La vista del castillo era sin duda impresionante, siempre había impactado a Acheron como los seres humanos heredaron la arrogancia de los dioses para demostrar su poder a travez del tamaño de las construcciones que hacían, pero lo que más lo impresiono, sin duda fue sentir que el castillo latía, como si estuviera vivo; o, tal vez, de alguna manera lo estaba.

No cabe duda que hubiera sido impresionante conocer a este Merlín del que Firence hablaba, un dios preocupado por los hombres seguro no era fácil de encontrar. Y el lo sabía de primera mano, sus medias hermanas trillizas lo maldijeron, su padre y todo su panteón intentaron matarlo, Artemisa lo usaba constantemente , Apolo incluso lo había matado. Sí, sus esperanzas en los dioses eran bastante jodidas. Pero que demonios. no podía pasar más tiempo metido en sus pensamientos.

Muchas gracias por sus explicaciones Firence, ahora, ¿puedes contarme de ese pequeño al que debo ayudar?. – comento con voz pausada y calmada.
El chico se llama Harry; quedo huérfano con un año de edad; fue maltratado en muchas formas por sus parientes hasta cerca de los 11 años , tras años de luchar por su vida y perder gente que apreciaba, enloqueció de dolor ayer, cuando el que no debe ser nombrado mato a la bruja con la que salía, junto con casi toda la familia de ella; yo no se bien que paso con el, o no puedo explicarlo pero sus ojos se volvieron remolinos de plata y la cicatriz que tiene en su frente comenzó a brillar, entonces hubo una explosión de magia, una gran esfera de luz salía de su cuerpo y cubría todo a su alrededor, cuando la luz disminuyo su intensidad, el chico se desplomo en el suelo y Lord Voldemort estaba muerto. Harry a tenido episodios de magia desde entonces que no pueden controlar y todo alrededor de el explota, sin embargo el no a recuperado la conciencia. – termino de relatar Firence, mientras observaba la nada adecuada reacción de Acheron que le miraba con la boca abierta.

Sus ojos, ¿como dijiste que eran sus ojos? ; tal vez… ¿cómo… estos? - dijo al tiempo que se desprendía de las gafas, para mirar directamente a Firence, que lo miraba más con curiosidad , que con la repugnancia que Ash esperaba.
Sí, sus ojos eran exactamente como los suyos. – confirmo el centauro. – tal vez, ese sea el por que usted esta aquí , por que es el elegido para ayudarlo.
Pero, no puede ser, solo los atlantes tenemos los ojos así, y yo soy el único que queda.

Bueno pues ya no es así, creo que en muchos aspectos ya no es usted el único.
Llévame inmediatamente, tengo que verlo con mis propios ojos. - dijo mientras se colocaba de nuevo las gafas oscuras. - no se exactamente lo que pasa pero tengo que enterarme de todos los detalles.

Tal vez no sea tan fácil, Albus Dumbledore es el guardián del chico, y no va a aceptar tan fácil que se lo quiten, me encantaría decir que por amor; pero dudo que el viejo sepa el significado de esa palabra.

Explícate

El viejo se ha encargado de que todo el mundo piense que es un santo, pero a cometido errores imperdonables e inexplicables en la crianza del chico, lo que sugiere que su único interés en él, era manipularlo en esta guerra, por ese motivo le digo que no será nada fácil que acepte que se lleve al chico, Y más cuando nunca antes se le ha visto a usted por aquí.

Bien ya inventaré algo para lidiar con ese mago, ahora me urge conocer al chico, vamos. - dijo Acheron mientras comenzaba a andar rumbo al castillo.

Desgraciadamente yo no podré acompañarlo, como comprenderá los centauros no nos encontramos bien en los estrechos lugares hechos para los humanos, espero que pueda entenderlo. - dijo mientras se inclinaba respetuosamente.

No te preocupes Firence; me has sido de mucha ayuda. - le dijo mientras le daba la mano y al momento de estrecharla pudo ver con claridad el futuro de Firence como defendería a su manada y a sus cachorros casi con su propia vida, y sería respetado y amado por su pueblo y moriría anciano feliz y rodeado por su gente, no pudo evitarlo y sonrío al ver la vida de aquel ser y al darse cuenta que tendría que estrechar muchas manos en un futuro cercano.

Suspiro profundamente y siguió caminando rumbo a aquel imponente castillo, pero apenas se acerco a la puerta, cuando un anciano con la barba muy larga y vestido ridículamente, le corto el camino.

Amigo, supongo que ha perdido usted su camino. - dijo con una clara invitación a irse en la voz, Ash casi podía jurar que sentía una especie de compulsión para cambiar su rumbo , pero no por nada era el dios del destino final.

La verdad es que no, he venido a ayudar a Harry. - Ash disfruto en exceso la cara del anciano, se notaba que estaba acostumbrado a que todo el mundo le obedeciera.

¿Y se puede saber quien es usted? - Pregunto Dumbledore con un tono bastante irritado, con enojo muy mal disimulado.

No

¿como?

Así como lo escucha, mi identidad no es importante para nadie mas que para Harry, y ni usted, ni nadie más es quien para cuestionarme. - La rabia de Ash era palpable, estaba usando ese tono que normalmente tenía reservado para Artemisa, pero este maldito anciano estaba colmando su paciencia, su corazón del color del carbón era notable para Ash. Además nadie intentaría manipularlo, nunca más y menos un anciano ridículo.

Pero como se atreve a hablarme de esa manera, nadie me habla así. - dijo Dumbledore mientras desenfundaba la varita para apuntar directamente al rostro de Acheron.

Jajajajjajajajajajja - la carcajada de Acheron hizo eco por los pasillos del castillo - no me hagas reír anciano tonto de verdad crees que tu estúpida arma puede hacerme daño. Le haría bien estudiar un poco de la mitología humana y darte cuenta con quien estas tratando, tal vez puedas encontrarme si consigues un libro lo suficientemente viejo , mi nombre es Apostolos y voy a pasar a ver a mi Harry le guste o no .

Ash desapareció en un parpadeo y desplegando sus poderes busco la esencia del chico, cuando la encontró se apareció en el lugar en el que se encontraba. Lo encontró en lo que probablemente era la enfermería, en cuanto apareció pudo sentir un par de miradas que lo enfocaban y volteo a observar, era una chica de unos 17 años que lo miraba con los ojos tan abiertos que parecía que se iban a salir de su cara, parecía no haber dormido en varias noches y el estado de su ropa delataba que había estado en la batalla de la que le hablo Firence, y a su lado había un rubio platinado casi de la misma edad, en este, a pesar de su mirada altiva y de tener la misma vara que el anciano en la mano, podían verse el mismo cansancio y dolor que en la mujer, sus ojos de alguna manera le recordaron a su hermano Sixx. - No tengo intención de hacerles daño, ni a el, he venido a ayudar. - dijo mientas volvía a dirigir su mirada a un inconsciente y a la vez intranquilo Harry.

Así que tu eres Harry , eres más pequeño de lo que pensé que serías- dijo mientras acomodaba un mechón de su cabello, le extraño no poder percibir nada en el, nada, ni un vistazo de su futuro, no era muy común que le pasara, hasta ahora solo la gente que tendría influencia directa en su vida era invisible para él, o aquellos que eran mucho más poderosos que él.

¿Quien…. eres? - pregunto la chica con voz titubeante. - nunca te había visto y aquí nadie puede aparecerse y tu lo has hecho.

No es importante mi nombre sino lo que he venido a hacer, estoy aquí para ayudar a Harry, el me va a necesitar pronto. - Cuando estaba terminando de decir eso la puerta de la enfermería se abrió rápidamente, un hombre de cabellos oscuros como la noche le apuntaba con una vara y le gritaba a plena voz , mientras otros entraban aprisa a la habitación.

Aléjate del chico, no permitiré que le hagas daño. - Acheron pudo ver el espíritu de una mujer parado a un lado del hombre que le hablaba y pudo sentir el autentico amor de ese espíritu por el muchacho que le era transmitido a aquel hombre - tanto amor solo lo había sentido la primera vez que atrapo a su hija en los brazos y entonces lo comprendió todo, la mujer era la madre del chico y el hombre su guardián, - ¿como te llamas? - dijo mirando directamente a ella.
Si la mujer se extraño que le viera, no lo hizo evidente pero le respondió con suavidad. - soy Lilian Potter , y soy la madre de Harry y aun cuando el no pueda verme lo he estado cuidando toda la vida, y a Severus, quien a protegido con su vida la de mi hijo.

¿Con quien hablas?, loco - Dijo un hombre de cabello negro- azulado y rizado, mucho menos controlado que el otro que aun le apuntaba con la vara, sin embargo Ash lo ignoro y respondió para la mujer. - No tengas miedo Lilian he venido a proteger a Harry y a enseñarle a controlar lo que esta despertando en el, resulta que tenemos algunas cosas en común.

Lilian? ¿ que clase de broma crees que estas jugando? - decía perdiendo un poco de su control, el primer hombre que le estaba amenazando.

Mira Severus no tengo por que darte explicaciones , pero se que eres una buena persona, el espíritu que te cuida a ti y al chico me lo hace sentir, solo te puedo decir que Harry va a despertar pronto, y tengo que estar con el para controlar su ataque, o este castillo y todos en el dejaran de existir. pero si me lo ponen difícil, me lo llevare y no podrán detenerme. - Dijo Ash con una voz que no daba derecho a replica, mientras disfrutaba la cara de Severus al comprender que este hombre le había llamado por su nombre.

Como podemos confiar en que no eres un mortífago intentando matar a Harry - dijo un hombre de cabellos castaños y ojos color miel que estaba detrás de los otros dos hombres. - comprenderás que, no te conocemos y acabamos de terminar una guerra, tenemos muchos enemigos, en especial Harry.

No se que es un Mortífago, pero seguro que no soy uno, mi nombre es Acheron aun que algunos me conocen como Apostolos y mi palabra es una de las cosas mas valiosas en este mundo así que es lo mejor que puedo dar. - puso una mano sobre su corazón antes de decir con voz clara - Yo Apostolos hijo de Apollymi a quien apodan la destructora - Juro por mi nombre que no haré daño a Harry, no con intención de hacerlo, salvo que peligre su existencia o la de la humanidad en el proceso. - Cuando Ash termino de hablar una luz dorada lo cubrió por completo. - Si esta prueba no es suficiente para ustedes, espero que esta si lo sea. - dijo mientras se quitaba los lentes y miraba con sus extraños ojos a cada uno de los presentes.

Hermione jadeó cuando vio sus ojos, pero no de horror, sino de reconocimiento, se puso en pie y camino hasta el, pese al disgusto de Ash, este comprendía que era necesario que permitiera que ella lo tocara, avanzo y acaricio su rostro sin apartar la vista de sus ojos. - tus ojos, son iguales, son tal como se pusieron los de Harry antes de …. antes de que todo pasara.

Ash se retiro rápidamente del toque de la mujer, era consciente del deseo que despertaba en los presentes en aquella habitación. ya estaba acostumbrado a eso y por ello no permanecía mucho tiempo en lugares pequeños llenos de gente. - Si eso me han dicho , parece que el llevara consigo la misma maldición que yo he cargado por culpa de mis extraños ojos - decía mientras se ponía los lentes.

Hermione estaba apunto de replicar algo cuando un fuerte temblor sacudió la enfermería, no eso no era un temblor eran los poderes del chico despertando de nuevo, Ash se acerco a el intentando despertarlo. - Harry despierta, necesitas despertar, mírame - ordeno con un tono amable pero no por ello era menos una orden. Entonces lentamente Harry abrió sus ojos dos remolinos plateados se encontraron uno gente al otro y en ese momento hubo un gran estallido …