Disclaimer: Nada de esto me pertenece. Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer. La trama le pertenece a Stephaniiie (thank you!). Yo sólo me adjudico la traducción. A quien intente robarse la traducción o la historia sin nuestro permiso, les prometo que sufrirán un tremendo castigo.
Le doy las gracias a mi mejor amiga audevon por acceder a ser mi beta reader.
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The Hard Way To Learn A Lesson
Capítulo 1: Nuevo Semestre, Nueva… ¿Amiga?
Bella POV
¡Vamos, vamos! Le insistía a mi vieja camioneta roja mientras me acercaba más a la escuela. Levantarse tarde en el primer día de regreso de las vacaciones de primavera no era una gran idea si quería mantener mi récord perfecto. Cosa que hice. Pero yo sabía que mis excelentes notas y mi expediente intachable fueron probablemente las causas de mi falta de popularidad. Quiero decir, no me importaba que la gente dijera cosas desagradables de mí, tanto a mis espaldas como en mi cara, pero era un poco frustrante no tener a alguien que diera la cara por mí. O tan sólo para hablarme civilizadamente. Eso era todo lo que le pedía a la vida.
Yo sabía que había una chica nueva a partir de hoy, pero no tenía grandes esperanzas en ella. Ella se relaciona con Edward Cullen, lo cual es decir suficiente.
Edward Cullen era el rebelde de la escuela, el chico malo. Por supuesto, él era el chico más sexy del mundo y todas las chicas de la escuela harían cualquier cosa por él… excepto yo. Sus impresionantes ojos verdes, su extraño cabello color bronce y sus impactantes músculos no hicieron mucho por mí después de todo. Por supuesto, él era hermoso y yo no tengo miedo en admitirlo, pero nunca juzgues un libro por su portada… yo sabía lo que había tras esa fachada: un jugador. Pero parecía que era la única chica en el Instituto de Forks que podía ver eso. O al menos, la única a la que eso le importaba. Era bueno que odiara al chico, pensé, porque él seguramente me odia. Eso había sido bastante obvio varias veces, la más reciente justo dos días antes del receso de primavera.
Suspiré mientras estacionaba en mi lugar. No teníamos lugares asignados ni nada, pero me he estacionado en este lugar desde que empecé aquí. Probablemente porque era el lugar más alejado de la escuela: el marginado, igual que yo.
Agarré mi mochila y salí de mi camioneta, comenzando a correr a través de la lluvia que se mantiene como una presencia constante en Forks.
Me dejé caer en mi asiento justo antes de que sonara la campana. Justo a tiempo. Busqué en mi bolso y saqué mi maltratada copia de bolsillo de 'Cumbres Borrascosas' antes de sentarme a leer mientras duraba la revisión de la asistencia. Era una suerte que mi tutor fuera un profesor de Literatura Inglesa.
Justo unos minutes después de mí, la Sra. Connell cruzó la puerta. "Buenos días clase. Cálmense por favor." El nivel de ruido no cambió. La Sra. Connell tomó aire y luego gritó, "¡Cállense!"
Todos se quedaron quietos.
"Gracias," dijo la Sra. Connell. La ignoré y enterré mi nariz de vuelta en mi libro. Estaba tan absorta en la lectura, que no noté el antinatural silencio que acompañó al crujir de la puerta de salón siendo abierta y luego cerrándola. Sólo puse atención al cambio cuando una voz parecida a una campana habló.
"Um… perdón por llegar tarde, Señorita." Dijo. Levanté la vista para ver a la chica que estaba parada en la puerta. Tenía el pelo corto y negro que había sido hábilmente peinado para que quedara en puntas y brillantes ojos azules. Era delgada en extremo, bajita – algo parecida a un duendecillo- y vestía claramente ropa de diseñador. Casi pude escuchar jadeos de todos en la sala. Rodé los ojos, ella debía ser la nueva Cullen.
"Ah. Tú debes ser Alice Cullen," dijo la Sra. Connell, y podría decir que ella trataba con todas sus fuerzas de no ser prejuiciosa. La miró duramente y en realidad yo no podía culparla, quiero decir, hace sólo unas pocas semanas atrás el chico más infame de la escuela lanzó un ladrillo a través de la ventana de su auto porque ella le dio un muy merecido seis y ahora su hermana estaba parada en frente de ella, uniéndose a su clase.
"Sí" replicó Alice "Perdón por llegar tarde. Mi hermano nos trajo hoy. Presumo que eso significa algo para usted."
"Podría decir eso." El tono de la Sra. Connell fue rudo. Sacudió su cabeza y agitó su mano con desdén. "Tome asiento."
Los hermosos ojos de Alice buscaron un asiento vacío en la sala. Desde mi asiento de atrás pude ver que casi todo el mundo en la sala de clases sentados de forma recta, deseando que ella se sentara junto a ellos. Por un momento, era casi como si pudiera leer sus mentes; ella se veía bien y les ayudaría a acercarse a Edward. Rodé los ojos y estaba a punto de empezar a leer de nuevo, pero entonces Alice hizo algo que me sorprendió. Ella sonrió y vino a sentarse en el puesto vacío que estaba a mi lado. Mis ojos pestañearon ante ella. Perdón, pero ¿en qué extraño mundo paralelo un Cullen podría escoger sentarse conmigo?
"Hola," me dijo sonriendo.
"Eh… hola," murmuré. Podía sentir las miradas de mis compañeros de clase puestas en mí, pero las ignoré.
"¿Tuviste un buen receso de primavera?"
"Ahm… sí, supongo. Fue… tranquilo" Respondí casi honestamente. No fue muy tranquilo. Más bien fue… aburrido y libre de drama. "¿Y tú?"
"¡Sí! ¡Hice muchas compras!" exclamó. Luché contra la necesidad de rodar los ojos. ¿Qué pasaba con las chicas y las compras? Yo no encajo exactamente como típica adolescente (probablemente otra causa de mi falta de popularidad), pero no puedo ver por qué las chicas salen de compras. Quizás Alice y yo no podríamos llevarnos así de bien. Y menos cuando se dé cuenta de que toda la escuela me odia.
"Estuve en un internado en Biloxi, pero no me gustaba mucho así que mis padres dijeron que podía venir aquí con mi hermano," continuó Alice.
"Edward," prácticamente gruñí.
"¿Lo conoces?"
"Yo…" Me callé. Estaba a decir 'lo odio' pero eso quizás no caería muy bien. Decidí ir por el mejor acercamiento posible. "Lo conozco. Estoy obligada a sentarme junto a él en Biología." Bien hecho, Bella. ¿Realmente eso fue tu mejor acercamiento?
"Oh." Alice me miró por un momento. Pude haberme golpeado yo misma; estaba bien decir eso a una de sus "seguidoras" y recibir una paliza, ¿pero a su hermana? No, eso fue simplemente rudo.
"Lo siento" me disculpé.
"Te daré un consejo," anunció ella bajo su aliento.
Ahora fue mi turno de mirarla a ella con desconcierto. "¿Por qué?"
"Porque pareces una buena persona. Estoy segura de que seremos amigas, y no quiero que arruines tu vida," replicó Alice.
"Ahm… está bien." No pude pensar en otra cosa para decir.
"No salgas con mi hermano. No hables con mi hermano. Demonios, ¡ni siquiera te acerques a mi hermano!" ella apretó los dientes.
Decir que estaba sorprendida sería una subestimación. ¿Por qué yo querría estar cerca de Edward Cullen? ¿Y por qué él me permitiría estar cerca? Dios. Supongo que ella pronto lo sabrá.
"No te preocupes. Eso nunca sucederá" Le dije después de una sorprendentemente larga pausa.
"No, ¡es en serio!" exclamó Alice, claramente no había procesado lo que le acababa de decir. "Él es un cerdo arrogante y… espera, ¿qué?"
"Odio a tu hermano. Él es un cerdo arrogante. Es un jugador y es desagradable. Sin ofender"
"Dilo de nuevo" Me pidió asombrada.
"Jugador. Es otra palabra para definir a un hombre que…"
"¡Sí, sé lo que quisiste decir conjugador! ¿Acabas de decir que odias a mi hermano?" Ella lucía bastante sorprendida.
"Sí," contesté lentamente, no muy segura de si ella lo tomaría como ofensa, así que agregué, "creo que el sentimiento es mutuo"
"¿Mutuo? ¿Cómo que él te odia también?" preguntó Alice, mirándome de arriba abajo mientras yo asentía. "Estoy sorprendida", continuó. "Luces exactamente como su tipo de chica."
Me estremecí. "¿Él tiene un tipo?" Había pensado que todo lo que se atravesaba en su camino sería su tipo tan pronto como estuviera dispuesta a ir a la cama con él". Rodé mis ojos y entonces recordé que Alice era su hermana. De nuevo. "Perdón."
Pero, para mi alivio, ella estaba riendo. "Eso es muy cierto," dijo. "Y no me ofendiste. No puedo evitar que me relacionen con él y si no estás en mi contra, creo que nos llevaremos genial." Me sonrió. "Unidas por el odio a mi hermano. Nunca pensé que encontraría a otra chica que no lo adore."
Ahora me reí. Quizás estuve equivocada antes, tal vez Alice y yo podríamos ser amigas después de todo…
***
"Agh. Míralo paseándose como si fuera el dueño del lugar. Estúpido idiota." Alice dejó caer su tenedor en la mesa y apartó su plato de pasta disgustada. Lo sé -estaba nuevamente sorprendida de que se sentara conmigo.
Volteé para mirar en la misma dirección que ella para ver a Edward caminando hacia su 'genial' mesa con una impresionante chica rubia metida bajo su brazo que parecía que hiperventilaría en cualquier segundo. Rodé mis ojos cuando la reconocí; Shelby Cummings del curso superior al nuestro. Y de nuevo, Edward podía conseguir a quien quisiera, incluso si fueran veinte años mayor.
"¿Qué es eso, su mesa o qué?" Alice estaba furiosa cuando la conversación de la mesa donde Edward se sentó cesó inmediatamente y todos se voltearon a hablar con él.
"O algo así" murmuré, picoteando mi propia pasta. "Creo que es más como un culto. Uno malvado."
Alice bufó. "¿Entonces quiénes son los atletas, y las chicas, con las que él se sienta?"
"Su pandilla y su club de fans" respondí.
"¿Tiene un club de fans?" Alice enarcó su ceja.
"Am… sí. Y pienso que tú y yo somos las únicas dos chicas que no se unirán. En serio, ¡algunas de ellas incluso tienen camisetas, por amor de Dios! Es como una religión. Están tan cerca de adorarlo."
Alice rió bastante fuerte.
"No estoy bromeando."
Pero la atención de Alice estaba enfocada nuevamente en la mesa de Edward. "¿Quién es el rubio?"
"Jasper Hale. Su hermana, Rosalie, era la versión femenina de Edward antes de graduarse el año pasado, así que por supuesto que tiene que estar en la pandilla de Edward." Fruncí el ceño. "Sabes, de hecho nunca pensé en esto, pero él tiene sólo una cosa en común con Edward: ocasiona problemas. Él es el rebelde tranquilo, mientras que Edward busca llamar la atención. Y, la mayor diferencia, es que nunca lo he visto con una chica colgando de su brazo como siempre lo hace Edward. Él tiene muchas chicas detrás de él, obviamente, pero siempre las rechaza. Personalmente creo que es gay. O emo. O ambos." Paré de hablar para tomar un sorbo de mi malteada.
Alice frunció el ceño. "¿Él es gay?"
Me encogí de hombros. "No lo sé. De hecho tampoco lo he visto con un hombre colgado de su brazo. ¿Por qué? ¿Estás interesada?" La provoqué.
"¡Por supuesto que no! ¡Él es amigo de Edward!" Alice me miró y rápidamente me retracté.
"Alice, estoy bromeando."
Ella atrajo de regreso su plato de pasta y empezó a picotearla de nuevo. "¿Qué clase tienes en la tarde?"
"Ehm… Trigonometría y… ¡oh no!"
"¿Qué?"
"Psicología," gemí. "¡Odio esa maldita clase!"
"¿Realmente es tan mala?"
"Bueno, la materia en sí no es tan terrible, pero tu hermano está en mi clase y tiene el hábito de hacer mi vida tan miserable como sea posible. Sin mencionar que el profesor, el Sr. Marshall, es muy… apasionado acerca de su materia. Le encanta usarnos como conejillos de indias para ver cómo trabaja la mente humana. Estoy esperando que la próxima vez tengamos que observar peces o algo por el estilo."
"¿Y eso qué probaría?"
"No tengo idea, pero el último semestre tuvimos que hacer dos horas de meditación cada mañana antes de la escuela para ver si nos calmábamos. Edward usó eso como excusa para llegar una hora tarde al instituto casi todos los días."
"Bueno… quizás cualquier cosa que hagas no debe ser tan malo como eso," sugirió Alice.
"¿Cuándo tuviste psicología?"
"Nunca. No la he tenido."
Suspiré y miré hacia la 'mesa genial' al tiempo que vi a Edward levantarse y tomar consigo a su pequeño amigo hacia el estante donde podría dejar el plato de comida que no tocó.
"Alerta, idiota ignorante aproximándose," le murmuré a Alice.
Ella miró alrededor y sus dientes rechinaron. Y entonces, puso un pie fuera de la mesa, haciendo que su hermano tropezara. Dejó caer la bandeja con un ruido, el plato rompiéndose en el piso y los restos de comida salpicando en el vestido de Shelby. Ella gritó mientras él se estabilizó y luego se volvió para mirar quién lo hizo tropezar.
"¡Alice!" chillé, mortificada mientras el resto que estaba en el comedor se giró para mirarnos.
"Ups, perdón Edward" dijo ella, radiante. "¡Realmente debería ver dónde dejo mi gran pie!"
Edward la miró y gritó "Alice, ¿en qué demonios estás pensando…?" Y luego él me vio y cambió su frase, bajando la voz mientras hablaba. "¿Por qué estás sentada con ella?"
"Su nombre es Bella," escupió Alice "Y ella es mi amiga."
Me iluminé ante sus palabras. ¿De verdad? ¿Yo era su amiga?
"¡No me interesa cual su nombre!" bufó Edward. "¿Estás tratando de arruinar mi reputación? ¡Porque funciona!"
Enrojecí mientras más gente se volteaba para ver la pelea casi silenciosa entre los hermanos.
"Lo creas o no, Edward, ¡tu reputación no es algo de lo que debes estar orgulloso!"
Edward miró a su hermana mecánicamente. La expresión en su cara era terrorífica. Y luego, se volteó y arrastró a Shelby fuera de la cafetería. Todos, incluso yo, miramos a Alice. Edward nunca perdía una discusión.
"¿Qué están viendo?" le replicó a alguien que estaba mirando. Casi instantáneamente, todos retornaron su atención a su comida. Luego ella sonrió y levantó una de sus manos hacia mí.
Y, en ese instante, dos cosas se aclararon: Alice Cullen no era alguien con quien podías meterte y… Alice Cullen era mi amiga. Le sonreí de vuelta y chocamos los cinco.
Edward POV
"¿Quién es la chica nueva?" preguntó Mason, después que abandonamos la cafetería. Hice una mueca. Estúpida Alice. ¿Por qué no se quedó en su estúpido internado? Ahora tenía que admitir que mi hermana estaba sentada con las personas menos geniales en toda la escuela. Debo admitir que Bella podía ser una buena persona y era impresionante, pero era odiosa.
"Su nombre es Alice," contesté, rogando que no me preguntaran cómo es que lo sabía.
"¿Cómo sabes eso?" preguntó Lindsay. ¿Por qué Cole tiene que salir con esa vaca ruidosa?
"Ella es… ehm… mi hermana," confesé.
"No sabía que tenías una hermana," dijo Carter.
Rodé mis ojos. "Eso es porque nunca se los dije. Agh. Tengo psicología esta tarde," gemí, mientras cambiaba rápidamente el tema.
"Me pregunto qué interesante proyecto nos tiene esta vez." Mason mordió el anzuelo.
"Si es algo parecido a la tonta cosa de la meditación, el Sr. Marshall puede ser encontrado muerto en su cama esta noche." Connor pasó sus dedos por su cabello café, aparentemente sumergido en sus propios pensamientos- los cuales probablemente consistían en tratar de encontrar la mejor forma de matar al Sr. Marshall.
A diferencia de Connor, no me importaba mucho el Sr. Marshall. Seguramente él era… raro y bueno, raro, pero era el único maestro en la escuela que me dejaba hacer lo que quisiera. Ni siquiera me ha enviado a la oficina del director y era allí donde pasaba la mayor parte de mi tiempo por estos días. No porque siempre fuera travieso, pero sí porque siempre me pillaban en algo extraño.
"Quizás él nos haga cuidar de un huevo," sugirió Mitchell. "Leí acerca de una escuela que hizo eso."
"¡Ooh! " todos nos burlamos. "¡Mitchell leyó algo!"
Él se sonrojó y nos hizo callar.
"Supongo que muy pronto lo sabremos," suspiré mientras la campana sonaba para el próximo período. "Sólo espero que no sea nada muy drástico."
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¡Ja! ¡Edward no sabe en lo que se va a meter! El próximo capítulo será interesante, se los aseguro. Les aclaro desde ya que Steph es británica y aclaró justo en este capítulo que intenta apegarse lo más que puede al sistema educativo estadounidense, en caso de que noten algunas diferencias o imprecisiones.
Mil gracias por los reviews, alertas de autor, de historia y favoritos. Parece que tuvo buena acogida. Así que no se pierdan el capítulo 2.
No puedo decirles que estará pronto, porque mi beta y yo seguimos medio ocupadas y eso que se acerca fin de año.
¡Se cuidan!
Clefa.
