¡Hola de nuevo! :D
LA SERIE/MANGA DE BLEACH LE PERTENECE A TITE KUBO
EL FIC ESTÁ INSPIRADO EN LA CANCIÓN "FRENTE A LA CHIMENEA" DE LUIS MIGUEL (El fic contiene partes de la canción)
CIERTO DIÁLOGO DE LA HISTORIA APARECE EN EL CAPÍTULO 29 DEL ANIME (Al final les digo cual es) ;D
Epílogo
La Navidad de Orihime
Una hermosa muchacha caminaba tranquila por las calles de Karakura, sin embargo, su expresión reflejaba cualquier cosa menos tranquilidad.
¿Les gustarán las galletas? Ay, espero que sí…
Y apretó más fuerte el paquete que llevaba en las manos.
Quizás debí haberlas comprado… –Pensó mientras se detenía en el umbral de una tienda de dulces– Pero falta poco para las ocho… No quiero parecer grosera y llegar tarde
Aceleró el paso, debido a su último pensamiento.
Quizás no debí haber aceptado… ¿Y si les estorbo?
Y de pronto tropezó, al no percatarse de una piedra que había en la vereda y al no cortar de una buena vez sus inseguros pensamientos.
La expresión en su rostro al ver como el paquete peligraba con caerse y quizás votar a la calle todas las galletas que con tanto esfuerzo preparó, fue de lo más triste.
Daba por hecho que eso sucedería y que además ella caería al piso junto con las galletas.
Sin embargo…
Repentinamente una blanquecina mano se interpuso entre la caja y el suelo, atrapándola con agilidad. Y a la vez cogió a la muchacha que iba a caer. Sujetándola con firmeza y delicadeza al mismo tiempo.
– ¡Ishida-kun! –Vociferó impresiona la muchacha.
– ¿Te encuentras bien, Inoue-san?
–H-hai… –murmuró, mientras el ojiazul la ayudaba a incorporarse y le entregaba el paquete de galletas sano y salvo–. Gracias, Ishida-kun –le dijo al ponerse completamente de pie.
El muchacho abrió un poco los ojos y desvió la mirada, con la escusa de arreglarse las gafas.
–No tienes que agradecerme-
– "No hice nada en especial" ¿no es así? –le interrumpió cordialmente.
Ishida se sorprendió al escuchar eso. Se volteó a ver el rostro de Orihime y vio como ésta se encogía de hombros y le sonreía con dulzura.
– ¡Oh, cierto! –Continuó la chica, mientras sacaba algo de uno de los bolsillos de su chaqueta–. ¡Feliz Navidad, Ishida-kun! –Y le entregó al ojiazul una pequeña bolsa de papel de arroz, de color verde y con un listón rojo que la amarraba–. Horneé galletas. Pretendía darles a todos un paquete la próxima vez que nos viéramos… Pero aprovecho de regalarte unas ahora. –Y sobándose la nuca agregó–: La verdad es que traje conmigo unas extra por si me daba hambre en el camino-
Antes de que pudiera continuar, su estómago se quejó, haciendo un ruido que no pasó desapercibido para el joven.
–E-esto… –Titubeó avergonzada–. ¡No es que tenga hambre! D-de todas formas ahora mismo voy a cenar y pues…
Ishida observó la bolsita en sus manos y luego la expresión de la muchacha. Sonrió.
–Feliz Navidad para ti también, Inoue-san. Lo siento, pero no tengo ahora mismo tu regalo a mano… –Y recordó la imagen de la camiseta que había confeccionado para ella, al lado de los otros regalos que tenía para sus amigos.
Orihime dejó de balbucear y contempló al muchacho. Ambos se dedicaron una sonrisa.
–Gracias… No te preocupes por el regalo ahora, Ishida-kun. Después de todo, yo soy la que se está adelantando… –Musitó, antes de que ocho campanazos anunciaran que ya estaba retrasada. El nerviosismo de la pelinaranja rebrotó de golpe–. ¡Ay no, voy a llegar tarde! –Y luego comenzó a correr, mientras se despedía con la mano de Ishida–. ¡Nos vemos, Ishida-kun! ¡Feliz Navidad!
–Nos vemos, Inoue-san –dijo casi para sí, mientras observaba como la joven se alejaba.
Mientras tanto, en la calle de enfrente, Ryuken observaba la escena. Algo en la joven llamó su atención, tan solo alcanzaba a ver su espalda, pero sintió como si recordara a alguien al verla.
La muchacha comenzaba a irse, pero se volteó para despedirse de su hijo, haciéndole señales con la mano. Y de paso, dejó a entrever su rostro.
Fue entonces cuando lo entendió todo… Una punzada en el pecho le anunció el resurgir de un recuerdo.
El dolor se desvaneció en seguida al percatarse de cierto detalle: su hijo ahora traía un presente en las manos, obviamente obsequiado por aquella muchacha.
Suspiró, al parecer satisfecho.
Siguió su camino, antes de que Ishida notara que lo había estado observando. Y mientras caminaba, no pudo evitar sonreír, casi con malicia.
Al fin haces algo bien, Uryu
X-X-X-X-X-X-X-X-X-X
– ¡Bienvenida, Inoue-san! Feliz Navidad.
La saludó Urahara, mientras, a pesar del frío, se abanicaba.
–Feliz Navidad, Urahara-san.
–Adelante, llegaste justo a tiempo.
Entraron en la tienda y Orihime se encontró con los demás: Yoruichi, Jinta y Ururu estaban sentados alrededor de la mesa mientras Tessai terminaba de servir la comida, se veía deliciosa. El ambiente estaba tibio, gracias a una estufa que había cerca.
–Hola a todos –saludó cordial–. Feliz Navidad.
–Qué bueno que llegaste, Inoue –comenzó la morena–. Feliz Navidad para ti también.
–Gracias, Yoruichi-san. –La muchacha no pudo evitar sonreír al verla. Gracias a ella ahora estaba aquí, pasando la Navidad en compañía–. Esto… Traje algunas galletas.
– ¡Oh, qué bien! –Se adelantó a decir Jinta– No eres como el cabeza de piña, qué alivio…
–Ey, Jinta… –Lo tranquilizó Kisuke. Luego se dirigió a Orihime–: Siéntete como en casa, Inoue-san.
–Hai, gracias.
Luego de que Tessai colocara en la mesa las galletas de Orihime, se propusieron a comenzar:
– ¡Gracias por la comida!
Dijeron todos al unísono, antes de empezar a engullir la cena.
X-X-X-X-X-X-X-X-X-X
– ¡Oh, qué alivio! –Le dijo alegre Orihime a Tessai– Había estado pensando que quizás mis gustos estaban algo atrofiados…
–No, no, para nada. Las judías le dieron su toque final a las galletas.
– ¿Eso crees? ¡No sabes lo feliz que me hace escuchar eso!
Jinta escuchaba la conversación, con una gotita deslizándosele por la nuca. Luego le habló al oído a Ururu:
–Si somos sinceros, nada supera a las galletas de atún de Yoruichi-san. Esas sí que estaban malísimas…
Inoue sonreía mientras se acercaba al plato un poco de camarones. Fue entonces cuando se dio cuenta de cierto detalle…
¿Are? –La muchacha observó confundida como Yoruichi se comía con los ojos algo ¿o quizás a alguien?– Es mi imaginación o… ¡Yoruichi-san quiere comerse el arroz de Urahara-san! Uy, espero que no le moleste porque creo que ya no queda… ¡Me sorprende! Creo que mi intuición a estado mejorando
Pero no, no era el arroz de Kisuke lo que hacía a la morena tener esa expresión en su rostro.
Debajo de la mesa, los dedos de Kisuke acariciaban los nudillos de la Shihōin. La última sonrió, mientras cierta canción se coló en su cabeza:
Y al final podré vivir
¡La más bella Navidad!
Fin
Bueno y eso es todo c:
No sé ustedes pero a mí me cae bien Orihime :/ Tengo la esperanza de que Tite-sensei deje de hacerla sufrir por Kurosaki y la enamore de alguien como Ishida *-* Inteligente, guapo, caballeroso, le hace contraste… ¡Lo tiene todo! (Desde el capítulo 28 que me gusta cómo se ven juntos *-*) ¡Pero bueno!
–No tienes que agradecerme-
–"No hice nada en especial" ¿no es así?
Este es el diálogo que saqué igual a la serie (o por lo menos eso me salió en la traducción ._.) Pero si son tal para cual *3* Hasta tienen las mismas inseguridades… Aw 3
También tengo un especial Urayoru de Año Nuevo, pero ese *sonrojándose* ó/ò ese es lemmon y lo subí a otra pág. Y pues… *chocando yemas de los índices* si hay algún interesado… Aquí dejo el link:
h*t*t*p*:*/*/*w*w*w*.*f*a*n*f*i*c*.*e*s*/*v*i*e*w*s*t*o*r*y*.*p*h*p*?*s*i*d*=*4*1*1*9*7*&*w*a*r*n*i*n*g*=*4 (exageré con los asteriscos? Hay que borrarlos por cierto)
Gracias por leer y pues si les gustó nos podemos leer en mis fics sin terminar ;D (Promocionando, promocionando everywhere)
Oh, y ¡Feliz Navidad! :D
