Capitulo 2: Conociendo a mi compañero

"―bueno y la noticia del día, adivinen cual es

anda hombre no nos dejes con la duda, dinos por favor

bien ya que insistes lo hare, la noticia del día, nada más y nada menos que el anuncio del compromiso de la guapísima modelo Natsumi, por fin después de casi 2 años el futbolista japonés Goenji Shuuya le ha dado el anillo, el anuncio fue a través de su página de Twitter en donde escribió estar feliz por unir su vida a la del joven deportista, mientras tanto él escribió estar emocionado ante tantos preparativos, y se dice feliz al saber que pronto será su esposa

vaya que lindo ¿No?

así es mi queridísima compañera y aunque aun no hay una fecha confirmada se dice será a principios de abril cuando los dos estén uniendo sus vidas en el altar

toda una buena noticia, recuerden que aquí les daremos mas información recién vaya saliendo"

―felicidades por tu compromiso―se escuchó de él mientras acomodaba su cama―aunque no te vez tan feliz como dijo el señor de la tele

―falta mucho como para estar feliz ahora, además yo no escribí nada, fue mi representante, creyó que era buena idea dar una buena impresión a la prensa con todo este asunto

―ya veo―agachó la cabeza―lamento haberte preguntado algo como eso

―no te preocupes―me levanté un poco―después de todo tú y yo seremos compañeros por más de un mes así que es mejor que nos conozcamos bien

― ¿De verdad? ―sonrió―sabes, es increíble todo esto, siempre miraba las revistas o veía la televisión y ahí estabas tú, fuiste la persona que me inspiro en esto del fútbol, siempre he querido ser tan genial como tú, debe ser increíble tu vida, rodeando de tanta gente y jugando en la mejor liga del mundo…

―no importa cuánto me alavés niño, no vas a conseguir un autógrafo―dije de broma

―yo lo siento, creo que me emocioné―respondió cabizbajo

―tranquilo amigo, es tan solo una broma―me acerqué a su cama―la verdad es que una vida como la mía es difícil, la exigencia es mucha en el equipo en el que estoy, debes tener cuidado de muchas cosas y a veces deseas más que otra cosa la privacidad, esas son cosas que no se dicen en un programa o en una revista, estoy feliz de muchas cosas pero hay ocasiones en las que es difícil pero bueno eso ya no importa―me senté a su lado―mejor platícame algo sobre ti ¿Te parece?

― ¿Algo sobre mí? ―se recostó en la cama―no lo sé, no hay muchas cosas que saber sobre mi

―tu nombre, edad, de donde eres, tienes hermanos―dije mientras me recostaba también―seguro que tendrás algo que contarme, para mi ahora eres un desconocido así que arreglemos eso ¿Te parece?
―de acuerdo―respondió con una linda sonrisa―pues mi nombre es Shirou Fubuki tengo 21 años, juego en el equipo titular de Hokkaido , vivo con mi hermano menor en un departamento pagado por el club, estaremos ahí hasta que el termine la universidad, yo la estudio en línea por las tardes así que tengo tiempo para dedicarme en los entrenamientos, soy defensa y en ocasiones delantero, se habla de mi salida del club pero realmente me da miedo el irme solo a Europa, me gusta salir con mis amigos, me gusta el karaoke, no se conducir así que para venir aquí tuve que pedir un aventón a Kidou y no se ya me quede sin ideas ¿Qué más quieres saber?

― ¿Te da miedo salir de Japón?

―no, lo que pasa es que me sentiría mal dejando solo a mi hermano y vería difícil el mantenerme allá sin conocer a nadie, no suelo ser muy sociable

― ¿Por qué no llevas a tu hermano contigo?

―lo hemos platicado pero él no quiere dejar a su novio

― ¿Novio? ―pregunté algo confundido

―sí, sale con un actor―se agarró la cabeza―es un idiota y se cree dios pero…

―espera, espera, ¿Tu hermano es gay?

―sí, ¿Por qué?

―no por nada es tan solo que, es raro, jamás había conocido a uno

― ¿De verdad? ―agachó la cabeza―bueno pues estas hablando con uno ahora

―estás jugando ¿Verdad?

―no―se levanto despacio―entenderé si no quieres volver a hablarme, vaya que soy idiota, por fin te conozco, tratas de ser mi amigo y…

―no me molesta, tan solo decía que nunca había conocido a uno―dije para calmarlo poniéndome en pie―no me molesta que lo seas, no me molesta convivir con uno, todos somos iguales ¿No?, claro que yo no voy para ese lado pero respeto sus preferencias

―gracias―fue lo único que dijo aun sin levantar la cabeza, creo que algo de lo que dije lo ofendió

―buenas noches, mañana seguramente será un día duro ―sonreí caminando hacia mi cama

Era extraño pero aquel chico me había dado mucha confianza, quien sabe, quizá sería un buen compañero de equipo y ¿Por qué no? Podría ser hasta mi amigo.