La cena en casa de Misato

Los personajes pertenecen a Gainax Este es otro intercambio de correos entre una amiga y yo Solo lo modifique lo mínimo para darle mayor coherencia, me pareció perfecta como continuación de "La nueva favorita". Lo escrito en forma normal es de ella y en letras cursivas es lo mío

Se podía decir que en casa de Misato, cuando Shinji y Asuka estaban solos todas las tardes, era lo mismo de siempre. La chica veía la tele y el chico escuchaba música habiendo muy poca o nula comunicación entre ellos. Pero aquella tarde el timbre de la puerta sonó anunciando que había visita y ante esa novedad ambos inquilinos se mostraron muy interesados.

-¡Hola Ayanami!

Shinji se mostró sorprendido cuando al abrir la puerta vio que era su compañera piloto. Cosa extraña, pues la joven peli azul nunca se dejaba ver a no ser que viniese acompañada de alguien. Asuka fingía indiferencia, pero le echaba miradas curiosas también.

-Hola Ikari-kun, ¿está Misato-san?...

-No, no está, pero pasa, ¡no te quedes en la puerta!. -El chico la invitó a pasar, ella se descalzó y así entro.

-¿Para qué quieres hablar con ella? Podemos llamarla si es algo urgente. -Dijo el joven mientras le llevaba un zumo. Ella estaba sentada en el sofá con Asuka tumbada en el suelo, viendo el televisor, aparentemente ajena a todo.

-Quiero dar una cena, ¡pero mi casa es pequeña! Me gustaría pedirle permiso a Misato-san para usar la de ustedes, ¡que es la única que conozco! -Ante esta declaración de intenciones la pelirroja se puso de pie enseguida.

-¡¿Qué?! ¡De eso nada! -La alemana se opuso con todas sus energías. Rei se quedó mirándola.

-Asuka... ¡No eres tú quien va a decidir!... –le replico Shinji con timidez- De todas formas eso está muy bien Ayanami, ¡no sabía que te gustase dar cenas!

-He estado practicando mis artes culinarias y quiero ponerlas a pruebas. Invitaré al comandante Ikari, a la doctora Akagi, a Misato-san, a vosotros dos por supuesto, a Kaji-san...

-Shinji, creo que es buena idea lo de la cena. -El chico miró a la pelirroja con una sonrisa de reproche. Esta le sacó la lengua. Parecía que Kaji había inclinado la balanza de las opiniones.

X X X

-Mira esta, es la mejor sin duda. ¡Que buena pillada!

Touji y Kensuke estaban en el aula antes de empezar las clases. Sobre la mesa del primero examinaban unas fotos. Eran sobretodo de Asuka y se las habían sacado sin su consentimiento para venderlas. La foto que tanto gustaba era una en la que la pelirroja estaba inclinada llevando shorts de gimnasia.

-¡Hey Touji!... -El otaku llamó la atención de su amigo con un codazo. Y es que Rei Ayanami estaba al lado de ellos mirándolos.

-¿Querías algo Ayanami?

El moreno tapaba con su cuerpo las fotografías por si a la chica de ojos rojos le daba por chivarse a su compañera. Era en verdad extraño que se acercase a ellos, y más aún que tan solo les diera un sobre y luego se marchase. Ambos amigos se miraron confundidos y miraron el interior de tal sobre.
Era una invitación para una cena que daría en casa de Misato.

Mari Makinami apareció en el umbral de la puerta envuelta en una toalla y con otra como turbante en su cabeza.

-¡Espero que no sean testigos de Jehovah!... vaya… ¿tu eres Ayanami? ¿Cierto?

En efecto Rei estaba en la puerta.

-Si, vine a traerte una invitación a cenar en la casa de la Mayor Katsuragi- Dijo ella dándole el sobre y girando para irse. Mari se quedo mirando la carta y su contenido mientras veía como Rei se marchaba.

-¡Que chica tan rara! Es la primera vez que nos vemos las caras ¿y solo me dice eso?- Dijo mientras volvía a entrar a su casa y cerraba la puerta.

Maya mostraba la invitación que Rei le había dado a Shigeru y Makoto. También les dio sus respectivas invitaciones.

-¿Qué les parece esto chicos?

-¡No le voy a decir que no a una comida gratis!- respondió el hombre de cabello largo con una sonrisa.

Misato había comentado con su mejor amiga que la verdadera intención de la cena era conseguir que padre e hijo se reconciliaran. La doctora solo dio un suspiro de desaliento. Las dos caminaban en uno de los tantos pasillos de los cuarteles generales.

-No creo que eso sea posible- Dijo la falsa rubia- ¡se va a llevar una gran decepción al respecto!

-¡Pero nada se pierde con intentar!-Dijo Misato- Por cierto Rit-Chan… ¿me harías el favor de darle su invitación a Kaji?

La rubia peli teñida sonrió con malicia.

-¡Seguro!- Dijo tomando la invitación y guardándola en su cartera- ¡pero tu te encargas de darle su invitación al Comandante Ikari y de convencerlo de ir!- La Doctora, ni corta, ni perezosa, le dio la carta a su amiga y antes de que esta pudiera replicar huyo por la derecha sin prisa y con elegancia. Misato se quedo con el sobre en la mano en medio del pasillo.

Fuyutsuki y Rei caminaban juntos hacia ella. Rei tenía puesto su traje blanco de piloto que se ajustaba como guante a su curvilínea figura.

-… ¡Seguro que iré!... pero no te ilusiones de que el Comandante asista- Fuyutsuki carraspeo- ¡no creo que su agenda se lo permita!

La muchacha de los ojos rojos y de piel pálida se entristeció.

-Espero que la doctora lo pueda convencer- fue todo lo que atino a decir. Los dos se acercaban a donde Misato se encontraba y la Mayor escondió la carta detrás de ella.

-¡Hola Mayor!-Saludo el anciano y Misato no pudo evitar sonreír con cara de culpa- te dejo Rei, ¡Te aseguro que iré a tu cena!-Decía el viejo a la joven- Pero te repito que no creo que el Comandante asista- El anciano se despidió de las dos y siguió su camino. Rei parecía consternada y alicaída.

-Mayor… ¿No ha visto a la doctora Akagi?... le di la invitación para el Comandante Ikari, pero creo que lo mejor será que yo misma se la entregue y trate de convencerlo de ir…

-¡Oye! ¡No te preocupes! De seguro ira- Dijo la mujer con su optimismo de siempre- ¿Ya entregaste todas las invitaciones?

-Solo me falta invitar a la presidenta de mi clase… estaba en una reunión y no pude dársela en el colegio…

-¡Encárgate de eso!... me encontré con Ritsuko y ella me pidió que le diera la invitación… ¡No te preocupes! Me encargare de que asista a la cena- la mujer le mostro el sobre. Rei asintió y se fue corriendo por el pasillo hacia los vestidores. Misato se calzo la gorra.

-¡Llevare a ese déspota cretino a esa cena a si tenga que llevarlo a punta de pistola!- Se dijo con fría determinación mientras guardaba el sobre en su cartera

X X X

El día de la fiesta llegó finalmente y a primera hora de la tarde llegó Rei a la casa dispuesta a empezar con los preparativos. Fue ayudada por Shinji que se ofreció a ello de manera amable. Misato no estaba y Asuka se había encerrado en su cuarto, ella dijo que a jugar con el ordenador, no queriendo saber nada de lo que pasaba fuera.

Los primeros en llegar fueron Touji y Kensuke. Los dos chicos agradecieron a Ayanami la invitación y también a Shinji por ser anfitrión. Poco a poco los invitados iban llegando a la casa y el chico les servía bebidas y aperitivos.

-¡Hola Shinji, ¿cómo va todo? -Preguntó Kaji cuando el chico le abrió la puerta de casa.

-¡Kajiiiiii! -Shinji no pudo responderle ya que al escuchar la voz del hombre Asuka salió de su cuarto a saludar y a abrazar al adulto.

-Hey pequeña, ¿Cómo estás? -Le sonrió amablemente acariciando su pelirroja cabeza.

Rei asomó la cabeza desde la cocina viendo a su compañera piloto abrazando a Kaji, torció un poco las cejas pero volvió a lo suyo. La peli azul se preguntaba si el comandante Ikari en verdad vendría. Asuka aún colgada del brazo de Kaji lo invitó a pasar. A pesar de lo que pensase su compañero de piso ella no se había pasado la tarde jugando con su ordenador. Había estado consultando diferentes páginas web sobre como realizar felaciones. Y es que se había decidido de manera firme a que Kaji no se iría aquella noche sin que ella probara el sabor de su polla…

-Oye, ¿vas a la fiesta en casa de Katsuragi?

Mari subía en el ascensor y se había encontrado con una chica de la edad de sus compañeros, de coletas pecas y llevando un vestido azul.

-Así es, ¡disculpa!, ¿no te conozco?...

-Me llamo Makinami, ¡Mari Makinami!... -Se presentó educadamente la inglesa.

-Yo soy Hikari Horaki, ¡encantada de conocerte! -Ambas se estrecharon las manos y entraron a la vez en la fiesta.

-¡Uy!, ¡uy!, ¡uy!... ¡Mira Touji que par acaba de llegar! -Kensuke llamó a codazos la atención de su amigo moreno.

-¿Esa es la delegada? -Al chico le llamó la atención ver a la joven de fino cuerpo vestida diferente a la escuela. Tenía que reconocer que estaba guapa. -¡Vamos a saludar Kensuke!

Los dos chicos se acercaron a hablar con las recién llegadas. Formaron un grupo propio en el que conversaron animadamente. Al verlos Shinji sonrió, eso era justamente lo que hacía las fiestas exitosas, ¡quería que la de Ayanami lo fuera!

Mari era el centro de todas las preguntas. Los tres compañeros de escuela querían saber sobre aquella chica amiga de los residentes de la casa. Ella contestaba amablemente. Sabían que era una chica nueva transferida a NERV del extranjero, pero tampoco daba demasiada información.

-¿Se puede? La puerta está abierta.

Aoba saludó desde la entrada. El joven de cabellos largos vestía camiseta de manga corta color negro de alguna banda y pantalones cortos verde oscuro. Venía acompañado de Hyuga, con camisa rosa y vaqueros, Maya que iba con falda y chaqueta color crema.

-Oh, Kaji-san, menos mal que está usted aquí, me sentiría incómoda con tanto niño ¡je, je, je! -Bromeó la mujer.

-¡Ja, ja, ja! no te preocupes Maya. Misato y Ritsuko aún no han llegado, pero seguro que lo harán pronto.

-¿Va todo bien Ayanami?

En la cocina Shinji no dejaba de preocuparse por Ayanami que parecía estar a mil cosas a la vez entre el horno, microondas, sartenes y ollas, pero la chica había ensayado un montón de veces en su casa la misma cena y las mismas cantidades por lo que ya lo hacía de manera mecánica. Shinji la ayudaba. Ella era vegetariana y el plato fuerte era ternera. Con los dos en la cocina era seguro el éxito de la velada

-Si, ¡todo está en orden Ikari-kun! Puedes decirles a los invitados que vayan sentándose a la mesa. ¡Gracias!

El chico obedeció aunque tenía la extraña sensación de que era el mayordomo del lugar en vez de su inquilino.

Mientras tanto Ritsuko y Fuyutsuki ya habían llegado a la casa y todo el mundo se estaba sentando en sus puestos. ¡Era divertido!, ¡una cena a cargo de Ayanami!. Todos estaban expectantes, como si fuesen a ver un espectáculo en vez de cenar. Estaban todos pero ni Misato ni el comandante Ikari habían llegado. A pesar de su serenidad Rei había estado espiando y le preocupaba que el hombre no hubiese aparecido.

El celular de la doctora sonó.

-¡Es Misato! Pregunta si podemos esperar 20 minutos… ¡viene con el comandante Ikari!

El silencio fue sepulcral y la expectación estaba al máximo. Para Ritsuko la respuesta era obvia.

-¡Por supuesto!... los esperaremos

Asuka se mordió los labios. Se fijo bien que Kaji estaba sentado al lado de Shinji, con Rei al frente y con el lugar vacío de Misato al lado.

-¡Ni hablar! ¡Casi me alegraba de que el avinagrado Comandante no hubiera venido!... ¡me voy a mi cuarto!- Dijo parándose de un salto en uno de sus característicos arrebatos.

La mesa quedo sola y los invitados se desperdigaron a charlar por la sala y el pasillo exterior a la entrada del apartamento. Touji y Mari se habían escapado a la azotea tomados de la mano. ¡Su sorpresa fue mayúscula al ver a Shinji con Rei! El muchacho estaba con los pantalones bajados hasta las rodillas, los faldones de su camisa impedían que su trasero estuviera al aire. Tenía a Rei contra la pared. La joven tenía la falda de su vestido arremangado por la cintura, sus largas piernas estaban alrededor de la cintura del muchacho con la braguita danzando como una pulsera de tela en el tobillo.

-¡Pero que…!- Exclamo Touji

-Parece que se nos adelantaron- dijo Mari acomodándose las gafas- ¡vaya con el dúo emo!

Shinji y Rei tuvieron que parar. Sonrojados hasta la raíz de sus cabellos se pusieron a dar explicaciones que nadie estaba pidiendo mientras acomodaban sus ropas.

-¡Yo solo subí a la azotea por que quería estar solo!…- decía Shinji metiendo su miembro dentro de sus calzones y subiéndose los pantalones. Metía los vuelos de su camisa dentro del pantalón.

-Yo solo vine a ver como estaba- Dijo la peli azul subiéndose la braga blanca y acomodando la falda del vestido. Mari sonrió

-Volvamos con los otros antes de que nos extrañen-Dijo, los tímidos chicos se adelantaban cabizbajos, Mari añadió- ¡Hey! Tendrán tiempo de sobra para terminar lo que empezaron después de la cena… ¡Shinji como perfecto caballero que es se puede ofrecer a acompañar a Rei a su casa!

Mari y Touji iban detrás de ellos

-Después de la cena… ¡te invito a desayunar!- le susurro la inglesa al moreno

Misato llegaba en su auto. Ritsuko, Kaji y Hyuga estaban en el estacionamiento esperándola. ¡Su decepción fue mayúscula al ver que venía sola en el vehículo!

-¡Vaya! Cuando llamaste pensé que te habías acostado con el Comandante Ikari para convencerlo de venir- Dijo Ritsuko con desparpajo.

-En realidad… ¡ese era mi plan B!- Dijo Misato mientras salía y se dirigía a la cajuela del auto. El Comandante Ikari estaba inconsciente, amarrado y amordazado. La cara de horror y sorpresa de los presentes era general.

-¡Mayor! ¡¿Cómo pudo hacer eso?!- Dijo Hyuga por todos

-¡Con cloroformo!- dijo Misato muy tranquila- ¡No lo iba a traer todo golpeado y magullado a la cena!- Misato saco unas sales de su bolsillo e hizo que el comandante las oliera.

Los ojos del comandante se inyectaron en sangre al abrirse, forcejeo tratando de liberarse mientras la mordaza convertía todo lo que decía en balbuceos ininteligibles. No hacia falta ser un genio para entender que decía insultos, amenazas y palabrotas

-¡Espero que tengas un buen abogado o conozcas a un Psiquiatra que certifique que no estabas en tus cabales cuando secuestraste a tu jefe o tengas otras alternativas laborales!- Dijo Kaji irónico con las manos en los bolsillos.

Ritsuko no pudo dejar de sonreír al ver a su amante en una situación tan ridícula. Con su celular tomo una foto.

-No creo que el Comandante quiera un escandalo, ni quiera perder a alguien con tan buena química con los pilotos… ¡pero olvídate de pedir aumento de sueldo Misato!- Le dijo la peli teñida a su amiga

El adusto y serio Comandante entraba al apartamento.

-Asuka, ¡sal por favor!, la cena va a empezar, eres la única que no está en la mesa. -Shinji había golpeado suavemente con los nudillos la puerta de la habitación de su compañera.

Lo que no sabía es que ella no estaba allí. Asuka se había escondido debajo de la mesa cuando todo el mundo se había dispersado y desde su puesto estratégico planeaba una ofensiva total hacia Kaji, o al menos hacia una de las partes del cuerpo del hombre. Suspirando, y tras 10 minutos de estarla llamando, Shinji se dio por vencido y abandonó la idea de hacer salir a la chica pelirroja de su habitación.

-¡Bienvenidos, y gracias por venir a mi cena! -Ayanami saludó con una reverencia que incluso fue recibida con algunos aplausos.

Todos los comensales ocuparon sus puestos, con una diferencia. Delante de Rei se sentaba el comandante Ikari invitado por ella para ocupar ese puesto al lado de su hijo donde antes había estado Kaji que por supuesto cedió su asiento con gusto. La cena comenzó y la velada estaba animada con muchas conversaciones a la vez que provocaron que debajo de la mesa Asuka no pudiese escuchar con claridad nada de lo que se hablaba. Solo escuchaba un murmullo de varias voces. Pero eso no le importaba. La pelirroja solo veía con ojos golosos y relamiéndose el paquete que tenía delante y gateó hasta quedar cerca. Tenía que actuar de manera rápida y eficaz.

Con la punta de sus dedos agarró la cremallera y la bajó, metió su mano en la bragueta y sacó el flácido pene que guardaban los pantalones. Sin dar tiempo a reaccionar al hombre ella lo metió en la boca y comenzó a chupar intensamente. Notó un saltito del hombre en la silla, de la sorpresa seguro, pensó ella satisfecha sin parar de mamar. ¡Tuvo éxito!, el pene comenzó a crecer y a crecer hasta alcanzar una fuerte erección.

-¡Qué grande! -Pensó totalmente excitada Asuka que agarró la base del miembro viril con una mano y la otra la llevaba entre sus piernas a acariciarse superficialmente su sexo.

-¿Ocurre algo padre? -Preguntó Shinji al ver como su progenitor se estremecía y temblaba de repente. Como si sintiera algo recorriéndole la espalda

-No... ¡Solo un escalofrío, nada más!... -El hombre se puso muy serio mientras pensaba ¡¿que demonios ocurría debajo de la mesa?!... ¡Aaaaaah!... nerviosamente miro a su alrededor mientras hacía esfuerzos sobrehumanos por mantener su cara de póker… no, en realidad la pregunta era ¡¿Quién estaba debajo de la mesa?!

Debajo de la mesa Asuka hacía una felación de manera casi experta tras haber consultado muchas maneras de hacerlo en internet. La chica sostenía la polla desde la base con una mano. Su boca succionaba y su lengua recorría en círculos el glande. La otra mano acariciaba las bolas también fuera de la bragueta. Pronto el tronco venoso se veía lleno de saliva caliente que salía de boca de la piloto del EVA-02

-¡Mmmm!... ¡Mmmm!...

Asuka disfrutaba de veras realizando la felación. Su boca ya se acostumbraba al tamaño del pene del hombre y su lengua acariciaba la punta de este. Su mano abarcaba el ancho de la base de la verga y la masturbaba suavecito al igual que sus dedos jugueteaban con los testículos gordos con algo de vello. Sacando el falo goteante de su boca ella lo lamió de arriba a abajo y también aprovechó para succionar aquellas bolas.

Finalmente y tras algo de rato chupando el hombre descargó su semen en la boca de la alemana la cual lo tragó todo en silencio y tras dejar el pene bien limpio lo guardó de nuevo con una risita al ver las piernas temblando.

-¿Cómo está la ternera comandante? -Preguntó la chica de cabellos azules.

-Muy... ¡buenaaaaa! -La última palabra la dijo en un tono tan alto que todos se giraron a mirarle.

-¿Seguro qué estás bien? -Insistió Shinji preocupado. Misato empezó a pensar si se habría excedido con el somnífero y ahora tenía secuelas.

-Si, no pasa nada, ¡sigan cenando!... -Ordenó y así lo hicieron.

La cena acabó pero la fiesta no terminó ahí. Todos felicitaron a la chica que se sonrojó de placer y mientras Shinji ayudado por Hikari recogían la mesa todos charlaban y bebían.
Asuka aprovechó para salir de su escondite y vio a Kaji sentado en un sofá copa en mando y usando el móvil.

-¿Qué tal la comida Kaji? -Preguntó Asuka traviesa con doble intención.

-¡Oh!, ¡Asuka!, ¡al fin saliste!. ¡Estuvo deliciosa!, no imaginaba que Rei cocinase tan bien, ¡Te perdiste una gran cena! -Le respondió el hombre de coleta de manera distraída. Se notaba que estaba algo borracho.

-¡Ja, ja, ja! no Kaji, no me perdí la cena. Había "otra" comida debajo de la mesa... –Le dijo ella con picardía. Nerviosamente miro a los lados para ver si alguien los estaba escuchando, pero todo el mundo solo hablaba entre ellos en pequeños grupos sin prestarles atención

-¿Qué otra comida? -El hombre no apartaba los ojos de la pantalla de su teléfono.

-¡Oh vamos Kaji!, ¡sabes a lo que me refiero! -Volvió a insistir la pelirroja.

-Asuka... ¿te encuentras bien? No entiendo lo que me quieres decir. -Le dijo ya mirándola.

En ese momento Asuka se dio cuenta de que Kaji no estaba jugando con ella, en realidad no sabía de qué le hablaba, pero si él no lo sabía, ¿entonces a quién se la había chupado? La pelirroja se puso pálida por la situación y se fue caminando lentamente del lado de Kaji que la miraba extrañado.

-Debe de estar cogiendo una gripe o algo... -Se dijo a si mismo y volvió a trastear con el móvil.

-Pero… ¡entonces!... ¿A quien?- se decía Asuka totalmente confundida.

El Comandante Ikari estaba en las mismas. Veía las caras de todos los presentes y solo se dio cuenta de que Asuka era la única que no había estado en la mesa. Shinji estaba visiblemente incomodo frente a su padre que lo ignoraba… también estaba extrañado de que su progenitor nerviosamente se cubriera la zona genital con las dos manos a cada rato.

-Padre ¿te encuentras bien?... ¿te pasa algo?

-No… no es nada…- Gendou Ikari palideció y se humanizo por completo- Es solo que ¡tengo muchas cosas en que pensar!

-Padre… ¡me alegra mucho que vinieras!- Dijo el muchacho con una sonrisa y genuinamente contento. Si hubo un momento en que alguna vez en su vida Gendou Ikari sintió algo parecido a amor paternal ¡fue ese! Pero entre los dos había una barrera comunicacional de años que no se iba a caer con una simple cena

-A mi también me alegra haber venido- Dijo el comandante en su forma lúgubre de hablar.

El silencio entre los dos fue tenso. Ya no había de que conversar. Misato se estaba despidiendo de los invitados. Touji se acerco a los dos.

-Shinji ¿me harías el favor de acompañarme y quedarte esta noche en mi casa?... hable con Misato, mi hermana tuvo complicaciones en el hospital, mi padre y mi tío están allá… pero no quiero estar solo en la casa… ¡no podría dormir de la preocupación!... Misato me ofreció para quedarme a dormir aquí… pero tengo que estar en casa por si pasa algo… ¡además no quiero ser molestia para nadie!

-Touji, ¡por supuesto que iré!- Dijo el muchacho sin pensárselo dos veces. Después de todo ¡él era el principal responsable de que la niña estuviera hospitalizada!

La alemana seguía confundida… y con un mal sabor de boca. ¿Cómo salir de dudas? Estaba empezando a llover. Casi todos los invitados se habían ido y solo quedaban El Comandante y Kaji

-Parece que Shinji se quedara a dormir en casa de Touji- Dijo el espía a la anfitriona- ¿Qué tal si me quedo durmiendo en su cuarto y me voy en la mañana?... he bebido mucho y no quiero conducir en este estado…

Asuka casi brinco de alegría. Misato solo entrecerró los ojos ante la descarada auto invitación de su ex novio. Kaji era buen bebedor, pero se le notaba que estaba achispado. Misato pensó que el astuto de Kaji se había emborrachado a propósito con esa estratagema en mente. Lo de Shinji no entraba en sus planes, pero le favorecía bastante.

-¡Lo siento Kaji! Alguien tiene que llevar al Comandante a su casa… ¡no creo que quiera que yo lo lleve!... el podría conducir tu auto…

Shinji y Touji llevaban caminando poco. En las afueras de los departamentos los esperaban Mari y Rei. Touji se reía con la cara que puso Shinji.

-¡Están invitados a mi casa a desayunar chicos!- Dijo Mari Makinami.

-¡Parece que anotamos amigo!- Dijo Touji guiñándole un ojo a su camarada. Mari se le colgó del brazo y Touji le apretó una carnosa nalga. Los dos se besaron con lengua delante de Rei y Shinji que estaban todo cortados.

-¿No recibiste mi nota?- Dijo Rei. El muchacho aprovecho la excusa para no ver al par que recién se conocían manosearse descaradamente frente a ellos.

-No, ¿Qué nota?

-Estabas con tu padre… me puse nerviosa y la deje caer a tus pies para que la vieras…- Explico Rei

-Tranquilos- Dijo Mari- Yo estaba de celestina y ayude a escribir la nota… ¡ji, ji, ji!... la redacte con Rei de manera que tu y solo tu entendieras su contenido… ¡Así que no importa si alguien más la encuentra y la lee!

Los cuatro caminaban bajo la lluvia que caía sobre ellos con gruesos goterones a la casa de Mari.

-¡Sera una larga caminata chicos!... ¡pero les prometo que valdrá la pena!- Dijo Mari.

Touji y Mari caminaban agarrados como novios de toda la vida. Shinji y Rei estaban atrás de ellos, a prudente distancia uno del otro. ¡Con todo el tiempo en que se conocían no se atrevían a tomarse de la mano!

-Shinji

- Si, Rei

- Cuando estábamos en la azotea… ¡me dolía mucho cuando tú me metías "eso" dentro de mí!

-¡Lo siento!

-Pero no quería que pararas- dijo la chica- a lo mejor me vuelve a doler y es posible que grite… ¡pero no pares!... lleguemos hasta el final…

-¡Esta bien Rei!... pero de todas formas tendré cuidado…- Dijo el muchacho.

Mari y Touji estaban delante de ellos escuchando todo. Touji sintió como Mari apretaba su mano. La bella joven lo miro con los ojos enternecidos y si no fuera por la lluvia que se escurría por su pelo y mejillas se diría que lloraba.

-Touji…- Dijo ella con un hilo de voz

-Si…- dijo Touji con suavidad

-¡Yo arriba a la primera!…- le dijo cínicamente la chica dando un medio giro en un salto y sacándole la lengua mientras caminaba de espaldas

El comandante Ikari encontró un papel doblado a sus pies. Extrañado lo leyó: "Terminemos esta noche lo que empezamos esta noche" Asuka se le acerco:

-Comandante Ikari… ¡usted puede tomar un Taxi y llegar a su casa!... no es necesario de que Kaji lo lleve, ¿verdad?...- Asuka sonreía de la forma dulce y seductora en que embobaba a sus compañeros de instituto para que hicieran algo que ella quisiera. El Comandante trago saliva. Miro de reojo a Misato y a Kaji que parecían seguir discutiendo algo ininteligible.

-¿Cuál es tu habitación?-

-Esa- Dijo Asuka desconcertada con la pregunta tan fuera de contexto.

-¡Entiendo!- Dijo el Comandante con una taimada sonrisa- ¡No tengo ningún problema en irme en taxi!- Dijo a la pelirroja guiñándole un ojo en forma cómplice. Asuka solo sonrió nerviosamente sin entender-Cuando me vaya… ¿las dos se quedaran solas? ¿Verdad?

-¡Claro! ¡Nos quedaremos las dos solas!- se apresuro a responder Asuka. Una vez que se deshiciera del Comandante, convencer a Misato de que Kaji se quedara a dormir ¡era otra batalla! Lo principal era sacar al viejo vinagreta ¡por los medios que fueran!

El comandante rio por lo bajo de una forma espeluznante para Asuka, que solo por verse libre de él mantenía petrificada en su cara su amable sonrisa.

-La Mayor imagino que es una mujer con sueño pesado ¿verdad?- Asuka no dijo nada- Tranquila, tomare el Taxi- El comandante le guiño el ojo- ¡Sera una noche movida para ti pequeña con un hombre de verdad en tu cama!...

El Comandante no vio como Asuka palidecía. "Se dio cuenta de que era por pasar la noche con Kaji por lo que quiero que se vaya" pensó la alemana. El Comandante se acercaba a los dos adultos. La discusión que tenían Misato y Kaji la cortó en seco.

-¡Tomare un Taxi!... gracias por la velada- fue todo lo que dijo antes de marcharse

Asuka estaba perpleja. "No es tan mala persona el Comandante como yo creía y como todo el mundo dice… ¡no se le escapa nada!..." Se dijo mentalmente. La joven ya solo se había desecho de un problema, ahora tenia que convencer a Misato de que Kaji se quedara… y escurrirse a su cuarto de noche, ¡cuando todos estuvieran dormidos!

Las dos parejas llegaron al vacío apartamento de Mari. Nada más llegar Mari y Touji empezaron a comerse la boca como locos causando el sonrojo de Shinji y Rei que no sabían muy bien que hacer al estar en casa ajena.

-¡Mmmm!... Voy a dejar que seas el anfitrión… ¡ya que eres mi hombre de la casa! -Dijo la chica de gafas al moreno que ya le había desabotonado la blusa blanca buscando sus grandes tetas. Los chicos estaban empapados hasta los huesos y sus ropas se pegaban al cuerpo destilando hilillos y gotas de agua

-¡Je, je, je! ¿En serio?... -Touji se rascó la cabeza y miró a la otra pareja. -A ver, vosotros podéis usar el cuarto de Mari y nosotros nos quedaremos en el salón, ¿de acuerdo?

-Eso está muy bien Touji, pero... ¿y si nos quedamos todos en el salón? -Dijo Mari pervertida y relamiéndose.

Ante tal idea Touji sonrió de la misma manera pervertida mientras Shinji y Rei se miraron con las mejillas encendidas.

X X X

El comandante Ikari se había marchado del apartamento de Misato pero no había abandonado el edificio a la espera de que fuera ya noche profunda y colarse en el piso para ir a junto Asuka.

-No sabía que esa niña fuese tan zorra, ¡pero no lo voy a desaprovechar1, ¡esta noche le reventaré el culo! -Pensó excitado ante su cita de aquella noche.

En casa Misato y Kaji seguían discutiendo sobre el tema de que el hombre se quedase a dormir en el cuarto de Shinji aprovechando la ausencia de este.

-¡Vamos Misato!, no puedo coger el coche, ¡he estado bebiendo!... ¿tu no quieres que me pase nada malo? ¿Verdad?

-Haz como el comandante y coge un taxi. ¡Esto no es un hotel! -Cruzándose de brazos la mujer era inflexible.

-¡Misato! ¡No puedo creer que seas así! ¡Kaji es un buen amigo! -Asuka se metió en la conversación.

-¡No sabes nada de las intenciones de este asqueroso!, ¡así que no te metas Asuka!. -Le reprendió la mujer de cabellos morados.

-Bueno chicas, ¡mientras discutís creo que me iré a la cama!, estoy cansado…- Kaji bostezo y sin más se escabulló dentro del cuarto de Shinji. Misato y Asuka discutían, cuando la mujer se dio cuenta de que se le había colado ya era demasiado tarde.

-¡Maldición!

Misato enfadada se fue a su propio cuarto y Asuka sonrió triunfal regresando a su habitación, ¡tenía que prepararse antes de ir a junto Kaji!

Se cambió de ropa y se dejó el pelo suelto. Se puso un conjunto de lencería que había comprado por catálogo y que en realidad nunca pensó que usaría. Un corsé, liguero, medias hasta medio muslo, gargantilla y guantes de antebrazo que dejaban los dedos al descubierto. Todo ceñido y de color rojo. Sus pechos quedaban a la vista reafirmados por el corsé y no usaba bragas dejando su vello púbico en forma de corazón y nalgas a la vista.

-Vaya... ¡Si fuera chico me follaría a mi misma!. -Dijo satisfecha de su aspecto al verse en el espejo.

En ese momento la puerta corredera de la habitación de Asuka se abrió lentamente. Al principio la chica se asustó pero en seguida su rostro se iluminó con una sonrisa, seguro que era Kaji que adelantándose a sus planes entraba en su cuarto. Solo de la idea los pezones rosas al descubierto de la pelirroja se pusieron duritos, vio la sombra del hombre entrando en el cuarto a oscuras. Y entonces...

-¿Co... Comandante Ikari? -La chica se puso pálida.

El hombre al verla así vestida sonrió. ¡Estaba buenísima! con sus grandes redondos y firmes pechos al aire coronados con pezones rosas erectos y su pubis decorado con vello naranja en forma de corazón. Su cuerpo era de pecado, con vientre plano y ombligo juguetón.

-Vaya, es usted una caja de sorpresas señorita Langley, ¡primero lo de la cena bajo la mesa y ahora esto!

Entonces Asuka comprendió. ¡Se la había chupado al comandante y no a Kaji! La joven se avergonzó muchísimo y quiso decir algo para parar todo aquel malentendido. Pero Gendo no la dejó. En seguida comenzó a besarla y la aprisiono entre sus brazos. Asuka abrió sus ojos azules tomada por sorpresa. Las manos del hombre se posaron en sus nalgas desnudas magreándolas. la lengua del comandante Ikari se metía dentro de su boca cálida

-¡Mmmm...! -Asuka intentó luchar pero al rato devolvía el beso completamente rendida, su cuerpo no quería resistirse.

Por paradójico que sonara, el asco y la repulsión que sentía por Gendo Ikari en esos momentos… ¡la llenaban de morbo!... el hombre mayor era también un experimentado y curtido amante. Ella estaba en celo y muy excitada desde que se le ocurrió que aprovecharía la cena para conquistar a Kaji… ¡ella era apenas una chiquilla virgen sin nada de experiencia!... la cruda y prosaica lujuria fueron más fuertes que todas sus fantasías románticas de colegiala de princesas y príncipes azules

El hombre la empujó tras acabar con el beso y ella cayó sentada en la cama con las piernas abiertas. Jadeaba de manera acelerada y sus mejillas estaban del color de su ropa.

-¿Cómo ha podido entrar? -Preguntó ella.

-¡Tengo mis métodos!, pero basta de charla, no tengo toda la noche.

Queriendo hablar poco y pasar más a la acción el padre de Shinji se quitó su chaqueta, jersey, camiseta interior, pantalones y boxers quedando desnudo ya con su polla erecta debido al beso y la sensación del joven cuerpo semi desnudo de la chica contra él. Al ver su miembro erecto la pelirroja no tuvo ninguna duda de que era la verga que se había comido durante la cena.

-Y ahora pasemos a cosas serias piloto Langley. -Dijo con una sonrisa siniestra haciendo brillar los cristales de las gafas.

Pronto la chica alemana se encontró acostada en su cama con las piernas alzadas y abiertas. En medio de ellas se acomodó su comandante que le triplicaba la edad. Ella no sabía por que no daba las explicaciones debidas o hacía algo para resistirse. Quizá tenía miedo a quedar como una niña idiota si confesaba la verdad de lo ocurrido entre balbuceos, que se había confundido buscando el pene de otro escondida debajo de la mesa en una concurrida cena.

-¡Mmm! -Ella apretó los ojos y salieron unas lágrimas. El pene del hombre se había ensartado en su coño robándole la virginidad.

-Tenía la firmen convicción de que viviendo con mi hijo ya habrías experimentado esto... -Le susurró el comandante Ikari al darse cuenta de que la había desflorado y lamiendo sus lágrimas.

-Es un idiota... ¡me tiene miedo!... -Gimió ella en voz baja mientras el hombre entraba y salía de su vagina adolorida.

-No sé cuando espabilará...

X X X

Los gritos de Rei eran espeluznantes. Touji y Mari sonreían en la sala mientras iban por el tercer polvo de la noche.

-Lastima que sean tan gazmoños y mojigatos- le susurro Touji a la inglesa en el oído. El estaba sentado en el sofá mientras Mari estaba sentada a horcajadas sobre él, dándole la espalda y su coño.

-¡Ah, ah, ah!... ¿No te basto acaso que le quieres ver el culo a Ayanami?

-¡Je, je, je!... ¿Te recuerdo de quien fue la idea?...-Touji le magreaba las tetas y la hacía dar saltitos- aunque te confieso que no me molestaría un intercambio de parejas o una orgia… ¡o solo ver a Shinji follándose a la chica de hielo!…

- El dúo emo me parece que son muy egoístas con respecto a compartir a la otra media naranja con otros, ¡ni vuelvas a tocar el tema!… A lo mejor con la pecosa y tu amigo de gafas, ¡la próxima vez!…

Touji se ruborizo, pero no dijo nada. Por alguna razón no le gusto que metieran a Hikari en la conversación. Los gritos de Rei y los jadeos de Mari se iban a escuchar toda la noche en el pequeño departamento de la nueva piloto

Shinji empujo por enésima vez. Entro en el calor y la humedad de Rei, hasta lo más hondo y profundo. ¡Rei volvía a gritar con todas sus fuerzas y a todo pulmón! Si al principio Shinji había sido paciente y tierno con ella, ahora no podía contenerse. La pálida joven era carne de cama de primera, ¡un banquete para sibaritas! Shinji volvía a empujar, a meter y a sacar su miembro del apretado coño cada vez con mayor violencia y menos cuidado. Recién desflorado estaba sanguinolento y ensopado con el flujo vaginal de Rei. ¡Apretado, caliente y húmedo! El cuerpo de la joven era carnoso, suave, lleno de curvas.

Rei crispaba su bello rostro y gritaba con más fuerza. Inmisericorde Shinji le sujetaba por uno o los dos tobillos para seguir follandola, buscando entrar en lo más profundo de sus entrañas en ángulos imposibles. Shinji y Rei se desplomaron exhaustos al legar juntos al orgasmo. Cubiertos de sudor se abrazaron y se pusieron a mirar el techo.

-¿Estas bien?-Fue lo que pudo atinar a decir Shinji. Estaba un poco avergonzado por su comportamiento

-Si… fue… -Rei buscaba en su mente la palabra exacta- ¡agradable!

-¡Con los gritos que dabas y la cara que ponías parecía que te estaba matando y torturando!

-¡No!... fue… ¡agradable!... me dolía al principio, pero después me empezó a gustar mucho… si gritaba no era por que me dolía, si no ¡por lo mucho que me gustaba!... nunca había sentido esas cosas y yo solo podía gritar con todas mis fuerzas- le dijo Rei soñolienta y acurrucando su cabeza en el hombro del muchacho- en mi casa y en mi cama… ¡Hazme gritar más la próxima vez hasta que me quede ronca!... –

Rei se durmió. Shinji se quedo pensativo viendo el techo.

-Mi padre debe de estar en su casa, Asuka y Misato ¡deben de estar dormidas!...

Shinji le dio un tierno beso a Rei en la frente con mucho cuidado, ¡para no despertarla!

-¡Gracias por la cena!... y por todo lo demás…

Shinji se puso a pensar que nunca se hubiera imaginado que iba a perder su virginidad con la misteriosa protegida de su padre. También pensó en Asuka, la alemana le gustaba, ¡incluso más que Rei!... pero a ella le gustaban los hombres como Kaji

X X X

Acabando la conversación sobre su hijo que tan poco adecuada le parecía en esa situación, Gendo besó de nuevo la boca de la chica que tenía debajo de él. Asuka acariciaba los brazos del hombre, ¡eran fuertes! Se sentía bien teniendo un cuerpo adulto encima haciéndole el amor aunque su plan no hubiese salido como pensaba, ¡tampoco se quejaría! Una vez pasado el dolor iniciar de la rotura del himen resultó ser el comandante un amante excepcional y el placer subía por su espina dorsal.

-¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!

Los gemidos de Asuka eran reales. La joven piloto no trataba de contentar al hombre como si fuera una prostituta, no fingía, estaba gozando y eso excitaba más al hombre que aumentó el ritmo de sus caderas para follarla. La cama estrecha no parecía la más adecuada para el acto sexual, pero en aquellos momentos hasta el suelo sería el mejor de los lechos. La sangre de la desfloración fue limpiada por los jugos vaginales de la chica que también permitían una mejor lubricación para conseguir que el adulto pene entrase por completo en el coño casi infantil de la colegiala.

La única incomodidad que la pareja sentía era no poder hacer el ruido suficiente como para desahogar sus instintos por no despertar a la demás gente de la casa. El hombre pasó su brazo izquierdo por debajo de la pierna derecha de la chica acomodándose mejor. Ella acariciaba y arañaba su ancha espalda. Con los ojos cerrados jadeaba con la boca de él chupando su cuello.

-¡Me corro! ¡Me corro!

Para que dejara de hacer ruido ante su orgasmo Gendo la besó en la boca. Ella temblaba abrazada a él y convulsionándose mientras las blancas sábanas eran manchadas de sus fluidos sexuales. Tras tranquilizarse se quedó mirándole a los ojos, agitada y vulnerable. Él todavía no se había corrido y ya que había probado su boca y coño ahora quedaba su culo.

El Comandante hizo que Asuka se girara. ¡La alemana tenía un culo soberbio! Dos hemisferios de pura carne rosa perla de aspecto apetitoso. ¡El exterior de ramera de burdel de la lolita era de morbo total! Asuka estaba acostada en la cama con las piernas afuera. El comandante se quitaba sus eternos guantes con la boca, jalando la punta de sus dedos.

Los labios vaginales estaban entreabiertos dejando ver su interior rojizo y húmedo. Asuka sintió el dedo índice desnudo, largo y huesudo, del Comandante entrando en su rajita mientras la otra palma marcaba sus dedos en la tierna carne con consistencia de fino jamón. Asuka sintió la marca en relieve de la quemadura como un estigma, ¡pero no tenía miedo o sentía repulsión! Estaba expectante y su vulva manaba sus jugos como una fuente. El comandante untaba su dedo y engrasaba el sensitivo anito de la pelirroja que ahogaba sus gemidos y sollozos mordiendo la almohada.

Asuka mordió con todas sus fuerzas la almohada al sentir como su orto era dilatado al límite. El comandante Ikari le separaba las nalgas con sus manos y sus pulgares mantenían el hoyo abierto para su miembro cabezón. Al sacar las manos el esfínter de la joven se anillo alrededor de la base del glande. Las manos del hombre alrededor de la cintura de guitarra de la hermosa forzaron a esta a levantarse y estar de pie mientras su culo estaba en pompa y la cabeza de Asuka estaba apoyada en la almohada, contra la cama. El comandante se dejaba caer con todo su peso lentamente flexionando las rodillas. ¡El culito virgen de Asuka era apretado y rico! El comandante Ikari variaba los ángulos, embestía con golpes de cadera o dejándose caer flexionando las piernas bombeando como una biela. Finalmente el hombre se corria.

-¡Aaaaaaaah!... felicidades ¡te graduaste de mujer con honores!- Dijo el Comandante mientras su leche se escurría por la espalda de Asuka. La alemana empezaba a cobrar el sentido.

-¡Fuera!- Dijo apretando los dientes

-¿Qué?- Susurro sin entender el Comandante.

-¡No lo esperaba a usted! ¡Usted no era el destinado para ser mi primer…!- Asuka no llego a terminar la oración- ¡Lárguese o me pondré a gritar!

La alemana saco al hombre desnudo de su cuarto y cerro la puerta en sus narices. Claramente se escucho cuando pasaba el seguro.

-¡Tu también lo disfrutaste tanto o más que yo!- Susurro el Comandante en el colmo del desconcierto, temeroso de despertar a la Mayor. ¡Era la viva imagen de su hijo!

-No era con usted con quien quería perder mi virginidad… ¡todo fue un mal entendido!... ¡Váyase!-Sollozo quedamente Asuka

-¡No me puedo ir desnudo chiquilla idiota! ¡Dame mi ropa!- Ladró el comandante con los dientes apretados

-¡La tire por la ventana!

El Comandante estaba rojo del coraje… pensó que lo mejor era irse. Por un momento vacilo al llegar a las aletas de su nariz un fino olor a flores… ¿Azahares? ¿Lirios?¿Jazmín? Era un olor dulce y almizcleño. El Comandante se dio cuenta de que su cuerpo lo emanaba. Recordó que ese olor provenía del cuerpo de Asuka, ella lo tenía detrás de las orejas, en las muñecas y a los lados del cuello. No se notaba tanto por el fuerte olor a sangre del LCL.

-¡No me puedo quejar!... la velada fue muy entretenida- Se dijo con una perversa sonrisa.

El hombre se disponía a irse cuando vio la cartera de Misato en la cocina. Se preguntaba si Misato tendría todavía el frasco de cloroformo y el pañuelo impregnado con él. La idea de tener la venganza además de Asuka tentó su alma.

Misato mientras tanto estaba en su cama sin poder dormir. Con los brazos cruzados tamborileaba con los dedos de una mano con impaciencia su codo.

-¡Bueno! Te saliste con la tuya de quedarte a dormir en mi casa… ¿Qué esperas para colarte a mi cuarto?

No se había dado cuenta de nada de lo ocurrido en el cuarto de Asuka. Desnuda y con la puerta de su cuarto tentadoramente abierta esperaba al sinvergüenza de su ex novio.

-¡Seguro que bebió demasiado y el muy bribón debe de estar durmiendo a pierna suelta! ¡Argggggg!- bufo Misato con exasperación.

El comandante Ikari estaba hurgando en la cartera de Misato cuando desde atrás sintió que era sujetado. En toda la boca y la nariz sintió un conocido olor que lo empezó a adormecer y sumergirlo en la inconciencia.

-¡Pensabas acaso usar esto contra mi, cariño, y aprovecharte de mi! ¿Verdad?-

La voz era de Kaji, semi inconsciente el Comandante noto que el hombre arrastraba las palabras y su aliento olía a alcohol.

Kaji estaba borracho, pero el cuerpo que tenia agarrado no podía ser ni de Shinji, ni de Asuka por el tamaño… el espía se excito al sentir la piel desnuda del cuerpo adulto… ¡Que zorra era Misato! ¡Así que pensaba ir a su cuarto y dormirlo con el cloroformo para violarlo!... el alcohol y su vanidad no le dejaban ver las incoherencias de su pensamiento, ni que el cuerpo que sujetaba carecía de curvas femeninas

-¡Estaba esperando que dejaras tu orgullo de lado y vinieras a mi!- Continuo el espía- ¡Cariño!... ¿Es el mismo perfume que usabas en la universidad?… ¡como me encanta!... ¡No hagamos ruido para no despertar Asuka!... ¡je, je, je!... En realidad el cloroformo iba a usarlo con ella y luego meterme a tu cuarto…

Asuka estaba en su habitación con su camisón de dormir puesto y su fina lencería en una bolsa de basura, escondida bajo la cama. Se disponía a irse a dormir cuando escucho un grito espeluznante. Kaji estaba con la cabeza embotada cuando las luces se encendieron. Primero vio a su ex novia y ex amante salir armada con su pistola y envuelta en una bata. Luego miro a Asuka que salía de su cuarto armada con su perchero. Recordó que Shinji no estaba en casa, además de que este era más pequeño y delgado. Estúpidamente Kaji miro a una y después a otra preguntándose a quien tenía entonces ensartado a su polla por el culo…

-¡Aaaaaaaaah!- berreaba el Comandante Ikari con la cara desencajada y con los ojos a punto de salirse de sus orbitas