Disclaimer: Nada es mío, nada me pertenece. Si me plagias Jasper se enfadará mucho y Alice no hará nada por salvarte .

Edit: YO NO DOY PERMISO A NADIE PARA QUE COPIE MIS HISTORIAS Y LAS PEGUE EN OTROS SITIOS. Si leéis alguna de mis historias en algún sitio que no sea o el livejournal, avisadme, porque entonces se trata de un sucio y asqueroso plagio. Estoy hasta las bolas de que la gente copie y pegue y encima tenga el descaro de adjudicarse el fic.

Summary: Bella iluminó la vida de Edward como si de una estrella se tratase. Ahora sus hermanos piensan sobre el meteorito que ha sido Bella Swan. Viñetas independientes.

2. Otro extraño como él.

La relación entre él y Alice siempre había sido extraña. Como si Edward estuviera ciego y fuera Alice la que viera por él y Alice estuviera sorda y fuera Edward el que escuchara por ella. Como si su soledad fuera problema de ella, también, al igual que su dolor. Jasper no llegaba a comprenderlo del todo, pero no interfería así que no era de extrañar que de vez en cuando se sintiera ligeramente apartado.

Hasta que la pequeña humana llegó. El rubio dudó muchas veces de que aquello fuera posible. Era cierto que Edward era uno de los más buenos, de los más resistentes de su familia, pero Jasper lo sentía cada vez que aquella chica pasaba cerca de ellos. Sentía la lujuria de sangre, el dolor de la ponzoña quemando, rasgando, cada centímetro de la garganta de su hermano y comenzó a preguntarse si aquello estaba bien. Pronto Bella comenzó a darse cuenta de lo que eran, y de que no debería de mezclarse con ellos, pero siguió al lado de su hermano y eso hizo que ganara puntos ante los ojos de los demás.

Carlisle y Esme deseaban verla y Alice estaba más emocionada que nunca, muy contenta por la alegría de Edward. Jasper nunca dijo nada, pero él también se alegraba. A pesar de que Edward no había dicho nada ninguna vez, todos sabían que a pesar de estar unidos era difícil convivir con tres parejas cuando se está solo. Y Bella llegó, iluminándole la existencia, cruzando su cielo estrellado particular, convirtiéndose en una estrella a la que adorar y a la que mirar durante todo el día, a todas horas.

Pero volviendo al presente, Jasper se giró al sentir la curiosidad de Rosalie, tan grande que lo difícil era no preguntarse qué era lo que estaba espiando su hermana. Fue entonces cuando una ola de paz y serenidad llegó de la habitación de Edward, y el rubio se sintió más tranquilo y confiado que nunca. Desde que a Alice le había dado por organizar aquella boda el ambiente en la mansión había sido un continuo no parar de idas y venidas, de visitas y de quejas por parte de Bella que tenía que darse con un canto en los dientes si conseguía que Alice no se saliera de sus límites estrafalarios.

Emmett le había comentado la noche anterior que Alice parecía mucho más ilusionada preparando la boda de Bella y Edward que la de ellos mimos y Jasper sólo pudo sonreír. A él esas cosas no le importaban. Sabía lo importante que era Bella para Alice y lo mucho que significaba para ella que Edward hubiera encontrado el amor finalmente. La felicidad de Alice era la de él, y sólo eso era lo importante. Que su mujer fuera feliz.

Pero ese sentimiento seguía ahí, inundado su habitación. Paz. Se sintió como si estuviera invadiendo la intimidad de sus hermanos, mucho más que Rosalie, ahora sonriendo de puntillas cerca de la puerta. Rosalie veía las cosas de un modo diferente al que podrían verlo ellos tres. La realidad estaba compuesta por capas, y su hermana gemela sólo llegaba a rasgar la superficie de la primera capa. Él, aunque no quisiera, sentía las cosas como si hubiera desnudado el mundo de Edward y Bella y estuviera delante de ellos, mirando, escuchando, espiándolo todo. Su amor, sus sentimientos, la intensidad de estos.

Intentó desesperadamente concentrarse en algo más pero la sensación seguía allí. Jasper nunca había llegado a entender qué tipo de destino había hecho que un vampiro y una humana se enamorasen, pero mientras siguieran queriéndose aquello no importaría realmente. El sentimiento que irradiaban era amor, definitivamente. Lo que nadie de la mansión sabía (ni siquiera ellos dos) era que a pesar de quererse tanto, de una forma casi demencial por parte de Bella y de otra desquiciante y obsesiva por parte de Edward, siempre habría algo más. La duda por parte de ella o el excesivo cuidado por parte de él. Siempre habría algo que enturbiaría la pureza de su relación.

Siempre había algo que hacía dudar a las personas de estar haciendo lo correcto.

Así que cuando Edward empezó a hablar, Jasper prestó total atención a sus palabras. La confusión y el amor comenzaron a congelar el aire, haciendo que el rubio tuviera que apoyarse en la puerta para no sentirse mareado, aunque fuera imposible que alguien como él se mareara. Una oleada de sensaciones entremezcladas le aturulló los sentidos, confundiéndole. Las dudas de Edward, la expectación de Bella, y casi pudo saber qué era lo que iba a pasar a continuación.

Hubo algo en esas primeras palabras que captaron la total atención de Jasper, como si estuviera a punto de contarle cosas a su prometida que nunca antes había compartido con nadie, y a pesar de saber que escucharles estaba mal, que era invadir su intimidad, también quiso aprender a escuchar a su hermano. Y en el fondo, supo que Edward era consciente de que todos le escucharían y de que iba a usar esa oportunidad para contarle todo a toda su familia, a pesar de que Bella fuera la única que estuviera con él en ese momento.

-Entonces…

-Quiero contarte todo, Bella. Todo lo que soy, todo lo que he hecho en esta vida. Todo por lo que luché y por lo que morí. Todo por lo que maté. Quizás no soy humano ahora, pero alguna vez fui un hombre. Supe lo que era el dolor y lo que era el miedo. Sé lo que es el amor –en ese punto la cogió de la mano y ella sonrió, entrelazando sus dedos con los de él. El anillo brilló entre ellos dos y él sólo pudo sonreír pronunciadamente, mirándola como si no la hubiera visto en un millón de años. –Y todo eso comparado con lo que siento ahora es ridículo, inútil. Nada puede compararse a lo que estoy sintiendo ahora mismo.

Y la mano de Alice rodeó los hombros de su marido, que tenía los ojos cerrados. Sonrió sin mirarla y ella apoyó la cabeza en su pecho, queriendo escuchar también. Tenían que escucharlo para entenderlo. Escuchar cómo pensaba, cómo amaba, cómo hacía daño.

Tenía que escucharlo para sentirlo.

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Wee. He acabado ya los exámenes, eso quiere decir actualizaciones a tutiplén y muchos más fics. Tengo ya casi a medio terminar varios capis y empezaré los retos que me pusisteis en Pequeña Embustera. Sólo os pido paciencia. Espero que os haya gustado el drabble de Jasper. Lo amo, lo adoro, me quiero casar en matrimonio con él :)

El próximo será el de Carlisle.

Besos, ánimos y mucha suerte a las que sigáis de exámenes, vosotras podéis (!!).

wirhaven.