Chicas/os:EL FANFIC NO ES MIO, LO BORRARON DESDE HACE MUCHO Y SE ME OCURRIO PUBLICARLA. NO PRETENDO HACERME PUBLICIDAD NI NADA POR EL ESTILO, SOLO QUE EH VISTO QUE MUCHOS EXTRAÑABAN ESTE FANFIC Y LO PUBLIQUE. Es originalmente de JANI-UCHIHA

Capítulo II: "ALTO: Misión fallida"

-¡Cuidado!– gritó saltando hacia una rama, de la nada invocó a sus criaturas de tinta para que colaboraran, al parecer la batalla se estaba tornando algo fea.

-Son demasiado tontos– comentó su reciente enemigo– sería mejor si nos entregan lo que queremos y echan a correr.

-¡Antes muertos!– exclamó Sakura respirando agitadamente– sabemos sus intenciones y nunca les entregaremos a Naruto.

-Haruno-san, no pueden hacer nada en contra de nosotros- el que acompañaba al otro sonrió– ustedes nos ganarán en número, pero al fin y al cabo…

-Están tratando con miembros de Akatsuki– agregó Kisame sonriendo malévolamente– ahora entréguenos al jinchiruki y no habrán problemas.

-¡NUNCA!– gritó fuertemente la pelirrosa– ¡Sai!

-No tienes que repetirlo– respondió el muchacho firmemente, se puso delante de Naruto para protegerlo.

-¡maldición Sai teme!– el rubio lo encaró– ¿Por qué demonios no puedo defenderme sólo?

-Conocemos sus tácticas baka– contestó el ojinegro observando a todos lados– intentarán distraernos para cogerte desprevenido y atraparte.

-¡No!– Exclamó furioso– ¡MALDICIÓN YO PUEDO CUIDARME! NO SOY UN NIÑO.

-Ahora actúas como uno Naruto– giró rápidamente para esquivar un ataque de la poderosa espada de Kisame– lo único que podemos hacer en este momento es huir.

-¿Qué?– exclamó Naruto sin creérselo, aún no entendía cómo habían llegado a ese extremo; se hallaban peleando contra Kisame e Itachi hace aproximadamente media hora y nada aún para quitárselos de encima, ya habían sido víctimas de los tan poderosos ataques de los dos Akatsuki pero aún se mantenían en pie, eso sin contar que la pierna derecha del rubio fue atacada con tanta violencia que terminó por romperse, debido a la pelea Sakura no había podido curar al joven.

Lo único por lo que rogaba era porque al Uchiha no se le ocurriera usar el Mangekyo Sharingan.

-Ya me cansé de jugar Naruto-kun– profirió Itachi con ese típico tono de nulidad, abrió de par en par sus ojos para dar a conocer como las tres aspas giraban descontroladamente– mangekyo sha…

Un kunai pasó a velocidad luz en frente de ellos para finalmente terminar su recorrido a pies del Uchiha mayor, una fuerte ráfaga de viento hizo su acto de presencia, seguidamente cuatro sombras captaron la atención de todos, una de ellas esbozó una cruel sonrisa.

-Vaya, vaya –escucharon desde atrás, los ojos de la pelirrosa fueron asaltados por un semblante de sorpresa y nostalgia ¿por qué justamente ahora tenía que aparecer él?– así que esa es la única técnica que practicas ¿no?...- su voz sonaba tan igual a la de antes pero a la vez con un dejo tan distinto- Itachi.

El aludido sonrió de lado, volteó levemente para después fijar su mirada en la rama de la que provenía la voz – ¿Otra vez tú, estúpido hermano pequeño?

De la nada un fuerte relámpago iluminó la escena y cortó súbitamente el silencio iniciado, varias gotas de lluvia empezaron a caer.

-¡Sasuke!– exclamó Naruto.

-El Uchiha traidor– murmuró Sai sin quitarle la vista de encima.

Los puños de la pelirrosa se cerraron entorno a su mano, una furia incontenible empezó a arremeter contra su pecho, sin más que decir volteó y fríamente dijo:

-Vámonos– de un saltó llegó a la rama en la que estaban Sai y Naruto.

-¿Qué?– exclamó el rubio– pero Sakura-chan, Sasuke…

-Uchiha tiene asuntos pendientes con su hermano, Naruto– contestó simplemente– eso ya no nos incumbe a nosotros.

-¡Pe-pero! ¡Sa-Sakura chan!

-Es lo mejor Naruto– el ojiazul volteó a ver a Sai–tenemos una misión que culminar, ¿ya lo olvidaste?

-N...no– respondió resignado, por el rabillo del ojo intentó ver el rostro de Sasuke, y si no fuera porque lo conocía bastante bien habría jurado que se sorprendió un poco por las palabras de la kunoichi.

-Vámonos– repitió Sakura– apresuren… ¡ah!

Retrocedió violentamente, el mismísimo Itachi apareció en frente de ella

-¿Tan pronto Haruno-san?– dijo sonriendo levemente– si ustedes son los principales invitados en esta reunión.

Kisame movió la cabeza en signo negativo, ya empezaba a confundirse un poco, Itachi había decidido presentarse en frente de los tres muchachos por la presencia del jinchiruki que portaba al kyuubi ¿o por otra cosa?

-Tienes asuntos con tu hermano– respondió sin miedo alguno la joven– así que mejor…

-No, no– su peligrosa mirada se posó fijamente en los ojos verdes que lo veían con determinación – aún no se van.

-¡Aléjate de Sakura-chan, bastardo!– Naruto intentó ponerse de pie para defender a su compañera más no pudo lograrlo por la debilidad de su pierna lastimada.

-¡Naruto!– la pelirrosa iba a acercarse al rubio no obstante el brazo del mayor de los Uchiha se lo impidió.

-¿A dónde vas Haruno-san?

-¡Suéltame!– movió su brazo fuertemente mas él no la soltó.

-Suéltala Itachi– ordenó él, su voz de por sí la congeló– en este momento quien quiere arreglar cuentas contigo soy yo.

-Lo único que faltaba– pensó Kisame de forma aburrida– que Itachi san empiece a pelear con su hermano por culpa de una mujer.

-Puede que tengas ganas de pelear conmigo Sasuke– no soltó a la joven– pero sinceramente yo no tengo tiempo ahora para andar jugando contigo.

-¿Ah sí?– una sonrisa sangrienta surcó su rostro, una de sus manos desenvainó su katana– ¡CHIDORI NAGASHI!– exclamó acercándose con una velocidad infernal a Itachi.

NOOOOOO! ¡SAKURA CHAN!– gritó desesperado Naruto, con toda la fuerza de voluntad que tenía en ese momento se puso de pie, iba a alcanzar a Sasuke para detenerlo cuando sintió como los otros Hebi se posicionaban delante de él.

-Esta es una batalla entre Sasuke y su hermano, por favor no interfieras.

-¡Me importa una mierda!– exclamó intentando pasar por la barrera que formaron los tres sujetos– ese imbécil va a matar a Sakura chan también.

-Si Sasuke lo hace debe haber una buena razón para ello– contestó la única mujer del grupo.

-¡Cállate zorra!– exclamó y haciendo uso de la poca energía que le quedaba intentó acercarse a su ex-compañero, sin embargo su corazón obtuvo el normal ritmo cardíaco al comprobar cómo el portador del sharingan se detenía antes de tocar a Itachi o a Sakura.

-Suéltala ahora– dijo sin más.

La pelirrosa respiró con dificultad, ¡literalmente se hallaba entre Itachi y Sasuke!

-No tengo porque obedecerte estúpido hermano menor– Itachi sonrió con autosuficiencia, tomó a Sakura por los hombros y la obligó a mirarlo fijamente, una de sus manos iba a tomar su barbilla cuando la katana de Sasuke lo detuvo.

-No la toques.

El ojiazul volteó desesperado intentando hallar a su compañero, posó su mirada sobre los árboles y entre las gotas de lluvia pudo distinguir a Sai parado sin ningún tipo de emoción en su rostro.

-¡SAI TEME!– exclamó fuertemente– ¡MALDICIÓN HAZ ALGO!– el ojinegro lo vio–EL FRASCO ¡MALDICIÓN EL FRASCO!

La mirada oscura pasó de simpleza a consternación, ¡por supuesto, el frasco! Qué tan idiota se puede ser en estas situaciones pensó para sí mismo, habían olvidado por completo lo arriesgado de la misión; si no hacía algo pronto lo más probable sería que el maldito jutsu ése cayera sobre Sakura y para colmo con la esencia de alguno de los Uchiha.

Rápidamente y rogando porque funcionara sacó un rollo de pergamino y hábilmente pintó; algunas criaturas empezaron a emerger de él acercándose peligrosamente a los Uchiha para distraerlos y así darle ventaja a Sakura de escapar.

Sin embargo una fuerte ráfaga los desvaneció.

-No tan rápido niñito– dijo Kisame sonriendo, había agitado su espada de modo que el chakra de Sai había sido absorbido- eso es cosa de ellos, no tienes porque meterte.

Kuso!– repuso el joven intentando darle vida a sus dibujos, ¡maldición! Acababa de comprobar cómo el diente de tiburón había logrado dejarlo sin chakra alguno.

-¡No!– murmuró el rubio afligido, no se quería ni imaginar qué pasaría si alguno de ellos tocara el frasco y después la concentración cayera sobre la pelirrosa- ¡Rayos! ¿Qué puedo hacer?

Volteó esperanzado intentando encontrarse con algún aliado pero nada, probablemente aún estarán muy lejos pensó.

FLASH BACK

-Bien muchachos-habló Tsunade– al parecer todos madrugaron excepto cierta persona a la cual ya castigaré debidamente a su retorno– el rostro del rubio se tornó algo rojizo mientras una mueca de fastidio se formaba en sus labios– ya saben lo que tienen que hacer, cuáles son los riesgos y qué precauciones deben tomar– indicó seriamente– así que sin más pueden retirarse.

-¡Hai!- respondieron los tres al mismo tiempo, estaban a punto de salir de la oficina de la hokage cuando su voz los trajo de regreso.

-Es cierto, olvidaba mencionarles que Neji y Ten Ten llegaron de su última misión ayer por la noche así que irán en camino un día después que ustedes– Naruto abrió la boca para reclamar– irán porque uno no sabe con qué riesgos se enfrentaran así que es mejor enviar refuerzos.

-¡Pero nosotros solos podemos!– insistió Naruto– no tienes que enviar a nadie para que nos cuide, bueno, tal vez a Sai baka, pero ni Sakura chan ni yo los necesitamos.

-Si Tsunade-sama dice que es necesario será mejor así Naruto– respondió Sai sin más, la pelirrosa abrió los ojos, ¿Sai no había insultado a Naruto?– cerebro de albóndiga.

-"Demasiado bueno para ser cierto" – pensó Sakura resignada

Fin del Flash Back

Maldición Neji, Ten Ten! ¡Cuando más se les necesita no aparecen!– pensó el joven empezando a desesperarse.

-¿Te interesa la vida de tu ex compañera de equipo Sasuke?– mencionó Itachi– ¿Te importa tanto como para dejar de atacarme sólo porque ella está en medio?

-No es que me importe– contestó con el típico tono frío que había adquirido desde que se fue con Orochimaru–sólo que quiero acabar pronto con esto y prefiero que el problema se solucione entre ambos y no con estorbos.

El par de pozos verdes se abrieron con frustración y rencor, ¡qué tan arrogante podía llegar a ser Sasuke Uchiha! Cogió con más fuerza el frasco que tenía colgando de su cuello y lo miró con el más puro odio que se podría reconocer.

-Si es así entonces no me metan en sus estúpidos problemas de Uchiha– Sakura pasó su mirada de Sasuke a Itachi– tu hermano tienen razón Itachi, suéltame y no hagas que me entrometa en sus tonterías.

El mayor sonrió de lado y observó de lleno a la joven– entre mis prioridades no figura Sasuke, Haruno-san– cogió la katana que lo amenazaba sin temor alguno y la asió contra su mano, sangre cayó sobre el brazo de la pelirrosa– por el contrario; ésta se centra en otra persona – el poco chakra que conservaba empezó a desvanecerse– mangekyo…¡sharingan!

La joven cayó inconsciente en sus brazos, la ilusión había dado comienzo en la mente de la pelirrosa.

-No sé qué pretendes con Sakura– arrancó fieramente su katana de la mano de su hermano– y tampoco me interesa saberlo– sonrió cruelmente– he vivido sólo para matarte y nada me va impedir hacerlo, ¡CHIDORI…– elevó su arma y con su mirada puesta sobre su oponente lanzó una potente ráfaga que obligó a los demás a resguardarse–…NAGASHI!

-Ya te dije Sasuke– respondió Itachi saltando ágilmente pero esquivando con dificultad la técnica– aún no ha llegado el momento en el que quiera aceptar tus tonterías de venganza, tu fuerza se habrá incrementado– cogió la cintura de la kunoichi con más fuerza– pero aún no supera la mía- giró rápidamente, y se encontró cara a cara con Sai quién intentó sorprenderlo con una patada– el taijutsu no funciona conmigo Sai-kun.

-¡Deja a Sakura chan bastardo!- gritó Naruto acercándose furiosamente pero con algo de dificultad debido a su pierna, invocó a las clones de sombra y mientras algunos se precipitaban sobre Kisame que intentaba proteger a Itachi otros dos concentraban energía en la mano del rubio- ¡Suéltalaaaaaa! ¡RASENGAAAAAANN!

El golpe cayó justamente en el pecho del captor de la pelirrosa, no obstante una nube de humo mostró que no era más que otra ilusión.

-¡Maldición! ¿Dónde demonios est…?

-Paciencia– la mirada azul se abrió con sorpresa– Naruto-kun.

El Uchiha mayor apareció detrás de Uzumaki, lo volteó con un poderoso movimiento de su mano y soltando a Sakura posó sus cinco dedos en el sello que aprisionaba al kyuubi.

-¡NARUTO!– gritó Sai al comprobar como su compañero se retorcía de dolor.

-Así que Orochimaru si selló nuevamente el chakra del Kyuubi ¿verdad?– dijo Itachi emanando energía de sus dedos intentando despertar el chakra rojo que todos temían, así sería más fácil capturar al demonio– para ese entonces ya había abandonado Akatsuki– recordó como en los exámenes Chunnin de hace cuatro años más o menos Orochimaru se presentó y en una oportunidad peleó cara a cara con Sasuke, Naruto y Sakura…probablemente ahí había reforzado el sello.

-¡AAAAAAAAAHHHHHHH!– el joven rubio se agitaba con fuerza, el dolor era tan insaciable que no podía soportar, de la nada empezó a sentir como una gran cantidad de chakra se liberaba descontroladamente, sus dientes crecieron hasta tomar la forma de colmillos y el color cielo de sus ojos se tornaron rojo sangre. El Kyuubi estaba despertando.

-Un poco más– murmuraba Itachi concentrándose, era verdad, era algo arriesgado liberar al Kyuubi tan repentinamente, pero también era seguro que si llamaba a los otros Akatsuki pudieran atraparlo más fácilmente

-¡NARUTOOO!– Él ojinegro volteó desesperadamente y se encontró con la mirada nula de Sasuke– ¡ES TU AMIGO MALDICIÓN! ¿NI SIQUIERA INTENTARÁS SALVARLE LA VIDA?

-No son mis asuntos– respondió sin más el Uchiha

-¡ERES LA PEOR ESCORIA DE ESTE MUNDO!– Le refutó Sai consternado– ¿Cómo pudiste llamarte su mejor ami…?

No pudo continuar, un fuerte movimiento en la tierra lo obligó a saltar a una rama rápidamente, volteó y se encontró con la figura de la pelirrosa respirando agitada y con un puño sobre la tierra, el ataque provocó que Itachi soltara a Naruto para refugiarse igual que Sai.

-¡Sakura! – exclamó- ¿estás bien?

-S-si– respondió la kunoichi intentando recuperar su ritmo cardiaco, aunque de bien no tenía nada, su chakra había sido reducido notablemente y para colmo el reciente mangekyo que le había lanzado Itachi lo había sentido tan real que aún no se recuperaba del todo.

La ilusión que había visto por poco y la mata de desesperación.

-¡HHHHHHHIAAAAAAAAA!– gritó descargando nuevamente toda su furia sobre la tierra la cual ya empezaba a dejar caer algunos árboles.

-Sasuke creo que deberíamos irnos– el joven volteó a ver a Suigetsu– esto tira para rato y además al parecer tu hermano no te va hacer caso hasta que consiga al muchacho ese.

-No te preocupes que aquí se acaba la función– respondió, de la nada apareció a unos cinco metros de Itachi– aquí arreglamos todo Itachi– nuevamente desenvainó su katana –pelea y no escapes como un insecto…ahora sentirás todo el rencor que infundaste en mi cuando mataste a todo el clan.

-Ya me cansé Sasuke– dijo poniendo un tono de voz serio–si tanto quieres morir ahora…así será– las aspas de sus ojos empezaron a moverse peligrosamente.

-Hasta que por fin das la cara, idiota– Sasuke activó el sharingan, al igual que el de Itachi, éste empezó a girar descontroladamente.

-¡ALTO!

La pelirrosa y el ojinegro abrieron los ojos desesperados.

-Retírate…usuratonkachi– el sharingan del Uchiha menor vio fijamente al rubio, éste con un rápido movimiento se posicionó entre ambos hermanos.

-¿Qué lograrás con esto Sasuke?- preguntó dolido, la reciente transformación ya había desaparecido – después que lo mates, ¿qué harás?

-No te incumbe, ahora…lárgate– contestó fríamente.

-Por favor teme, no lo hagas– pidió el Uzumaki sin moverse.

-¡NARUTO NO TE METAS!- gritó Sakura desesperada.

-Lárgate ahora, Naruto – elevó su katana peligrosamente.

-¡Sasuke no lo hagas!– intentó visualizar en los ojos rojos de su ex compañero al antiguo Sasuke, ése que a pesar de su sed de venganza conservaba esa alma de niño– teme no botes tu vida a la basura por este bastardo.

-Retírate, o muere.

-Sasuke…

-Bien, si así lo prefieres– sonrió sangrientamente– ¡MUERE!

-¡NO! ¡NARUTO!– todo empezó a moverse tan lentamente como si la vida se burlara de la escena, Sakura y Sai se movieron hacia su compañero intentando desviar el reciente chidori de Sasuke, el aprendiz de Orochimaru no vaciló ni por un segundo y se acercó a velocidad de rayo hacia Naruto. La pelirrosa se posicionó delante suyo, y Sai delante de ella, el ataque le dio directo al ojinegro quien tuvo algo de energía recuperada para invocar un escudo de protección no lo suficientemente fuerte para revocar el ataque pero si para reducir su intensidad, en un descuido la mano de Sai giró intentando alejar a Sakura, el brazo que sostenía el chidori de Sasuke empezó a penetrar la barrera, a tal punto avanzó que prácticamente traspasó la posición de Sai, su mano y la de él tocaron ese punto…

-¡Juugo, Karin, Suigetsu!–ordenó Sasuke agitando su katana y quitando de en medio a Naruto, Sakura y Sai con una sola ráfaga– encárguense de ellos y no permitan que interfieran en la batalla.

-Por supuesto– respondió el trío bajando de la rama en la que se encontraban y poniéndose en frente de los tres jóvenes.

-Déjenme a la pelo de chicle– dijo Karin– ya le enseñaré yo a respetar a sus superiores– comentó recordando el tonito que empleó al dirigirse a Sasuke.

-Sólo debemos impedir que se acerquen– escupió Suigetsu cruelmente.

-Nadie le habla de esa forma a mi Sasuke.

Juugo no dijo nada, sólo se encogió de hombros mientras Suigetsu sacaba su gran espada.

-Creo que no pinto en esta historia– pensó Kisame observando como todos se desenvolvían en rudas batallas mientras él esperaba sentado– bueno, ¿qué le puedo hacer?

-¡MUERE MALDITA!- exclamó la pelirroja acercándose a Sakura peligrosamente.

-¡No me amenaces pelos de zanahoria!- gritó la kunoichi intentando golpearla pero fallando en el intentando– maldición, agradece que no tengo tanta energía porque ya te hubiera arrancado esos pelos.

La chica de Hebi dio un ágil salto cayendo en una rama de los árboles, sacó tres shurikens y los lanzó rápidamente hacia la pelirrosa.

-Esos trucos baratos no funcionan conmigo – sonrió de forma burlona –eres una deshonra para las mujeres – la de gafas cerró los puños – entre los de tu equipo por lo visto eres la más débil.

-¡CÁLLATE!– se acercó furiosamente y le lanzó un fuerte golpe en el estómago, Sakura empezaba a sentir las consecuencias del mangekyo anterior, no podía moverse tan rápidamente como siempre y ya casi no tenía chakra– ¡ESTÚPIDA NIÑA CHICLE!

Detuvo su segundo golpe cogiendo el puño de ella, sonrió ampliamente- No te metas conmigo, porque te va a ir muy mal– concentró el poco chakra que tenía– ¿ENTENDIDO?– gritó y moviendo rápidamente su puño la golpeó en el abdomen provocando que Karin escupiera sangre, soltó su puño y la mujer cayó– una menos– repuso volteando y observando como Naruto y Sai se hallaban en una rama parados.

-Vámonos– pidió ella al comprobar cómo ninguno de ellos habían iniciado la pelea, se fijó en Naruto y pudo ver en él un deje de tristeza– Naruto olvídalo, es sólo un idiota que no puede con su vida ni con su humor– no lo admitió pero sintió un dolor en el pecho al decir esas palabras– mejor vámonos, tenemos que terminar la…- abrió los ojos sorprendida, la chica pelirroja se hallaba enfrente de ella.

-Esa me la pagas, pelos de chicle– respondió lanzando un fuerte golpe en el pecho de la joven.

-¡SAKURA CHAAAAAAAAAAANNNNNNNN! – gritó Naruto abriendo los ojos a más no poder.

-Qué demonios…-Kisame volteó confuso

El ojinegro parpadeó consternado, el pecho de la pelirrosa, el frasco…

¡EL CHAKRA!

-No se preocupe Tsunade-sama, esos niños son muy cuidadosos.

-Lo sé Shizune pero…

-¿Tiene un mal presentimiento?-nuevamente él ingresando por la ventana como un gato techero.

-Así es Kakashi– respondió mirando al enmascarado– no estaré tranquila hasta ver ese resplandor.

-¿Resplandor?– la cuestionó el peliblanco.

-Ella se refiere a que ni bien se termine el ritual lo que nos dará seguridad de que ya se ha realizado es el potente resplandor que se verá en la zona en la que se efectuó– Shizune contestó sonriendo.

-¿Y no creen que está un poquito difícil eso?- no despegaba la vista de su libro– porque la aldea del Arroz como que está algo lejana ¿no?

-Como se emplea gran cantidad de chakra el resplandor puede llegar a verse a más de cinco mil kilómetros.

-¿Y cómo es el resplandor ese?

-¿Por qué todos tienen que entrar por la ventana?– dijo cansadamente la Hokage– ¿acaso no saben que las puertas existen por un motivo?

-No me vengas con esas cosas ahora Tsunade– replicó Jiraiya.

-El resplandor será de acuerdo al chakra de la madre, en la mayoría de los casos es uno de color blanco puesto que las mujeres que lo emplean no desarrollan mucho su energía interna– Shizune optó por arreglar la papelería inmensa que había en el escritorio– ya saben, como usualmente lo usan esposas de señores feudales…mmm, en fin…

-Oigan, a mí ya me entró hambre– comentó la mujer rubia– ¿Qué tal si nos vamos a comer algo?

-Excelente– Jiraiya sonrió ampliamente– pero que invite la autoridad del pueblo.

-Viejo aprovechado– Tsunade lo vio con cara de pocos amigos- tú deberías ser más caballeroso y…- no pudo continuar, una punzada dolorosa arremetió contra su pecho– ¡ah!

-¿Tsunade-sama?– preguntó Kakashi– ¿le ocurre algo?

-No-no sé…fue…- respiró profundamente– fue como una punzada, como…como un presentimiento.

-Debe ser la preocupación– Shizune tomó su temperatura posando su mano sobre su frente– ya cálmese Tsunade-san.

-Si, ya cálmate– comentó Jiraiya encogiéndose de hombros, algo llamó su atención– ¡Vez! Ahí ya está el dichosito resplandor que querías.

Todos voltearon hacia la ventana…aquella fuerte punzada nuevamente regresó al pecho de la hokage.

-¿La aldea del Arroz no está más lejos?– profirió Kakashi con cierto dejo extraño.

-Oh…oh no…- balbuceó la mujer.

-¿Qué-qué pasa?– preguntó el sannin.

-El…el resplandor es…es…

Las tres miradas se abrieron con horror…ese resplandor era…

-¡SAKURA CHAAAAAAAANNNN!

-¡SAKURAAAAAAAAA!

La pelirroja sonrió son autosuficiencia cuando vio a su oponente con ese semblante de sorpresa, más dio en el blanco cuando vio el resplandor que desprendía el cuerpo de la kunoichi.

Ahora entendía que cosa era aquello que la pelirrosa protegía con tanto recelo.

La mirada verde se abrió de par en par al sentir como una fuerte energía ingresaba en su interior.

Sus músculos se tensaron y un ligero gemido se escapó de sus labios, de la nada una fuerte barrera de luz la rodeó tan poderosamente que podía hasta verse en más de miles de millas.

El resplandor era de un color verde tan puro como el de su propio chakra…

Como el de su propia esencia…

Después no supo más, se dejó vencer por la inconsciencia.

Si, sé que me tarde mil años en volver. Mañana daré explicaciones, noticias y continuare.

Martha