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(Enredados y los personajes son propiedad de Disney, a mi lo único que me pertenece es la idea y el tiempo)

Capitulo 2

PDV de Rapunzel

Se acercaba cada vez mas y mas, estaba cerca, pero luego, sentí un golpe, pero no era de la camioneta, alguien me había salvado.

Sentía que alguien me estaba abrazando, y a pesar de que no lo conocía su abrazo se sintió tan agradable, pero rápidamente, regrese a la realidad. Abrí los ojos y me aparte de el extraño.

-¡¿Por que, hiciste eso?!- grite, muy enojada.

-Porque, ibas a morir- dijo el extraño, con el mismo tono de voz, con el que yo le hable.

-Tal vez eso quería- dije apartando la mirada y bajando la voz. -Lo siento, creo que te debo un gracias; gracias.

-No tienes que agradecerme si no querías que te salvara- dijo, también bajando la voz; se agarro la mano y se quejo.

-¿Te lastimaste?- dije, algo preocupada, el se había hecho daño, por mi culpa.

-No es nada- dijo el extraño.

-¿Puedo ver?- le pregunte y el me dio su mano, tenía una gran herida en la mano, y era muy probable, que tuvieran que coser. Yo hice un gesto de preocupación.

-¿Que sucede?- dijo, un poco preocupado.

-La herida se ve un poco grabe, no tanto pero tendrán que coser la herida.

-Esta bien, gracias y lo siento por salvarte.

-No te disculpes, tu solo querías ayudarme, y para compensarlo, te voy a acompañar al hospital, y no me iré de ahí, hasta que tu estés bien- dije, sonriendo un poco al extraño.

-Okay, y tu estas bien- dijo, agarrando mi brazo, estaba a punto de subir una manga, pero yo aleje la mano.

-Si, estoy bien, no me pasa nada- estaba mintiendo, sentía un dolor en el brazo izquierdo, pero no quería decir nada, porque si no, verían mi brazo.

-Soy Eugene Fitzherbert ¿y tu?- me dijo, ofreciéndome su mano buena.

-Rapunzel Moore- dije aceptando, su mano.

-Un momento, ¿Rapunzel Moore?, ¿tu estudias en la escuela secundaria de Corona?

-Si- le dije, riendo un poco.

-Yo también, cuando tu entraste a primero, yo estaba en séptimo, ¿recuerdas?

Como no iba a recordar, tengo unos cuantos retratos, escondidos de el.

-Si, claro, Eugene- trate de ignorar el dolor, no fue difícil, había sentido dolores, peores.

Caminamos un poco, hasta que Eugene logro parar un taxi, no hablamos mucho, al parecer el igual que yo, es de pocas palabras.

Cuando llegamos al hospital nos tuvimos que esperar un poco. Cuando vieron a Eugene, efectivamente le dijeron que tenía que coserse y aunque el le iba a decir que no, yo le dije al doctor que si.

Antes de que fuera por las cosas que necesitaba para curar a Eugene, me dijo que si no quería que me revisara, pero yo le dije que no hacia falta.

Mientras el doctor fue a buscar las cosas que necesitaba, Eugene hablo primero.

-¿Por que no quieres que te revisen?- dijo el con la voz dulce y baja, tratando de tomar mi mano, pero yo la quite.

-No me pasa nada, enserio- dije con una sonrisa fingida, pero se veía muy real.

-No, yo se que a ti te pasa algo, y quiero que me digas Rapunzel, que pasa.

-No me pasa nada.

Me voltee, y cuando me distraje, el levanto una de mis mangas un poco, lo suficiente para ver mis cortadas.

-¿Te cortas?- me dijo algo preocupado y bajando la voz.

-Tu no tenis que ver eso- le dije muy nerviosa, y volteado para otro lado.

-Tranquila, no importa y además no le voy a decir a nadie.

-Me lo prometes.

-Te lo prometo, pero quiero que te revisen.

-No me pasa nada.

-Esta bien.

El doctor llego unos minutos después que terminamos de hablar. Al principio Eugene no se animaba, pero yo le agarre la otra mano y dejo que le cosieran.

Cuando termino de coserle la mano, nos fuimos, en el taxi no hablamos mucho, me sentía avergonzada por lo de mis brazos. Decidimos ir a su casa, de todos modos, Ghotel no se va a preocupar por mi.

Cuando llegamos, nos bajamos y Eugene le pago al señor; llegamos a un lugar en donde había un montón de departamentos, de seguro que uno era de Eugene. Subimos unos cuantos pisos y por fin llegamos, cuando abrió la puerta, me encontré con un desorden enorme, supongo que así devén de ser todos los apartamentos de chicos solteros de 21 años.

Me dijo que pasara; quito todas las cosas que estaban en un sillón enfrente de la televisión y me dijo que si quería sentarme, yo lo hice y después el también se sentó.

Hubo un pequeño silencio incomodo, pero después de un rato Eugene rompió el hielo.

-También yo me cortaba- dijo el sin voltearme a ver.

-¿Enserio?- dije extrañada

-Si- dijo bajando la cabeza.

No quise preguntar la razón, todos tenemos secretos y yo quería respetar los suyos.

Después de un pequeño silencio el empezó a hablar.

-¿Quieres que te lleve a tu casa?

-Pues si, mi madre ahorita no debe de estar en la casa.

-Bueno vamos.

-Si, andando- cuando estaba a punto de pararme, el me agarro del brazo con delicadeza y me volvió a sentar.

-Pero antes, quiero que me prometas una cosa.

-¿Que cosa?

-Que no te sigas cortando.

-Eugene, no te puedo prometer nada y ademas apenas y te conozco- le dije con un tono de voz suave.

-Por favor Rapunzel, tus brazos no son papel, no los cortes-dijo Eugene tomándome de la mano.

-Pero es difícil, mi cuerpo me lo pide, me exige que me corte aun sabiendo que me hace daño. Cuando mi madre me dice algo es inevitable hacerlo. Intento ser fuerte, pero tengo una gran necesidad de pasar el filo en mis brazos. Es como una droga que no puedo dejar- dije con lagrimas en los ojos.

-Por favor, solo prométeme que trataras de no hacerlo- dijo preocupado.

-Esta bien, lo intentare.

-¿Lo prometes?- dijo acercando su mano, para que yo la tomara.

-Lo prometo- dije, tomando su mano.

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Y por fin termine el segundo capitulo, y quiero decir que me siento muy orgullosa de este capitulo.

Nos vemos en el siguiente capitulo, Bye