*A Candy no le dio tiempo de reaccionar, en cambio Albert se aventó hacia ella, rodaron hasta apartarse del peligro, la cadena rompió el piso de madera del muelle, los demás cargadores corrieron hacia ellos para verificar si estaban bien.
-¿Pequeña estás bien? -dijo Albert preocupado
-Sí, sólo que todavía estás arriba de mí
-Tienes razón, discúlpame nena.
Él se apartó, se puso de pie luego la ayudo a pararse.
Candy ¿qué haces aquí?, ¡Este no es lugar para que una niña como tú venga a pasear!
-¿Están bien? ¿No se golpearon? ¿Cómo está la niña?- preguntaron los obreros
-¡Estamos bien!, gracias por preocuparse -contestó Albert para tranquilizar a sus compañeros
Candy dijo: Albert, Aby te mandó una carta, me encargó que te la entregara personalmente.
*Candy le dio la carta a Albert, él se quedó mirándola sin hacer ningún gesto.
-¿Sabes leer?- Le preguntó Candy
-No Candy – contestó apenado
-Le diré a uno de mis compañeros que me la lea.
-Si haces eso el nombre de mi hermana estará de boca en boca, dijera mi mamá ¿quieres que te la lea? – Candy fingió el tono de queja en la voz que utilizaba su mamá.
-¡Si! ¡Vamos a hacia allá! ahí estaremos fuera de peligro- la invitó Albert
*Candy abrió la carta y leyó:
Querido William.
Mi padre se molestó conmigo, porque no quise acceder a uno de sus caprichos, y me castigó por dos días sin salir de mi recámara, por lo que no podremos vernos.
Será un tormento para mí no gustar de tus besos apasionados y estar sin sentir tus manos que acarician tiernamente mi cuerpo.
Candy se puso roja al leer esta sección de la carta, lo mismo que Albert.
Cada día que pasa te amo más, tú eres mi gran ilusión, sólo tú estás en mis pensamientos.
Tuya Abigaíl.
*Albert se sintió avergonzado delante de ella.
-Candy dijo: ¡Ya ves! fue mejor que yo te la leyera, ¿Qué respuesta quieres que le dé?
Albert comentó: Dile que siempre la estaré esperando a la orilla del lago, aún si ella faltara yo la esperaré todos los días, Candy, ¿tú sabes porque se disgustó tu papá con Abigail?
-¡Si lo sé!
-¿Podrías decírmelo?
-Si, pero te va a costar
-Candy, hoy no traje dinero
-Te lo diré, si me das un beso en la mejilla
Albert sonrió y dijo: Candy, mejor le diré a Anthony que te lo dé.
-Bueno, entonces mejor le diré a Abigail, que te lo diga.
Albert hizo una mueca y dijo: ¡Está bien! pero será rápido o me acusarán de pedófilo.
*Albert besó a Candy en la mejilla.
Candy le dijo: ¿Sabes que cuñado? valoro mi vida, si te lo cuento y mi hermana se entera me matará. ¡Nos vemos luego! porque se me hace tarde para ir a la escuela.
-¡Niña tramposa!, dile que la amo, que la extrañaré y que estos dos días se me harán eternos.
Candy fue corriendo hacia la escuela cuando entró su maestra le llamó, la atención, Candy sonreía al recordar a Albert dándole el beso en la mejilla, luego recordaba a su amigo Anthony.
FABRICA HUBER
Robson Huber estaba esperando a su amigo Forrest Sackler.
-Buenos días Robson
-Buenos días Forrest.
-Vine para saber, desde cuándo podrá mi hijo David frecuentar a Aby.
-Forrest, quiero ser sincero contigo, hace dos días toque el tema con mi hija, ella me contestó que no está interesada en casarse por el momento, tampoco quiere recibir a ningún muchacho por ahora, te lo comento porque no deseo que tú hijo reciba desprecios y se quebrante nuestra amistad.
-Robson, tienes que imponer tu autoridad en tu casa, Aby te debe obediencia.
-Querido amigo, no forzaré a mi hija a nada que no quiera, ya de por si el matrimonio es complicado, no deseo que mi hija se case sin amor.
*El Señor Forrest pensó: Este idiota corazón de pollo, consiente a esa mocosa insolente, pero es raro que una muchacha de su edad no desee casarse, investigaré si algún joven ha robado su afecto.
MANSION SACKLER
El Señor Forrest Sackler era viudo, David era su único hijo y deseaba verlo casado con la muchacha más bonita de Chicago, la cual era Abigail Huber.
*David Sackler era un muchacho prepotente, inteligente, caprichoso era idéntico a su papá, toda la riqueza que tenía no podía hacerlo buen mozo, pero había fijado sus ojos en Aby y quería casarse con ella aunque no hubiera un contrato matrimonial de por medio.
-Papá, ¿cuándo podré visitar a Aby?
-Hijo, lo siento mucho pero Abigail no quiere recibir tus visitas, así que es mejor que pienses en otra chica, tenemos en nuestra contra, que ellos poseen una fortuna igual a la de nosotros, por eso no se puede negociar un contrato matrimonial, esa chica posee todo, riqueza, belleza y la protección de sus padres.
David arrugó la servilleta de tela que tenía en su mano y pensó: No quitaré el dedo del renglón de alguna manera Abigail Huber será para mí.
Al día siguiente a las orillas del lago Abigail, fue a encontrarse con Albert pero esta vez no llevó a Candy.
¡Albert!
¡Linda te extrañé!
Abigail lo miró y recordaba las palabras de su padre y dijo: Albert, hazme tuya
Albert la amaba tanto, que no quería que fuera de esa forma, la quería tener para siempre no sólo un momento.
Aby deseo que nos casemos, quisiera hablar con tu papá.
-Eso no es posible por el momento, ya que le acabo de decir que no estoy interesada en casarme.
-¿Por qué le dijiste eso?
-El disgusto fue, porque quiere que acepte las atenciones de David Sackler, parece que está interesado en mí.
*Albert se llenó de tristeza y celos.
-Es por eso que quiero que me hagas tuya.
-Esa no es la solución Aby, no quiero hacer las cosas a escondidas, quiero enfrentarme a tu papá.
Aby se acercó a Albert y conforme a lo que había leído en una novela romántica lo acarició y despertó la pasión del Hombre.
Albert no pudo negarse y dijo: Vamos a mi granero
Albert se montó atrás de Aby y dirigió el caballo hacia el granero de su propiedad, él sabía que a esa hora sus sobrinos estaban almorzando.
Fueron a la parte de arriba del granero.
Aby se desnudó ante sus ojos
¡Qué hermosa eres!- exclamó
Empezaron los besos apasionados, se acostaron sobre la paja, Albert se quitó la camisa, el pantalón y todo lo que le estorbaba para estar desnudo como ella.
Se acariciaron con gran intensidad, era la primera vez para ambos, descubrieron las sensaciones de sus cuerpos producidas por la excitación, después del preludio del amor, Albert entró en Aby, conectándose con ella, se perdieron de la realidad, estaban solos en el universo, se demostraron todo lo que sentían el uno por el otro.
Después de una hora se vistieron, se habían conocido en la intimidad, sus almas se habían fundido en una sola.
-Tengo que irme Albert, mañana iré a buscar a Candy a la escuela y pasaré por ti, quiero hablar con tu tía para ver si me permite quedarme a vivir aquí.
¡Si Aby!
Albert había entregado su voluntad a Abigail, desde ese momento no se negaría a nada que ella le pidiera.
Rosemary vio a Abigail saliendo del granero y montarse en su caballo, luego vio que Albert se estaba acomodando la camisa, metiéndosela por dentro y subiéndose la bragueta del pantalón.
-Albert miró hacia su casa y vio que Rosemary lo observaba, él caminó en dirección contraria de su casa y se acostó en el césped para meditar en lo que había pasado en el granero.
Al día siguiente Abigail y Candy esperaban a que Albert saliera de su trabajo en el muelle.
*David Sackler había ido por un embarque de materias primas para su fábrica de zapatos, el fijó su mirada en Abigail, que estaba arriba de su carruaje con su hermana menor.
-Señor Sackler sigamos –dijo su empleado
-Adelántate estoy observando a alguien.
El vio que Candy se cambió de lugar y se puso en la parte trasera del carruaje, se dio cuenta que Albert fue corriendo hacia ellas y se subió a lado de Abigail.
David Sackler se llenó de ira al ver la escena- Ese muerto de hambre no me quitara a Abigail, veremos cómo reacciona su padre al enterarse que su hija es novia de un simple cargador de los muelles.
PROPIEDAD DE LOS ANDREW
No, no y no, ¡No puedo aceptarte bajo mi techo, sin que te hayas casado primero con mi sobrino!.
-¡Señora Elroy!, Mi padre se verá obligado aceptar a William, tiene que ser de esta manera, deje que me quede con ustedes. Prometo ayudar en las labores que realizan Rosemary y usted.
La señora Elroy agarró la mano de Abigail y dijo: Siente mis manos muchacha, están rasposas por todo el trabajo que tengo en la casa, si te casas con mi sobrino tus manos se pondrán como las mías, callosas y arrugadas.
-¡No importa tener las manos callosas!, a mi corazón no le saldrán callos y William siempre tendrá lo mejor de mí.
La señora Elroy vio que Abigail estaba decidida, y preguntó: ¿Cuándo te vendrás a vivir aquí?
Albert y Abigail sonrieron y ella dijo: Esta misma noche vendré con mis cosas.
Candy y los chicos estaban divertidos, Anthony se había atrevido a declarársele a Candy, el amor entre los niños estaba empezando a florecer.
*David Sackler le contó a su padre Forrest la escena que vio en el muelle y decidieron decírselo al Señor Huber.
MANSION HUBER
*Candy estaba llorando
-No lo hagas Aby, me quedaré sola
-Candy, tengo que hacerlo, amo a William y deseo casarme con él.
-Pero esta no es la forma hermanita, nuestros padres se pondrán muy tristes.
-Más triste estaré yo si me casan con ese hombre tan horrible.
*Abigail y Candy bajaron la maleta por la ventana.
*Luego Abigail se bajó por la cuerda, Albert la estaba esperando con el caballo y partieron hacia la casa de los Andrew.
*Deborah la mamá de Abigail y Candy fue avisarles a sus hijas que ya estaba lista la cena.
-Hijita ya está lista la cena, ¿Has visto a tu hermana? No la encontré en su habitación.
-No la he visto mami, he estado haciendo mi tarea toda la tarde.
*Deborah ordenó a sus sirvientes que buscaran a Abigail por toda la casa.
-¿Qué pasa Deborah?- preguntó Robson
Ella un poco nerviosa y preocupada contestó: No encontramos a Abigail, ya la buscamos por toda la casa.
El gritó: ¡Candy!
-¡Si papito dime!
-Dime ahora mismo ¿Dónde está tu hermana?
-No sé
*En ese momento tocaron la puerta, el mayordomo recibió a la visita.
-Señor Huber, lo busca el Señor Forrest Sackler.
-Dile que no puedo atenderlo por ahora, que mañana iré a su fábrica.
*Forrest Sackler pasó al salón y dijo: ¿Acaso buscas a tu hija Abigail?
-Robson respondió: ¿Sabes algo de ella?
-Robson, has descuidado tu hogar, tu hija se ha involucrado con un cargador de los muelles, ahora mismo me los encontré en el camino, iban en uno de tus caballos, con una maleta, me imagino que se dirigen a la casa de él.
-Deborah se desmayó de la impresión, el mayordomo pudo sostenerla a tiempo antes que cayera al suelo.
-¿Quieres que te acompañe a buscar a tu hija a casa de los Andrew?
-No es necesario, yo iré con mis criados a buscarla, te pido que seas discreto y no lo cuentes a nadie.
-Por mi parte no lo sabrán, pero mi hijo David está muy decepcionado.
-No es de caballeros, hablar de las doncellas- dijo Robson
-Dudo mucho que tu hija siga siendo una doncella
-¡Forrest! te pido que salgas de mi casa, este es un asunto familiar, después hablaremos.
-Está bien me iré, no sin antes decirte que mi hijo puede pasar por alto todo lo ocurrido, hemos hablado sobre esto, David aunque tu hija haya dado su mal paso, está dispuesto a casarse con ella.
-Vete por favor Forrest, luego hablaremos.
Hola chicas les traigo el segundo capítulo de este fic. Les agradezco sus comentarios.
Saludos a Gaby Grandchester, Liovana, Luz, Mercedes, flakita amjr, Ana María, La Caastaneda, paulayjoaqui, Loren Rios, Jahzeel (El fic que terminará próximamente será Dame la oportunidad de amarte, le quedan pocos capítulos) Paolau2, Stormaw, Maravilla 121, Carolina Macias, Gina Riquelme, Tania Lizbeth.
¿Cuál quieren que actualice mañana? ¿Amores de plataforma o Dame la oportunidad de amarte?
El que más votos reciba esa será saludos nenas.
