Segundo acto

Las caderas de Tweek se movían frenéticamente sobre la entrepierna de su pelinegro amante, cabalgándolo de manera casi violenta, haciendo más profundas las penetraciones con cada sentón, los gemidos y jadeos de ambos amantes se mezclaban con la música de fondo del club, la luces neones en color purpura iluminaban sus cuerpos llenos de sudor y enrojecidas mejillas

-ahg…Honey…mgh-

-¡ugh!-

El cuerpo del azabache no pudo aguantar por más tiempo la estrechez y calor del ajeno, con un ronco jadeo llego al orgasmo mientras su semen salía y llenaba el interior del rubio, Tweek arqueo su espalda del placer al sentir el líquido caliente en su interior y escurrir entre sus glúteos, termino viniéndose en ambos vientres, después de unos segundos de éxtasis, ambos terminaron acostados en la cama, recuperando el aliento y abrazados en silencio, Tweek cerró los ojos recostándose en el pecho del más alto, escuchando el latir de su corazón, secretamente era lo que más le gustaba hacer después de tener sexo con Feldspar, sin embargo solo duro unos minutos

-tengo que irme- dijo el azabache moviéndose para levantarse de la cama

-ngh- Tweek se hizo a un lado y lo miro un poco frustrado, le hubiese gustado tenerlo al menos hasta la madrugada – ya veo…tienes asuntos que atender-

El pelinegro no respondió, se levantó de la cama y tomo su ropa la cual se encontraba en el suelo, empezó a vestirse rápidamente ante la atenta mirada del rubio que lo veía sentado en la cama y cubierto con la delgada sábana blanca

-también me hubiese gustado quedarme – dijo mientras se ajustaba el cinturón- pero surgieron imprevistos Honey, te prometo que la próxima vez vendré y me quedare hasta la madrugada-

Sin esperar contestación y ya vestido, se acercó a la cama y tomo al rubio del mentón para que le volteara a ver directamente, sus ojos se encontraron por varios segundos en los que se miraron profundamente, Craig se acercó hasta los labios ajenos y deposito en ellos un beso suave y gentil, muy diferente a los apasionados que solía darle, pero por alguna razón se sentía más significativo

-volveré, Honey…-

Tweek se quedó atrapado entre esas palabras mientras veía al azabache salir por la puerta, una vez que se supo solo no pudo evitar que un suspiro de frustración y tristeza saliera de sus labios, se recostó en la cama mientras miraba el techo

Es un criminal, hará cosas malas esta noche, posiblemente los descubra la policía, tal vez haya disparos, tal vez muera

Tweek se dio un golpe en la frente por pensar esas cosas, un nudo incomodo se formó en su estómago y se sintió enfermo, odiaba esa sensación, odiaba preocuparse tanto así por un desconocido, porque si, Feldspar era un desconocido, sabía cuál era su bebida favorita, cuál era su marca preferida de cigarrillos, cuantos tatuajes tenia y a que se dedicaba, pero no sabía nada más aparte de eso, era frustrante saber su realidad

Estaba enamorado de un verdadero desconocido

oo00oo

-hey, te tardaste-

Fue lo primero que dijo Clyde después de que Craig subiera al lujoso auto negro que lo esperaba fuera del club nocturno, el pelinegro no hizo mucho caso a la queja de su compañero, se sentó en el asiento del copiloto y le levanto el dedo medio como siempre lo hacia

-si así iban a ser las cosas yo también pude haber entrado y...-

-déjalo así, Clyde –dijo la serena voz de un joven hombre de piel obscura que viajaba en el asiento trasero del auto – tan solo ocúpate de llegar a nuestra reunión lo más pronto posible-

-tsk...si, como "Fucker" es tu preferido por eso no le dices nada- contesto haciendo un infantil puchero mientras encendía el auto

-oh, viejo...no empieces con eso de nuevo- le dijo el afroamericano con un semblante cansino

-pero Token ¡yo también quería ver a mi chica!- replico el castaño poniéndose en marcha

-prometo que les daré otra noche libre para que puedan regresar al club –contesto el moreno- pero esta noche tenemos negocios que atender-

-¿quién será ahora?- pregunto Craig con su voz seria y nasal

-Eric Cartman-

El entrecejo de Craig se frunció notablemente al escuchar ese nombre, aborrecía a ese hombre y a sus cómplices, por un momento estuvo a punto de cuestionar a Token sobre su futuro socio, pero como si este le leyera la mente, le contesto antes de que preguntara

-sí, ya sé que hacer negocios con Cartman es un arma de doble filo, pero tenemos que arriesgarnos, es conveniente para ambos-

-¿qué clase de negocios?- pregunto Tucker

-hablo de una supuesta alianza, dijo que me explicaría los detalles en nuestro encuentro-

Craig guardo silencio al pensar en su situación, sobre todo porque no confiaba para nada en Cartman, chasqueo la lengua con irritación, sacó su pistola del cinturón y reviso que estuviera cargada, mientras la revisaba la manga de su camisa se recorrió y dejo ver el tatuaje que rezaba "honey" en su muñeca

"volveré, honey"

La sangre de Craig se congelo al recordar de cerca esos singulares ojos azules con destellos dorados, le había prometido volver pero estaba consciente de que posiblemente no podría cumplir esas palabras, se estaba jugando la vida y cada segundo era incierto

-hemos llegado-

Escucho la voz extrañamente seria de Cyde al detener el auto en las que reconoció como las bodegas del puerto, volvió a guardar el arma en el cinturón, salió de su lugar para abrir la puerta trasera donde el joven Black viajaba, una vez que los tres hombres bajaron del auto caminaron en silencio hasta la única bodega iluminada, Craig y Clyde tras Token, cubriéndole la espalda y atentos a cualquier movimiento sospechoso, era una gran bodega, vieja y gris con ventanas protegidas por oxidadas rejas a lo alto, dentro del lugar había un par de autos clásicos de lujo –lo más seguro robados o de contrabando- y una mesa llena de botellas y pequeñas bolsas que lo más seguro que contenían era droga, al pie de esa mesa tres hombres los esperaban

-¡media hora tarde, Black!- recrimino el más gordo de los hombres con una mueca de molestia- creí que te interesaba esto-

-si no me interesara ni siquiera estaría aquí- contesto el afroamericano con serenidad

Craig observo a quienes acompañaba al gordo de Eric Cartman, Stan Marsh estaba a su izquierda con una botella en mano, lo cual no era novedad, Stan era algo alcohólico aunque no por eso un inepto, no sabía cómo hacia Marsh para conducir y disparar con altas dosis de alcohol en el cuerpo, tal vez esa era su secreto, el alcohol lo hacía más temerario, a la derecha de Cartman con cara de seriedad y desconfianza se encontraba Kyle Broflovski, alias "El judío", un pelirrojo que se las daba de sabihondo y se encargaba de la finanzas ilegales de Cartman, su mano derecha aunque se trataran muy mal

-¿quieren algo de beber?- ofreció el castaño

-vayamos directo al grano- dijo Token

-muy bien, a lo que venimos –hablo el gordo

Stan Marsh dio un sorbo más a su botella y después la dejo sobre la mesa, limpiándose la boca con la manga de su saco color negro, empezando a hablar

-no es que nos guste mucho hacer trato con ustedes, pero es necesario, en esta ciudad ya no somos solo nosotros, están llegando traficantes extranjeros que quieren apropiarse del lugar, estoy seguro de que ya habían oído algo al respecto-

-creo que si – dijo Clyde mientras se llevaba una mano a la barbilla con gesto pensativo – dicen que anda un francés moviendo grandes cantidades de éxtasis y heroína-

-así es –asintió Kyle – su nombre es Christophe Delorne, mejor conocido como "el topo", es la mano derecha y asesino personal del líder de su cartel-

-¿saben quién es el líder?- pregunto Token con interés

-su nombre es Gregory Fields de Yardale –escupió Stan con desprecio

-¿Gregory Fields? – Exclamo Black -¿el rico empresario inglés?-

-ese mismo –respondió Cartman- durante el día mantiene la fachada de rico y respetable hombre de negocios, pero por la noche y por medio del topo se encarga de traficar drogas, alcohol e incluso gente-

-entiendo- dijo Token con voz pensativa

-en pocas palabras –continuo Kyle- ese hombre vino con todas las intenciones de tomar el control de esta zona, zona que nosotros hemos estado disputándonos ya por algunos años atrás, hemos sido enemigos en varias ocasiones pero ahora debemos unirnos para combatir a un enemigo en común, un muy poderoso enemigo, no podemos hacerlo solos, ustedes tampoco, solo nos queda una alianza y tregua temporal-

-muy bien -asintió Token- no me gusta mucho trabajar con ustedes pero las circunstancias me obligan-

-sabía que entrarías en razón, Token –sonrió Cartman- trabajaremos juntos entonces hasta regresar a ese jodido ingles de vuelta a su castillo-

-Fields es poderoso – dijo Craig con seriedad- ¿ya tienen un plan para acabar con él?-

-no podemos atacarle directamente –le respondió el judío – pero empezaremos por su mano derecha, empezaremos por el topo-

oo00oo

-Lo siento Rose, ya no te amo-

-¡pero Gustav!...tu, tú me prometiste que estaríamos siempre juntos-

-lo siento-

La chica empezó a llorar mientras se abrazaba de la espalda del chico rubio que mantenía un rostro lleno de dureza y seriedad, era una escena cruel, desgarradora, hacía sentir a todos los espectadores un nudo en la garganta por semejante actuación

-¡CORTE!-

La voz del maestro provenientes de una de las butacas del anfiteatro de la universidad se dejó oír y todos volvieron a la realidad, Tweek dejo de ser "Gustav" con su semblante cruel y volvió a ser el mismo chico de siempre, los aplausos de los pocos presentes se dejaron oír, completamente sinceros, Tweek sonrió complacido para sus adentros

-chicos, eso fue maravilloso mmmOkay – alabo el maestro Mackey –Nelly, estuviste mucho mejor que antes y Tweek... perfecto como siempre mmmOkay-

El ensayo había terminado y como siempre Tweek fue felicitado por su actuación, no solo por sus compañeros, si no también por sus maestros en general, gracias a su esfuerzo y talento nato en la actuación Tweek era considerado el mejor alumno de su generación en la clase de artes escénicas y había muchas expectativas sobre él, llegando a llamar la atención de algunos más fuera de la universidad

-tú debes de ser Tweek Tweak, te felicito por tu actuación, de verdad me estremeció-

-ugh...gracias ¿usted es?-

-Gregory Fields, soy amigo de la directora Victoria y merodeaba por el campus cuando entre al anfiteatro y vi tu actuación, me encanto- ambos se detuvieron a la mitad del casi vacío pasillo fuera de los salones de arte, era de tarde y el ocaso estaba cayendo

-gracias...supongo- respondió Tweek un poco nervioso, el hombre frente a él le parecía vagamente familiar, aunque no recordaba de donde, algo difícil de creer pues de haberse encontrado con alguien parecido a un príncipe Disney lo recordaría

-¡Merde! Así que aquí estabas-

La ronca voz de otro hombre se acercó a ellos, un castaño de ojos chocolate y apariencia ruda, Tweek observo como el castaño se paraba frente al otro rubio y encendía un cigarrillo

-hola de nuevo, Chris –respondió el rubio con educadamente- te mande un mensaje diciéndote que estaría en el anfiteatro-

-mi teléfono se descargó- respondió secamente con un acento que Tweek rápidamente identifico como francés

-como sea, mira, te presento a este chico, actúa de forma sublime y creo que se merece un óscar, su nombre es Tweek Tweak, Tweek este es mi amigo Christophe Delorne-

-ugh...mucho gusto–se presentó el rubio ando una sonría tímida, esos efusivos extranjeros lo estaban intimidando, sobretodo el francés que lo miraba de forma fija

-si como sea –respondió el castaño dejando de mirar a Tweek – Greg, tenemos asuntos pendientes-

-ya veo –respondió el inglés –bueno, fue un placer saludarle joven Tweak, espero en un futuro disfrutar de sus futuras presentaciones-

-sí, gracias-

El inglés hizo una educada reverencia despidiéndose de Tweek, el tal Christophe solo se retiró, Tweek los vio marcharse por el pasillo de la universidad, eran un par muy peculiar, sus pensamientos fueron cortados cuando su teléfono vibro alertándolo sobre un mensaje

De: Bebe

Para: mi

Tweek ¿dónde estás? El señor esclavo y el resto te estamos esperando en el club para practicar la rutina de esta noche ¿aun estas en tus clases?

Tweek guardo de inmediato el teléfono en su mochila y corrió a prisa para llegar al club nocturno, se había concentrado tanto en su clase que había olvidado su práctica de pole dance, se apuró entonces a llegar a su destino

oo00oo

-¿una alianza con el gordo?- Pregunto Red mientras preparaba los tragos tras la barra del bar

-será temporal – contesto Token para después tomar su vaso de whiskey, sentado en el sillón de cuero negro de su estancia

-ten cuidado amor- le dijo suavemente Nichole Daniels a su prometido mientras se sentaba en sus piernas – ese tal Cartman no me parece de fiar-

-entiendo tu preocupación –respondió Token abrazando a la morena por la cintura – Eric Cartman es la persona más traicionera que conozco, y si bien ahora estamos "del mismo lado", la verdad es que nunca confiare en él-

La puerta de la estancia se abrió dando paso a Craig y Clyde, ambos hombres entraron y se dirigieron frente a su jefe

-¿nos mandó llamar "jefazo"?- pregunto Clyde con una sonrisa

-así es, necesito que esta noche vayan a recibir una carga de droga al puerto y...-

-¿qué? – Lo interrumpió el castaño –creí que esta era nuestra noche libre

-este fue un imprevisto Clyde, necesito que dos personas de suma confianza para mi estén ahí esta noche, es mi última palabra-

Craig se limitó a guardar silencio y acatar la orden, aunque al igual que Clyde se sentía frustrado por no poder ir al club y ver a su honey bailar, pero ese trabajo tenía prioridad y no podía fallarle a Token, ya le debía demasiado

-¿a qué hora tenemos que estar ahí?- pregunto el azabache

-a media noche-

oo00oo

El chico que Gregory le había presentado en los pasillos de la universidad le había resultado sumamente bonito a Christophe, de la clase de belleza que vez caminando por la calle, la admiras y sigues tu camino, nada fuera de lo común -y según por lo que escucho de Gregory -ese rubio estudiaba actuación, así que era lógico, las personas de ese entorno cuidan mucho su físico por obvias razones, hasta ese momento Christophe no había pensado que fuera nada del otro mundo

Hasta ese momento

No creía en el chupavergas de dios, pero si en algo parecido al destino, una fuerza que hacía que las cosas o personas destinadas tomaran un rumbo en específico y chocaran entre ellas, atracción seria tal vez la palabra que buscaba, ¿se trataba de eso? ¿Esa atracción había actuado para que el aceptara salir a distraerse con Gregory? ¿Ese destino lo había llevado a ese lugar? ¿A esa mesa?

-¿Chris?-

-...-

-es él-

-¿quién?-

-el chico que me presentaste esta tarde, Tweek-

Gregory dejo de mirar a su camarada y dirigió sus ojos azules hasta la pista, prestando atención a los bailarines que se encontraban bailando en el tubo, hasta ese momento no había prestado total atención a los chicos por estar entretenido con las mujeres, pero cuando vio una caótica cabellera rubia y analizo mejor se dio cuenta de que era cierto, ese sensual chico que bailaba en poca ropa y se movía seductoramente era el mismo que conocido esa tarde

-vaya, vaya – dijo el inglés aun sorprendido – al parecer tiene varios talentos-

-ni que lo digas –contesto el francés- me pregunto... ¿cuánto cobrara?-

-eso no importa, si lo quieres, te lo puedo comprar-

Christophe no respondió, pero sonrió de medio lado mientras veía la blanca espalda del chico y descendía hasta su redondo trasero apenas cubierto por sus shorts negros, se encontraba totalmente caliente y deseaba a ese chico.