Disclaimer:Los personajes no me pertenecen, son de Stephenie Meyer y tampoco la historia me pertenece. Es de BlueSea14. Yo sólo me divierto traduciéndolo (con el permiso de la autora, por supuesto).
Hear No Evil: http: // www. fanfiction. net / s / 3595610 / 1 / Hear_No_Evil
"A la luz del sol, ¿hay alguien aquí? Oh, que ha comenzado…
Oh, querida, te ves tan perdida, ojos rojos y lágrimas derramadas
El mundo que debiste haberte cruzado, dices…
Boston – Augustana
Capítulo 2 – Desconocido
Lugar desconocido – tiempo desconocido
El hombre paseando en el bosque no fue mi último asesinato. Después de haber probado la sangre dulce, no hubo manera de negarlo más. Sabía tan maravilloso que no pude encontrar palabras para describirlo.
Aceché mis presas a través de los bosques, nunca entrando en áreas pobladas. Por mucho que deseaba la sangre, era consciente del hecho de que me alborotaría si me acercaba a una gran zona poblada. Podía ser mi dieta pero no iba a ceder completamente a eso.
Cada día era una lucha, quería matar a cada humano que me encontrara y siempre trataba de contenerme. Pero cada vez que me saltaba un humano –una pareja o un niño- tenía que tomar el próximo que me encontrara. La sed era innegable después de forzarme a alejarme de un humano.
Una parte de mí comenzó a verlas como menos personas, incluso traté de recordar que ellos tenían su propia vida. Eso asumió el control de mi mente poco a poco pero el primer cincel para el bloque de mi razonamiento fue que no podía decir lo que era la «vida».
Una y otra vez traté de recordar cosas pero lo que fuera que estuviera en mi pasado, antes de que me despertara en el interior de la cueva, era un misterio a pesar de mis esfuerzos. No tenía por dónde empezar, ninguna idea de cómo dibujar los recuerdos de mi propia mente y nadie con quien poder conversar.
La comunicación era la mayor parte de mi problema. Se me hizo fácil y más fácil ver a los humanos como animales cuando no tuve manera de entender lo que decían, cuando no tenía idea de lo que trataban de decir – o gritar – antes de que mis dientes rasgaran sus pieles frágiles y de que estuvieran muertos.
Además de eso, con el paso del tiempo, todo lo que tenía era la sensación de que no quería matar a humanos. Se desvanecía por el día y sólo trataba de mantenerla viva porque era la mínima conexión con mi pasado, una línea delgada que ofrecía un rayo de esperanza para mí.
Mi dieta era mi vida. No me atrevía a aventurarme en una ciudad; me mantuve alejada de las ciudades. Recorrí la tierra de costa a costa pero nunca traté de nadar. Me tomó varios intentos atrevidos de mi parte para descubrir que no necesitaba respirar pero al final me quedé con el hábito. Me ayudaba a cazar.
Era más fácil, sin embargo, presionar las manos en el suelo y sentir a las presas aproximándose a mi camino. Podía correr ligeramente rápido alrededor de ellas y luego encontrar un lugar para acecharlas y esperar su llegada. Con mis palmas en el suelo, sentía que podía ver por millas a la redonda.
Cada roca, cada árbol, cada arbusto y animal caminaron en la tierra a una cierta distancia de mí, podía sentirlos. Pasos y vibraciones resonaron en el suelo a través de mis manos. Cuando mis botas colapsaron en pedazos una vez después de que corrí, descubrí que mis pies no podían hacer lo mismo; vagando descalza, todavía tenía que agacharme al suelo para sentir lo que me rodeaba.
Después de la primera muerte, decidí que tenía que haber alguna forma para ocultar lo que había hecho. Desde entonces, he disfrazado a los humanos muertos para crear un escenario de un ataque de alguna clase de animal salvaje. Ocasionalmente, se cayeron desde un precipicio o se ahogaron en un río –con una fea desgarradura en alguna parte de la piel, por supuesto, en donde bebí y entonces rompía el cadáver para ocultar las marcas de los dientes.
Nunca me quedaba en la misma zona después de haber tomado una vida, me movía afuera del área de la última muerte, quizás unos dos o tres radios de distancia. El radio del espacio que podía sentir era muy grande pero sólo me tomó la mitad de un día para obtener al menos tres espacios de distancia.
El sentido no era como un mapa –no podía recordar si había estado en un área determinada antes o no pero había sentido a algunas de mis viejas matanzas una o dos veces y sabía que había estado alrededor. Simplemente me decía que todo estuvo en un momento determinado y que después de un tiempo se lo habían llevado. Tuve que tocar el suelo varias veces mientras perseguía a la presa.
Me di cuenta de que el tiempo pasaba por los cambios en el vestuario de los humanos. Las mujeres ya no usaban vestidos como el mío; los hombres llevaban pantalones ligeramente diferentes y chaquetas. Con el tiempo, la ropa cambió tan drásticamente que me sentí anticuada, antigua.
Eso demostró que era inmortal, después de todo; nunca había visto mi cara pero sabía que era la misma. Mi piel se sentía igual, mis dedos sensitivos nunca encontraron una arruga en la piel. Cuando mis manos estaban sucias, las lavaba y no veía nada diferente en ellas –ninguna marca, piel oscurecida o líneas.
Ocasionalmente, cazaba en áreas abiertas con mucha luz solar. El efecto brillante de mi piel fue intenso para mis ojos, más brillante que cualquier cosa que jamás hubiera visto. La primera vez que vi el efecto me sorprendí y me eché a correr, escondiéndome en un árbol a la sombra. Estaba asustada y todavía seguía un poco aterrorizada. Si podía evitarlo, nunca me ponía al sol.
Eventualmente, los espacios abiertos se volvieron más y más atestados y me vi obligada a esconderme en los callejones de las ciudades. Los humanos eran extraños; habían signos gigantes con símbolos extraños en ellos y edificios con entradas de colores que podía ver claramente en el cristal con mi vista pero eran sucios, con smog y llenos de humo.
¡Y los colores! Las ropas humanas tomaron matices que había observado en los entornos más bellos de la naturaleza –éstas parecían antinaturales en las personas que veía como comida, raro y extraño. Las plantas más hermosas en estos matices existían en lo más profundo de los bosques, naturalmente, pero las ropas que los humanos vestían… nada era natural en ellas.
Asimismo, no podía entender la forma en la que ellos movían la boca –no podía sacar sonidos, no podía decir ni una palabra. Pero literalmente podía sentir las vibraciones en el aire de miles de gargantas humanas cuando puse un pie en la ciudad, una presión en mis oídos que no se transmite a mi cerebro.
Una o dos veces traté de hacer ruido en el bosque –sentía pequeñas vibraciones cuando mis dedos presionaban mi garganta pero no sabía que era lo que estaba diciendo o incluso si estaba diciendo algo. No entendía los sonidos que los humanos hacían, la forma en la que se comunicaban y no tenía manera de dar mis pensamientos a conocer.
Estaba aislada, sola, en un mar de presas que no sabían que yo existía hasta justo antes de que la muerte viniera por ellas, por cortesía mía. Todo lo que esperaba de ellos era comida; una vez que me hubiera alimentado de un humano, salía corriendo de la ciudad y seguía moviéndome hasta que tuviera sed otra vez. El ciclo se repetía sin cesar.
Eso era todo lo que sabía, todo a lo que podía aspirar para lograr en mi vida. Nadie sabía cómo hablarme; a veces 'jugaba' con la comida en los bosques en los que sabía que nadie andaba alrededor por mi sentido de radio. Trataba de entender lo que ellos me decían, pero cada vez la sed se imponía y los atacaba.
Cada vez que me dejaba hacer eso, siempre era extraño ver las reacciones de las personas. A veces el agua brotaba de sus ojos –siempre había tenido curiosidad acerca de esto. ¿Qué significaba esto? Otras veces la sangre corría en sus caras y sus bocas abiertas y la presión en mis oídos crecía fuertemente. Siempre atacaba rápidamente cuando esto ocurría.
La primera vez que me alimenté de un animal fue por curiosidad. Los humanos olían absolutamente delicioso pero la ropa loca que ellos vestían me hizo menos deseosa de acercarme a ellos –la ropa parecía significar algo importante para ellos.
Veía humanos con ropas sucias, sin lavar y otros con muy poca y otros más con toda la que podía. Eso significaba algo para ellos y empecé a inquietarme por matar a algunos de ellos. ¿Qué pasaba si esa ropa en particular significaba que este humano era importante? ¿Qué pasaría si la gente empezaba a cazar a un asesino? Estaría en peligro.
Seguía sin tener conocimientos acerca de mis propias defensas. ¿Era vulnerable ante las armas humanas o podía ser asesinada con tanta facilidad como a cualquiera de ellos? ¿Había un cazador por allí que pudiera derrotarme? No lo sabía y no estaba dispuesta a averiguarlo.
Fue entonces cuando me recurrí a los animales. ¿Qué eran? Ninguno había destacado ante mí antes –siempre había estado centrada en los humanos. Las esencias de los animales eran neutrales y lo mismo en comparación con los humanos.
Fue mucho más difícil de lo que pensaba, cazar a un animal –podía sentirlos fácilmente, rellenando el suelo alrededor. Pero algunos de ellos se subían a los árboles y entonces, las vibraciones se volvían más ilegibles.
Me las arreglé para correr a través de una criatura café grande y peluda, una que tenía garras y un fuerte sonido vocal que sacudió los árboles. Tuve que luchar para ponerla boca abajo –se defendía, rozándome con sus garras. Era, por lo menos, tres veces mi tamaño y arrancó una pequeña franja del frente de mi vestido antes de que saltara y la mordiera.
Era mucho más fuerte que el animal además de ser mucho más rápida –una garra rastrilló mi espinilla cuando arrancó mi falda pero en lugar de herirme, la garra había roto. Ni siquiera lo había sentido. El cuerpo de la criatura muerta fue abandonado en una cantera; estábamos en lo más alto de una cordillera, en la cima de un acantilado bastante grande. Deshacerme del cuerpo fue una tarea sencilla.
El desafía fue lo que cambió mi hábito de ir tras los humanos. Era absurdamente fácil atraparlos pero un animal, como este grande y peludo con el que había peleado… fue emocionante y sentí un sentimiento de orgullo después de matarlo, aunque creía que no había estado en mucho peligro.
Después de esta excursión, empecé a cazar humanos sólo cuando estaba cerca de ciudades grandes y animales cuando estaba sedienta en áreas salvajes e naturales. Era difícil, sin embargo, alimentarme de un animal después de haberme bebido un humano –tomé más humanos que animales.
Sólo cazaba animales cuando podía correr a través de los combatientes –los animales grandes que acechaban a los pequeños eran buenos objetivos. Ellos eran depredadores también y ellos luchaban conmigo cuando yo atacaba. Me ofrecieron ciertas emociones que los humanos no podían dar.
Jugaba con ellos, por supuesto. Podía ir más allá de sus niveles de comprensión pero esto se llevó la sensación placentera que sólo venía cuando mataba un animal. Desplazándome a una velocidad mucho más despacio de lo que usualmente hacía, luché con las bestias gigantes y peludas y con los que se movían ágilmente en las montañas con garras retráctiles que se volvieron en socias de los silenciosos gruñidos, esquivando y arañando.
Sólo era silencio por mi parte, sin embargo, sentía las vibraciones de sus rugidos en el aire y cuando mis manos tocaban el suelo cuando me dejaba caer en cuclillas, podía sentir cómo sus pies se movían en el suelo y modelaba a mí misma después de ellos. Aprendí esto de esos otros depredadores y tomaba el reto de los otros de su clase en mis cazas.
A veces sentía otros depredadores viniendo en el radio de mi sentido, moviéndose a una velocidad que era increíblemente rápida. Era una velocidad que podía igualar. Al instante, ellos planteaban una amenaza y se iban lo suficientemente lejos como para poder evitarlos.
Basándome en mi experiencia con mis contrincantes -o presas- me movía rápidamente para evitar lo que fue seguramente un predador más grande, uno que pudiera apartarme de medio. El primer animal que veía, se convertía en un baño –un baño de sangre.
Con sus sangres sobre mí, volaba a los árboles o me escondía en algún lugar y me congelaba en el lugar, conteniendo la respiración para mantenerme oculta. Ya fuera que los depredadores supieran que estaba allí o no, pasaron por unos cientos de árboles, lejos de mí y me dejaron sola.
Entonces podía dejar mi árbol y encabezar a la fuente de agua más cercana, lanzarme a lavarme la sangre y entonces, moverme lo más rápido que podía para salir de la zona sólo en el caso de que la criatura que se movía rápido regresara por mí o para comprobar la tierra en la que había estado.
Mi vida entera estaba centrada en ir de un lugar a otro y mantenerse al margen de las observaciones de las otras criaturas. No quería que nada me encontrara –sin embargo, a pesar del tiempo que había estado viva, todavía no tenía idea de si era realmente invencible o no.
No era como si hubiera alguna manera de comunicarme con alguien y preguntarle si yo era invulnerable. No quería ponerlo a prueba –¿quién sabía si lo que podía hacerme a mí misma y posiblemente tener que vivir con ello? Con precaución era la mejor manera para mí para continuar viviendo.
A pesar de las cosas que había descubierto como fui, había un agujero en mi corazón inmóvil que no podía cubrir. No entendía lo que era o por qué me sentía como que tenía que encontrar algo. No había ningún punto de referencia para encontrar esta cosa 'perdida' que necesitaba y eventualmente se convirtió en algo persistente en el fondo de mi mente, nunca con nombre.
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La Push – 2007
El enorme océano se extendía ante mí, con costas rocosas a cada lado. A mi espalda, un hermoso paisaje apareció en la niebla. Había ido un poco más allá de lo que había hecho la última vez que estuve aquí y como resultado, crucé este maravilloso lugar oscuro.
Dándole la espalda a la gran, interminable agua que llegaba hasta mis pies, miré a los árboles por un minuto, deleitándome en la sensación de paz del lugar. A pesar de que siempre había silencio a mi alrededor, esto se sentía tan tranquilo, se veía tan sereno que me sentía en paz mirándolo.
Pero aquí había algo sobre el lugar que estaba apagado. Había un olor persistente a quemado, algo que no pude identificar o nombrar. No sentí ningún temor al respecto, sin embargo, no tenía nada con que relacionar el olor. No sabía lo que estaba haciendo pero estaba casi segura de que no era peligroso. ¿No habría atacado si lo fuera?
Doblando mis rodillas y estirando una pierna, casi recta, puse las palmas en el suelo y cerré los ojos, sintiendo las vibraciones en la tierra, las raíces de los árboles profundizando en el suelo. Había numerosas formas de vidas, plantas y animales por igual que vivían en estos bosques. Podía sentir que se movían alrededor en paz.
Así que ellos estaban a salvo. ¿Pero lo estaba yo? Aquí había algo que hizo que no quisiera relajarme del todo todavía, así que me puse de pie y comencé a correr entre los árboles. El aire húmedo, la ligera llovizna causó que mi pelo se pegara a mi cara, mezclándose con los mechones enredados y arrastrándolo todo en el camino por mi espalda.
La falda de mi traje era un poco más que unas tiras de tela, todas de diferentes longitudes y se enrollaban en mis piernas por la lluvia. Su color original era cosa del pasado, toda la tela era ahora de un color similar al moho. Me ayudó a mezclarme con el entorno, por lo que no me importaba la tela en lo más mínimo.
El corsé estaba un poco flojo en la cintura pero había apretado las cuerdas de modo que se ajustó mejor y sujetó la parte principal de mi falda –había una sección que alcanzaba aproximadamente la mitad de mis muslos que todavía estaba entera y inalterada. Las mangas estaban muy gastadas ahora, rotas en varios lugares y colgando de unos hilos en un hombro.
El agua de la lluvia empapaba toda la tela alrededor de mi cuerpo. Había esperado que mi ropa se desmoronara a mi alrededor hacía mucho tiempo –no entendía cómo se mantenían unidas.
A veces parecía que mi vestido se reparaba solo a mi alrededor pero esos 'puntos' siempre se venían cuando no me encontraba en una zona lluviosa o húmeda. No lo entendía y no había nadie a quien preguntarle.
Mi carrera me llevó a edificios extraños del pasado, de los que no podía recordar los nombres. Olfateando en el aire varias veces, atrapé una bocanada de ese olor que no podía nombrar o ubicar, el que estaba empezando a parecer como un presentimiento o agradable –no estaba al corriente de cuál era cuál.
Repentinamente, me encontré con una corriente de aire que estaba cargado del aroma quemado; asustada, me precipité en una corriente de aire que iba en la dirección opuesta. Cuando ya no fui capaz de oler el olor abrumador, avancé un poco más y me encontré con uno de los edificios.
Estaba sola, con árboles a su alrededor. Se veía como cualquier otro –blanco, cuadrados nítidos en formas rectangulares, muy grandes y con unas de esas invenciones humanas hechas de metal en las que los humanos se sientan y se mueven.
El extraño monstruo de metal sentado en el exterior de la casa era plateado y parecía nuevo y viejo en lugares diferentes. Una creación improvisada –probablemente un humano la había hecho a sí mismo, como había visto varias veces en una ciudad en la que había tenido que viajar. Aquí había algo aparte de este edificio, sin embargo.
Tenía el olor por todas partes, impregnándolo. La casa era el olor o, al menos, eso parecía.
Curiosa, presioné una mano en el suelo debajo de mí. Se oyeron pasos –un humano estaba dentro: sólo uno, solo. Corrí alrededor de la estructura extraña y me encontré con un rectángulo en la espalda, de los que se abrían y los humanos caminaban a través, hacia el interior o exterior.
Alargando la mano, le di un suave empujón a la puerta y ésta se abrió fácilmente. La losa de madera que los humanos empujaban o tiraban para pasar al interior de cualquier estructura, se movía sin mucho esfuerzo por mi parte.
Espiando, di un ligero paso hacia delante cuando vi al humano de pie en una encimera larga, blanca. Ella tenía una larga vara afilada de metal en su mano en la que estaba cortando algo en pedazos. Comida humana: ella iba a comer, asumí.
Sentí vibraciones en el aire, sólo los más leves pero me había acostumbrado a su significado. Estaba hablando en voz alta –me pregunté sobre a quién le estaba hablando. ¿Tal vez pensó que la podía oír? Dando un paso hacia delante, fruncí el ceño y traté de averiguar cómo comunicarme con ella. El entusiasmo surgió de mí ante la perspectiva de que alguien me comprendía.
Los humanos eran muy frágiles en comparación conmigo, como aprendí hace tiempo cuando creía que estaba siendo cuidadosa. Tenía que asegurarme de que estaba siendo discreta, especialmente si no estaba tratando de beber de esta chica. Ya me había alimentado de un rico animal de pelea y no iba a estar sedienta por un largo tiempo. Su aroma era tentador pero todavía no tenía sed.
Tan suavemente como pude, dejé que mi mano fuera hacia su hombro. Su pelo era largo y muy oscuro, y el lado de la mejilla que pude ver, su piel era de un color ligeramente oliváceo. Era muy hermosa, como lo había visto desde la puerta y me pregunté quién era.
Sus ropas no eran las más extrañas que jamás había visto; al menos ella tenía una falda aunque no era un vestido propiamente dicho. Pero estaba hecha de tela áspera azul que terminaba en sus rodillas y no tenía un corsé –en cambio, había algo que no tenía mangas y un cuello bajo que se ajustaba en la piel y terminaba justo por encima de la cintura de su falda.
Ella se sobresaltó cuando mi mano aterrizó en su hombro desnudo –dando azotes a su alrededor más rápido de lo que había visto a ningún humano hacer antes, ella tenía su espalda apoyada contra la encimera y el cuchillo me señaló con gran rapidez. Quité mi mano y salté hacia atrás, ligeramente agazapada.
Tres largas cicatrices estropeaban el otro lado de su cara, torciendo su boca en una mueca permanente, desfigurando su cara; éstas eran profundas, oscuras y dolorosas de ver. Mi boca se abrió en estado de shock - ¿Quién se lo había hecho a ella? ¿Por qué?
¿Y yo era la próxima?
Como pueden ver, Bella se encontró a Emily. Y los hombres lobos ya son hombres lobos (claro, sino quién más le pudo haber hecho eso a Emily? xD) Los Cullen ya están en Forks sólo que la línea de tiempo es ligeramente distinta ya que todos los hermanos están en el instituto –en Crepúsculo, o bien, Eclipse, es en el 2007 cuando Bella se gradúa con Edward y Alice-
Espero que les haya gustado este capítulo :). Repito, esta es mi primera traducción así que discúlpenme si encuentran algo incoherente o que no coincida con la historia original (si es así, avísenme en un review y lo corregiré). Ah! Otra cosa, si me pueden ayudar con el N/T que les dejé arriba sobre una frase que no le encontré mucho sentido en español… se lo agradecería mucho!
Y siento por haberme tardado tanto pero apenas el jueves salí de vacaciones (yupii!) y después, me tardé tres días en terminar de traducir este capi jajaja. Volveré a actualizar… creo que el viernes o el domingo a más tardar. Me hubiera gustado poder actualizar antes pero mañana (lunes) me voy de viaje a El Salvador para regresar el martes xD. O bien, si quieren que las actualizaciones sean más rápidas entonces: Necesito refuerzos que me ayuden a traducir! Jeje
Gracias por leer!!! espero que dejen lindos reviews así que si les gustó el capi, hagan clic en este botón verde tan… alentador que tienen abajo xDD.
Pame
