Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, pero es muy divertido hacer fics con ellos :)!
CIRCULO VICIOSO
En un edificio contiguo a la cafetería de cierta prestigiosa universidad, un joven de aspecto pálido y oscura cabellera clavaba sus negros ojos a la distancia sobre un trio de chicas que disfrutaban su almuerzo. No comprendía como para algunas personas resultaba tan necesario hacer tan gran alboroto al realizar sus tareas del día a día, parecía ser requisito de la empresa gesticular, hacer ademanes y alzar la voz desbordando emociones para interactuar con otros. A pesar de la lejanía alcanzaba a distinguir de quienes se trataba, aunque este era un campus con miles de estudiantes transitando durante todo el día y que él no solía ser el tipo de persona que prestaba demasiada atención a la gente que no formara parte de su círculo social más inmediato, sin duda reconocía a aquellas ruidosas chicas.
Recargado en la baranda, con un aire casi poético pues era un muchacho bastante apuesto, observaba meditativo la escena de un par de mujeres jóvenes haciendo lo que él interpretaba como hostigamiento a una tercera que no se inmutaba y escuchaba pacientemente una serie de letanías de parte de las otras. Miraba con especial atención a una de las integrantes del grupo, era difícil descifrar con que intensión, por un momento parecía examinarla meticulosamente y al siguiente instante parecía como si deseara ir hasta allá y rescatarla de aquella tortura, al menos él lo veía de esa forma.
Sabía muy bien de quien se trataba, solía toparse con ella a la entrada del campus al inicio del horario escolar, cada mañana un joven de apariencia similar a la de ella exceptuando el color de su cabello y aparentemente un par de años mayor que ella, le ayudaba a bajar de su auto como el caballero que era, intuía que se trataba de algún familiar, tal vez primo o hermano. Aparentemente no se retiraba hasta cerciorarse de verla entrar al complejo de edificios, ella siempre le despedía cariñosamente besando su mejilla y agitaba sus manos en señal de saludo a la distancia.
La miraba de forma muy discreta, después de todo existía una historia de la que él no formaba parte, y sin embargo era de su entero conocimiento, la sabia de pies a cabeza, y por supuesto la incluía a ella. Durante un largo tiempo a la fecha sostuvo una especie de relación intermitente con su mejor amigo y compañero de carrera Uzumaki Naruto, ambos estudiaban la Licenciatura en Mercadotecnia, a diferencia de la chica que si la memoria no le fallaba cursaba Diseño para la comunicación gráfica. Aunque ella formaba parte de la vida romántica de su compañero por quien albergaba un cariño especialmente fraternal y su relación de hermanos era muy estrecha, en muy pocas o extrañas ocasiones coincidió en tiempo y espacio con Hyuga Hinata, nunca intercambiaron más que un par de saludos, y había una razón desagradable para ello.
Fue testigo de un sin número de capítulos en que su camarada dudaba de sus sentimientos hacia la joven Hyuga causa de una tercera en discordia, sucedidos como era lógico por desagradables discusiones, reclamos y lágrimas que siempre terminaban en un par de días o semanas sin dirigirse la palabra, seguramente en un ataque de enfermiza codependencia algo sucedía en ese intermedio y mágicamente volvían a estar juntos otro par de semanas en aparente normalidad volviendo así de nuevo el circulo vicioso infernal. Hasta él que no estaba involucrado directamente al cabo de un tiempo termino muy hastiado. No entendía como no se sentían asqueados el uno del otro para perpetuar tan dañina situación en perjuicio de ambos. Tenía sentimientos encontrados, puesto que ella le parecía una chica dulce y gentil, y a sus ojos no parecía merecer estar inmersa en esa espiral de desamor de la cual seguramente ambos eran responsables, no era experto en relaciones de pareja pero en ese sentido no tomaba partido. No pasaba por alto el hecho de que su amigo a menudo hacia cosas que no quería para no herir personas, le costaba hablar con honestidad respecto a si mismo y sus emociones, algunas cosas por temor a no ser aceptado o lastimar sentimientos ajenos, pero en ese proceso las cosas siempre se enmarañaban y salían peor, no era mal intencionado, pero debía admitir que Naruto era un poco torpe y no muy hábil para relacionarse con el género femenino. Aun con toda la estima que le tenía sus opiniones personales sobre la vida amorosa del chico en cuestión no estaban desatinadas, al final él mismo experimentaba dificultades para acercarse a otros y demostrar sus emociones, por esa razón trataba de no juzgarlo con dureza.
Perdiendo un poco la noción del tiempo mientras contemplaba todavía la escena de la cafetería que al parecer llegaba a su fin, no advirtió la presencia que se acercaba sigilosa hacia su persona y sin delicadeza golpeo su costado.
–¡Hey Teme!, ¿qué rayos sigues haciendo aquí?, ya casi es hora de entrar a clase y bien sabes cómo se pone Kurenai Sensei con todo ese asunto de la puntualidad y bueno ¿es que siempre tengo que venir a buscarte?- Renegó.
-Mmn... Nadie te lo pidió- Suspiró con desinterés.
Dibujó en su rostro una mueca de aparente indignación fingiendo heridos sus sentimientos, y de pronto al incorporarse notó que su amigo dirigía su mirada hacia una dirección muy específica, miro sesgadamente al tiempo que giraba su cabeza y la garganta se le secó un poco al notar a quienes observaba, tragó saliva –Eh… esté, hace un par de semanas que estamos sin hablar- agacho la mirada.
-Lo sé- respiro profundo. –Pero es cuestión de tiempo para que se arreglen, como siempre ¿no?- Dio una palmada en el hombro de su amigo, le ofreció algo parecido a una pequeña sonrisa y comenzó a caminar en dirección a su aula dejándolo atrás.
-¡Hey espérame!, ¿Por qué siempre me dejas atrás?- le gritó.
-¿Y tú por qué siempre eres tan lento y bobo?- Continuó caminando poniendo sus manos atrás de la nuca.
Lo alcanzó Naruto y caminó a su ritmo, no sin antes tomarlo por los hombros para detenerlo antes de ingresar al salón, y con una mirada seria que pocas veces le mostraba a la gente le dijo algo en tono quedo, ya antes había escuchado lo mismo con anterioridad, como un disco rayado inclusive, pero esta vez poseía un tono de determinación un tanto diferente al resto de las otras ocasiones.
- Oye, respecto a lo otro- se aclaró la garganta, -esta vez sí es definitivo, al parecer…al parecer Sakura me dará una verdadera oportunidad y no pienso echarlo a perder de nuevo- sonrió.
-Mm… no aprendes ¿verdad?- Sasuke se dirigió a lugar que habitualmente ocupaba en aquella materia, generalmente trataba de no sentarse muy cerca de su amigo, le dificultaba la concentración, sin embargo difícilmente lograba el éxito, se resignaba intentando ignorar su existencia.
Unos segundos después y a unos minutos antes de hacerse la hora oficial del comienzo de la clase entró de prisa una mujer madura muy atractiva, de aspecto impecable y formal, sus manos cargaban un montón de carpetas que depositó sobre su escritorio con firmeza, sus ojos escarlata examinaron su reloj de pulsera y a la hora en punto azotó enérgicamente la puerta del aula dejando afuera unos pocos estudiantes que por más que se esforzaron por alcanzar la puerta a tiempo corriendo a trompicones fracasaron vergonzosamente.
-Jóvenes… comencemos, página 298 planeación y desarrollo de estrategias de mercado….- comenzó su clase.
-Psst…¿hablamos de esto después?, murmuró bajito el rubio.
-Shhh… cállate dobe.- mantuvo la mirada fija al frente fingiendo no conocerlo.
