Ninguno de los personajes me pretenecen, esto es sin fines de lucro y blablabla!
Disfrutenlo!
Lo que pasa en Las Vegas...
...es imporsible de olvidarlo.
-Bella…de verdad que no me lo puedo creer-.
-Sí, bueno, la verdad es que ni siquiera me entere del nombre del sujeto-.
-Vaya, y te acostaste con él…para haberlo hecho debe de haber sido un hombre sumamente atractivo, ¿me equivoco? Y bueno, aunque no me lo digas, yo se que hay algo más ahí, por que no me creo que solo por eso has regresado tres días después-preguntó Alice, dando ligeros brinquitos a mi alrededor.
-Alice, compórtate, por favor, este evento es muy importante-le reprendí.
-¡Oh! Solo lo haré si me respondes…venga Bella, dime: ¿era guapo?-.
Irremediablemente me sonroje como una colegiala al recordar al hombre con el que desperté hacía ya casi una semana.
-¡Entonces si era guapo!-exclamó mi mejor y más loca amiga, Alice.
-Tan guapo como un dios griego-murmure solo para Al.
-¡Oh, Isabella! ¿Y te fuiste así sin más? ¿Tuviste el mejor sexo de tu vida y no te preguntaste quien era tu perfecto Adonis?-.
-¡No fue el mejor sexo de mi vida!-exclame un poco escandalizada ante el comentario de la pequeña Al.
Y ahí fue cuando comencé a divagar e, inevitablemente recordé el mejor sexo de toda mi existencia, y que fue con un perfecto extraño…ok, eso es patético, lo sé. Y después de haberlo pensado tanto, y de haber conversado con Alice, fue cuando caí en cuenta de que lo sucedido en Las Vegas iba a ser una de las cosas que nunca jamás en mi vida iba a poder olvidar, y menos aún teniendo a Alice recordándomelo cada dos por tres.
-Disculpen-escuche una grave voz a mi espalda-¿me concedería el honor de bailar esta pieza conmigo? Claro, si a su amiga o le molesta-.
-¡Oh, no! Por supuesto, ve, no te preocupes por mí, Alice-exclame mirando la extraña sonrisa en el semblante de mi amiga.
-¡Ejem! De hecho, me refería a usted-.
-¿Eh?-de acuerdo, eso me tomo por sorpresa. Mire a Alice y a encontrarme con esa peculiar mirada supe que no tenía otra opción.
-Entonces, ¿acepta?-pregunto la misma voz, aún a mis espaldas.
-Por supuesto-respondí dirigiéndole una última mirada a Alice y girándome hacia aquel hombre.
Corección: apuesto hombre.
Me sorprendí ante el hombre frente a mí, y es que ese trigueño color, a contraste de su blanca sonrisa, hizo estragos en mi cuerpo, y no pude evitar colocarme nerviosa, a grado tal que creí que me pondría a hiperventilar en ese mismo instante.
Colocó una de sus manos en mi espalda, guiándome, y su otra mano libre la ocupo sujetando una de las más. Caminamos en silencio hasta el centro de la pista y mire fijamente al galante hombre que tenía frente a mí.
-Con su permiso-habló de nuevo con esa grave voz.
-Adelante-le concedí.
Me tomo por la cintura y yo me colgué de su cuello y, sin quererlo, pensé que bailando de esa manera nos veíamos ante los ojos de los demás como una joven pareja de enamorados. Y como un fugaz flash back, visualice unos embelesadores ojos verdes.
-¿Una copa?-preguntó el extraño a mi lado, logrando sacarme de mi ensoñación.
-Claro-accedí mientras me dirigía a la barra.
-Disculpa mi descortesía-comentó el una vez tuvimos nuestras bebidas.
-¿Puedo preguntar por qué?-respondí un poco consternada.
-Bueno, es que a lo largo del baile no hablamos en absoluto y no tuve la oportunidad de presentarme-.
-Cierto-contesté, riendo ligeramente ante mi torpeza.
-Jacob Black, y háblame de tú, por favor-.
-Isabella Swan, lo mismo digo-.
-¡Vaya! Creí que no tendría el placer de conocerte hasta dentro de unas semanas-.
-¿Disculpa?-pregunte desconcertada ante su comentario.
-Isabella Marie Swan, Editora en Jefe de Ediciones Forks S.A.-.
-Emmm…sí-respondí aún más sorprendida por su descripción.
-Jacob Black, nuevo publicista con un contrato de prueba por un año-.
-¡Oh! Lo siento mucho, pero salí de vacaciones y aún no me pongo al corriente-me disculpe al tiempo que un sonrojo inundaba mis mejillas al recordar lo reconfortante de aquellas vacaciones.
-Jaja, no te preocupes, pero como me habían dicho que volverías…-.
-Sí, lo sé, en un mes-le interrumpí-, pero no resistí más y tuve que volver-¿Qué? No es una mentira, solo es una verdad distorsionada, ¿cierto?
-¿Y puedo preguntar a dónde fuiste?-.
-Las Vegas-respondí con desánimo.
-Jajajajajajajaja-rió estruendosamente.
-¿Qué es tan gracioso?-pregunte un tanto enfadada por no saber el chiste.
-Nada, disculpa, es que recordé unas anécdotas de algunos amigos en Las Vegas, pero tu no pareces de las chicas que se casan con algún extraño, ¿verdad?-.
Me sonroje hasta la coronilla al recordar al dios griego, pero al escuchar las risas de Jacob, salí nuevamente de mi ensoñación y comencé una nueva conversación con él.
Me sorprendí de mi misma al encontrarme hablando tan abiertamente con un sujeto que recién conocía, y más aún al darme cuenta que no solo reía ante sus bromas, sino que yo también hacía algunas de ellas. Y es que Jacob Black era una persona tan simpática que hasta me atreví a tomar algunos muchos tragos con él.
-Bella-me llamo Alice varias horas después del baile con Jacob-es hora de ir a casa-.
-Sí, Alice, lo sé, pero creo que no estoy en condiciones como para conducir-de acuerdo, no soy una bebedora, y sí, estoy ebria.
-Yo te puedo llevar-se ofreció a mi lado Jacob.
-No es necesario, yo me hago cargo-respondió Alice.
-Venga Alice que no pasa nada, mira, toma-dije entregándole las llaves de mi auto-llévate mi auto y yo me voy con Jacob, ¿de acuerdo?-.
-Esta bien-accedió Al con una sonrisa y se despidió de nosotros.
Fui a buscar mi abrigo y mi bolso y me encontré con Jacob a la salida del evento. Y debo de admirar su gran agilidad, ha sido el único hombre que conozco que ha logrado atraparme cinco centímetros antes de que tocara el suelo, y eso es de admirar, por que generalmente me ayudan, pero a levantarme. Además, si normalmente soy torpe, con un par de copas encima…soy un peligro a la sociedad.
-¿Bella?-me llamó la voz de Jacob una vez estuvimos dentro del auto.
-Dime…-.
-¿Qué dirección debo tomar para llevarte a tu apartamento?-.
¿Dije ya que no soy una aficionada al alcohol? Sí…bueno, pues, no soy una aficionada del alcohol. Y, bueno…
Estoy ebria… ¿qué más da?
Aunque ahora, el único problema es que, estoy tan ebria que…simplemente no recuerdo el regreso a casa.
So...what do you think? Notas en profile!
