Cap. 2: Nada es como fue
¡Demonios!...—tras colgar el teléfono, Syaoran golpea la mesa, mientras su madre con aspecto sereno como siempre, entraba en la habitación.
¿Qué sucede, Syaoran?
Aun no se sabe nada… rayos, algo pasó… lo presiento…
Pero Syaoran, como es que estas tan seguro...
Madre, usted sabe que Akane no es así, nunca dejaría de asistir a clases, su celular no contesta y me dijeron que en la casa donde se estaba quedando no apareció mas… algo pasó…
¡Buenos días Syaoran! —entraba animadamente Meiling luciendo su larga cabellera negra.
Que tienen de buenos… —responde Syaoran en tono severo.
¿Ah…? pero que...
Syaoran está muy angustiado por Akane —dice la madre de Syaoran.
Como… ¿aun no sabes nada?
Viajaré a Japón —habla Syaoran con determinación al mismo momento en que sale rápido de la habitación.
Pero... Syaoran…
Déjalo Meiling… —dice la madre de Syaoran— yo también siento que algo malo está punto de ocurrir, y no estoy segura, pero puede que tenga relación con Akane...
Pero…
Será mejor que lo acompañes. El ahora más que nunca necesitará de tu apoyo.
….
Otra vez el lago… sé que he estado aquí antes… ¿qué es eso?... hay algo en el agua… quiero… quiero ver que hay en el agua… pero… ¿una luz?... aaaaaaahhh
Suena fuertemente un despertador. Sakura se despierta confundida. Eran las 7 am, pero no era una mañana como todas… algo faltaba, algo estaba mal… solo que ella, ahora, no se daba cuenta.
¡Buenos días!—dice Sakura en un aire despistado.
Vaya monstruo, hola…
¿Hermano?... —un destello viene a la mente de Sakura—¿por qué se me hace tan raro que mi hermano esté en casa?… ¿por qué…. soñé que el ya no vivía mas aquí?… ¿qué sucede… porque siento que ayer... que ayer las cosas no eran igual…?
Vaya monstruo veo que estas en la luna
¿Ah?
Buenos días hija —dice amablemente Fujitaka.
Buenos días papá —responde Sakura.
Hoy no podré desayunar con ustedes, debo irme pronto a la excavación.
¿Llegaras tarde hoy?
Si Touya… ¿y tú?
Debo viajar, ¿lo olvidas?
Aahh… si es verdad, Sakura, te pido por favor que te ocupes de los quehaceres.
¿Ah? —Sakura aun estaba distraída sumergida en sus pensamientos— ¿por qué algo no me calza…? Touya viajando, pero claro, eso tenía que ser normal…
Sakura… —interrumpe su pensamiento Fujitaka
¡Aahh! Sí…
¡Adiós hija!
¡Adiós monstruo!
A…adiós… ¡regresen pronto! —en eso se van ambos hombres de la casa. Sakura vuelve a subir a su habitación, algo extraño invadía el ambiente. Se dirige a su escritorio y abre un cajón donde… no había nada…— Estoy segura que algo… no… debo estar medio dormida aun… pero... ¿qué es esta sensación?
Al poco rato Sakura sale de la casa. En el parque pingüino se encuentra con Taichi, quien tiernamente la saluda con un beso en la mano y una flor.
Te noto distraída, ¿sucedió algo?
No… no paso nada… ah, es cierto, Tomoyo no te comento a qué hora salía de clases
¿Tomoyo?... ¿quién es ella?
Algo se movió dentro de Sakura, ¿de dónde saco ese nombre? Una vez, hacía mucho tiempo tuvo una compañera de salón llamada Tomoyo, pero no estaba segura. Ahora, no conocía a nadie con ese nombre.
Aahh no… no es nadie… me confundí.
El día paso lento… pero la muchacha no supo porque despertó tan confundida…
— ¿habrá sido acaso el sueño que tuve?... no… —pensaba mientras garabateaba una figura extraña en un cuaderno. En la tarde volvió a casa, abrió la puerta, pero algo frio se sentía en el ambiente, por lo que decidió retrasar la cena y salió a dar una vuelta. En eso llegó al templo Tsukimine.
Este lugar… creo que nunca he entrado… ¿por qué?... queda cerca de casa, no tiene sentido…
Tímidamente comienza a avanzar. Algo le oprimía el pecho con aun más fuerza, no sabía que era… en eso, un cerezo enorme llama su atención…
Este es… ¿el árbol sagrado?
Avanza y lo toca con una mano, entonces algo la recorre… ¿porque ahora sentía tristeza?... era como si algo le faltase, algo muy importante…
¿Qué me pasa…?
De pronto el mundo comienza a darle vueltas, otro destello como los que tuvo antes viene a su mente, cientos de voces vienen a su cabeza ¿Qué era eso? Se comienza a marear, las imágenes están revueltas, ve criaturas extrañas, su corazón se acelera, se asusta ¿era ese el fin?... su mano seguía sujeta al árbol sagrado ¿Por qué no podía desprenderse de él? Lloraba, su cabeza dolía y su nariz comienza a sangrar al mismo tiempo que el árbol emite una luz intensa que quema su mano, le duele. Entonces comienza a gritar a causa de la desesperación y el dolor… de pronto algo viene corriendo hacia ella, alguien la escucho y acude en su auxilio…
¡Dios del rayo, ven!
Un fuerte rayo golpea al árbol, el cual detiene su resplandor al mismo tiempo que Sakura cae al suelo casi inconsciente y aquel que venía corriendo se le acerca…
¡¿Pero qué…? —era una voz masculina—... Sakura… —al comienzo expresa un tono de asombro, pero al ver a la chica tirada semiconsciente en el piso, comienza a desesperarse—¡Sakura, Sakura, reacciona por favor!... —grita cada vez mas alto — ¡Sakura!
Pero… per… —comienza lentamente a abrir los ojos…— tú…
Sakura…
Tú… ¿quién eres?…
Un silencio rodeó el lugar y un aire frio recorrió la espalda de aquel joven que una vez más la había salvado, y que la había querido tanto…
No me reconoce —pensó...— cómo puede ser…
Sakura se repuso un poco, al mismo tiempo que él se levantaba y sujetaba su espada con fuerza.
Muchas gracias… no sé que me pasó…
¿De verdad… no me reconoces?... soy…
¡Syaoran! —a lo lejos se siente el grito de una chica morena que se acercaba corriendo: Meiling— ¡Syaoran!... —se detiene ante el chico— ¿Dónde te metiste, no vez que yo…? — de pronto interrumpe su oración al darse cuenta de que otra persona se encontraba con su primo— ¿ah? Pero si es...
¿Syaoran?... que nombre más raro ¿Eres extranjero?
Yo… —Syaoran agacha la vista mientras que aquella joven de cabello negro y largo mira confundida la situación.
Pero como… ¡Sakura eres tú!... —Meiling no pudo evitar la emoción que sintió al encontrar a una vieja amiga— cuanto has crecido… ¿pero cómo, no reconoces a Syaoran?
Lo siento… ¿Y tú como sabes mi nombre?... de verdad, no conozco a ninguno...
¡Pero qué pasa aquí!... ¿Debe ser un chiste no?... ¿Dónde está la cámara escondida…?
¡Ya basta! —interrumpe Syaoran— disculpa no queríamos importunarte… mi nombre es Li Syaoran y ella es Li Meiling… disculpe por quitarle su tiempo —comienza a retirarse pero Sakura lo detiene.
¡Espera!... ¿Pero cómo es que saben mi nombre?
Seguramente estudiamos en la misma primaria. Vivimos aquí cuando estábamos en 5to grado… de verdad, perdona si te importunamos… vámonos Meiling.
Pero… no… Syao…
¡Dije vámonos!... —dice Syaoran en un tono casi de dictador
¡Esperen! —interrumpe Sakura— creo que sé… ¿ustedes venían de China? sí, recuerdo que en mi clase hubieron dos alumnos de intercambio… deben ser ustedes… pero lo siento, no los recordaba con claridad…
Que importa… —Syaoran le estaba dando la espalda y Meiling miraba confundida la situación— ya nos vamos
Eeeh… ¡sí! —lo sigue Meiling aun algo indecisa.
Pero… me ayudaste… ¿no quieres que los invite algo?
No gracias… tenemos prisa —se escusa Syaoran al mismo tiempo que empieza a correr.
Meiling mira a Sakura con su cara llena de dudas y luego sigue a Syaoran, dejando a Sakura medio confundida.
….
¡Que fue eso! —protesta Meiling
¿No lo notaste? No nos recuerda… —habla pensativo Syaoran, mientras Meiling sigue protestando.
¡Cómo es posible, cómo es tan ingrata, cómo…!
Hay algo aquí que no es normal…—Syaoran parecía no escuchar los gritos de protesta de su prima.
¡Claro, cómo puede haber gente tan despistada y mal educada, después de todo lo que pasamos, es la dueña de las cartas gracias a ti, pero que mal agradecida…!
Tú no lo notaste… —la interrumpe— pero había una presencia extraña en ese lugar… era algo que nunca antes había sentido.
¿Eh... y eso qué?
Alguien borró sus recuerdos… o algo así.
¿Cómo? ¿Y tú crees... que tenga que ver con aquello que sentiste?
Esa presencia… no existen las casualidades, solo lo inevitable… y es por algo que estoy en Japón nuevamente.
Claro, por Akane…
¡Es cierto!... ¡olvidé por completo lo de Akane! Rayos…
A decir verdad todo es muy extraño… ¡ya sé!... mañana buscaremos a Tomoyo, ella nos aclarará lo que ocurre con Sakura.
Pero... si Sakura no tiene recuerdos de nosotros, dudo mucho que Tomoyo los tenga.
¡Tan negativo!, ya verás que si nos conocerá.
….
Lo siento, pero no los conozco—dice la morena ante la mirada llena de sorpresa y duda de los primos Li.
¡Qué!... Tomoyo… ¡¿cómo no me recuerdas? —Meiling se desespera aun mas— ¡Soy yo Li Meiling!
No tiene caso—dice Syaoran.
¡Uy, lo que pasa es que te rindes demasiado rápido!... —responde enojada la joven china— Estoy segura de que si muevo a Tomoyo de un lado a otro…
¡¿Ah?— grita Tomoyo claramente incomoda ante la situación
¡Ya basta Meiling!... —Syaoran mira a Tomoyo y hace una reverencia— lo siento… soy Li Syaoran y ella es Li Meiling… fuimos compañeros de salón en la primaria y andamos de visita en Japón.
¿Compañeros… se salón?... ¡ah sí!... ¡ustedes fueron los alumnos de intercambio de china! ¿qué se les ofrece?, lamento no recordarlos.
No te preocupes… es solo que no conocemos a nadie y queremos que alguien nos guie por la ciudad, ya se nos ha olvidado como es… ¿podrías tú?
¡Pero claro, me encanta hacer de guía turístico! —sus ojos comienzan a brillar por el entusiasmo— ¡Así aprovecho de sacar algunas fotografías y grabar unas imágenes!
¿Grabar? —dice Meiling— pensé que solo grababas a Sakura…
¿De qué hablas?… ¿Sakura?... ¿quién es ella? —ante esto Syaoran y Meiling quedan helados.
¿Que no era tu mejor amiga? —dice Meiling
Mm... no… aunque…. déjame hacer memoria… creo que una niña que estuvo en mi clase se llamaba así… aunque solo la llamaba por su apellido, no éramos amigas.
De casualidad —interrumpe Syaoran— ¿esa niña no se apellidaba Kinomoto?
A ver… sí, creo que si… si mal no recuerdo era una niña muy linda, yo la quería como modelo de mis diseños pero nunca quiso que la grabara… finalmente, nunca fuimos muy buenas amigas.
Syaoran se quedo pensativo ¿Qué estaba ocurriendo? Tomoyo siempre fue la mejor amiga de Sakura, es más, los trajes que usaba en la captura de las Cartas Clow eran diseño de ella. Si Sakura no uso los trajes, y más aun, no recuerda a Syaoran mas que como un simple alumno de intercambio, significaba que…
¡Ella jamás fue una Card Captor!
¿Qué…? —Meiling y Tomoyo lo miran con asombro.
¡Ahhhh… lo siento, no dije nada! —dice Syaoran con la cara roja— vámonos Meiling —Luego se dirige a Tomoyo —disculpa… ¿cuándo podemos venir a visitarte para que nos guíes por la ciudad?
Cuando quieran… también me encuentran en la universidad de Tomoeda, estudio diseño ahí.
Muchas gracias… adiós.
Tras esto, ambos chicos se marchan de la mansión, Syaoran con un aspecto reflexivo y preocupado, mientras que Meling no paraba de protestar pues las dudas en su cabeza cada vez eran más y más que parecía que no cabrían en ella.
¡Qué demonios pasa aquí!— protesta la joven
Y justo Akane no está… demonios… debo averiguar…
¿Y porque nosotros si recordamos todo? —continúa rezongando
Aun no lo tengo claro. Mañana pasaremos por Tomoyo a la universidad, aprovecharemos de ubicara a Akane si es que está… y descubriré que ocurre aquí.
….
¡Adiós!
¡Adiós hija, regresa pronto!
Sakura se pone unos patines blancos con unas franjas lilas y emprende el camino hacia la universidad. Solía siempre tomar el camino de la alameda, el mismo que usaba para ir a la primaria y aunque no era el más cercano, le agradaba sentir la frescura que daban los árboles.
Insisto que no es lo mejor ir a clases durante el verano… pero la brisa de cálida de la mañana es agradable —pensaba Sakura mientras patinaba distraídamente hacia la universidad— pero... ¿qué será?… aun tengo esa sensación extraña de que algo falta… pero qué… —en eso mira las hojas de los arboles verdes y bellas, sintiendo a su vez cada rayo de sol que se colaba por entre medio, pero al dar una curva distraída…
¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhh! —se desequilibra, comienza a caer, entonces alguien la sujeta— Perdón…
¿Te encuentras bien?... —una voz familiar suena en la cabeza de Sakura.
Pero… ¡aaaaahhhhh… ¿otra vez tú?
Era Syaoran, a quien también le sorprendía ver que sin querer, otra vez se encontraba con la joven castaña.
Eeehh… creo… —tartamudea Li.
Veo que siempre andas salvándome— dice Sakura reincorporándose.
Yo…
No te pude agradecer por lo del otro día… la verdad no se qué fue lo que me ocurrió.
No importa...
Pero… —de pronto, algo la interrumpe, es una sensación que nunca antes había sentido aunque no le era desconocida— ¿qué es eso…?—dice Sakura al mismo tiempo que Syaoran también se percata de algo.
Pero si es... —en eso una fuerte ventisca se abalanza hace que ambos salgan disparados hasta dar contra violentamente contra unos árboles. Syaoran intento recuperarse, mientras que Sakura, asustada, solo atinó a quedarse muda afirmada en ese mismo árbol donde se golpeó.
¡¿Estás bien?... —grita Syaoran a la joven— ¡Cuidado aquí viene de nuevo!— el muchacho se apresura a abrazar a Sakura para intentar protegerla, mientras el viento se hacía mas y mas violento— ¡Pero qué demonios pasa! —grita mientras sacaba su espada, pero en ese mismo instante, aquel violento viento se detiene bruscamente. Ambos chicos se reincorporan— ¿Que fue eso…?
¿Lo sentiste?... —lo interrumpe Sakura, medio entre choqueada y pensativa
¿Ah?
Eso… antes de que empezara aquel viento… era… una sensación extraña… de…
Una carta Clow…
¿Qué?— expresión llena de dudas se apodera del rostro de la joven.
Al parecer, algo en ti no ha cambiado todavía… —dice Syaoran esbozando una pequeña sonrisa.
….
Ya ha regresado… ¿cómo le fue en su paseo?
Veo que viene de muy buen humor.
Eran voces masculinas, la primera mas ronca que la anterior. Una habitación oscura, se veía tan solo una gran chimenea al fondo de una sala que contaba con un solo sofá y una pequeña mesa donde solo había una taza de té y lo que parecía ser un libro. Una mujer, con una larga capa oscura avanza lenta y elegantemente hacia el sofá, mientras que desde la oscuridad le hablan, dos personas… ¿o seres?...
Vi algo muy interesante… que no me esperé… —sonríe— no, la verdad sabía que tarde o temprano esto pasaría… fue más pronto de lo que creí.
A que se refiere —habla la voz más suave.
Una persona… un oponente fuerte que querrá separarnos.
¿Pero, acaso eso te parece divertido? —dice la voz más ronca.
Claro. No es lo suficientemente poderoso para apartarlos de mi lado… será como un juego… así me divertiré mientras me deshago de él.
Detecté la presencia de ese ser, no sé si sea tan bueno confiarse… —advierte desde las sombras aquella voz más suave…
¡Insinúas que soy débil! —da un enorme grito y aquel libro comienza a brillar intensamente— ¡Soy yo, ama y señora del legendario libro de Clow y ustedes sus guardianes! ¡Soy más poderosa que nadie, y nada en este mundo podrá arrebatarme lo que me pertenece por derecho, nada! —se calma un poco, el libro deja de brillar y aquellos seres quedan en un silencio sepulcral— lo siento… no debí exaltarme… ¿me perdonan? —ambos seres salen a la luz, ambos guardianes en su verdadera forma, pero no como antes… algo había cambiado, sus miradas estaban más sombrías, su presencia era más pesada— no dejaré que nada me aparte de ustedes… y ya verán, nada malo ocurrirá, esa persona no interferirá…
….
Sakura caminaba, casi corría tras Syaoran quien muy aprisa intentaba alejarse de ella
¡Espera…! —le decía Sakura— ¿A qué te refieres con que no ha cambiado nada en mí...? ¡espera!... ¡¿qué me quisiste decir?… ¡oye, me debes una explicación!... pero… ¡detente! ¡Hey!... ¡qué es eso… y que es una Carta Clow!… ¡tú también sentiste algo!... ¡espera!... ¡que pasa aquí!…—la muchacha se para en seco, toma aire y grita con todas sus fuerzas— ¡Detente!...— Syaoran se para en seco y le habla.
En este minuto no saco nada con tratar de explicarte, no me entenderías… lo único que te pido es que tengas cuidado… —tras decir esto se echa a correr, pero Sakura, no conforme con la respuesta, sale tras él. A pesar de andar en patines, Syaoran corría bastante rápido, y en un descuido de Sakura, salta sobre el techo de una casa.
¡oye!... ¿ah?... ¿y donde se metió? —Syaoran la observaba escondido desde el techo, mientras Sakura estaba claramente molesta ante el desaire del chico al dejarla hablando sola...—uuyyyyy... ¡está bien…vete... y ojalá no te vea más!... que chico mas mal educado.
Cuando Sakura se marcha Syaoran sale de su escondite….
Lo siento… no puedo decirte todo lo que paso… lo más probable es que te haría daño…
….
Te estuve esperando y no llegaste… ¿eh?... ¿Sakura... que te sucede… Sakura?
¿Ah?...—de pronto reacciona, andaba muy distraída— ¡nada!.. no me pasa nada…
Entonces…
Lo siento Taichi, no llegue porque… porque… —algo la detiene, ¿cómo le diría que una fuerte ráfaga de viento la azoto contra un árbol, que antes tuvo una sensación extraña, y que justo se encontró con un chico extraño que portaba una espada, la protegió, le dijo cosas extrañas y luego se marcho corriendo?— porque… ¡me quedé dormida!... sí... es que la cama estaba deliciosa… lo siento mi querido Taichi…
Mmm... era de esperar. Por cierto, ¿quieres ir a un festival? ¡Será en el templo Tsukimine!... a ti te gustan esas cosas
¿festival?... bueno yo…
¡Entonces, no se hablará más, es una cita! pasaré por ti mañana a las 6.
Aun no te he dado la respuesta…
No me importa —agrega taichí con una dulce sonrisa— al final siempre terminas cediendo.
….
Luces muy linda hija.
¿Tú crees? ¡Muchas gracias papá!
Pero sigues siendo un monstruo…
Uuuy hermano…. —le hace un ademán con la mano como si lo fuese a golpear.
¿Y donde irá el monstruo hoy?
¡Que no soy un monstruo!... y asistiré al festival con Taichi.
Uf, ese tipo otra vez… —Touya seguía refunfuñando en un rincón, en lo que suena el timbre.
Iré a ver… —dice Fujitaka dirigiéndose a la puerta.
Hermano, no seas pesado con Taichi.
No se merece ni mi tiempo… cuídate Sakura.
¿Dónde vas?
A mi cuarto… no quiero golpear a ese tipo cuando lo vea.
¡Sakura, Taichi espera por ti!
¡Ya voy!
Adiós hija… Taichi, te la encargo.
No se preocupe… ¿nos vamos?
Sí —Sakura sonriente, toma del brazo a Taichi y se despide de su padre.
….
El templo lucía hermoso, lleno de luces y adornos por todo el lugar. Había mucha gente entre esos…
Fue una buena idea venir aquí… ¿verdad Daidouji?
Es verdad, como guía turística debo llevarlos a los mejores lugares... ¡y así aprovecho de grabar! —Tomoyo saca la cámara con gran entusiasmo y comienza a grabar lo primero que se cruzaba ante las miradas del resto de las personas.
Pero… ¿grabar qué?
Eeehh… aun no lo tengo claro... ¡pero sé que algún día encontraré alguna inspiración!
Vaya, sí que le hace falta Sakura… ¿no lo crees Syaoran?
Si… —el joven lucía distraído, pero pronto una figura extraña acapara su atención, un hombre alto vestido por completo de negro, de cabello cano, traía lentes… ya lo había visto antes, siendo aun un niño… él era— ¿Yukito…?
¡¿Qué, dónde? —reacciona Meiling— ¡Sya… Syaoran!
Syaoran sale corriendo, estaba seguro que era Yukito, pero lucia algo distinto. Tenía claro que la presencia de él significaba que las cartas estaban cerca, así como las respuestas al porque Sakura ya no recordaba nada.
¡Espera!
El joven corría entre la gente, pero basto con que un niño pequeño se atravesara en su camino para que se tropezara y callera… pero al levantarse, en el lugar de Yukito había una mujer con una larga capa. En su hombro traía lo que parecía ser un oso de felpa… pero no era cualquier muñeco…
¡Kerberos!
La mujer sonrió, fue cuando Syaoran se fijó en su cara. La conocía y muy bien. Su corazón pareció paralizarse, el mundo enmudece y su cara se tensa… ¿cómo no se dio cuenta, cómo tanto tiempo y jamás se percató de algo anormal? Y ahora, era lógico, todos esos sucesos extraños y ella no había aparecido… desde un comienzo supo que algo fuera de lo común ocurría en torno a su desaparición, aunque nunca se esperó que ella fuese quien estaba detrás de todo…
No… no puede ser… Tú… Akane… ¡Akane!
