Después de un viaje tan largo, Anthony se quiso ir a dormir pero no conmigo se fue con su abuelito Charlie, decía que lo quería disfrutar antes de tener que regresar. Charlie solo me miraba como preguntándome porque no le había dicho la verdad y yo solo me encogí de hombros.

-Buenas noches mami, me voy a dormir con el mejor abuelito del mundo, el numero uno.- irradiaba felicidad por los poros mi hijo realmente necesitaba amor de padre.

-Bells no te duermas muy tarde, la cita con Alice Cullen no es tan temprano descansa, te quiero nena.- se acerco y me dio un gran abrazo y un beso. Algo raro viniendo de mí papa. Pero de verdad se notaba que le alegraba mucho que estuviéramos con él.

Quise hacerle caso a Charlie y mejor me fui a tomar una ducha caliente para des tensarme y después iría a costarme porque dormir no creo poder.

Una vez terminada mi larga ducha, me puse a inspeccionar mi habitación, umm mi habitación seguía igual como siempre. Había fotos de mis compañeros de la escuela todos tan infantiles de hecho ya no recordaba a muchos y yo simplemente seguía igual.

Me puse a analizar todo lo que me trajo aquí y si recordé el primer pleito el porqué empezó todo esto. Algo sin chiste pero realmente significativo, y que trataba de olvidar y hacer de cuenta que nunca había pasado.

Flash Back

-Bella rápido quiero que conozcas a mis amigos, anda apúrate no sé por qué tarda tanto cuál es tu problema, solo vamos a un bar en frente de la casa bien podría ir en pijama. Tenemos una semana que no salimos de la casa anda, muero de ganas por ver que ha cambiado en la calle en mi ausencia Jajaja.

-Hay Jake nunca cambias, ya voy y no creo que algo haya cambiado bueno si, ahora soy la señora Black.- Dije juguetonamente mientras bajaba las escaleras.

Salimos de la mano de la casa y si el bar cas estaba frente a la casa y era mejor ir caminando ya que Jake había planeado emborracharse con sus amigos. Llegamos al lugar y era más bien iluminado yo me imaginaba algo más obscuro y ruidoso pero no se sentía el ambiente muy tranquilo y nada apto para emborracharse hasta perder el sentido. Pero la voz chillona de una mujer rompió todo el silencio del lugar.

Jake, Jake, Que bueno que has venido te echábamos mucho de menos.- ella se abalanzo contra él y este me soltó la mano la tipeja tenia enredadas sus piernas alrededor de mi Jake y el muy animal bastardo no decía nada, cuando terminaron con su demostración de afecto lo condujo más adelante y a mí me dejaron parada como imbécil estaba rebatiéndome en si me salía corriendo del lugar o me quedaba para ser mas humillada. Pero no me iba a dejar que se robaran a mi esposo así que decidí seguirlos.

La tipa era alta y morena. Casi tan grande como Jake. Y al parecer respondía al nombre de Leah, Perra.

Cuando llegue a donde estaban me percate de que había más hombres y solo una mujer aparte de la perra, digo de Leah. Todos se voltearon a verme y pude ver que Jake se ponía rojo y no precisamente de vergüenza por dejarme sola. Se acerco a mí y me dijo al oído que donde demonios me había quedado algo raro en el ya que nunca lo había visto tan temperamental.

-Señores les presento a mi mujer.- Hubo un gran silencio incomodo antes de que alguien respondiera

Felicidades Black ya era hora amigo, pensábamos que eras gay, ya nos habías preocupado. Esas fueron las respuestas de los muchachos. Mientras que Leah tenía una cara tan fea como si se hubiera chupado un limón. La otra mujer solo sonreía, creo que con ella si podría hacer amistad era mucho más baja que Leah casi de mi tamaño y tenía su cabello muy largo y negro.

-Y que no la vas a presentar.- dijo con voz agria la perra, Digo Leah.-A de tener nombre o simplemente la escogiste y todavía no le preguntas como se llama.

Pero qué mujer tan amargada, Jake solo se rio y no dijo nada, ya eran bastantes en una sola noche al parecer así se llevaban entre ellos pero yo no era así, sentía que mis ojos picaban pero no iba a llorar. El aludido no me presento y se fue a decirle no se que a la tipeja en el oído a lo que está nada mas asintió y se rio eran tal para cual a lo que había visto esta noche no conocía a ese Jake tan bipolar.

-Hola soy Emily y el es mi novio Sam próximamente mi esposo.

-soy Bella.- quise entablar comunicación cuando uno de los gigantes que estaban sentados haciéndose bromas entre ellos se paro y también se presento seguido de los demás.

-Hola bella, yo soy Seth, este es Paul, Jared, Embry, mucho gusto y bienvenida a la familia.

Yo solo les dedique una sonrisa a todos, y cuando menos lo espere Jake ya estaba a mi lado.

-No atosiguen a mi mujer y vamos a beber mejor.

Y así pasaron la noche, bebiendo e ignorándome cada vez más. Cuando menos lo acorde ya estaba sola en la mesa a la que habíamos llegado primero y los de mas estaban encantados de la vida en una esquina. No sabía que demonio era lo que cubrían pero de vez en cuando se volteaban a verme. Me puse a buscar a Jake pero no se veía por ningún momento a la que si podía ver era a la perra estaba en medio de toda la bola en la esquina y me lanzaba una mirada desafiante.

Decidí irme a casa ya que a Jake le importaba muy poco mi estancia en el bar.

Llegue a la casa y me puse a ver una película en la sala, no sé en qué momento me quede dormida, pero me desperté sobre saltada al escuchar muchos gritos afuera de la casa era Jake con la manada de animales, entro el solo y ni me dedico una palabra o un buenas noches se fue directo al cuarto y se tendió a roncar.

A la mañana siguiente no podía ocultar mi enojo e indignación, me sentía totalmente fuera de lugar y resolví que en cuanto se despertara Jake hablaría con él al respecto.

Estaba preparándome un jugo de naranja y unos hot cakes, cuando entro en la cocina y me abrazo traía una gran sonrisa pintada en el rostro.

-Buenos días, como amaneció la mujer más hermosa de este planeta.- me levanto y empezó a darme vueltas por toda la cocina, estaba tan feliz que se me olvido por un momento el enojo y dio paso la alegría de que volvía a tener a mi Jake, el de siempre, cariñoso, amoroso, respetuoso, tal vez ayer solo había sido el momento de nerviosismo y de presentarme a sus amigos.

Fin flash back

Desperté como a las 10 de la mañana gracias a los gritos de mi hijo hacia Charlie, al parecer habían incendiado la cocina o peor aun explotado. Baje lo más rápido que pude y no había sido tanto, solo habían quemado el desayuno.

-Que hicieron, porque no me despertaron?

-Porque estabas tan a gusto dor… bella estas bien tus ojos estas muy irritados

-si estoy bien papa, solo no dormí muy bien, no te preocupes ahora siéntense yo termino el desayuno.

En cuanto termine de prepararles el desayuno fui a cambiarme y a tratar de disimular que había llorado toda la noche. Me costó mucho trabajo pero al final me veía casi normal. La cita con Alice Cullen era a la 1 de la tarde con suerte para esa hora ya estaría un poco menos enrojecida.

Cuando baje de nuevo con los dos hombres embobados el uno con el otro, ya se estaban terminando de alistar para irse a trabajar.

-así Anthony y a quien se supone que le pediste permiso para irte.-ellos solo se voltearon a ver y se dieron una mirada cómplice.

-vamos mami, yo quiero acompañar a mi abuelito, voy a ser su ayudante designado.

-Bells no tardamos nos vemos en la tarde.

-ahora resulta que lo que diga no cuenta, son un par de conspiradores los voy a demandar.

-no puedes mami, mi abuelito es al primero que tienes que recurrir.

-tramposos.- no sé si me escucharon, pero yo me quede con una boba sonrisa en la cara, me encantaba que mi papa quisiera tanto a mi hijo.

Estaba alistando las cosas que me iba a poner para la entrevista cuando escuche que alguien toco la puerta, me tense al momento. Y si era él. Que le iba a decir, no estaba Charlie, quien me iba a ayudar. Estaba hiperventilando.

Me arme de valor y baje con una escoba en la mano, no se iba a ir limpio. Abrí la puerta y me encontré con una diminuta chica de pelo negro y ojos azules casi tan pálida como yo. Alice.

-Isabela Swan? Wow como has cambiado hace cuanto tiempo que no te veía, que haces con esa escoba?

Solté todo el aire que había estado conteniendo y empecé a relajarme.

-Hola Alice, como estas? No creo haber cambiado tanto, tu si estas hermosa. Y umm bueno estaba limpiando algunas cosas.

-bueno lamento haber venido así sin hablar, pero Charlie me dijo que estabas un poco cansada por el viaje ahí que decidí mejor venir y platicar en la comodidad de tu casa si no te parece mal.- para nada me parecía mal al contrario, por mi mejor si no me veían muchas personas.

-no te preocupes por mi perfecto, quieres algo de tomar?

-solo agua, gracias.-regrese a la sala con el agua y la encontré mirando algunas fotos de mi hijo

-que hermoso esta tu hijo bella, se parece tanto a ti, como se llama?

-Anthony.-pude ver la sorpresa en sus ojos pero no dijo nada.-Bueno ahora vuelvo, voy por los papeles tu siéntete como en tu casa

De regreso pude ver que seguía mirando las fotos, y note que su mirada era algo triste

-Estas bien Alice?

-este si bella, porque no empezamos con esto.- te gustaría ir a comer al terminar?- y entonces lo hizo su clásico puchero para convencer personas.

-Por lo visto solo cambiaste físicamente, porque sigues siendo muy inmadura Alice.

-Jajaja vamos bella sé que no te puedes resistir y si sigo siendo la mima así que más vale que no te hallas desacostumbrado porque regresaremos a las andadas.- ante mi cara de horror ella solo se rio

Terminamos de revisar la papelería y de arreglar uno que otro desperfecto en la solicitud en muy poco tiempo pensé que llevaría mas.

-Y como esta Esme y Carlisle? Realmente me desconecte de todo, y de todos

-Están bien bella, y creo que nada les daría más gusto que verte y nadie te culpa de nada.-claro los más allegados a Charlie ya sabían más o menos el motivo por el que me distancie y también por el que regresaba. Pero me daban muchas ganas de llorar al recordar que me había alejado de tanta personas que si me querían. Los Cullen siempre habían sido buenos amigos de mi papa y más cuando él se separo de René y lo apoyaron mucho cuando yo decidí vivir con él y no se diga cuando me fui, siempre estuvieron ahí para él. Igual sus hijos Alice y Edward, trataron de estar al pendiente de mí en todo momento y cuando me case quisieron mantener contacto conmigo pero no fue posible.

-Bueno voy a arreglarme bien y en un momento estoy lista para irnos a comer, te parece?

-Claro tomate tu tiempo.-me dedico una radiante sonrisa, se notaba que se alegraba de verme tanto como yo a ella.

Mientras me cambiaba me puse a recordar el dia que me encontré a Edward.

Flash back.

Jake me había invitado a comer después de salir de la universidad, fuimos a un lugar muy exclusivo de la zona.

Cuando llegamos sentí que alguien me regreso del brazo y ahí estaba, como siempre impecable y guapísimo Edward Cullen, me abrazo muy fuerte y me dijo una y otra vez que me extrañaban mucho que porque me había ido así, y que estaban todos tristes. Pero cuando me soltó me percate de que no estaba solo, estaba junto a una mujer hermosa, rubia y alta y adema tenía una enorme pancita de embarazada.

-No me presentas ed.-Dijo la rubia

-Claro que si bella, esta es Tanya, Tanya bella

-He escuchado tanto de ti que ya hasta siento que te quiero.-Dijo Tanya mirándome fijamente y no cabía lugar a duda de que hablaba sinceramente

-Lamento no poder decir lo mismo Tania pero, Yo no había tenido el honor y mira que conozco a Edward desde hace mucho tiempo,- dije acercándome a ella y tocando u abultado vientre.

Ellos solo se vieron y se rieron.

-No bella, yo solo soy amiga de Edward, el no es el padre.

-A bueno, ya decía yo que nadie podía esconder a una mujer tan guapa y encima embarazada.

Voltee buscando con la mirada a Jake y lo vi parado en la puerta con una mirada que me dio miedo, un escalofrió me recorrió todo el cuerpo y se acerco caminando como si estuviera acechando a una presa.

Se acerco y me abrazo por la cintura muy fuerte no pude evitar un jadeo y una mueca de dolor. Vi como el rostro de Edward se endurecía pero no dijo nada.

-Edward recuerdas a Jake, Ella es Tanya amiga de Edward.-Dije tratando de hablar lo mas tranquila posible.

Ellos solo asintieron, nadie dijo nada y nos llenamos de un silencio incomodo.

-Bueno me dio mucho gusto verlos, nos vamos bells.- y cuando menos acorde ya me estaba arrastrando al carro.

-Qué demonios te pasa bella, te largas con el idiota ese y me dejas ahí parado, el imbécil siempre se ha querido meter en tus calzones y crees que porque ahora traiga a una embarazada eso quiere decir que ya no quiera nada contigo, no seas tonta. Y que no se te olvide que ahora estás conmigo.

Mientras el hablaba sin darme tiempo de defenderme sentí como me clavaba las uñas en el brazo.

Fin del flas back

-Bella, apúrate que acaso te quedaste dormida.-Alice me saco de ese doloroso recuerdo

- ya voy al.

Salimos y nos fuimos a comer al restaurante más famoso de forks, platicando banalidades y hable por teléfono con Esme, me invito a mí y a mi pequeño a comer para conocerlos, solo quedo concretar la fecha.

No me atreví a preguntar por Edward después de nuestro último encuentro y Alice tampoco lo menciono solo esperaba verlo ahí cuando fuera.