One Piece no es mío, solo tome los personajes para hacer esta historia.
Hace mucho tiempo le prometí a una linda persona la continuación de esta historia, es muy probable que ella tal vez ya no esté leyéndola pero igual quise ponerla aquí... esta continuación esta dedicada a Anonima-Traumada.
Syringa
La boda se había celebrado cerca de la playa, a Sabo y a Koala les gustaba el mar por lo que decidieron celebrar su unión en el lugar favorito de ambos. El hotel donde reservaron las habitaciones para pasar su noche de bodas era un gran complejo con forma de barco y tenía las habitaciones más esplendidas del mundo. Los novios habían elegido para ellos y sus familiares las que tenían la mejor vista, donde las ventanas en vez de mostrar el cielo estrellado o el amanecer, dejaba ver la vida marina y los hermosos arrecifes de coral.
La habitación que su hermano había separado para Luffy era, sin duda, una de las mejores. Tres de las cuatro paredes del cuarto eran de madera y estaban pintadas de un color oscuro, el techo blanco con una mampara redonda y negra que combinaba con el edredón de la enorme cama matrimonial en el centro de la habitación y de cara a ella un enorme cristal con forma curveada funcionaba como "pared", al otro lado de esta algunas plantas acuáticas se agitaban por la corriente y dos enormes tortugas nadaban ajenas a los ocupantes de aquel cuarto. Era la perfecta atmosfera romántica que Luffy había deseado para aquel reencuentro.
Luffy recorrió con la vista aquel cuerpo que yacía indefenso sobre la cama de su habitación. El mayor, como padrino y "mejor" amigo de ambos novios tenía reservada una habitación para pasar la noche pero era mejor que aquello sucediera en su cuarto, o al menos eso pensaba Luffy mientras se sentaba junto a la figura dormida de quien sería su pareja de por vida. Ace había caído presa del somnífero a los pocos minutos de comenzar a conservar, Luffy había tenido que sostenerlo para evitar que su cuerpo azotara contra el suelo. Cuando sus brazos rodearon el cuerpo de Ace pudo sentir con claridad como su corazón comenzaba a latir de forma acelerada en su pecho, sino fuera porque en esos momentos Koala se acercaba a ellos tal vez habría terminado besando a Ace frente a todo el mundo pero logró controlarse. «Ha bebido mucho. Lo llevaré al hotel para que descanse». Fue la excusa que le diera a Koala, el pecoso debía seleccionar a sus amigos con más cuidado, no se creía que siendo su "mejor amiga" no se hubiera dado cuenta de la relación que esté sostenía con su hermano. Ace siempre había sido demasiado crédulo.
Mientras viajaba de regreso a casa estuvo pensando en aquel reencuentro durante todo el camino. La noticia de que su hermano se casaba lo tomó por sorpresa, tanto que se quedó cerca de cuatro horas contemplando la invitación y las letras doradas grabadas en ella, leyó sin cesar el nombre de Koala para asegurarse de que no estaba cambiando las letras, incluso le pidió a su compañero de cuarto, Bartolomeo, que la leyera para él, tan solo para estar seguro. No decía Ace, aquel era el único pensamiento que circulaba por su cabeza, no decía Ace, poco a poco sus labios se fueron curvando en una sonrisa y cuando su hermano le hablará para contarle personalmente sobre su boda lo felicito con verdadera alegría y le deseo lo mejor. Toda la felicidad al lado de aquella arpía, idéntica a él. Su hermano nunca mereció a Ace.
El suave sonido de su respiración, era como un sueño. Sus ojos quedaron prendidos del cuello del pecoso, la forma en que la vena yugular sobresalía levemente con cada respiración, tragó saliva y se mordió los labios… Solo aflojaría su corbata, seguro estaría más cómodo si lo hacía. Hasta donde recordaba, al otro no le gustaban los trajes ni las camisas ajustadas. Alargó las manos temblorosas y comenzó a deshacer el nudo de la corbata escarlata, que su hermano se empeñará en que usarán todos los padrinos, el corazón le martillaba con fuerza en el pecho, después de varios intentos pudo soltar el nudo y la corbata quedó abierta. Una sonrisa nerviosa se formó en sus labios, seguramente ahora estaría más cómodo. Su vista se posó nuevamente en su pecho que subía y bajaba de forma acompasada, tal vez debía desabrochar uno o dos botones, si eso estaría bien.
Las manos del menor sudaban al ir desabrochando los botones de la camisa. El saco ya estaba tirado sobre el sillón junto a la cama. Cuando la camisa estuvo completamente abierta quedo atrapado contemplando la pálida piel salpicada de pequeñas manchas, sabía que Ace tenía pecas (bastaba con verle la cara) pero nunca antes había tenido oportunidad de ver las que ocultaba bajo su ropa… tal vez ahora era su oportunidad.
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Lo primero que logró registrar su mente fue el sonido del agua, Ace se enfocó en eso para salir de la inconsciencia que lo rodeaba, justo como le habían enseñado que debía hacer después de un ataque de narcolepsia. Poco a poco, el sonido del agua se volvía más claro, ¿una regadera? Alguien se estaba bañando, eso o se había quedado dormido mientras tomaba un baño, esperaba que no fuera lo último, la última vez que le pasó, tuvo que estar una semana en cama por la fiebre.
Intentó abrir los ojos pero los parpados le pesaban demasiado, al igual que todo el cuerpo. Estaba recostado sobre una superficie suave y confortable, ¿una cama? Con algo de esfuerzo logró abrir los ojos y miró a su alrededor, la habitación le resultaba vagamente conocida pero no tanto para llegar a ser familiar, ¿Dónde estaba? Trató de ponerse de pie pero sus brazos fueron incapaces de sostenerlo y termino cayendo en la cama, agotado se quedó tumbado con la vista fija en el techo.
«Estoy en el hotel», se dijo al ver la ventana que mostraba el interior del océano, su habitación tenía una vista parecida pero sabía que no era su cuarto porque no veía su mochila por ninguna parte. Ace no había desempacado nada porque no tenía intención de pasar más tiempo de lo necesario en aquel evento. ¿Qué rayos había pasado? ¿De quién era aquella habitación? Solo esperaba no haber terminado en el cuarto de cualquiera. Lo último que recordaba era a Luffy, el hermano menor de Sabo, con aquella sonrisa idiota hablando de no recordaba que cosa de la carne o algo así. Hacia tanto tiempo que no lo veía que no lo reconoció inmediatamente, había crecido mucho en los últimos 10 años.
─¡Ya despertaste! ─Ace abrió los ojos, Luffy lo contemplaba desde la puerta del baño con una enorme sonrisa, llevaba bermudas de mezclillas y la toalla alrededor del cuello, entonces estaba en la habitación de Luffy, eso lo hizo sentir aliviado. Con toda la fuerza que pudo reunir se enderezo hasta quedar sentado, las sabanas resbalaron por su cuerpo, el aire frío de la habitación lo hizo estremecer haciéndole notar que estaba desnudo.
─Lu… ─carraspeo un poco al sentir la garganta seca─ ¿Luffy? ¿Qué sucedió? ─miró al menor que acababa de ducharse—Lo siento, ¿vomite? ─¿acaso podía ser más torpe? Seguro había hecho el ridículo, esperaba que al menos nadie lo hubiera grabado.
─No ─Ace miró al menor confundido, Luffy tenía una enorme sonrisa que iba de oreja a oreja, parecía bastante feliz.
─¿No vomite? –Luffy negó con la cabeza al tiempo que se sentaba frente a él en la cama—Entonces ─Ace se miró a si mismo unos momentos antes de volver su atención al menor─, ¿Por qué estoy desnudo? –al ver a Luffy salir del baño y él sin ropa, supuso que había vomitado sobre el menor y sobre sí mismo, pero si no era así entonces ¿Qué había pasado? ¿Por qué estaba desnudo?
─¿Sabías que tienes pecas en todo el cuerpo? Son graciosas –Ace quedó en shock sin dar crédito a lo que escuchaba, ¿Luffy lo había desnudado solo para revisar eso? ¿Acaso continuaba teniendo 4 años? Recordaba que cuando recién conociera el hermano menor de su por entonces futuro novio, Luffy se había interesado enormemente por sus pecas y la verdad no entendía porque, solo eran simples manchas en la piel, nada del otro mundo e incluso había más gente con ese rasgo por lo que nunca termino de entender la fascinación del enano por ellas.
─¿Dónde está mi ropa? –preguntó mirando a todos lados─ ¿Cuánto tiempo he dormido? –su narcolepsia solía hacerlo dormir durante algunos minutos, pero algo le decía que en esta ocasión había dormido un largo rato, especialmente porque sentía todo el cuerpo pesado, como si estuviera hecho de plomo.
─Shishishi, un par de horas, pero no te preocupes, no fue tu narcolepsia ─dijo Luffy atrayendo la atención del mayor─. Fue el somnífero que mi amigo Sanji puso en tu bebida ─¿Qué acababa de decir? ¿Un somnífero?─ También vas a sentirte un poco débil, pusimos un relajante en tu bebida.
¿Aquel chiquillo acababa de decirle que lo había drogado? Ace no podía estar más confundido, tanto que no reaccionó cuando Luffy se colocó a su altura y sujetando su rostro con ambas manos lo beso.
Ace no pudo evitar que el chico metiera su lengua dentro de su boca, gimió al sentirlo y lo sujeto por los hombros para apartarlo, pero no consiguió moverlo ni un milímetro, las manos del menor parecían ser tenazas y se negaban a soltarlo. El beso solo se rompió cuando el menor quiso y Ace termino con la respiración agitada y la saliva escurriendo por su barbilla.
─Vine a esta boda solo para verte, Ace ─dijo Luffy con una sonrisa infantil que le pareció aterradora y que lo hizo sentir un escalofrío─. Me gustas, Ace.
Todo quedó en un profundo silencio, Luffy miraba a Ace con firmeza mientras Ace lo miraba incrédulo.
─¿Qué rayos estas diciendo? ─aquello tenía que ser una broma─ ¡Eres un niño!
─No soy un niño ─protestó Luffy─ y no estoy jugando. Me gustas y ya que hoy es la noche de bodas de mi hermano, tú y yo también deberíamos casarnos.
─¡Claro que no! ─hablar con Luffy era como hablar con la pared y Ace comenzaba a pensar que tendría más oportunidades con esta que con aquel enano.
─¿Por qué no? Yo si te quiero ─Ace ya no estaba seguro si el dolor de cabeza se debía a la droga o a lidiar con aquel niño. Luffy no había cambiado nada en esos diez años, seguía siendo el mismo niño egoísta que recordaba. «Justo como su hermano».
─Pero no basta que tú quieras, yo también debo querer, ¡Y no quiero! ─se apresuró a decir al ver que Luffy abría la boca. Luffy ariscó la nariz y se cruzó de brazos.
─¡No lo acepto! ─declaró con firmeza mirando al mayor con molestia.
─¿Qué no aceptas?
─No acepto que no quieras, no volví para que digas que no, además ya tengo los anillos para nuestra unión… ¡Mira!
El menor le mostró dos sortijas metálicas y Ace las miró confundido, ¿aquel enano hablaba en serio?
─¡Basta de juegos, déjame! ─trató de salir de la cama pero el menor lo sujeto por el brazo y lo hizo caer boca abajo sobre la cama doblando su brazo tras su espalda, Ace trató de soltarse pero continuaba débil.
─Robin dijo que mientras dos personas llevarán anillos gemelos serían pareja, Franky hizo estos anillos especialmente para nosotros.
Ace escuchó un suave "clic" y sintió algo frío alrededor de su dedo, justo después de aquello Luffy lo soltó. Ace se alejó y miró su mano, en su dedo anular un aro metálico de color oscuro descansaba cómodamente.
─¿Qué! –Ace trató de quitarse aquel maldito anillo mientras Luffy se colocaba el suyo, para su completo horror descubrió que aquella cosa no salía─ ¿Qué diablos es esto?
─Nuestra argolla de matrimonio –declaró el otro feliz.
─¿Estás loco? –Ace continuó tratando de sacarse la argolla─ ¡Ya baste de juegos, Luffy!
─No es un juego, de verdad yo quiero casarme contigo ─tras decir aquello volvió a besarlo forzándolo contra la cama.
Los besos de Luffy eran distintos a los de Sabo, mientras que los del rubio eran suaves e inseguros, los del menor eran demandantes y bruscos, Luffy metía y sacaba su lengua de su boca de una forma desagradable y que le causo nauseas, pero estaba tan débil que no conseguía apartarlo.
─Bas…ta… ─logró murmurar dentro del beso─ ¿Sabo te envió para que hicieras esto? Le dije que no diré nada…
Luffy soltó al mayor y se apartó, liberándolo, Ace aferraba las sabanas mientras trataba de regularizar su respiración.
─Le dije que no diría nada ─se mordió los labios─, sé que quiere una familia, nunca le arruinaría eso.
─Ace… tú… ¿tú aún amas a mi hermano?
Tenía que admitir que no esperaba algo como eso, en alguna parte de su mente había pensado que si su hermano había renunciado a Ace esté desde luego también había olvidado a su hermano, se había equivocado. Se sentó en la cama y miró al pecoso, su respiración se estaba normalizando, alargo la mano y tocó el rostro del mayor.
─Sabo no me envió, Ace, vine aquí por decisión propia. Te amo, me enamore de ti desde aquella tarde en que me besaste ─Ace no pudo evitar entornar los ojos, ¿besarlo? ¿Cuándo rayos había besado a ese enano?─. Tal vez aún ames a mi hermano, pero si me das una oportunidad te aseguro que haré que te enamores de mí.
Ace miró al menor sin saber que decir, obviamente estaba bromeando… tenía que estar bromeando, no había forma de que hablará en serio. Luffy era hermano de Sabo, seguro que solo quería divertirse un rato para después votarlo, justo como Sabo había hecho.
─¿Quién rayos piensas que soy? ¿Un juguete con el que pueden divertirse? ─justo lo que le faltaba, primero Sabo y ahora Luffy─ No me interesa ser tu novio, ni nada por el estilo ─había tenido suficiente con lo que Sabo le hiciera─. Ni siquiera planeó volver a ver a tu hermano o a tu familia, solo quiero irme de aquí. Fue un error haber venido.
─¡No lo fue! Si no hubieras venido, no habría podido verte… por favor, Ace, yo realmente…
─¡Basta! Ya deja de decir que me amas ─Ace se cubrió el rostro con una mano frustrado─. Escucha ─dijo apartando la mano de su rostro─… no me interesa tener ninguna clase de relación, ¿de acuerdo? Solo quiero volver a casa ─miró las sabanas y las tomó para cubrirse─. Dame mi ropa, por favor.
─Pero si te vas, ¿Cómo podré conquistarte? Además tú y yo estamos casados, ¿lo olvidas? ─Luffy le mostró el anillo y Ace se llevó una mano a la cara, cansado, tal vez el somnífero que le habían dado aún tenía efecto.
─Luffy no sé de qué rayos estás hablando, no recuerdo haberte besado… tú eras solo el hermano menor de Sabo.
─Pero ahora soy tu novio y no dejaré que te vayas ─declaró con completa confianza, sorprendiendo al otro─. Si te dejo que te vayas, ¿Cómo voy a conquistarte? Tal vez tú no recuerdes aquel beso, pero yo sí… y no voy a dejar que beses a nadie más, menos ahora que eres mi novia ─Ace estaba tan sorprendido por aquellas palabras que no atinó a reaccionar cuando él otro volvió a besarlo, aunque en esta ocasión fue un beso suave y rápido, tanto que más bien se sintió como una suave caricia─. Son cerca de las 8:30, seguramente ya están sirviendo la cena, ¿tienes hambre? Te traeré un poco de comida.
Ace se quedó solo en la habitación mirando el inmenso mar que se extendía frente a él, ¿Qué rayos acababa de pasar? Miró el anillo en su dedo, ¿Acaso ese niño idiota hablaba en serio? De ninguna puta forma, además… ¿Porque rayos tenía que ser él la novia?
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FIN
¡Yey! Nunca pensé que si terminaría publicado un segundo capítulo de este fin, pero bueno aquí esta :D
Hubo muchas personas que pidieron la continuación de esta historia (hace ya mucho tiempo) originalmente el final era abierto para que cada quien imaginará lo que iba a pasar, pero en fin.. esto es lo que mi mente imagino que pasaría después, espero que les haya gustado y esta vez... la historia termina aquí.
Gracias por leer.
