Segunda historia espero les guste n.n

Cartas de amor… NaruHina.

—Hina ¿Qué te ocurre?— Preguntaba frustrado y con demostrativa desesperación un rubio shinobi de la Hoja de cristalinos ojos azules.

— No me toques… Y—Ya no me busques… Te dije que lo nuestro termino. — Anunciaba una hermosa kunoichi de ojos color perla, aquellos ojos demostraban mucha tristeza y amenazaban con romper en llanto en cualquier momento.

— Pero ¿Por qué? ¿Así tan de repente? ¿Qué te hice? Me estoy volviendo loco, Hina- chan… Yo no puedo vivir ni un día más lejos de tus brazos. — Declaraba el shinobi colocando ambos brazos alrededor de la kunoichi, fundiéndose con ella en un ahogado abrazo que mostraba toda su tristeza.

— Por favor, Naruto-kun no me busques, no me llames… No hagas esto mas difícil — Decía separándose de él con brusquedad — A—Adios… Para siempre. —Decía como ultimo dando la espalda al rubio.

Sin embargo Naruto la detuvo sujetándola fuertemente de un brazo.

Si quieres puedes romper
aquella foto donde estoy,
besándote los labios
con tanta pasión.

También te puedes quitar
esa medallita
que con tanto cariño,
yo te regale.

Si quieres puedes olvidar
aquel lunes por la tarde
que faltaste al colegio
para amarme y entregarte.

Flash back

—Naruto-kun — Decía casi como un quejido. Al sentir sobre su cuerpo, por primera vez al amor de su vida.

— Hinata… — Decía mientras inhalaba suave y despacio el embriagante perfume de su amada por primera vez.

Ambos en la habitación del shinobi se demostraron por primera vez el mutuo amor que se tenían…

Fin de flash back

—También puedes olvidar
aquella linda canción
que yo te cantaba
en nuestras noches de amor.

Pero no rompas esas cartas de amor
que te escribí…
Pero no rompas esas cartas de amor
por que eres lo mejor que yo viví…—
Susurraba por ultimo Naruto a su amada, intentando una vez más como tantas veces reconquistarla.

La kunoichi no dijo ni una palabra, solo se desprendió de Naruto y salió corriendo del lugar en dirección a la residencia Hyuuga. Al entrar no le dirigió la palabra a nadie de la familia, corrió como alma que lleva el diablo a su habitación a encerrarse a llorar como hace varias semanas lo hacía.

Flash back

— Pero padre…

— Dije que no, Hinata — La mencionada agachaba la cabeza llevando su mano a su pecho apretando su ropa con bronca — Eres la heredera del clan Hyuuga tu deberás encargarte en el futuro de preservar el clan, el floreciente amor que tienes con el jinchuuriki no puede ser, debes deshacerte de él.

— P- -Pero, padre es que yo…

— ¡Suficiente!— La mirada inflexible de Hizashi devoraba a la kunoichi — Esto lo hago por tu bien, Hinata. Algún día me lo agradecerás…

Fin de flash back

— Perdóname, Naruto-kun… — Se repetía un día mas Hinata tirada en su cama, sujetando fervientemente un manojo de cartas.