Definitivamente las cosas no ocurrían como ella hubiese deseado, al parecer lograba llevarse muy bien con todos sus compañeros de clase, sin embargo la presencia de Karl detrás de ella todo el tiempo parecía un repelente para cualquier persona, afortunadamente Tomoyo ya estaba acostumbrada a esa situación, pero los demás no, esa era una situación irremediable aunque al instituto acudieran los hijos de las familias mas acaudaladas de todo el Japón.

ya había tenido la misma discusión con su padre, el cual se negaba rotundamente a retirar a su custodio de la escuela, a pesar de sus argumentos la respuesta siempre había sido la misma, al parecer su padre no cambiaria de opinión de ninguna forma, y si era sincera en algunas ocasiones si sentía necesario a Karl, sobretodo cuando finalizaban sus clases, muchas veces se sentía observada, y aunque siempre se convencía que esta comportándose como el paranoico de su padre, había algo que no la aliviaba del todo.

-¿que te parece la escuela cariño, te gusta? preguntó su madre, una tarde después de regresar de la escuela, no era la primera vez que se lo preguntaba, y en ocasiones le parecía que quería escuchar una respuesta negativa.

-es grandiosa!! y hay tanta gente mamá!! No recuerdo haber visto a tanta gente junta, sobretodo la mayoría de ellos son personas que rondan mi edad, y yo me siento… ¡muy feliz!!

-me alegro mucho corazón, pero no crees que estas demasiado eufórica, no creo que sea para tanto, además como bien sabes Tu padre y yo vamos a legarte un gran imperio, y no es muy necesario que tengas que estudiar tanto- dijo la madre intentando convencer a su hija que sus intentos de convertirse en un profesionista, eran inútiles puesto que ya tenia un patrimonio.

-oh claro que no! además tengo que aprender a manejar el Gran imperio- dijo abarcando imaginariamente el imperio kinomoto con sus brazos extendidos y esbozando una sonrisa mordaz.

-no, eso no será necesario, porque un dia no muy lejano vas a casarte, y será tu esposo el que maneje tu patrimonio, tu solo te preocuparas por que vestido ponerte al dia siguiente o que joya te apetece mas- dijo intentando convencer a su hija que la frivolidad de la que hablaba era lo más normal del mundo, aunque Nadeshiko se reprendía mentalmente por inspirar en su hija pensamientos que ni siquiera eran propiamente suyos, y sobretodo un comportamiento que ella consideraba reprobable, pero también se consolaba pensando que todo era para facilitarle la existencia a su hija, y según maquiavelo, el fin justifica los medios.

-mamá¿Por qué dices que un dia no muy lejano voy a casarme? lo dices muy seguido últimamente…

-sakura… lo menciono- dijo esbozando un sonrisa conciliatoria eh intentando darle un tono socarrón al comentario -porque es la ley de la vida, en algún momento vas a casarte y….

- mamá, al paso que voy nunca voy a casarme, no conozco a ningún chico, y los que han cruzado palabra conmigo se cuidan que Karl no los vea, a mi parecer papá lo puso no para protegerme, sino para actuar de Repelente!! y así se alejó con su risa cantarina resonando por los pasillos de su casa, no sin antes darle un sonoro beso en la mejilla a su madre.

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-¿cuantos tienes wein? preguntó a su mayordomo, chofer y amigo y en ultimas instancias detective.

- bueno señor, ciertamente son varios jóvenes, pero me tomé la molestia de seleccionar a los que se han dirigido a ella mas de dos veces en el mismo dia –adelante wein no me tengas en ascuas.

- Makano Morinoto, Tenry Yubune, Azano Takinoya, Nakayama Ohira, Kyoto Kurikara, los últimos tres han sido muy insistentes, uno de ellos un inglés: Jordan Wakefield, y los otros dos, han mostrado mucho interés en la señorita kinomoto: Yue y Yukito Tsukishiro son hermanos señor.

-¿solo esos? preguntó, enarcando las cejas y apunto de mostrar el temperamento que le hacia honor a su nombre.

–bien, limítate a estos tres últimos, si los demás no muestran mas interés, si se ponen muy quisquillosos deshazte de ellos, también necesito que investigues cuales son los que interesan a la señorita kinomoto, esos déjamelos a mi, a por cierto quiero que programes una cena dentro de una semana para mis suegros, yo haré la invitación a Kinomoto personalmente.

-pero miren nada mas, el pequeño lobo palpando el territorio. No te parece que eso que acabas de hacer es un intento patético, yo que tu me le presentaba enfrente y le decía: "primor, no tienes que buscar mas, frente a ti esta tu príncipe de sangre azul"..…

Eriol se doblaba en carcajadas al ver el rostro rubicundo de su primo al cual venia aguijoneando desde que se enteró que había mandado a investigar las "relaciones públicas" como él llamaba, de la señorita Kinomoto, muchas veces se le hacia que los Li sufrían de demencia, pero con los últimos actos de Syaoran, no le quedaba duda que la tenían en la sangre, pero a decir verdad, las acciones de Syaoran solo le demostraban una cosa, y era que temía que la chica por la cual estaba loco desde niño lo despreciara, el mismo hombre por el cual la mayoría de las chicas de Inglaterra y de Hong Kong su país natal, hacia que babearan, temía que cierta bruja de ojos verdes lo repudiara y aunque con su cara de Don Juan y perfecto casanova, Eriol sabia que Syaoran nunca se había permitido ningún tipo de desliz emocional con ninguna mujer, a menos claro que tuviera el cabello de color castaño, y aun así, el encuentro se resumía a un buen revolcón y nada mas, ninguna situación que lo indujera a desarrollar alguna clase de sentimientos por otra persona que no fuera sakura kinomoto.

-¿eriol?

-si primito…

-cállate.

- Xiao, me preocupas, voy a ofrecerte un consejo, y aunque sé que no lo vas a oír……

-vas a decirlo de todas formas ¿no?

-bien, si. Solo necesito que me escuches y respondas a mis preguntas con un si o un no nada más ¿estamos claros?

Como respuesta solo consiguió una ceja enarcada y un leve asentimiento indiferente.

-estamos aquí, porque no quieres que tu primer enfrentamiento con Sakura kinomoto sea para anunciarle la fecha de la boda ¿cierto?

- si

-OK, y supongo que quieres tratarla primero para que todo resulte mas cómodo tanto para ella como para ti, me refiero a la idea de tener que casarse con un desconocido.

-si

- y.. de preferencia te gustaría que ella se casara enamorada de ti o me equivoco

-no, no te equivocas.

- y también quieres conocerla, para corroborar si la idea que te has hecho de su personalidad por todo este tiempo es verdadera, y no son solo los deseos de tu mente.

-así es.

- y entonces por que demonios no te has acercado a ella, porque la sigues observando desde tu coche a la hora de salir de la facultad, porque no llegas le preguntas su nombre y la tratas, es la única manera de conocerla, lo que Wein y tus otros espías te digan de ella no va a llenar ni remotamente las dudas que tienes respecto a como es, como es su voz, o su risa, primo debes de formar parte activa en todo esto, porque, por si no lo recuerdas, eres tu quien va a vivir con ella. ¿o es que temes que te rechace?

-no digas sandeces, Sakura Kinomoto no podría rechazarme, pero no es eso lo que temo, sabes que soy demasiado impulsivo, y si ella es lo que espero, por dios que no podría aguantarme un año mas, temo lanzarme sobre ella a reclamar los derechos que tengo sobre ella desde su nacimiento.

-si haces eso, si que vas a meterte en un grave problema, recuerda que es la primera vez que se ve rodeada de gente y al parecer es como una niña pequeña en el jardín de niños, aun no tiene el tipo de intereses mundanos que cualquier mujer que has conocido, y por consiguiente debes ir, muy, muy lento con ella, primo tienes un año¡aprovéchalo!!

-Hirawizawa

-si..

-solo por no dejar… alguna vez, alguien te ha dicho… digo, no es que yo lo crea…. pero alguien te ha dicho que hablas mucho.

-no. Pero lo que si he oído antes es esa forma de abordar a la gente.

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El bullicio allá abajo era sorprendente, el tráfico estaba en su punto, lo que era muy lógico por ser viernes, el edificio Kinomoto & asociados estaba prácticamente vacío, todos habían ido a casa, perdido en la perfecta vista de la ciudad de Tokio no escucho la puerta al abrirse y mucho menos ver aparecer por la puerta a su secretaria.

-señor, si no se le ofrece nada mas, voy a retirarme!

-esta bien, Srita Kyoto, nos vemos el lunes, que tenga un buen fin de semana.

-igualmente señor, con su permiso.

después de tenerla por 19 años para ellos solos, volvían a aparecer; al principio se conformaban con una fotografía cada año, después se fueron haciendo mas exigentes, hacia dos años exactamente comenzaron a pedir encuentros, afortunadamente entre su esposa y el habían logrado darles excusa tras excusa para evitar esos encuentros.

Él todavía no perdía la esperanza, los jóvenes de este tiempo se mostraban reacios al matrimonio, si tan solo pudiera convencer a ese joven a darle una prorroga de 5 años mas, o en el mejor de los casos convencerlo de cobrar la apuesta de otra manera, estaba dispuesto a otorgar la mitad de su fortuna a los Li, que en esos momentos doblaba el valor inicial de la oferta hecha por Patrick hacía poco mas de 20 años.

En el escritorio se encontraba el sobre lacrado remitido por Li, aun no había reunido el valor necesario para abrirlo, y al parecer le llevaría el resto de la noche reunirlo.

Sentado en su sillón de piel se hacia la misma pregunta que venia haciéndose desde 5 años atrás, cuando su hija comenzó a convertirse en una hermosa adolescente, cuando los hijos varones de sus socios comenzaron a pedirle autorización para visitar a sakura, autorización que fue denegada sin ninguna explicación, y es que la verdad prefería que sakura no se viera envuelta por un sentimiento del cual tuviera que privarla años después; ahora, a sus 19 años sakura era toda una mujer, era muy lógico que mas de un hombre se fijara en ella, y lo peor del caso fue ese deseo de seguir sus estudios, su hija no era solo bella, sino también era muy inteligente, al principio y previendo lo que sucedería se negó rotundamente a permitirle estudiar la universidad, pero como era el ultimo de sus deseos el cual él pudiera cumplir, lo permitió, no sin antes ponerle un custodio que ahuyentaría a cualquier chico que se le acercara, fue muy difícil para el explicarle que posiblemente al cumplir sus 20 años tuviese que dejar la escuela, lo imaginó, pero nunca creyó que fuera tan difícil, y la pregunta mas difícil a contestar fue¿Por qué?

En su escritorio, no solo se encontraba el sobre enviado por Li, sino también el informe semanal de Karl, en el cual figuraba un Jaguar de color azul que prácticamente se estacionaba detrás de él todos los días, y no es que le importara mucho que auto se acercara al coche que llevaba y traía todos los días a su tesoro, el problema era el conductor.

cuando leyó la descripción del joven no le dio mucho en que pensar, no más que cuando abrió el sobre adjunto en el cual apareció una fotografía, del cual sería la viva imagen de Patrick Li, solo que este era muy joven para ser Patrick, sin duda era el tan temido yerno.

Dicen que las desgracias vienen de tres en tres, talvez solo le faltaba recibir un sobre en el cual viniera la carta de Sakura comunicándole cuanto le odiaba. No eso sería demasiado, prefería recibir su sentencia de muerte firmado por el mismísimo diablo antes que el desprecio de su hija.

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Acostada en su cama, y fijando la vista en el techo había pensado en muchas incontadas ocasiones los sucesos ocurridos esa tarde, hacia unos días había conocido a tres personas, bueno mejor dicho a tres hombres, era raro, pero la emocionaba haber cruzado palabra con alguien del sexo opuesto, ese dia por la tarde tanto Jordan como los hermanos Tsukishiro se habían acercado nuevamente a ella, los tres eran personas completamente diferente, pero eso si, todos muy agradables.

Jordan como el perfecto caballero Ingles la había saludado con un beso el dorso de la mano, ya había cruzado algunas palabras con él en lo que llevaba en la escuela, pero precisamente ese dia, su platica se había extendido mas o menos una hora, comenzaron hablando de asuntos triviales, en la platica había salido a relucir que Jordan extrañaba su patria, al ver que sus ojos de un azul zafiro brillaban con la sola mención de su amada Inglaterra ella prácticamente le rogó que le describiera su patria, su platica era amena, poco a poco y al escucharlo se percató de algo que no había llamado su atención antes, "los rasgos masculinos", Jordan tenia la piel muy clara, el cabello muy negro y corto, tenia una nariz pequeña y perfecta y de una mandíbula cuadrada y firme, no le parecía un chico que quitara el aliento pero si era guapo, y mucho, pero lo que realmente le hacia justicia a su belleza era su sonrisa, era una sonrisa tierna que llegaba a sus ojos de color azul. al percatarse de su estricto escrutinio se la quedó viendo y le regalo esa bonita sonrisa una vez más.

-te he de estar aburriendo con mi monólogo. Le dijo

Ella se había limitado a negar rotundamente esa suposición y le dijo –no, claro que no, me gusta conversar contigo Jordan y escucharte hablar de esa manera de tu tierra me gusta mucho.

-de verdad sakura, en ese caso, tendremos que platicar mas seguido, me gustaría que me permitieras acercarme a ti. Eres una chica muy dulce y me encantaría ser tu amigo.

-claro que si, a mi también me gustaría mucho ser tu amiga, le dijo mientras colocaba una mano sobre las de él, Jordan le dio un apretón y se llevo esa mano a su boca, le dio un beso, se regalaron una sonrisa mutua y así sellaron una amistad que en el futuro incierto de sakura, le serviría de gran apoyo.

Los hermanos Tsukishiro eran otra cosa, Yue era el perfecto Casanova, se había buscado mas de un problema con los profesores de la Universidad por su largo cabello, de un color un poco raro, su cabello era de un gris muy muy claro, que casi era blanco, y tenia unos ojos grises mas asombrosos todavía, de hecho cualquier persona que no tuviera ojos negros o verdes se le hacia extraña, bueno esos eran los rasgos entre todos lo habitantes de Kinomoto, y por consiguiente lo mas parecido a lo normal que ella conocía.

Su tercer encuentro con esos personajes había sido muy gracioso, mientras uno de los Tsukishiro (yue) era un perfecto adulador, su hermano Yukito el cual era su viva imagen muy lógica al ser gemelos idénticos, era al mismo tiempo muy diferente, con el cabello muy corto del mismo color que el de Yue y los mismo ojos parecía un joven muy gentil, con el no había conversado mucho, pues como el mismo yue dijo era muy tímido, pero al igual que con Jordan sintió que con Yukito podría llegar a tener una amistad muy sincera.

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- ¿que pasa querido? preguntó una muy somnolienta Nadeshiko a su esposo el cual llegaba de su casa a una hora poco común, y es que la expresión en el rostro de su esposo era alarmante.

Con la mano en el interruptor de la lámpara en la mesita de noche espero una respuesta, lo único que consiguió fueron dos sobres sobre la cama.

Alrededor de 15 minutos después de haber leído uno de los informes que Karl entregaba a su esposo semanalmente, se quedó con la mirada fija en el rostro de su esposo esperando una respuesta, este le señaló el otro sobre y dijo:

-todavía te falta lo peor.

Sin detenerse a leer quien lo había enviado sacó del interior una hoja un poco gruesa y texturizada, de un color verde muy tenue.

lo primero que llamó su atención fue que era una hoja membretada con la insignia de los Li. El texto la dejo muy alarmada.

Mis muy estimados Sr. y Sra. kinomoto

Mediante la presente me dirijo a ustedes para hacerles una extensa y cordial invitación a una cena de "negocios".

los espero en el Restaurant "Le Noire" en el centro de Tokio, El próximo dia Domingo del presente mes y año, a las 20:30 hrs.

No creo que sea necesario esclarecer a que tipo de negocios me refiero. Así como tampoco me es necesario notificarles que su presencia es imprescindible.

Mis respetos

Syaoran Li

-¿es su hijo cierto? el mismo de la fotografía.

-así es- una vez mas la culpa lo llenaba de una furia y un odio hacia si mismo incontenible¿en que estaba pensando cuando aceptó el desafío? era algo inútil seguir lamentándose por lo que había hecho cuando tenia a Syaoran Li encima, lo primero que tendría que hacer era centralizarse en el problema mas inmediato, como bien decía la nota, no era una invitación de cortesía, había algo muy escabroso en la nota de Li, que dejaba entrever que se encontraba molesto por algo.

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-vamos Xiao, venimos a divertirnos ¿no?

El lugar era muy bullicioso, y se encontraba muy concurrido, mucha gente se encontraba bailando, los meceros iban y venían, pero para él, era como si no existieran, ese dia había decidido buscar a Sakura Kinomoto, como un adolescente había repetido en voz alta la mejor manera de hablarle, a medio dia había salido del aula donde recibía su cátedra de Economía, por ser un estudiante de Maestría el edificio donde recibía sus clases se encontraba separado de los estudiantes de Licenciatura, tuvo que recorrer toda el área buscando con la mirada a la chica, cuando estaba por darse por vencido, divisó la figura del guardaespaldas de su prometida muy próximo a la cafetería de la facultad.

Con una toma de aire y dándose ánimos mentalmente se acercó, lo que vio, le quitó el aliento. Sentados en una mesa, se encontraban SU sakura, y un tipo que reconoció inmediatamente gracias a las fotografías que Wein le había mostrado: Jordan Wakefield.

Conteniéndose hasta lo indecible para no lanzarse encima de ese desgraciado, respiró profundamente y se acercó lentamente, al parecer, ninguno de los dos se daba cuenta que estaba justo detrás de ellos, se encontraban…. bueno Wakefield se encontraba inmerso en un monólogo sobre el clima de Inglaterra, permaneció uno o dos minutos de pie muy cerca de su mesa, y si sakura no hubiese estado entretenida observando minuciosamente los rasgos de Wakefield y hubiese levantado la vista por lo menos un poco lo habría visto.

no queriendo representar mas el papel de tonto, se sentó en la mesa mas próxima, desde ahí tenia una vista perfecta del rostro de sakura, en ese momento se percató de sus manos en la mesa, una sobre la otra, pero lo que lo llenó de una rabia incontenible fue que ese maldito se llevaba su mano a la boca y la besaba, y lo peor de todo era que la muy zorra le regalaba una sonrisa cándida, esas sonrisas que solo eran de él.

Como pudo se levantó de la mesa, y se marchó lo mas dignamente posible, en cuanto llegó a su casa, escribió la invitación para kinomoto dejando entrever que no pensaba condonar de ninguna manera las condiciones iniciales del contrato, y que pensaba exigir más, mucho más.

mas tarde, Eriol prácticamente lo había arrastrado a ese antro, con la excusa de ser lo mas novedoso de Tokio, si era así, a él prácticamente no le importó, en lo único que se concentró fue en pedirle al mesero mas próximo lo mas fuerte que tuviera.

En ese momento y con casi la mitad de la botella de Tequila en el cuerpo comenzaba a ver borroso, sus sentidos estaban casi dormidos, la música casi ni se oía, y habían dos Eriols delante suyo, con cuatro sakuras, no, intentó enfocar mas la vista y ahora era solo Eriol y un par de castañas muy guapas.

-vamos primo venimos a divertirnos! mira lo que me encontré por ahí.

Esbozando una sonrisa cínica, y abriendo ambos brazos les indicó a las castañas que se sentarán a su lado.

-gracias primito¿pero que hay de ti?

-de hecho una de ellas era para mi- le dijo –pero no te preocupes, solo por hoy te perdono- y así se fue, a buscar una chica más.

-Eriol… – le gritó desde su asiento, donde las dos castañas comenzaban a acariciarle el cuello y el pecho –Que sea rubia…

El sol le daba en la cara, lo cual no sería así si las cortinas de la ventana estuviesen cerradas, intentó ponerse boca abajo para cubrir su cara y dormir un poco más, pero un cuerpo tendido a su lado derecho se lo impidió.

-¿sakura?- la mujer estaba despierta y lo miraba fijamente.

-no, soy Salma, pero me has dicho sakura tantas veces anoche que me lo voy a creer le dijo

-¿anoche?- que demonios había pasado anoche, él solamente recordaba haber pedido algo fuerte a un mesero y beberse casi la mitad del famoso tequila y después…. nada… no se acordaba de nada, estaba tan borracho que estaba seguro que la resaca del dia siguiente sería terrible, pero tampoco, no le dolía la cabeza, y la luz del sol le lastimaba lo normal… ¿entonces que había pasado?

-disculpa pero es que no me acuerdo de nada- en ese momento intentó bajarse de la cama pero otro cuerpo se encontraba durmiendo, otra mujer, otra castaña.

-no te preocupes, mi amiga y yo tuvimos que remediar tu borrachera con una pastillita, por eso no te acuerdas, pero créeme, estuviste fantástico.

La confusión era tal que, no podía acertar ningún pensamiento¿como había llegado a la cama con dos mujeres tener sexo con ellas y no acordarse de nada?, corrección: con tres mujeres, porque en ese momento una rubia salía del baño completamente vestida, se acercaba directamente a la cama le rozaba los labios y esbozaba una sonrisa.

-gracias- le dijo, le entregó una tarjetita –llámame, o dile a tu amigo que lo haga, se levantó de la cama y se dirigió a la puerta, estaba apunto de salir cuando volteó y le dijo:

-por cierto mi nombre es Ashura, no sakura!!

Como pudo se levantó de la cama, no Quería que la mujer que aun dormía le dijera que a ella también la había llamado sakura, esa maldita mujer se le había metido en la sangre, ahora por su culpa había batido su propio record de acostarse con un par de mujeres a la vez¿tres? dios mío pensó ¿y si hay alguna otra en la sala? eso no podía estar pasándole a él, no lo del sexo con tres mujeres, puede que haya sido fantástico como lo había dicho una de ellas, el problema era que sus niveles de inconciencia eran tales que no se acordaba siquiera de haberse protegido, cuando el era tan cuidadoso en ese tema, encendió la regadera con el agua mas caliente que pudo soportar se baño, y después la cambió a una mas fría, tardó poco mas de 30 minutos en el baño que cuando salió no había nadie en la habitación.

Sus temores quedaron un poco aliviados cuando vio varios preservativos usados tirados al pie de la cama, se vistió y se deshizo de toda prueba incriminatoria y salió de su habitación,

-¿buena noche? esa era la voz de Eriol, que provenía de la barra del desayunador, ni siquiera el baño pudo quitarle el aturdimiento, lo miró y se percató que el rostro de Eriol no se veía muy amigable.

Entró en la cocina, -buenos días- dijo y se sirvió un poco de café, se sentó frente a Eriol en la barra y se dio cuenta que su primo esperaba una respuesta.

-y bien Li ¿que explicación tienes que darme?- preguntó haciéndose de toda su fuerza de voluntad para no estallar en carcajadas al ver el rostro tan confundido de su primo, y es que le haría pagar por haberlo privado de la compañía femenina tan impunemente.

-yo.. no recuerdo casi nada!

-¿casi nada? oh dios mío, y yo que creía que atesorarías la experiencia para el resto de tu miserable vida.

-Eriol no juegues, sabes que ese tipo de experiencias no hacen mella en mí, pero es que no recuerdo nada, solo sé que pedí una botella de algo muy fuerte y me emborraché, tengo una laguna de ahí hasta hoy que me desperté. . .

-con tres mujeres en la cama ¿no?

-mira no sé porque estas así, yo ni me acuerdo que pasó.

-¿quieres que te lo cuente?

-si por favor!

- estabas ahogándote de borracho tu solo, yo como siempre emprendí mi búsqueda, me encontré con un par de preciosuras como te gustan, mal fue mi sorpresa cuando decidiste quedarte con las dos, busque a otra chica y cuando regresé estabas mas lúcido que cuando acabas de levantarte, no le tomé mucha importancia, pero por tu amnesia de hoy puedo deducir que te pusieron algo en la bebida para bajarte la borrachera. . .

-¿y después¿Qué pasó después?

-lo de siempre!! Salimos con las chicas de ese antro y tu te empeñaste en traerlas aquí, llegamos, tu te metiste en tu habitación con las castañas y yo me lleve a la rubia a mi habitación, no me preguntes que hiciste después porque en tus asuntos no me meto…. solo sé que esas dos daban unos alaridos que se oían hasta mi habitación, la rubia decidió ir en su ayuda y no regresó en toda la noche!!

-como me dejaste sin compañía femenina toda la noche, me vas a tener que dar una buena explicación, quiero saber que te dio por ponerte de esa manera y sobre todo me vas a explicar tu actitud tan lasciva de anoche!!!

- ¿quieres que te explique en dos palabras?

-si- dijo, previendo la respuesta

-SAKURA KINOMOTO.

NOTA AUTORA: Bueno pues esta fue una entrega más, lamento la tardanza pero prometo acoplarme a una entrega cada fin de semana.

Les agradezco su apoyo y sus reviews, me encantaron sus comentarios, los invito también a que si tienen alguna sugerencia me la hagan saber y si no cambia mucho mi idea central, con mucho gusto la incluiré, también quiero agradecer a nuestra Autora Chocolate con Menta o Chocochan como algunos la conocemos, pues gracias a sus tips pude por fin publicar.

con respecto a los demás personajes aparecerán en el próximo capítulo, Touya por supuesto también figura en mi fic, solo que con un rol diferente al de hermano celoso, celoso sigue siendo; espero que no se espanten con las cosas que anda haciendo nuestro protagonista, porque vienen situaciones mucho mas intensas. . .