Capítulo II
Bueno gracias por pasarse por aquí. Este viene siendo el segundo capitulo, de antemano muchas gracias por su atención.
Y para aclarar, lo que pasó durante los siete años se verá a lo largo de la historia como flashbacks, si hay cualquier duda se responderá en la brevedad.
Durante algunos capítulos pondré canciones en su mayoría en español. Espero sea de su agrado.
Sin más que agregar por el momento. A leer!
The Loud House no es de mi propiedad, yo solo ocupo los personajes sin fines de lucro.
Eran las cinco de la mañana cuando el joven Lincoln se levantaba de su cama, podremos apreciar su apariencia. Fue de aquellos que la adolescencia le beneficio de sobremanera, su cabello blanco era de un largo regular, de los costados y de la parte de la nuca rapados dejando solo la parte de superior solo con cabello. Sus facciones se habían acentuado, tenía una barba de candado aunque en su mayoría blanca tenía unos cuantos toques rubios y castaños. Su pecho se había ensanchado ligeramente, sus brazos eran de un grosor considerable. Su espalda formada en un perfecto diamante. Una cintura esbelta. Piernas bien formadas con un ligero vello sobre ellas. Lincoln no se levantó por voluntad propia un pitbull blue saltaba sobre el queriendo llamar su atención. Ya que quería hacer sus necesidades y de paso hacer ejercicio.
El de mala gana se levantó de su cama y acaricio la cabeza del perro. Se puso una bermuda de mezclilla, una sudadera con capucha, un gorro negro, y unos tenis Nike air force.
Salió de su cuarto y se dirigió al baño hizo sus propias necesidades. Y se dirigió a la habitación de sus hermanas gemelas donde descansaba el otro perro "Charles".
Al abrir la puerta el perro salió corriendo escaleras abajo. El solo sonrió y se dirigió nuevamente a su cuarto. Tomo sus llaves, su celular, unos audífonos y una cajetilla de cigarrillos con un encendedor, dejo salir al pitbull. Se dirigió hacia la entrada de la casa donde ya estaba su hermana Lynn preparando a ambos perros para pasear. Y estirándose.
-Ya llevas bolsas.
- Si, no te preocupes.-dijo ella con una sonrisa.- pero sí que te tardaste.
-Acabo de llegar hace rato, no pidas milagros.
Lynn ladeó la cabeza de un lado a otro negando con ella.
-Te vio mi mamá.
-Quien crees que me abrió.- dijo sonriendo- antes de poder meter la llave ya estaba la puerta abierta, te juro que no se cómo le hace.
Lynn sonrió.
-Bueno, ¿preparado?
-Claro, solo deja me fumo un cigarro.
Salieron de la casa, Lincoln se colocó un cigarro en los labios y lo encendió en lo que caminaban por la banqueta.
-Esa cosa te va a matar.
-Ella ya lo hizo.- dijo sonriendo, solo para recibir un golpe en el hombro.
-Jaja Payaso, mira como me río.-dijo ella con un puchero.- Quieres dejarle los chistes a Luan.
-Que quieres que te diga fue una buena noche. - recibió un golpe aún más fuerte que el anterior.
-Ya deja de decir estupideces.-dijo viendolo a los ojos molesta.
-Si. Sí. Sí. Perdón. Me deje llevar.
Acabando su cigarro tiro la colilla al piso y la aplastó con su pie. Asiendo esto comenzaron a trotar a un ritmo constante durante una hora y media. Al terminar regresaron a su hogar sudados y los perros jadeando.
-Estuvo bien ¿No?-. Pregunto Lincoln casi sacando los pulmones.
-Necesito más si quiero entrar a todos los equipos.
-Creo que exageras.
-Claro que no! -. Dijo alzando la voz bastante molesta. - Creí que me apoyarias.
-Claro que te apoyo-. Se agacho ligeramente para estar a su altura.- Pero también debes de saber que te puedes lastimar si te exiges de más.
-Pero de verdad quiero ser la mejor.
-Mira, si ves para abajo de ti vas a ver a muchos, si ves para arriba vas a ver a aún más. Debes tomar tu propio ritmo, pero sobretodo respetar tu propio cuerpo. No puedes simplemente de un día para otro querer aumentar el ejercicio que haces, es poco a poco.
-Esta bien.- Dijo desviando la mirada hacia un costado. No le gustaba que le diera un sermón tan temprano. - A por cierto ayer te estaba buscando Lori.
Vio como se puso pálido al escuchar aquello.
- ¿Le prometiste algo?
-No. Pero últimamente está rara.
- Lori... ¿Rara?, Por favor-. Dijo con sarcasmo, y soltando una ligera carcajada.
- Si ríete todo lo que quieras.- puso una mirada burlona.- Haber quien te compra el equipo que quieres.
En ese momento Lynn dejo de reír y puso una cara de perrito regañado soltando unas ligeras lágrimas. Lincoln de inmediato empezó a mover los brazos de arriba hacia abajo.
-Es broma, es broma. - dijo con una sonrisa nerviosa.- en la tarde vamos por el.
Lynn dejo de llorar, por supuesto solo se comporta así en presencia de su hermano. Sabe que no puede resistirse. Sí cualquier otra persona la viera así, lo negaría completamente.
-¿Enserio? -. Dijo con.voz entrecortada.
-Por supuesto.
Lo abrazo efucivamente aunque olía a sudor a ella no le importó en lo más mínimo.
- Gracias, te quiero mucho.
-Yo también te quiero mucho.- Poniendo su mano sobre su cabeza acariciando su cabello castaño. Separándose ligeramente le dijo.- Ya sube a prepararte para ir al escuela.
Ella afirmó con la cabeza. Y subió corriendo las escaleras. El desató a ambos perros y tiró las bolsas con suciedad al bote de basura. Se lavo las manos, y procedió a preparar los desayunos de toda la familia. Escuchaba la conmoción en el piso de arriba y solo sonrió. Sus padres arribaron a la cocina. Y le ayudaron a poner la mesa, mientras disfrutaban de una taza de café.
-Y bien ¿A qué hora llegaste anoche?- pregunto su padre bastante molesto.
Lincoln lo vio a los ojos y solo sonrió nervioso.- No tan tarde, eran como las doce... una, más o menos.
El señor Lynn volteó a ver a Rita esperando confirmación y está asintió.
-Bueno, sabes que si vas a llegar tarde debes avisar.
-Pero avisé deje una nota. Te dejé un mensaje en el celular. Y le dije a Lori que te avisara.
Rita solo llevo la palma de la mano a su cara, su hijo o era demasiado bueno para su propio bien o de verdad era muy ciego.
-En fin a la próxima avisa en persona.
-Claro, perdona.
Dejo todo preparado, desayuno junto sus padres. Platicaron durante este de diferentes temas, desde la escuela, el trabajo y pues el tema del amor no lo tocaban ni por asomo. La última vez que lo hicieron las cosas no terminaron nada bien. Sus hermanas poco a poco bajaron a tomar su desayuno.
Lincoln se levantó de la mesa y subió rápidamente a arreglarse, en el camino se encontró con Lori que al verlo bufo molesta. El no le dió más vueltas, fue a su cuarto por su toalla y su ropa interior. Al entrar vio a ambos perros sobre su cama dormidos, los acaricio y siguió su camino. Después del baño termino de arreglarse con una camisola azul petróleo de gabardina de manga corta, aunque por la talla le llegaba hasta abajo del codo. Un pantalón de mezclilla obscura, de igual forma muy grande, sus hermanas se solían burlar de él ya que en ellos podían entrar dos de ellas y sobraba espacio.
El no solía tomarle importancia, para el era un orgullo saber que significan. Se puso unas botas obreras negras. Se peino haciendo su cabello hacia atrás. Busco por su cuarto una pañoleta que solía llevar sobre su frente, al no encontrarla por ningún lado decidió ponerse una gorra de los Raiders. Se miró al espejo para rasurarse, al hacerlo cayó en cuenta que tenía marcas rojas sobre su cuello. Por un momento sudo en frio, su madre solía ser bastante celosa sobre el. Más cuando se trataba sobre chupetones, los odiaba. Puso los audífonos en su cuello y rezo por qué no lo descubrieran.
Bajo las escaleras, esperaba que sus hermanas ya se hubieran ido. Lastimosamente la suerte no estaba con él esta mañana. Actuó lo más natural posible.
-¿Ya están listas?
-Si solo faltabas tu.- dijo Lori molesta.
-Se hubieran ido, yo iba ir en la moto.
-Ni creas.- Le dijo viendolo un poco molesta.- Hoy no quiero manejar, te toca a ti.
-Pensé que te gustaba manejar.- le contesto un poco irritado.
- Si pero hoy no quiero hacerlo.
Soltó un bufido y tomo las llaves de la van familiar. Sus hermanas estaban en la sala esperando. El se acercó a la puerta la abrió e hizo un gesto para que salieran una por una salieron, para subir a la van.
-Gracias Linky.- Le dijo Leni dándole un beso en la mejilla.- Buenos días.
Ella iba a seguir su camino hasta que vio unas extrañas marcas en su cuello. Dejo que el resto de hermanas salieran y ella se quedó al lado de él. Este por su parte se despidió de sus padres. He iba a salir rumbo a la van, pero fue detenido por Leni que lo acorraló en contra la puerta de la entrada.
-¿Que es eso en tu cuello, Lincoln?
El sabía, que en cuanto usan su nombre estaba en problemas. Trato de mantenerse calmado.
-No lo sé - respondió nervioso.- Desperté y ya las tenía.
Ella lo miró desconfiada, se acercó a su rostro.
-No te creo.
Y le puso una mano al costado derecho de su torso, justo abajo de las costillas, y apretó fuertemente su hígado.
-Sabes que no me gusta.- Dijo con tono dolido.- Acaso, ¿Te gusta verme molesta?
-Claro que no.- dijo entre jadeos. La presión que estaba recibiendo le dolía bastante.
-Entonces, ¿Por qué lo haces? ¿Quien fue?
-Nadie.
-Ahhh... La proteges.- apretando aun más fuerte.
-No solo que no la conocés.
Leni solo chasqueo la lengua, y negó con la cabeza.
-Que sea la última vez.- Le dijo viendolo a los ojos bastante molesta.
-Si, no te preocupes.
-Eso esperó. - y lo soltó.
Salieron de la casa rumbo a la van. El se sentó en el asiento del conductor. Y Leni, se dirigió a la parte trasera. Del lado de copiloto estaba Lori. Y atrás las demás hermanas.
- Si que se tardaron. ¿Que paso?
-Nada en particular. Solo me preguntó algo.
-Ahhh... Ya veo.- volteo hacia su hermana.- ¿Es Cierto?
-En un momento te cuento.
Justo en ese momento Lincoln, sintió el verdadero terror. Desde hace un buen tiempo Lori había actuado más agresiva. El prefería no entrometerse de más en sus asuntos. Casi siempre tenía algo que ver con aquella chica "Carol", sabía que en peleas de mujeres el no podía interferir. Así que trataba de que no lo encontrarán asiendo "cosas de adultos" ya que les molestaba que su hermano "le diera su tiempo a una cualquiera". Pero viviendo en una casa tan chica la privacidad no era algo de lo que podrían disfrutar. Sin embargo el les daba su espacio, muchas personas que sabían que tenía tantas hermanas y todas menores, se preguntaban si el era celoso con ellas, más sin embargo el respetaba que tuvieran, novio, novia, amigos con derechos, alguien que solo fue un cualquier. No solía molestarse, ni entrometerse en sus asuntos, si ellas le comentaban las escuchaba, si le pedían un concejo lo daba, pero si no era así el prefería hacer como si no viera nada. No es como si no le importará, le importaba bastante, pero solo interferia sí era absolutamente necesario. Sí alguien las molestaba, si las dañaba, o siquiera las hacía sentir Incómodas, bueno conocerían a "Cocaine". Sin embargo ellas no solían tener esa consideración para con el, siempre trataba que lo que hiciera con alguien más solo quedará entre el y la otra persona. De las últimas veces que se enteraron que tenía novia, bueno digamos que se tuvo que pagar un carro nuevo y pintura para la casa de la susodicha.
Entonces antes de que se diera cuenta había llegado al escuela de sus hermanas más chicas la "Elementary School Royal Woods", se estacionó a una cuadra de la escuela, bajo de la van y ayudo a sus hermanas con sus mochilas, en esta escuela solo iban Lana, Lola y Lucy. Caminaron con calma hacia la escuela. Se despidió de ellas en la entrada de la escuela. Con un abrazo y un beso en la mejilla. Cuando estaban por entrar al escuela, noto que Lana llevaba abajo de su gorra la pañoleta que estuvo buscando en la mañana. La iba a detener y pedírsela, pero sabía que solamente la usaba por qué a él le gustaba usarla. Entonces por este día la dejaría que se la quedará. Regreso a la van y partió rumbo a la universidad donde su hermana Lisa daba catedra, estaba relativamente cerca solo un par de calles las separan, pero prefería tener tiempo de sobra por cualquier contratiempo. No fue mucho el tiempo, y en la entrada de la universidad ya estaba su guardiana, una señorita de unos vientitantos años. Ella se encargaba que otros doctores, maestros o los mismos alumnos, no la hicieran menos por su edad. Y por supuesto que no esté expuesta a peligro inminentes. Ayudo a su hermanita a bajar con su maletín de piel. De ella solo le deseo suerte, y la despeinó un poco más sacudiendole la cabeza, no es como si no la quisiera abrazar, pero según su hermana "baja el nivel de respecto que me tienen mis alumnos", siendo así que solo se despedía de esa manera. Le dió las gracias a su guardiana, y está solo respondió asintiendo con la cabeza.
Volvió a subir a la van ya solo quedaba la última parada. La "Junior High School Royal Woods" era la escuela de todas las restantes, de igual forma no esta lejos de las escuelas de las demás, pero si iban caminado era agotador tener que controlar a todas para que no se separen del grupo y que no se bajen de la banqueta. Entonces desde que pudo sacar su permiso de conducir el era el encargado de llevarlas. Hasta que sus hermanas pudieran revelarlo. En este caso Lori. Partió rumbo al escuela, bajo la ventana y encendió un cigarrillo, era problemático fumar en la escuela entonces aprovecharía ese momento para fumar un poco. Estaba perdido en el camino que no se percató que en que momento Lori y Leni comenzaron a hablar.
-Entonces, ¿Que pasó en la casa?
Todas estaban atentas a lo que respondería Leni. Está solo se posicionó detrás del asiento del conductor sin que Lincoln se diera cuenta, le quitó los audífonos y le bajó el cuello de la camisola, rebelando las marcas. Antes de que pudiera decir o hacer algo ya se veían. Sentía las miradas de sus hermanas.
-¡¿Que se supone que significa eso?!.- Exigió Lori.- ¿¡Eres un puto animal para que te marquen?! ¡¿O que?!
-No, so-o-l-lo... Q-Qu-uu-e... -Tartamudeaba Lincoln, su cerebro estaba a su máxima potencia buscando una excusa creíble, pero de un momento a otro su mente se quedó en blanco.
-¿¡Que?! ¡¿Habla bien?! - grito luna.
Respiro hondo, aclaro sus ideas y se tranquilizó. No le gustaba que le gritaran, pero si decía algo indebido se arrepentiria. Así que lo mejor era dejar que se tranquilizaran antes de hablar.
-Miren no es momento ni el lugar.- dijo lo más claro que pudo.- Después de clases, hablamos.
Sus hermanas solo bufaron molestas como si fueran toros. Esa era una mala señal.
Llegaron a su destino, aparcaron en el estacionamiento de la escuela. Eran dos edificios uno para la Middle School y el otro para la High School. En la primera asistían Lynn y Luan, y en la otra Luna, Leni, Lori y Lincoln. Pues como solo los separan un año entre cada uno casi siempre van a la misma escuela. Casi toda la escuela los conocían. A cada uno por su razón en particular. A Lynn desde que ingreso hace apenas un mes antes se había dado a notar en los distintos clubes deportivos que impartía la escuela, todos estos la querían entre sus filas, por su dedicación al deporte. Luan desde que entró se había ganado la reputación de que si no tenías cuidado podrías llegar a ser víctima de alguna de sus bromas, aunque cuando no te tocaban a ti te reias, pero si tú eras la víctima la cosa cambiaba, muchos trataron de vengarse, pero al ver a su hermano se arrepentian a los dos segundos, así que se tenían que tragar su orgullo y hacer como si nada hubiera pasado. Al fin de cuentas, solo se recordaba la broma como máximo un día, al día siguiente eras noticia pasada y ya nadie volvía a hablar sobre ello. Luna se hizo conocida por provocar alboroto durante las asambleas, y las prácticas con su banda eran escuchadas por algunos cuantos que los empezaron a apoyar compartiendo sus vídeos y hablando de ellos entre su círculo social, por lo mismo empezaron a ser reconocidos entre el estudiantado. Leni era conocida por su belleza, no había nadie que no la viera y pudiera evitar suspirar con anhelo, aunque también era conocida por ayudar al club de teatro confeccionando los vestuarios para las obras, aunque algunos la conocían más por pensar que era "especial", pero si bien muchos pensaban así, no sabían cómo podía avanzar hasta ese punto de la escuela, los que tenían la fortuna de conocerla sabían que solo era diferente a lo que estaban acostumbrados, la mayoría confundía inocencia con ignorancia, además era un poco distraída y un poco carente de sentido común. Lori era conocida por su belleza y su poder para liderar a la mayoría de los estudiantes, no mandaba, ella lideraba, y por ello era reconocida entre estudiantes y maestros. Por último Lincoln, que podemos decir de un joven con el cabellos blanco que tiene diez hermanas menores que eran buenas en lo que hacían, con un talento innato y una perseverancia digna de admirar, solo se puede decir que el brillaba con luz propia, si bien no pertenecía a algún club o círculo social en concreto, no había nadie que no lo conociera, si bien sus amigos y allegados lo conocían como Lincoln, alguien que tiende su mano para ayudarte, el resto de la escuela lo conocían como "Cocaine", más que nada que cuando llegó al primer año no llamo la atención, solo era alguien más en un mar de gente que realmente no le importa a quien tiene al lado. Pero eso cambio cuando llegó su hermana Lori a la misma escuela un año después.
Flashback
Vemos a Lori caminando junto con Lincoln caminado rumbo a su nueva escuela, era el primer día y Lori estaba nerviosa, escogió su mejor vestido color turquesa, sus tenis nuevos rosas. Desde que Lincoln se desaparecía por las tardes sus padres podían comprarle más cosas. Habiendo dejado a sus hermanas en su escuela, se dirigían a la suya.
-¿Y como es?- pregunto entusiasmada Lori.
-Pues es una escuela, no cambia realmente tanto.- dijo con simpleza Lincoln.- Solo tienes un poco de más independencia, y debes cuidar más de ti mismo. Ya eres más responsable de tus actos.
No tuvo la satisfacción que quería con aquella respuesta. Ella esperaba un gran cambio. Pero realmente casi todos sus compañeros seguirían juntos.
-Eso si hay una tipo tradición.- La sacó de sus pensamientos su hermano.- Los de Octavo suelen molestar a los de sexto. Es algo así como a mí me lo hicieron yo lo haré de vuelta.
-Creo que exageras.-
-Solo es una advertencia.- dijo viendo hacia al frente.- ¿Que te parece si en el almuerzo comemos juntos?
-No, no quiero que piensen que no puedo estar sin mí hermano mayor.
-Esta bien.- sonrió divertido.- de todos modos estaré cerca si me necesitas.
-Gracias.- dijo en un susurro.
-No hay de que.-
Noto como se sonrojo, no esperaba que la escuchará. Y ella solo reaccióno corriendo rumbo al escuela. Siguió corriendo hasta llegar a su primer salón. Cuando la inscribieron le dieron un recorrido para que conocieran las intalaciones. Y como suponía había varios de sus compañeros anteriores, aunque también había niños que no conocía. Al poco tiempo de haber llegado, un profesor llegó. Se presentó, dejo que todos se presentaran. Y dijo cómo sería su asignatura, los puntos a calificar y temario del primer semestre. Hizo una pequeña prueba de conocimientos para saber el nivel en el que estaban. Las siguientes dos clases eran básicamente lo mismo. Aunque trasladarse de un salón a otro era un fastidio, no tuvo más opción. Al inicio del receso, varios chicos mayores los esperaban afuera del salón, ella trato de seguir su camino con sus amigas pero fueran interseptadas por un pequeño grupo que caminaron junto a ellas hasta llegar al comedor. Trataron de hacer plática, pero ella no les seguía el juego. Lo que dijo su hermano la tenía preocupada, miles de probabilidades pasaron por su mente, trato de acelerar el paso pero ellos no la dejaban. Al llegar al comedor trato de buscar a su hermano pero no lo encontró con la mirada. Sintió como su mundo se vino abajo. Al tratar de formarse en la fila del comedor, los chicos se lo impidieron.
-Como son nuevas no lo saben, pero deben pagar protección. Por ser mujeres solo paguen y no les haremos nada. - dijo extendiendo su mano esperando que solo le dieran el dinero.
Justo cuando las niñas iban a hacerlo una mano se posó sobre el hombro del chico y le hizo girar. Era Lincoln, los ojos de Lori se iluminaron al ver su hermano. Expulsó el aire que no sabía desde cuándo lo estaba detenido.
-Hey, a ellas no.- dijo viendolo a los ojos, jalandolas para que quedarán atrás de el.
-No te metas.-Dijo el otro acompañante.
Empujando su hombro. Al hacerlo Lincoln hizo lo mismo, parándose lo más derecho que podía. Ambos se quedaron viendo y rápidamente se tomaron del cuello de sus playeras. Alzaron su otra mano en forma de puño en signo de amenaza. Pero antes que pudieran hacer algo alguien llamo a algún maestro que separó a ambos chicos.
-¿Que está pasando?
Lori quería responder, contar todo lo que había pasado. Pero Lincoln la detuvo con un gesto de su mano.
-Nada.- respondió Lincoln.- solo me iba a caer y él me ayudó.
El profesor no se creyó nada pero si el que parecía la víctima no decía la verdad, poco podía hacer. Así que solo asintió con la cabeza con resignación y se fue.
Los chicos de octavo se pasaron de largo, pero el que empujó a Lincoln lo volvió a empujar con el hombro.
-Arreglamos esto en la salida.-
Y se fueron. Las compañeras de Lori le agradecieron y Lori también lo hubiera hecho si no estuviera preocupada por su hermano. Pero el sonreía con calma. Al final comieron juntos. Platicaron durante su almuerzo. Y al finalizar Lincoln le hablo a su hermana dirigiéndose a su próxima clase.
-A la hora de salida me esperas.
Y la dejo con la palabra en la boca, en la puerta de su salón.
Las dos últimas clases se le hicieron eternas a Lori. Conocía lo suficiente a su hermano, como para saber que tendría un plan para el encuentro. Ella misma trataba de pensar en la forma de ayudarlo.
Al finalizar la última clase guardo sus cosas y al ver hacia la puerta ahí estaba su hermano recargado en el marco de la puerta. La saludo con la mano. Se acercó a él quería tomarlo de la mano y llevarselo corriendo rumbo a su casa. Pero al estar junto a él vio al grupo de chicos esperando. Tomo del brazo a su hermano buscando confort. Caminaron rumbo a la salida seguidos de los chicos muy de cerca. Ella estaba sumamente nerviosa, no podía parar de temblar, su hermano solo apretó su mano tratando de calmarla.
Al salir de la escuela los guiaron al estacionamiento de la escuela. Era el lugar perfecto, espacioso, y estaba lo suficientemente escondido como para que no interferia nadie.
Al llegar varios estudiantes ya estaban esperando. Entre ellos un joven de doceavo grado del otro edificio. Era mucho más grande que los de octavo. Al verlos llegar se levantó de donde estaba sentado y se acercó a Lincoln. Era Azrael. Este estaba vestido con un jersey de los Yankees y una bermuda azul. Junto con unos tenis Nike Cortez. Saludo a Lincoln, enlazando sus manos. Los chicos de octavo se sorprendieron, de verdad no sé esperaban que el tuviera un amigo de los grados superiores.
Lori vio a Azrael con esperanza, esperaba que con el ahí no le hicieran nada a Lincoln. En cambio este solo vio al chico que lo empujó, se le acercó.
-Un tiró de a soldados.(Una pelea de a solos). - dijo viendolo con una expresión estoica.
-¡Vete a la verga!- Le respondió alzando su dedo de enmedio.- Si quieres un tiró de a solos, ¡Para que carajos lo trajiste a él!
-Solo va a tirar esquina.(Cuidar que nadie más se meta).-Sonrió con prepotencia.- ¿O que se te abre?. (Que le da miedo)
El chico se puso rojo del coraje. Solo pudo asentir. Lincoln se acercó a Azrael, se quitó su camisa naranja, quedando en camiseta de tirantes blanca. Y se la entrego a Azrael el la doblo y la puso sobre su hombro. El otro chico solo se quitó una sudadera de chándal. Y ambos de acercaron poniendo guardia. Lori solo podía ver como su hermano se estaba a punto de pelear, ella nunca lo había visto así, no despegaba la mirada de quién tenía enfrente, tenía su mandíbula cerrada pero se notaba que la estaba apretando de más. El siempre trataba de resolver las cosas hablando y nunca le había fallado, pero esta vez ni siquiera había tratado de hablar.
(No tiene nada que ver con la historia pero si quieren escuchar mientras leen, lo escribí escuchando está canción)
El chico soltó el primer golpe, a Lincoln le dió en la nariz, por un momento perdió la visión, pero no se podía dar el lujo de bajar la guardia. Espero el segundo golpe, fue un derechazo recto, se hizo a un costado y paso a lado de su cabeza, estiró su mano derecha y rodeo su brazo por atrás de su cuello y lo acercó a su costado, quedando su cabeza abajo de su brazo. No perdió tiempo y empezó a golpear su costado con todas sus fuerzas con su brazo libre, el chico trato de defender golpeándolo también pero al no tener tanto espacio no llevaban fuerza suficiente. Trato de empujarlo, pero en cambio recibido un rodillazo en el estómago. Lincoln lo soltó y empujó para tomar espacio, en lo que el chico trataba de tomar aire Lincoln se acercó y tomo su cabeza con sus manos, salto y con su rodilla le dió un fuerte golpe en la mandíbula noqueandolo. En cuanto se desplomó, se limpio la sangre que escurría de su nariz con el dorso de su mano, jadeaba cual perro. Los amigos se acercaron a Lincoln con claras intenciones de darle una lección. Pero antes de poder alcanzarlo Azrael se paro enfrente de ellos.
-¿Va haber falla?(Va haber problemas).- dijo con voz calmada, que solo hizo que un escalofrío recorriera su columna vertebral.
-N-No.- pudo responder uno.
-Eso imagine.
Los chicos cargaron a su compañero y se alejaron. Antes de irse escucharon algo que les congelo la sangre.
-Si vuelven a acercarse a mi karnala (hermana), no la van a contar.- dijo Lincoln.
Por su tono de voz carente de emociones decidieron no descubrir si era cierta la amenaza.
Lincoln se puso su camisa, mientras que los espectadores murmuraban lo que acaban de ver.
Lori estaba estupefacta, su hermano había peleado y ganado. Tenía una extraña mezcla de emociones, irá, miedo, orgullo no sabía definir cómo se sentía, pero al verlo lo vio como un hombre. Ese valor... Lo vio como si hubiera hecho una gran proesa. Verlo así solo hizo que que su corazón se acelerara como si hubiera corrido un maratón. Su rostro se tiño de rojo.
Azrael se acercó a él y le dió una palmada en la espalda.
-Lo hiciste bien, "Cocaine".
Todos los que estaban alrededor escucharon su apodo. El solo sonrió y se encogió de hombros.
-Nos vemos más tarde.
-Claro, te espero.
Lincoln tomo la mano de Lori y salió caminando del estacionamiento.
Durante unas calles permanecieron en silencio.
-¿Cocaine?
Lincoln la miró divertido.
-Es por el cabello.- le explicó.- A la cocaína le dicen blanca. Entonces a Azrael le gustaba decirme blanca. Uno de sus amigos lo escucho y dijo le queda mejor "Cocaine", y pues me empezó a decir así.
-¿Azrael?
-El que me tiró esquina.
- ¿De dónde lo conoces?
- Por las tardes le ayudo.
- Entonces por las tardes vas con el.
-Sip, se puede decir que trabajo para el.
-¿Mis papás lo saben?
-Si
Al llegar a su casa Lori le platico todo a sus padres, ellos solo miraron a Lincoln, su madre lo regaño, pero su padre le dió una palmada en la espalda. Y le sonrió con orgullo.
Al día siguiente, Lincoln fue llamado a dirección donde lo esperaban sus padres, para notificarle que lo suspendieron tres días a causa de su pelea el día anterior. Al otro chico fue lo mismo.
En los salones el rumor de "Cocaine" se expandió como pólvora, la historia de los sucesos, se fueron modificando a medida que se contaban.
Desde que el término matando al otro chico, que ya era buscado por la policía, hasta que el solo defendió a su novia de diez brabucones. Este último sonrojo a Lori, ya que muy en el fondo quería que hubiera sido cierto.
Desde ese día, "Cocaine" comenzaría a resonar entre los muros de la escuela.
Fin del Flashback.
Bueno así terminamos otro capítulo muchas gracias por su atención.
Espero que les gustará.
