Notas de la autora: Hola, perdonen por tardarme en subir un miserable capítulo, pero bueno esta es la historia: Pensé en iniciar con una cacería de una familia entera pero cuando iniciaba mi corazón se paraba y mis manos temblaban, sentía lástima por a quienes mataba así que cree diversos personajes, diversas situaciones, diversas muertes, hasta que fueron ridículas y sin dolor, llegué incluso a llorar cuando mate a una niña pequeña, sentí un horror sin fin y me sentía cruel así que me dije a mi misma que no puedo ser alguien que no soy, no puedo escribir algo que no me gusta y tan violento. No soy de las personas que pueden matar a alguien incluso en sus historias, porque siento dolor y me pongo en su lugar :( así que todo lo prometido en el anterior capítulo se tacha.

También me gustaría aclarar que van a haber un capítulo más y quiero hacer dos finales alternativos, el segundo capítulo es el final... ya gracias a dios. En fin en mi mente se me vino dos finales al pensar en esta historia y los dos me gustan tanto que no se cual poner así que bueno, final alternativo y ustedes eligen cual les gustaría más. Así todos felices y lo siento por ser tan tonta y no poder matar a alguien :(


Aquellas huellas digitales que tenemos únicas y repetibles, con mis dedos tocaba el papel dejando está marcada sobre este. Miraba atentamente las letras en color negro de este, y las razonaba mientras pasaba por mi cabeza. La leía, la releía y anotaba mis puntos de vista sobre otro papel blanco semi doblado, con el grafito de un lápiz.

Lleve el borrador del lápiz a mis labios, para morderlo y matar el tiempo de aburrimiento. Ya llevaba doce cuartillas llenas, mire el reloj, las manecillas marcaban las diez con nueve minutos y 15 segundos…. ¿Cuándo se hizo tan noche?, desde las tres de la tarde que estoy sentado aquí leyendo, razonado y escribiendo cosas que me parecen importante. Mire mi espalda, encorvada y casi pegada a la silla de plástico, moví un poco mi cuerpo y sentí una punzada desde mi columna vertebral hasta mis rodillas, me dolía, me dolía mi cuerpo de estar sentado muchas horas.

A mis ojos los delineaban dos líneas cafés casi negras. Instantáneamente, desde hace un par de horas mis ojos se estaban cerrado, por lo que tuve que pararme para ir por un café.

Llevaba una semana trabajando con este proyecto, sin embargo a pesar de lo ordenado y siempre estoy organizado, estuve demasiado ocupado con mi aniversario.

Agarre la taza, puse la comisura de mis labios en la comisura de la taza. Incline el vaso y con mis labios semi abiertos pase el líquido humeante por mi boca y posteriormente mi garganta. Sentía como descendía aquel líquido caliente y daba calor por donde pasaba. Mis ojos se abrían un poco más después de la séptima taza con café, de todas formas ayer no dormí nada preparando todo.

Con el grafito de mi lápiz continué escribiendo hipótesis o cosas importantes. Quite la tapa del marca textos con mi boca y delineaba palabras con amarillo fosforescente.

Sentía como la brisa del aire quería colarse entre la ventana cerrada de mi habitación y hacía unos ruidos muy intranquilos, que si fueran personas ya las hubiera asesinado.

Se dice… que un psicópata no tiene sentimientos, pero se equivocan, tengo sentimientos. Se dice que un psicópata no puede amar, pero se equivocan, amo el sentimiento cuando con mis propias manos mato a una persona, adoro cuando sus gritos se escuchan fuertemente en mis oídos, hundiéndome en sus gritos, la forma en cómo huele el sudor frío que sale por sus poros. Aquel olor de miedo, estoy tan enamorado de esas cosas. Tengo sentimientos, tengo estos "enfermos" sentimientos. Sin embargo puede ser igual que el amor real, es casi igual mis sentimientos y los sentimientos de un adolescente, a veces se sufre mucho por amor, según dicen con las que me he acostado. Es muy similar, simplemente queremos conseguir lo que nos hace feliz, lo que nos hace suspirar y lo que nos hace sentir vivos.

Aun que… tristemente en una semana no he matado a nadie, ya que no puedo arriesgarme demasiado.

Aun recuerdo cuando bese el cabello de una morenaza, cuyo nombre es Aliza*, esa chica era simplemente hermosa y perfecta, después de que tuviéramos sexo ella me ayudo a ser muy organizado, ya que planee exactamente todo. Aun que claro sin Misa, no hubiera podido hacer lo que hice. Misa, la única persona a quien nunca mataría, ella no hace que el mundo se pudra lentamente, ayuda a su dios y quienes ayudan a su dios no merecen muerte. Aun que comúnmente cuando se muere por su dios es un honor, sin embargo cuando su Dios ve el claro talento en esa persona, obviamente no lo va a matar.

Y mucho menos me acostaría con ella a pesar de que me confesó sus sentimientos, pero yo estoy enamorada de las personas que llora, que gritan, que intentan escapar de la muerte que les doy. Misa nunca me dará esos requisitos y tampoco es como si yo fuese un necrófilo, porque no lo soy, en ese momento cuando gritan hasta dejarme sordo es en donde me enamoro, por eso no me pueden llamar alguien sin sentimientos.

La hermosa chica de esbelta figura y cabello dorado, adornado con dos colas de cabello en su cuero cabelludo y su hermosa sonrisa, la forma en cómo se maquilla, y su ropa oscura y sin enseñar muchas cosas, ella es perfecta en todos los aspectos, sin embargo nunca la podría matar.

Ella siempre me ha ayudado con mis coartadas, y me ayudo bastante. Todo mundo, salvo L, cree que estoy de viaje con mi "novia" Misa, un viaje que fue hace dos semanas. L como sé que nunca habla de mi en el trabajo, específicamente nunca habla de nada que no sea trabajo ahí, por eso está todo bien. De todas formas Misa se llevó a un doble, idéntico a mí, misma altura, mismo ancho de espalda y casi mismo cabello. Él y ella se van a tomar fotos y esa va a ser mi evidencia, evidentemente no pueden sospechar de mí. Mañana aquel chico de cabello rebelde y opaco va a morir. Renté un lugar por esa noche, alejado de aquí y sin vecinos. Aun que claro que yo no fui personalmente. Misa, le pidió a un amigo que si podía rentar el lugar, el chico está desesperadamente enamorado de Misa, por lo que acepto sin condiciones. Pero cuando la policía le pregunte algo al dueño del lugar, y él confiese como era el tipo, y vayan con el amigo de misa y a él se le ocurre decir algo, Misa lo acusará de que él la odia por rechazarla, y me odia a mí, por ser su novio, de cualquier forma, está más que encarcelado, si nos acusa.

Escuche unos pies descalzos caminar por la habitación antes de la que yo estaba, enseguida supe quien era. Porque me acuerdo de todo, me acordé que cerré cada una de las habitaciones y las ventanas para no escuchar los carros arrancar, abuchear, y oler el humo que proyectaban. Pero el aire hacía un horrible sonido cuando tocaba mi ventana. Supe quien era por los sonidos que sus pasos daban, lentos, seguros y sin miedo de algo. Es como si no me tuviera miedo a pesar de que soy su principal sospechoso.

La puerta se abrió de par en par, mostrando una pequeña hilaza de luz, enseguida fue tapada por una figura, esbelta, masculina. Encorvado mostrando un poco su espalda. Poco a poco se ilumino la habitación con una luz tenue, mostrando su rostro empapado por el agua, al igual que su ropa. Diez y media de la noche y él se presenta mojado. Es tan ridículo, desde que le dije que me enferme, lo único que quiere hacer es venir por mi más temprano y medicarme. Tengo que fingir a diario y viene demasiado temprano para ser él. Es decir, no tiene esas ojeras por dormir temprano…

Se veía su cuerpo perfectamente esculpido con el agua. Su camisa era blanca, por lo que era más fácil que se transparentará. Sin mencionar que se le pegaba la camisa a su cuerpo y podía ver aquella piel color claro, como si no hubiera pigmentación en aquella.

Lo único bueno de que venía más temprano era que constantemente teníamos sexo. Digo, es la única persona con la que puedo tener sexo constantemente, con quien me acuesto se muere unas pocas horas después, Él es el único que no. No me gusta, ni nada, pero es la única persona que me es agradable hablar con él, normalmente he estado en relaciones donde las chicas sólo quieren hablar y ser escuchadas, son caprichosas y siempre quieren algo, y eso de no decir que quieren exceso de atención y cariño. L es la única persona con quien he estado, que no necesita atención, cariño o palabras en nuestra relación, lo único que me dice es "Te amo", pero nunca habla de más y nunca me pide cosas fuera de lo normal, claro si no es aniversario.

Me casaría con este hombre, es perfecto, no pide atención, no pide cariño, no pide nada y no necesito tenerlo contento para algo, sin embargo cualquier diamante fino y caro tiene sus errores, por lo que él no se queda atrás, la razón por la que me repulsa y me dan ganas de vomitar, es porque desafió a su dios, me desafío a mí. Es algo que no tiene, si él nunca me hubiese desafiado hasta me casaría con él y gozaría de privilegios como Misa, a la no muerte, aun que claro, nunca se ganaría mi amor, porque sólo me enamoro de las personas que mato. Y saber que él va a morir mañana por manos mías, siento que no sólo me voy a enamorar, será la única persona que recuerde, un gran honor.

— ¿Cómo te sientes? —Preguntó mientras con la mirada buscaba algo, y se movía constantemente para que las gotas saliesen de su cuerpo

—Un poco mejor, gracias por preguntar —Le respondí

Bebía el café y aplanaba las teclas de mi computadora, escribiendo un documento de, por el momento, 5 páginas/de 20. Mirando la computadora, pude ver, de reojo, como él lentamente sacaba una toalla de la cajonera, color celeste. Cubría su piel con tal tela, aquellos pedazos de hilo y tela lo sacaban, pasaba su mano cubierta por la toalla en cuerpo. Y lentamente las gotitas disminuían, pero al fin y al cabo tenía un lago en su cuerpo. Pronto, después de estar cinco minutos acariciando su cuerpo con la toalla, la tomo con sus manos y la puso en su cabello negro azabache.

Comencé a sentir calientes mis mejillas y mi corazón palpitar rápidamente, y una gran opresión en mis pantalones al sentir su campo visual se posaba en mi. No parpadeaba y su mirada latente me hacía sentir a mi cuerpo arder, como si de fuego se tratase aquellas llamas doradas, rojas y tal vez anaranjadas. Estire mi mano, para poder pasarla a mi cuello, ya que lo único frío que tenía eran mis manos. Tocaba mi cuello y sentía pequeñas hebras de cabello. Pronto se escucharon sus lentos movimientos y cada vez más cerca de mi ¿Por qué me siento como una adolescente?, una adolescente se le alborotan las hormonas tan fácilmente. Pero mis queridos educando, yo no siento nada por el hombre que me hace sentir así, de hecho me da asco, pero es como si cada beso de él me llenará de algo asqueroso pero al mismo tiempo erótico. Yo estoy con él para matarlo no se confundan, yo sólo puedo amar a las personas que mato, yo sólo puedo enamorarme de aquellos ojos cuando pierden el brillo que indican vida, esos nunca se pierden, tal vez sea verdad que hay días en que casi no se nota, pero cuando no están es cuando te mueres. Aquellos ojos sin vida y aquellos frágiles cuerpos que no oponen resistencia y su olor corporal va bajando y nuevamente sube, pero cuando se pudre.

Sus brazos rodearon mi cuerpo y en teoría estaba atrapado, su respiración se notaba en la mano que estaba sobre mi cuello. Sentía su cálido aliento sobre mi cuello y la escuchaba, sentía su presencia y me alborotaba sentirme así. El fuego abrazaba mi cuerpo y no se iba, sentía que su respiración me quemaba lentamente y me producía un paro cardiaco su cercanía. Con mis dientes presionaba mis labios fuertemente para evitar gemir. Cerré mis ojos rápidamente cuando sentía que gotas pequeñas de agua descendía de mi cuello hasta mi espalda, sentía que cada que tocaban algo de mi caliente cuerpo se evaporaban, era como si estuviera hirviendo, sólo eso me mantenía frío. Cerré mis ojos de par en par, apretando fuertemente, esperando que la comisura de sus labios tocara alguna parte de mi cuerpo

Uno, dos, tres, cuatro ¿Cinco segundos? Y aun no siento nada ¿Será que me dio un paro cardiaco? Deje de sentir las gotas y su respiración sobre mi cuello y tal vez también mi cabello. Abrí mis ojos para comprobar que había pasado, me toque el pecho, sintiendo aun la calidez de mi cuerpo y mi respiración se me acababa pero ahora volvía. Comprobé como él no se me había acercado para hacer algo, si no para tomar la taza del café y colocársela en sus labios semi abiertos y la liza cerámica saboreaban sus labios. Gracias a la semi abertura de estos el café pasaba por estos y posteriormente a la garganta. Mi fuego fue apagado repentinamente, y ahora me sentía más helado que haberme mojado en el polo Norte, mientras lentamente la nieve cubría mi cuerpo. Y nuevamente surgió un fuego, pero esta vez no de "emoción" si no de ira, haber jugado conmigo, haber prendido fuego y luego apagarlo. ¡¿Acaso no me toma enserio el estúpido?! Soy peligroso Ryuzaki, no me maldita provoques. Aprisione mi pecho con mi mano, para callar, para callar este sentimiento de querer estrangularlo, sólo un día más… únicamente me calmaba eso. Me pare de la silla, únicamente para acercarme y ver su maldita cara.

—Está un poco amargo Light —Mascullo Ryuzaki, burlándose de mí, tomándome como a cualquier tonto

—No lo hice a tu gusto —Continúe entre dientes

—Supongo que eres lo que comes —Articulo sus labios nuevamente para beber de la taza nuevamente y antes de que le respondiera lentamente la bajaba— Y tomas, claro está

Si mi ira era grande hace unos momentos ¡Imagínense ahora!, su pequeña sonrisa de cínico adornándole la cara, mientras que para sus adentros se reía lentamente de mí, mientras yo hacía corajes sin sentido y me ahogaba con mi propia bilis del enojo. No podía aguantar, llámenme chiflado, inmaduro, pero tenía que hacer algo para callar esas risas que resonaban en su mente. Lo tome del cuello de su camisa y sentía la humedad de esta, que se expandía a mis dedos, lentamente lo acerque a mí, para enfrentarme con sus ojos, para que supieran que yo no era un tonto

— ¡Si vas no vas a llegar más lejos entonces no juegues conmigo! —Amenace lentamente, casi gritando, me hubiera gustado agregar un golpe, pero bueno…

Pronto comenzó a reírse, causando que mis jugos gástricos se revolvieran en mi estomago y quisiesen pasar por mi garganta, sentía como hervían y la bilis me subía. Es por eso que lo odio, porque causa estos sentimientos en mi y no me gustan, lo único que me gusta es lo otro.

— ¿Qué es tan gracioso? —Escupí, tratando de no sonar tan enojado o haciendo un berrinche como un niño pequeño

—Tú eres gracioso —Contesto entre risas, y de manera tan sínica

¿Cómo alguien te puede hacer enojar tantas veces? La rabia era como un veneno pasando por mis venas, era como si mi corazón produjese aquel veneno junto con mi sangre y la bombeara por mi cuerpo entero, pronto todo mi cuerpo poseía aquel veneno quemante, pero no era una quemazón linda, como la inicial que tuve, era horrible y sentía ganas de golpear a alguien.

— ¿Te han dicho que eres un estúpido? Me tienes harto que juegues conmigo y luego…

Mi oración no fue completada porque sus labios se estrecharon contra los míos, sintiendo sus manos pasar a mi cuello y mi mentón. Mordía mis labios para contarme su desesperación porque yo abriese la compuerta de mis labios y el pasara su lengua por mi boca. Estaba indignado, por lo que no abrí mis labios. Esperando a que él se cansara de tratar de que abriese la boca y se separará de mí, para ver su cara molesta. Pero no fue así, bajaba sus labios algo resecos, por mi piel, besando lentamente mis poros y limpiando lo que tenía hasta mi cuello. Sus labios aumentaban el calor de todo mi cuerpo, pero la parte que él tocaba, hacía como si se hiriera aquel calor y lentamente se refrescará, pero las partes que no besaba hervían. Y después de depositar su saliva en mi piel hirviente, estás se volvían como la lava.

Se despego de mí tomando mis muñecas con sus dedos y rozando las palmas de su mano con mis muñecas, apretando firmemente. Y todo esto tomo un segundo, y acto siguiente, con movimientos violentos restregó mi espalda a la pared. Y sonaba mi columna lentamente crujir en aquellos violentos movimientos, me propiciaron un dolor latente a mi espalda, pero lo ignoré al sentir sus labios en mis labios y su lengua recorrer y acariciar mis dientes. Al haber gemido por el dolor de mi espalda, él aprovecho para meter su lengua…. Era un bastardo muy inteligente.

Sus manos comenzaron a colarse bajo mi camisa, sintiendo, como si de ojos se tratasen, mi piel, la estudiaba y la tocaba tan rápidamente pero tan fuertemente para arrancar mi piel en sus manos. Sentía sus huellas marcarse en el contorno de mi piel, sentía sus manos delinear mi cuerpo y quemarme lentamente. Sus labios estaban tan pegados a los míos y su lengua sin cansancio tocaba la cavidad de mi boca, me quitaba la respiración y pronto me quede sin alguna.

Sus labios se despegaron de los míos. Sus ojos brillantes, pero de color opaco miraban los míos. Dejo de mover sus manos por debajo de mi camisa, pero nunca la quito de ahí. Nuestras miradas posadas en casi el mismo objetivo. Mi respiración era rápida y me exigía tanto, como si hubiera corrido varios kilómetros. Su mano dentro de mi cabeza empezó a bajar para volver a su original dueño. Él llevo su mano hasta mi camisa y se aferraba a esta algo fuerte. Mire sus movimientos, mientras él miraba firmemente mi cuerpo. Pronto estiro el pedazo de tela con una gran fuerza que me caí sobre su cuerpo. Los dos tendidos en la cama, yo arriba de él.

El me besaba mientras que se levantaba ligeramente para poder desabrochar los botones de mi camisa y sentir mi piel, nuevamente, pero ahora sin pasar por mi camisa. Me despegué de él, agarrando la camisa por la parte inferior y subirla por su cuello, para comprobar su tersa piel mojada por el agua y su piel erizada al sentir el frío aire. Él se acerco a mí, para robar mi calor, pero estaba bien, que me robará lo que quisiera hasta mañana. Bese su fría y blanca piel, calentándola. Mis manos se contrajeron al sentir lo frío, eran como pequeños cubos de hielo y por primera vez que lo vi bien, estaba temblado. ¿Todo el tiempo ha sentido frío? Supongo que por eso agarro el café esperando que lo calentara y no me beso, al ver que las gotas de agua tocaban mi piel, no quería que me enfríe. Siempre tan cruel pero tan amable. Es decir, sus métodos y su orgullo no me dijo porque se alejo, pero tan amable por la razón en la cual lo hizo.

Pero me hacía feliz, me hacía feliz el verlo sufrir y en especial que haya sido por mi culpa. Desde que le dije que no estaba en condiciones el viene más temprano, cuando antes ni siquiera venía. No se confundan no estoy conmocionado por hacer eso por mí, estoy feliz de que sufra.

Apretaba firmemente su entrepierna con mi rodilla, haciéndole gemir. El acariciaba mi torso y mi pecho, hundiendo sus labios en mi cuello, recorriendo su lengua en todo mi cuello y cada vez se extendía más…


Mis oídos detectaron unos pequeños ruidos de parte de mi espalda. Con pereza abrí mis ojos y los volví a cerrar esperando a que mi visión se aclarara y que la luz del exterior no le molestará a mis ojos. Escuche suaves sonidos como si no quisieran hacer mucho ruido. Lentamente moví mi cabeza para dejar de ver la pared y ver más allá.

La luz iluminaba a Ryuzaki, haciendo que su blanca piel, se hiciese aun más blanca y yo pensaba que era casi imposible. Su mirada se movía por el piso y buscaba algo. Supongo que encontró su objetivo al ver como se dirigía a unos zapatos y los agarraba.

Ya estaba vestido y supongo que bañado, olía muy rico, un olor suave pero penetrante. Él tenía una mirada pérdida, se notaba algo ¿preocupado? ¿Triste? O ¿Triunfante? ¿Riendo?

El punto es que no estaba como normalmente. Volteo su mirada y localizo mis ojos despiertos, me sonrió dulcemente.

— ¿Te desperté? —Susurró delicadamente, lo que me gustaba de él era la paz y quietud al despertarme cada día, si voy a extrañar eso— Perdona, espero que un desayuno de Hot cakes hagan que me perdones

—En realidad… —Continué, mientras me paraba de mi lugar con torpes movimientos a causa de acabarme de despertar. Me dirigí a él tomando su rostro y postrando mis labios con los suyos— Esperaba que tu disculpa fuese que vinieras más temprano, hoy es nuestro aniversario —Le recordé

¡Qué buen actor soy!, el hecho de mentirle así, fingiendo que me importa nuestro aniversario y que por eso quiero que llegue temprano. En realidad sólo quiero acabar con él, aun que claro no me desvele día y noche para hacer esa maldita comida para nuestro aniversario. Él me miro sin muchos ánimos, tomo mi mano y dio pequeños besos, no parecía de ánimos ¿Qué le pasa?

—Te prometo llegar temprano Cariño —Dijo y con lo último pronunciado comenzó a reírse

— ¿Qué pasa? —Indagué al notar su dulce risa retumbar en mis oídos

— ¡Oh! No es nada —Exclamo entre risas— Es sólo que parece que somos una pareja de casados y en mi honesta observación parece que eres la esposa

Si… No estoy seguro de cómo me hace perder mi paciencia. Sonreí forzadamente mientras una pequeña risa se me escapaba. ¡Vaya! Así como paz si sabe dar en el clavo que controla mi ira.

—Bueno ayer yo desempeñe el papel del esposo —Desafié, no me gusta perder

—Yo lo hago casi todos los días —Me tomo del mentón y beso mis labios— mi amor

Me soltó y se retiro de mi cuerpo, mientras yo veía su caminata. Algo sabía de él, lo tenía en la palma de mi mano. Si yo deseaba una comida él haría lo que fuese para conseguirla y si yo decía que lo amaba, sus manos temblaban y casi escuchaba a su corazón latir tan alto. Me gustaba eso tal vez demasiado, saber que tengo el control. Pero algo que no me quedaba claro es cuando estamos teniendo relaciones sexuales, pues en ese caso no me importa si L tenía el control.

Me encantaba ver como en realidad yo tengo el control y cómo L temblaba ante mis falsos "te amo", ante mis falsas caricias de amor, ante mi mirada que aparentaba derrochar enamoramiento.

—Ryuzaki —Dije formando un pequeño eco en la habitación— Te amo —Susurre en voz ronca

Escuche cómo L, quien había agarrado la perilla, había soltado esta misma. Pero claro que se quedo sin moverse como 10 segundos. Contuve una risa aguda para adivinar los movimientos de Ryuzaki en 6 segundos más se aparecería en la puerta con una sonrisa tímida, pero con ojos como de cachorro triste. Y así paso, exactamente como predije, después me iba a mirar por dos segundos más para luego acercarse a mí y besarme, y musitar un "Te amo". Aun que por supuesto ese si iba a ser real y sincero.

—Te amo —Susurro Ryuzaki— Nunca lo olvides, no importa lo que pase

Bueno eso era nuevo, nunca había dicho eso antes, pero igual estaba contento con el resultado, como siempre lo tenía en la palma de mis manos. Y odiaba a veces que L actúe como si él lo tuviera en la palma de sus manos, cosa que nunca será cierta.