
—Me gustaría observar ese diario. —susurro por lo bajo mientras mantenía su vista fija en sus pies y señalaba con su mano a la vitrina que se hallaba al lado derecho de ella. —Por favor.
—Claro, en un momento se lo traigo, mientras tanto por favor tome asiento. —observó la sonrisa amigable que esta le ofrecía, a pesar de que sus dientes se hallaban en un mal estado.
Asintió un par de veces para luego encaminarse hacia en medio de la tienda, donde se encontraban enormes sillones en forma de labios y zapatillas de colores pasteles y fosforescentes.
Sentó en una zapatilla de color rosa pastel.
Al paso de los segundos se sentía realmente ansiosa, la sola idea de que su madre regresara en ese momento y se diera cuenta que ella no estaba ahí, donde le dijo que se quedara. La volvía loca, y provocaba que sus nervios se dispararán al mil.
¿Porque tuvo que hacerle caso a sus malditos deseos egoístas?
Estaba apuntó de cruzar la puerta electrónica, cuando Betty (la chica que la había atendido con anterioridad), según decía su placa en el uniforme rosa. Se había interpuesto en su camino con una enorme sonrisa en su rostro.
—Aquí esta el diario, señorita. —mencionó mientras estiraba sus manos hacia ella, con el contenido pedido. Haciendo que ella se sintiera casi obligada a agarrarlo. —Como se puede dar cuenta este es el diario MarLogin, creado en Italia por Chinmisus Retfull. Una persona conocida por crear magia y ponerla toda en los doce diarios que envió a los doce países. Son muy difíciles de hallar, por lo cual tiene un precio de ¥ 1, 500, 000.—abrió sus ojos a mas no poder. ¿Tanto costaba?, si recordaba bien, solamente tenía un par de monedas de diez. Así que sería imposible para ella comprarlo. —Pero actualmente se halla con el 70% de descuento.
Abrió a mas no poder sus ojos, por segunda vez.
¡El descuento era realmente enorme!
—Por lo tanto su costó es de ¥100. —saco la cuenta mientras estiraba con una sonrisa un pequeño y delgado papel rosa, con varias cosas en este. Un recibo. —Entonces...
Rima negó una par de veces, dejando el diario en los brazos de la extrajera. Antes de llevar sus manos hacia el pequeño bolso, que ya hacia colgando de su brazo, al final de su vestido. Rebuscó un par de veces antes de sacar un monedero y depositar todo su contenido en la palma de su mano. Empezó a contar.
20¥.
Fue lo único que pudo hallar alado de ese botón dorado sobre su mano. Apretó sus labios en un intentó de sonrisa. ¡Que vergüenza!
—Esto... —tartamudeo intentando saber como decirle que no iba a poder comprarlo, hasta que de manera milagrosa cayo en la cuenta de que aquel botón dorado en realidad era una moneda de ¥500. —Aquí tiene.
Un suspiro salió de ella al ver el rostro sonriente de la empleada, al mismo tiempo que intercambiaban cosas, ella se quedo con el diario y el recibo, mientras la que estaba enfrente de ella se quedó con la moneda.
—En unos momentos más le traeré el cam... —salió corriendo de la tienda al divisar la cabellera rojiza de su madre, dejando a la empleada hablando sola. Mientras alzaba su nueva compra en su bolsa.
Mordió su mejilla en un intento de que la sonrisa no le delatará.
Estaba, tan, tan ¡Feliz!
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¡Lo había comprado!
Se encontraba que casi vomitaba un arcoiris por la boca,
Ahora tenía a quien contarle todo, y el sería su primer secreto.
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¡Hola! ❤
¿Qué les pareció el extra?
Xxzoey-chanxX, aquí esta como te prometí. Aunque realmente es un extra y no un capítulo como prometí. *Lo siento * Peroooooooooo, ¡Al fin Rima tiene su diario! ❤. El fin de semana de la próxima semana subiré el capítulo ya acabado (aunque uno no lo inició ") .
Bye, bye~
