Little Pain, Little Proud

By Atabik San

Disclaimer: Los personajes de Nana no me pertenecen, son propiedad de Ai Yasawa y Konami (si no me equivoco). Come frutas y verduras.

N/A: un agradecimiento especial a Pamechos que ha tenido la amabilidad de dedicarme un espacio en su página para que otros lean las tarugadas que escribo y gracias a todos por tomarse el tiempo de leer.

Capítulo 1: Blast

Estaba con el dueño del lugar, era un tipo robusto de mal talante que pretendía ser todo un conquistador. La realidad era que lucía un tanto ridículo, ataviado con monumentales joyas de oro, anillos enormes, cadenas gruesas con dijes fastuosos, me recordaba a los mafiosos de las películas americanas.

-Así que vienes a hablar de negocios ¿no eres muy pequeña para eso?- me preguntó con arrogancia encendiendo un puro

-Tengo 20- respondí seca, tenía las manos en las bolsas de la chamarra y una pierna cruzada de modo varonil –y sé perfectamente como hacer negocios con gente del ramo

-He escuchado que eres un genio de la música, sabes reconocer a una buena banda con solo escuchar un minuto de su música- dijo uno de los hombres que lo acompañaban, seguramente el gerente del lugar

-Me sobreestiman- dije sin inmutarme –lo cierto es que he conseguido un par de buenas bandas para algunos lugares con algo de prestigio entre la gente que gusta de lo underground, nada fuera de lo común

-¿Cómo funciona tu negocio?- preguntó un chico que no dejaba de hacer anotaciones en una portátil –necesitamos estar seguros de que eres de fiar

-No tengo ningún secreto, las bandas mandan un demo a mi apartamento, yo me encargo de escucharlo y decidir cuál sería el mejor lugar para presentarlos si son buenos, también frecuento varios de los lugares en donde los he presentado, así es como defino el género y la banda que necesitan, desde lugares que requieren algo de Reggae, hasta aquellos que van más con algo pesado…

-¿Has venido antes a este lugar?- preguntó el que parecía ser el gerente

-Lo he visitado un par de veces, pero su reputación los precede

-Así que lo que pretendes es ampliar tu negocio

-Prefiero decir que pretendo elevar la categoría- dije con algo de cinismo

-Me agrada tu actitud, muchacha- dijo el dueño –Tal vez esté dispuesto a escuchar tu propuesta… en la cama- agregó en un tono dulzón que me desagradó completamente, aún más que la propuesta. Me levanté de golpe y conmigo se levantaron dos hombres que había a mis espaldas. Seguramente los guaruras del hombre.

-Esa no es mi manera de negociar- dije serena aún con las manos en los bolsillos –si cambia de opinión y aún quiere negociar correctamente, como la gente civilizada llame a este número, con su permiso- dije retirándome después de dejar mi tarjeta en la mesita de centro que separaba los sofás.

-Kaede san- llamó el hombre con voz divertida y seria –Lo lamento en verdad, por favor vuelva, hablaremos de negocios

-¿Se está divirtiendo conmigo, Señor?- dije comenzando a enfadarme

-No pretendí hacerlo, lo lamento- me dijo sincero con una ligera reverencia que me dejó sin habla –dígame¿desea tomar algo?- hizo una seña con la mano y uno de sus empleados se acercó enseguida

-Tráeme un Martíni seco y… ¿cerveza? Para la señorita

-Mejor un Güisqui en las rocas, por favor- dije sacando una paleta de la bolsa de mi chamarra, la desenvolví cuidando de no romper la envoltura y me la llevé a la boca para comenzar a doblar el papel brillante que me quedó en las manos

-¿Gustas un cigarrillo?- dijo sacando una elegante cigarrera del bolsillo de su saco, negué con la mano y volví a sentarme. Él tomó uno y lo prendió –Háblame de tu propuesta- me dijo cuando las bebidas llegaron

-En mi negocio ambas partes aportan para que se dé un convenio, la banda es contactada y me da una cantidad razonable para presentarlos en el lugar que también hizo su aporte.

-¿De cuánto estamos hablando?- preguntó el gerente

-Regularmente cobro de acuerdo a la calidad de la banda, en su caso y por única ocasión cobraré lo que cobro cuando la banda es de poca calidad y ofreceré a ustedes una banda que no tiene comparación

-Nuestro lugar es muy versátil- dijo el hombre de las anotaciones –necesitas algo realmente bueno para poder llegar a la gente de aquí, además…

-Usted no se preocupe-dije después de dar un trago a mi Güisqui –esta banda ha superado incluso mis propias expectativas, tienen la imagen, el carisma, el talento y la fuerza para llenar cualquier escenario donde se presenten

-¿De qué genero estamos hablando?

-Punk- respondí después de otro sorbo

-¿Cuál es el nombre de la banda?

-Black Stones- dije terminándome el trago de golpe

-¿La cantidad?

-50,000 yenes

-Hecho- dijo el dueño extendiendo su mano para cerrar el trato –Yagami san se pondrá en contacto contigo esta semana para avisarte sobre el día y la hora de la presentación, fue un placer hacer negocios contigo- dijo besando el dorso de mi mano de manera galante

-No es necesaria tanta galantería, Hatori san- dije retirando mi mano y llevándola otra vez a la bolsa mientras con la otra detenía la paleta que había sacado de mi boca –Espero verle en el evento

-Tenlo por seguro- dijo haciendo un guiño que preferí ignorar al tiempo que salía del lugar.

Al día siguiente regresé a la escuela, no soy una chica muy sociable, además de que la gente suele estereotiparme y temerme por mi apariencia hice algunas cosas para ponerme al corriente después de hacerle una visita al director. Para cuando llegó la hora del almuerzo decidí salir de la escuela para almorzar lejos de las miradas acusadoras de mis compañeros. Me dirigí a la salida cuando comencé a notar barullo de la gente a mi alrededor que me señalaba con la mirada y murmuraba cosas a sus acompañantes, entonces miré al frente y distinguí una figura extrañamente familiar recargada en una de las columnas de la reja principal.

-Yasushi kun- llamé aún sorprendida una vez que llegué a su lado -¡qué sorpresa!- exclamé

-Ohaiio, Kaede chan- saludó exhalando el humo de su cigarrillo

-¿Qué te trae por aquí?- pregunté golpeándome mentalmente por sentirme como una chiquilla en ese momento –Creí que estarías en la oficina

-Tengo un poco de tiempo libre y decidí pasar a saludarte, después de todo la oficina queda bastante cerca de aquí

-Qué agradable de tu parte¿ya has almorzado algo?- le pregunté –pensaba salir a almorzar a Jackson's¿te gustaría acompañarme?

-Claro, vamos- dijo apagando su cigarrillo y tirando la colilla exhalando el humo del mismo antes de ponernos en marcha

-Parece que has causado curiosidad entre mis compañeros- dije viendo a un par de chicas que cuchicheaban y nos lanzaban miradas de soslayo

-Supongo que llamo un poco la atención- dijo sereno sacándome una sonrisa fugaz –Así que si sabes sonreír- me dijo divertido

-Nunca dije lo contrario- le dije sin mirarlo

-Pues no lo habías hecho, te va bien- me dijo y sentí que los colores se me subían al rostro

-Gra… gracias- le dije intentando ocultar mi nerviosismo, sintiéndome patética –Aunque a veces no encuentro motivos para hacerlo- añadí

Finalmente llegamos al lugar y el encargado nos saludó amablemente, pedí lo usual y le recomendé algo a Yasushi, pedimos un par de expresos y comenzamos una agradable conversación en la barra del lugar.

-¿Tuviste algún problema en la escuela el día de hoy?- me preguntó

-En realidad no, supongo que tuviste algo que ver con ello, muchas gracias

-No fue nada, supongo que tienes una buena reputación en tu escuela entre el profesorado, ha sido muy sencillo exponerles la verdad sobre tu caso

-"La verdad sobre mi caso"- repetí –supongo que eso ha sido todo- dije tratando de parecer indiferente pero sintiendo una ligera punzada en el pecho –No sé cómo agradecértelo

-No ha sido nada, además, supongo que encontrarás la forma de hacerlo tarde o temprano

-Háblame más de tu banda, Yasushi- le pedí poniendo salsa de tomate a mis papas fritas

-Ya sabes que somos cuatro, Nana es la vocalista, Shinichi toca el bajo, Nobuo la guitarra y yo la batería, no tenemos covers y tocamos algo de punk, no somos gran cosa pero Nana es fantástica frente al micrófono

-Me gustaría escucharlos algún día- dije antes de dar una mordida a mi hamburguesa

-Por el momento no tenemos ninguna presentación en puerta, aún trabajo en ello, sin embargo ensayamos todas las noches en un estudio que no está muy lejos de aquí

-¿Tienes algún demo?- le dije –tal vez pueda conseguirles algo

-Por el momento no, pero ¿te gustaría asistir a algún ensayo?- me preguntó

-No quiero molestar- dije dando un sorbo a mi café –supongo que una cara desconocida les desconcertaría en un ensayo, además podrían molestarse

-No lo creo, también podrías conocer a Hachi, ella no es miembro de la banda pero nos agrada que vaya a visitarnos

-¿Hachi?- pregunté intrigada

-En realidad es la compañera de piso de Nana, se llevan bastante bien a pesar de ser bastante opuestas

-¿Hachi y Nana?- sonreí mirando mi hamburguesa -¡Qué curioso!

-Ambas se llaman Nana, así que Nana le ha llamado Hachi a su compañera que ella considera una mascota- explicó él

-Aún así, es curioso, no todos los días encuentras a alguien que se llame como tú y que precisamente tenga tu edad… supongo que es cosa del destino…

-Nana no cree en el destino, aunque es algo que Hachi diría… ¿Crees en el destino?- me preguntó

-No lo sé, no he comprobado que exista aunque en ocasiones las coincidencias me hacen creer que existe

-¿Coincidencias?- me preguntó intrigado

-Supongo que el que tú y yo nos encontrásemos no es casualidad, yo ayudo a los grupos que tratan de emprender vuelo y tú me ayudaste en una situación difícil de la que yo sola no hubiese salido nunca

Yasushi se quedó callado, terminamos en silencio y me acompañó de regreso a la escuela, se despidió de mí en la puerta, di la vuelta y comencé a caminar.

-¡Kaede san!- me llamó Yasushi en voz alta –paso por ti a las siete, estate lista- me dijo acomodándose las gafas, dio media vuelta y se fue con su paso tranquilo dejándome atónita y sonrojada.

Metí nuevamente mis manos a mis bolsillos, saqué una paleta, la desenvolví con cuidado y me la llevé a la boca mientras jugaba con la envoltura metálica que me había quedado en las manos. Mi móvil me sacó de mis cavilaciones, contesté y cuando colgué pude sentir un ligero temblor en mis rodillas, saqué mi agenda e hice una anotación, corrí al salón de clases saqué mi reproductor de mp3 y me puse los audífonos, deseando llegar a casa, darme un baño y arreglarme para ver a Yasushi y a su banda.

Me puse un pantalón de cuero negro con algunas aplicaciones metálicas, mis botas negras, una pequeña camiseta negra y mi chamarra, me maquillé como siempre y me peiné como siempre, tomé algunas paletas de mi repisa y me tomé un vaso de leche para tranquilizarme. Yasushi llegó a las siete en punto, no conocía a nadie más puntual.

-Kombanwa, Kaede san- me saludó -¿Estás lista?

-Kombanwa, Yasushi kun, estoy un poco nerviosa

-No hay por qué estarlo, vamos, esta algo retirado así que iremos en taxi- me dijo esperando que terminara de calzarme las botas a la entrada

-Solo espero que tus amigos no se molesten- suspiré

-No lo harán, sé que les agradarás

Suspiré, salimos de allí y tomamos un taxi después de caminar un rato y de hacer unas compras que le sugerí. Llegamos al estudio y las luces estaban prendidas y al parecer había alguien en la batería, Yasushi no se extrañó pero me detuvo antes de entrar.

-Me gustaría pedirte un favor, Kaede san- me dijo muy serio

-Dime- le dije intrigada

-A partir de este momento me gustaría que nos dejásemos de formalidades y me llames Yasu, como todo el mundo

-Bien- sonreí –en ese caso dejémonos de formalidades y llámame Kaede

-Hecho- me dijo asintiendo

Cuando entramos, pude ver a una chica delgada de cabello negro y corto, bastante atractiva sentada en el lugar del baterista sacando algunos sonidos bastante regulares.

-Nana- exclamó Yasu –Así que has llegado temprano- sonrió quitándose el saco, lo dobló y lo dejó junto a su portafolio en una silla

-Yasu- exclamó la chica acercándose a nosotros -¿Quién es ella y qué hace aquí?- me señaló

-¡Wooo!- exclamé tomando su mano mirando el magnifico anillo que llevaba puesto -¡Un Viviane Westwood¡Es realmente genial!

-¿Quién eres?- me preguntó de mal modo quitando su mano de golpe

-¡Oh¡Lo siento!- me sonrojé –Me llamo Nagase Kaede…

-Kaede es amiga mía, ha venido a vernos, está interesada en nuestra banda

-¿Eres algún tipo de caza talentos o algo así?- me preguntó la chica cruzando los brazos con mirada severa

-Bueno yo…

-¡Ya llegamos!- exclamó alguien con voz risueña justo detrás de nosotros

-¡Uf¡Estoy realmente exhausto!- exclamó otro chico -¿Qué sucede?

-Kaede, ellos son Shin y Nobu, chicos, ella es invitada mía- explicó Yasu

-No la quiero- dijo Nana –Que se vaya, solo estorbará en el ensayo

-Hola chicos, me llamo Kaede, Nagase Kaede- dije mostrándoles mi tarjeta de presentación

-Na… ¿Nagase Kaede sama?- preguntó uno de ellos asombrado -¿En verdad eres Nagase Kaede sama?

-Omite el sama- sonreí avergonzada –Tú debes ser Shinichi ¿cierto?

-Si, es un verdadero placer conocerte en persona- me dijo besándo mi mano galantemente

-Shin¿acaso conoces a esta chica?- preguntó asombrada Nana

-Todos los que pertenecen a una banda y los que sueñan pertenecer a una saben de ella, ella es quien maneja las presentaciones de muchas bandas en Tokio… conoce los mejores lugares- dijo emocionado

-¿Eh?- exclamó asombrado el chico rubio que debía ser Nobuo -¿Entonces estás interesada en los Black Stones?

-Algo parecido- asentí

-No es justo- exclamó Shin -¿Cómo es que Yasan conoce a tanta gente influyente?

-¡Es cierto, Yasu¿Dónde la has encontrado?- preguntó Nana de forma acusadora

-¡Lamento llegar tarde!- la voz de una chica ajetreada interrumpió el momento como caída del cielo -¿Eh¿Qué ocurre?- dijo mirando alrededor -¿sucede algo?

-Hoy tenemos otra invitada- dijo Yasu cortés

-Tu debes ser quien todos llaman Hachi- sonreí -Soy Nagase Kaede, es un placer conocerte- le extendí la mano a manera de saludo y ella dudó un poco mirando a Nana para después tomarla y estrecharla

-Mucho gusto, Kaede san- sonrió la chica

-Omite el san, por favor

-Bien… vamos a comenzar- dijo Nana de mal humor y Yasu reaccionó de inmediato colocándose tras la batería, saqué mi grabadora de bolsillo y la encendí

La música comenzó a escucharse y sentí mi cuerpo reaccionar, sin embargo lo que realmente me atrapó y me llevó a otro mundo fue la voz de Nana, me quedé como hipnotizada, en un mundo dónde lo único que existía era esa voz, esa imagen y una chica que pretendía ser dura, convirtiéndose en la persona más vulnerable y pequeña del mundo ante un gigante de enormes proporciones llamado Nana…

-¿Verdad que son buenos?- preguntó emocionada Hachi y yo solo atiné a asentir mientras ella tarareaba la siguiente estrofa que Nana cantaba con fuerza y sonreía.

El ensayo fue impresionante, me moría de ganas por verles tocar en vivo, mi paciencia estaba llegando a su límite, no podía contenerme más mientras los veía guardar sus instrumentos y charlar entre ellos, me levanté de un brinco y grité.

-¡Los Black Stones se presentan el viernes en el Athena Club!- sentí las miradas de todos sobre mi persona, traté de controlar el sonrojo y el temblor de mis piernas y lo único que pude hacer fue liberar un suspiro

-¿De qué estás hablando?- preguntó Nobu que fue el primero en reaccionar

-No juegues con nosotros- dijo Nana molesta tomándome por el cuello de la chamarra lista para golpearme, pude verla de cerca y era realmente bonita

-No estoy jugando- dije retirándole la mano con delicadeza –Hablé con el dueño del Athena Club y he conseguido una fecha para ustedes

-¿Por qué no me lo habías dicho?- preguntó Yasu –Pudiste decírmelo esta mañana

-Esta mañana aún no lo sabía, me han confirmado después del almuerzo

-Pero el Athena Club es uno de los mejores escenarios de la ciudad ¿cómo es que has podido hacer eso?- preguntó Shin mirándome asombrado

-Tengo mis métodos

-¿Y esto cuánto nos va a costar?- preguntó Nobu de mal modo –He escuchado que les cobras a las bandas que representas

-Para ustedes el servicio es gratis- dije –únicamente el Athena me va a pagar- expliqué –es algo que le debo a Yasu

-Te dije que encontrarías la forma- me dijo saliendo del estupor y me sonrojé

-¿Se puede saber qué hay entre ustedes?- preguntó Nana molesta y Yasu puso cara de circunstancias

-Nada que deba preocuparte- dijo Yasu y de nuevo sentí esa ligera opresión en el pecho

-Debo irme, tengo trabajo que hacer- dije dando la vuelta tropezando con la bolsa de las compras que había hecho

-¿Estás bien?- preguntó Hachi ayudándome a levantar -¿te hiciste daño?

-Estoy bien- dije ofreciéndole un intento de sonrisa –por cierto…- le entregué la bolsa a la chica –esto es para ustedes, te veré luego, Yasu; fue un placer conocerlos a todos

Salí del lugar, en cuanto crucé la puerta eché a correr hacia fuera del edificio, cuando estuve fuera me detuve un poco a recobrar el aliento, puse mis manos en mis rodillas resollando un poco, sentí que alguien ponía una mano sobre mi hombro y me asusté un poco.

-¿Estás bien?- la voz de Yasu me tranquilizó –Puedo llevarte a tu casa si gustas

-No hace falta- le dije –estoy bien, además tengo trabajo que hacer

-¿Representarás hoy a alguna banda?- me preguntó –Es lunes ¿trabajas toda la semana?

-Si, debo reunirme con un grupo- mentí –está cerca de aquí así que caminaré

-¿Es en serio lo del Athena Club?- preguntó intrigado

-Es en serio- le dije bastante seria, eso había dolido, Yasu no confiaba en mí –puedes comprobarlo si lo deseas- le dije sacando la tarjeta del gerente del lugar

-No es necesario, solo creí que…

-Comprendo- dije tratando de evitar que siguiera hablando –disfruten la noche, me retiro- dije viendo que todos los demás salían del edificio

-¡Espera!- dijo Hachi dando unos pasos hacia donde estaba –Nosotros vamos a celebrar un rato¿quieres venir con nosotros?

-Me encantaría- dije serena, esa chica podía convencerme de cualquier cosa –Sin embargo, aún tengo algo de trabajo y mañana tengo escuela

-¿Qué?- exclamó Nobu asombrado -¿Aún vas a la escuela?

-¿Es tan extraño?- pregunté

-¿Cómo haces para sacar todo a la vez?- preguntó Shin curioso –Yo abandoné la escuela…

-Es fácil cuando te organizas, además… dicen que el que quiere, puede- dije suspirando –no les quito más su tiempo, chicos, supongo que ustedes también tienen que trabajar mañana…

-Espera… ¿Por qué has comprado todo esto para nosotros si no pensabas quedarte?- preguntó Nana suspicaz

-Me pareció un buen detalle- dije evitando mirarla –supongo que fue mi manera de presentarme

-Por lo menos déjame pagarte el taxi- me dijo Yasu –vives lejos y es tarde, además amenaza con llover

-No es necesario- le dije –ya has hecho suficiente por mí, te llamaré para decirte los detalles de la presentación… oyasumi- me despedí, di media vuelta y comencé a caminar metiendo las manos a los bolsillos mientras escuchaba los murmullos a mis espaldas.

Caminé toda la noche, estaba asustada, molesta y triste, me asustaba sentir esa opresión en el pecho cada vez que pensaba en Yasu y en Nana, me sentía molesta porque a pesar de todo Nana me había impresionado de verdad y me sentía triste porque sin importar cuanto me esforzara, nunca iba a poder ser como ella…

No recuerdo en qué momento la lluvia comenzó a caer, estaba sumida en mis pensamientos, el cabello mojado me pesaba y el flequillo me tapaba los ojos y hacía que me mojara la cara, me lo hice a un lado con la mano y me sentí desorientada por un momento, miré el reloj, era casi la media noche, volví a mirar alrededor y pude darme cuenta que aún me faltaba un buen tramo para llegar a casa, saqué una paleta de mi bolsa, la desenvolví y me la llevé a la boca dejando caer el envoltorio roto y arrugado…

-------- ---------

No soy Ai Yasawa, tampoco soy una gran escritora pero espero les haya gustado este segundo capi, hemos visto poquito de Blast, pero próximamente veremos más a nuestros adorados personajes… si gustan enviarme un comentario, una sugerencia, o algo así, acepto cebollazos, men… titas, tomatazos y todo lo que se les ocurra, hasta maldiciones